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lunes, 27 de septiembre de 2010

Los gatos ya caminan

Ya van cuatro semanas desde que nacieron. Ya están de pelea. Pues, ellos conmigo.
No sé quienes serán sus padres, hay candidatos, pero hay que aclarar que solo son 3, y en fin, hay más de 3 candidatos, y algunos fueron por redes sociales, y la cosa es en realidad.



Todavía falta un mes más para que le quietemos esos hijos a Salome, y así sea siga propagando alegrías en otras casas.

Max aun no los entrena, no los ejercita como hizó con sus gatos propios. Tal vez lo haga, el man es buena gente. O Tal vez los casca, pa´que aprendan.

martes, 24 de noviembre de 2009

Hoy, cayó del cielo

Sentí un aleteo en el patio, y pensé una frase de esas literarias que se me ocurren: “y el pajarito cae del cielo, y el gato no lo deja reaccionar”, pero no me para bolas, y seguí “metido” en internet.

Al rato, efectivamente, un pájaro estaba en la boca del gato blanco y negro, que llamamos MAX por costumbre, porque por obediencia no es.

¡Mierda!
Ya era demasiado tarde, ya el pájaro, la tortolita no tenia salvación. Y por supuesto, a mi se me conmovió todo. Que pesar!
Era ya del gato. Ley natural. La tortola dio papaya, Max estuvo atento.
Y Juan David con el corazón arrugao, haciéndose el bobo, y llamando a su hermano para que botara el cuerpo aporreado y sin vida de una pajarito que fue muerto por dos gatos que ya estaban durmiendo la jugarreta. Ni se lo comieron (bueno, mejor, porque quién se aguanta la mortecina).
Ya en la mañana, solo había plumas.
Y a pesar de eso, el gato en la misma posición que lo he visto en todas las casas durante toda su vida: Mirar para arriba, a ver qué se mueve, y qué cae.
Nunca le había caído nada. Anoche tuvo mucha suerte. Y hoy seguía en las mismas.

El compañer@ de la victima estaba buscando a su compañer@. Pesar! En serio. Pero asi es la naturaleza.
Le grite que ya estaba buscando algo que no estaba, que volara, y que pilas con los gatos, que eran unos hijos de putica que no entienden que está casa es NO violenta por naturaleza. Es que se le olvidan.