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jueves, 31 de diciembre de 2009

Hoy, Se termina la Década

Hace 10 años, pocos dirán los que llevan más tiempo de vivos, estaba yo apenas saliendo del colegio. Mucho ha cambiado desde aquel fin de siglo, hasta hoy que ya dejamos atrás la primera década del siglo XXI.

Ya tengo casa, y dos gatos, y un titulo en Productor de Televisión, y un proyecto empresarial que nos da (apenas) para vivir.

Tengo más resabios, cosa que es obvia.
Tengo menos amigos, vaina normal en pleno crecimiento.
Tengo más pelo, eso sí es extraño para alguien tan grande.
Tengo dos marranos con monedas, muy poco para un presente que gira más que nunca en torno a la plata.
Tengo una novia que me quiere, necesario para un tipo que no tiene casi amigos, poca plata y muchos resabios.
Todo me lo he ganado a pulso. Bueno, menos todas las vainas injustas que me han sucedido, y que siguen sucediendo. Son demasiadas, y a veces (a demás de las lágrimas) me quitan todas las fuerzas, y la fe.

Por más intentos que hago por recopilar en mi mente lo que se ha hecho (y deshecho) en este 2009, no alcanzo a verlo claramente. Seguro en los blogs, y en twitter, se puede encontrar los datos que me ayuden para hacer un formidable balance. Seguro. Y como ahí está, dejémoslo tranquilo.

Yo no quiero hacer resúmenes, ni balances, tan solo quiero mirarme el alma mientras el sol calienta las tejas de esta casa, tan solo quiero teclear con lo que el corazón (eso es una metáfora, es en verdad el cerebro) me dicte.

Espero que este año que viene, el 2010, el inicio de otra berrionda década, este lleno de poesía y de cosas lindas. Porque problemas, retos, y propósitos, jeje, en eso somos demasiado buenos.
Ya los cuchos están más viejos y enfermos. Ya los amigos (los que son y no son) tienen “buenos” trabajos, y lindos hijos.

Yo, estoy como en el 1999, casi vacío, con muchos ánimos, iniciando ciclos, y pobre como adolescente. O sea, casi cero kilómetros. Casi.

¡¡¡Que se venga lo que sea!!!

Por último, un abrazo fraternal, caluroso, sincero, a los lectores de este espacio llamado Reticente. No sé cómo, pero desde que puse los contadores y el analytics, este blog lo han visitado: 27.122 veces (masomenos).

Cuídensen mucho, y pásenla bien.

martes, 22 de diciembre de 2009

Hoy, El rostro del "señor" se apareció en una mariposa

“Hola Hijo!”. Mi mamá al teléfono.
Desde hace rato no hablábamos, porque la ultima comunicación rompió filas. En fin. Hoy estaba contenta, su voz me lo decía.

“Imagínese Juan que subía para la casa, cuando me dijeron, que una mariposa en la equina de los Buñuelos, tenia la imagen del “señor” en las alas”.
Por dentro pensé, ay amá que desocupe!Pero me sonreí, y le dije: “En serio? Y si está el rostro?”.
Del otro lado, a 110 kilómetros de distancia, en un pueblo que no pasa nada, una mamá: “Patentico Juan. Muy lindo”.
A demás, que tenia números en las alas. Que ella no había visto, pero que “Mazo” (un vendedor de Chance, obviamente) le había visto dos números de 4 cifras: “El 4804 - 4810".
Mire el reloj, ya no eran horas de hacer Chance. Y como si me estuviera viendo, me dijo que ya eso lo había Vetado. Que no lo dejaban hacer.

Le dije, se quedo comprometida, de mandarme las fotos que tomo con su celular.

Y si, al rato mando tres instantáneas aficionadas (y emocionadas).

Hay que ponerle imaginación y mucha fe al asunto. Pero hay está, si uno quiere que el rostro de Jesús este.
Supongo que la naturaleza lleva años perfeccionando las lineas de la Mariposa, hasta que un día un grupo de personas en un pueblo del suroeste Antioqueño, miraron bien, y vieron que la Pacha Mama está escribiendo algo que nosotros tenemos en nuestra mente como el “Corazón de Jesús”, o algo más simple: “El Señor”.

martes, 15 de diciembre de 2009

Hoy, Ir a teatro

Dejamos la moto en el parqueadero, después de rogar que nos guardaran los cascos. La vaina era en el Pablo Tobón Uribe, teatro símbolo de la Ciudad donde vivo.
La Cooperativa Confiar nos invito, como todos los años, a ver la obra de Navidad que el Matacandelas montá en Diciembre (creo que exclusivo para la cooperativa. Creo).

Se llamaba Paco Aguinaldo. Llegamos casi a tiempo. Nos tocaron las sillas de arriba, porque por primera vez íbamos a disfrutar de la obra como espectadores, y no como camarógrafos o algo así. Pero la cosa empezó mal.El acomodador estaba peliando con mi hermano. “La gorra”, pensé.
Tantas veces que pelie porque no dejaban entrar a un señor de 70 años, que su pinta más fina es sudadera y gorra.“Reglas del teatro”. “Quéjese con la administración”. “Mire que nadie tiene”. Eso me dijeron hoy, y ayer, y antier, y en el Metropolitano, y en cualquier otro lugar de control y reunión social, llámese iglesia, museo, cárcel, o teatro.
Y, a demás de los señores bacanos, estos pelaos de hoy, que si no están con la numero Uno rapaditos, dicen que tiene el pelo muy largo. En fin, nos calentamos, y ya además de estar lejos, estábamos incómodos. Los timbres, se apagan las luces, entran los artistas itinerantes.

Tres, o cuatro fotos cuadrando el diafragma, y siento que alguien me toca duro, y me ordena guardar la cámara. Era el mismo tipo, sapo, que ya nos conocía la voz, y que nos estaba observando. No es que me incomode que ni me dejen tomar fotos, sino que cuando ya eres tan adicto como yo a registrar la vida, así sea una obra de teatro de navidad, y que por hacer es
a maña, me griten como a un ladrón o pecador. Me emputa. Si nos invitan a sus espacios, a sus eventos, por qué carajos nos impiden tener dos o tres foticos para contarle a nuestros amigos que la pasamos una chimba en esta languida vida que nos toco llevar.

Foto dramatizada.

En la oscuridad, y el inicio de la obra, mire el pedacito de boleta, y si, decía que la putas fotos son en el Hall.
Callado. No importa, queda en mi mente, en mis recuerdos, no puedo hacerle bulla y hablar con fotos de una linda, lindisima obra de el Teatro Matacandelas, que por supuesto le interesa que usted no vea mis fotos y se imagine el resto, sino que les pagues el boleto, o que te regalen el boleto, como en mi caso. Porque, hay que decirlo, yo soy un pobre que no le alcanza la plata para una boleta de teatro, y cuando asisto gratis, me da rabia que me hagan reparos a mi ropa, me cobren caro por una obra artística y no me permitan llevármela que en los recuerdos.

Por eso es que en mis blogs lo que ven es calle, casa, y espacios donde el control y las costumbres nos dejan ser o no ser. Y los artistas que resalto son los que piden la moneda, los que lo hacen gratis, los que nos invitan a compartir, los que se están conectan
do con los que venimos atrás, con los Emos, con los digitales, con los vitales.

Ahí los dejamos con sus obras, con sus derechos de autor, con sus hábitos sociales, con sus ganas de glamour.

Nosotros, y a eso si que nos rehusamos a que nos lo prohíban, nos seguiremos registrando con cualquier cosa. Los aparatos cada vez son más nuestros, más pequeños, menos luminosos, más naturales.

Tenemos memoria ram, pero insistimos en hacer crónicas para nuestro futuro.
No vamos a grandes shows, pero asistimos a los que mañana valdrán mucho.Agradecemos que la gente apoye el arte, opinamos para que cada vez sea mejor, más parecido a nosotros.

Ahí le queda está foto al Matacandelas, en la pagina de google, al lado de las súper fotos que ustedes se toma. Ah, y mientras aprendo a manejar mi bicho.
Y al Pablo Tobón (Teatro), seguro esta no será la única critica de ahora en adelante, porque al salir del lindo teatro, vi a todos los pelaos, menos los emos y Floggers, que salían con su gorrita en la mano.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Hoy, aquí se está construyendo

Mientras en la TV está Paola Ochoa, la nueva Gurú mediatica de la economía, del dato financiero, del mejor gerente del país, y demás dichos, y que anda diciendo preguntando:
"Será necesario que en Colombia se hagan grandes espectáculos para poner el foco en nosotros?"

Foco en nosotros? Para que vean "1949 Homicidios se han reportado en Medellín durante 2009. Noviembre el mes más violento con 233 muertes violentas". Para eso, me parece bien.

El invitado responde: con este tipo de eventos se hacen infraestructuras importantes, porque tienen una fecha y un evento por cumplir, que de otra manera se demoraría 20 o 30 años en hacerse.

Si, tiene toda la razón.

Hoy iba por mi vía habitual, la 48A, por todo el viaducto del metro hasta el puente de la 78, pero había un señor y su mano diciendo una dirección que no me servía, que la vía estaba cerrada.
Los Suramericanos, pensé. Malditos!

Me metí por un lado, por el otro. Me subí en contravía, hasta llegar a la 70, y en medio del trancón, y el humo caliente de las volquetas y buses de laureles y motos 2 tiempos, y mientras pensaba en esa teoría de paola Ochoa aun sin haberla escuchado, vi un graffiti en un cartel.

En un taco cualquier cosa que hagas, sirves de distracción para los desesperados humanos anclados aparatos que tiemblan. Y mi casco y mi cámara relucían en la 70.
Ojalá hayan pensado algo acerca de los juegos, de la educación, de los graffiteros, de los camarografos, mientras me veían tomando la foto.

Algún presidente nos dijo que no apostaríamos aun mundial de Fútbol, que si no estoy mal, ese año era para las américas y Colombia podría ganárselo, pero nuestro mandatario nos dijo que iba a hacer carreteras, y escuelas, y demás vainas importantes. Nada. Nunca se hizo nada. Bueno, algunas cosas, pero en más de 20 años (hasta hoy) se tenían que hacer alguito.

Hoy tenemos problemas de movilidad por las construcciones, y por las marchas contra las políticos que piensan que somos una marca.

Hoy tenemos problemas en lo social, y hay flashes en temas como la "imagen de Medellín".

Yo solo opino, que nuestros gobernantes, jefes y mayores, nos les ha dado la gana de apostarle a la vida, a la dignidad, a la alfabetización, a la salud, tanto como han hablado y se la han jugado por causas tan efímeras y plausibles (eso si) como el juego.
Eso nos da una ciudad bonita (con coliseos que tapan las montañas semejando las mismas montañas, pero nuestro horizonte será cemento), con gente linda y feliz por las calles, con una atención de medios a este Medallo que cambia por fuera y sigue malo adentro, con posibilidades de que nos rebusquemos vendiendo y trabajando en cualquier cosa de los juegos. Eso nos da los grandes eventos.

Y los desconectados?
Y los desplazados?
Y los enfermos?
Y la indigencia?

Se está haciendo cosas, cositas, programas, programitas. Pero cuando serán obras monumentales?

lunes, 7 de diciembre de 2009

Hoy, El Junco se llevó el primer premio

En un santiamén estábamos en el calor, calorcisimo de Santa Fe de Antioquia.

Un pueblo con aire colonial, tanto, que uno (con ayuda del sopor, por supuesto) se va trasladando a otras épocas que nunca vivió, pero que se la contaron, o la vio en una foto, o unos cuadros (frames) de películas. Está uno como volando. No piensas. No sientes. No estas.
Toda la película llega hasta cuando, miro mis pies (porque no aguanto el reflejo del sol), y veo mis tenis marca N, y mi camiseta con la cara de Jimi Hendrix.

Para todos lados hay turistas en pantalonetas y faldas, y llevan gafas y la mayoría estan insolados, y las conferencias y las películas quedan algo lejos, y que HP calor meternos a escuchar a un critico (o académico) decir miles cosas. Mejor, cerveza y ver pasar la tarde.

El calor se fue, y con la fresca, y con la boca a sabor de Mamoncillo y cerveza, partimos a dar vueltas por las calles de piedra.
Saludamos a conocidos, y caminando, y luego gracias a uno de esos saludos, estábamos en el famoso Puente de Occidente.

Nunca había ido. Lo caminamos despacio, con miedo, alegres.
Ese serenito nos refresco, y teníamos las firmes intenciones de subir al pueblo caminando, y como era nuestro día de suerte, nos recogió otra alma de Dios, y ahí si, en un dos por tres, estábamos en el pueblo.

La “representante” del grupo alcanzó a ir al cóctel, y luego comida “rápida”, y luego sentados en unas sillas blancas esperando el evento de premiación de “Antioquia para verte mejor”.

Y bueno, la espera (durante años y años de camello y productos) por fin un jurado elegía nuestro video como el ganador.
El resto fue sonrisas, y puños cerrados (no muy altos) celebrando que el bonito documental “El Junco, un pueblo de Colombia”, era visto por mucha gente en un pueblo cercano al lugar donde los “viejos” que nos abrieron sus casa y corazones.
Nos devolvimos a casa tranquilos. Nada cambia, por haber ganado. Tan vez con el cheque podamos comprar alguna cosita, y la “claqueta” nos adorne la sala. Lo demás, es puro trabajo, no dejar de trabajar, de insistir, de contar las historias.
Nosotros a pesar de todo, seguimos resistiendo y tratamos de estar en la vanguardia de lo que nos gusta ver y hacer en el oficio que escogimos: hacer audiovisual sincero, radical, humano, poetizado.

Muchas, pero muchas gracias a los que han creído (y apoyado) en el proyecto estético, ético y hasta político llamado Punto Link. Este no el primer triunfo, esta es la materialización de muchos que ya hemos celebrado, y el anuncio que vienen muchos más.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Hoy, el abuelo en la clinica

El viernes nos despertaron con otra noticia. Esta vez fui yo el que recibió la llamada. Era mi prima llorando al teléfono celular: Que el abuelo está muy grave en el hospital, que le dio un paro cardíaco y que creen que tiene edema pulmonar, y un grave problema con sus riñones: No tiene.

Le dije que tranquila, que en el hospital eran muy tesos (y el abuelo es roble), y que nos tuviera avisados.

Al medio día subimos a la Cardiovascular. Llegamos 5 minutos tarde a las visitas. Entonces, no lo pudimos ver. Los que si, dijeron que estaba mejor, que él no sentía nada, y a demás, hacia chistes y todo.

Ya con ese parte de tranquilidad, y a pesar que está en cuidados intensivos de Coronarios, dijimos que aguantaba un día más para visitarlo.
A las 11.55 del otro día volvimos a llegar. Corrimos, pues en 5 minutos solo uno podría entrar.

Le dije a mi hermano que entrara. Lo saludo, le grabo videos (que luego, no sé cuando, estarán por aquí). Y salió ligerito, para que yo entrase.

Lavada de manos, pasillos blancos, y habitaciones con enfermos (casi todos viejitos)viendo televisión. Habitación 3. Bonita habitación. Bonito abuelo.


Me dijo que tenia 84 años. Que había nacido en las Andes, municipio de Salgar. Y que se quería ir para la casa. Y luego tosió, y tosió, y luego le trajeron el almuerzo, y luego me despedí cariñosamente (casi nunca lo hago), y lo deje ahí, con caracol TV y las enfermeras y su corazón fallando y sus ganas de ir a sentarse a su balcón en Belén Granada.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Hoy, un incidente

El teléfono sonaba en mis sueños. Suene y suene y suene.
No me levante. Escuche a mi hermano contestar, y como era una hora atípica, por supuesto era una llamada atípica.
“No! cómo así?!!” esa frase en boca de mi hermano es para temer.

Yo aun seguía dormitando.
Los murmullos se alejaron. Siguieron más noes, y muchos sonidos de queja.
Yo seguía dormitando, pero pensé que era grave, pero no tanto, porque luego vino el debate, las tesis, y esas cosas. Lo que quiero decir, es que no había muertos.

Me anime a ponerme la pantaloneta al escuchar el “pip” del colgado del teléfono inalámbrico.

-“¿Parce, sabe qué paso? Lo peor!”

Yo mire al pelao, pero no lo vi muy desencajao, la noticia era mala, sin duda, pero no tan grave.

-“¡¿Qué?!”

-”Atracaron a papá”

Y bueno, me contaron el incidente según como se los habían contado.
Eran las 6 de la mañana de un jueves.

Intente volver a la cama y pensar en el “cucho”, en su platica, en la vida. Abrace las almohadas, y di vueltas. No me dormí, solo pensé con los ojos cerrados.

Prendí el PC, y le conté al mundo, y puse una seña en un mapa.

Tantos años saliendo a la misma hora, por la misma puerta, y el mismo celador, que le hicieron la estrategia, el “laboratorio” como dicen en fútbol, la “vuelta” como dicen en el bajo mundo.

Llame a la casa donde se queda mi papá, y me contaron otro pedazo del chisme.
Que el taxista los vio en el parquecito. Que eso debe ser Coopebombas, que allá debe ser.

Nosotros pensamos en otra cosa. Pero no podíamos hacer nada más que pensar, pues mi papá después del “incidente”, no sé cómo (supongo que el hermano le presto) salio de todas formas para la Plaza Mayorista. Como todos los jueves.

Le quitaron los 2 milloncitos de pesos que llevaba años tratando de hacer suyos, para poder tener un “plantecito” y así poder trabajar sin que nadie lo humillara. Hoy en un chasquido se fueron. Bueno, no tan rápido, porque dice mi papá que él iba a salir, y el taxi no había llegado, y cuando llego, el celador le abrió la puerta peatonal (que es electrónica), y cuando se monto y se iba acomodar bien en la silla, vio un man que desde afuera le apuntaba con un 38. Que le quito las llaves al taxista, y que de una llego otro man por el otro lado de la ventana.
Dio tiempo para esculcarlo, y esculcarlo. Y lo que más triste pone a mi padre, es que dio tiempo para insultarlo de todas las formas. Que uno de los manes le gritaba al otro: “Mátalo, mátalo, mátalo”.

Menos mal el hijo de puta no se envalentono, porque nos había tocado correr a las 2.30am, y nos había tocado ir a recoger a nuestro padre muerto.

Que el celador no hizo nada, y que eso también lo salvo. Dice bellamente Alirio.
Ese señor que vigila la urba, y que despierta a mi padre con el citófono, podía, pudo, hacer llamado a la Policía. Tuvo tuvo todo el tiempo. Porque dieron vueltas, y requisaron, e insultaron un rato.

Y los de Coopebombas, prestigiosa empresa, cuantas sospechas quedan sobre ella. Es que llevan como 25 años (exagerando, por ahí 20) llevando a mi cucho hasta la plaza mayorista, a la misma hora. Algún pillo taxista, se pudo pillar y armar la vuelta. O eran cómplices con este taxista. Pues, le quitaron la llave pero se la tiraron cerca, como para que las encontrara. No tenían corazón para mi padre y su cabeza baja y sus labios cerrados, y si tuvieron piedad con el desconocido taxista que no le robaron plata siquiera. Muy raro.

¿Qué hace uno en estos casos? Poner las denuncias. Y agradecerle a los dioses que mi taíta siga vivo. Y cambiar de residencia. Y cambia la forma de manejar la plata. Y rezar.

Hoy, 3 de diciembre, de nuevo, la vida nos ha quitado lo que luchamos durante mucho tiempo, y lo único que nos dejo fue la vida para seguir llevándola como nos dejen.

martes, 24 de noviembre de 2009

Hoy, cayó del cielo

Sentí un aleteo en el patio, y pensé una frase de esas literarias que se me ocurren: “y el pajarito cae del cielo, y el gato no lo deja reaccionar”, pero no me para bolas, y seguí “metido” en internet.

Al rato, efectivamente, un pájaro estaba en la boca del gato blanco y negro, que llamamos MAX por costumbre, porque por obediencia no es.

¡Mierda!
Ya era demasiado tarde, ya el pájaro, la tortolita no tenia salvación. Y por supuesto, a mi se me conmovió todo. Que pesar!
Era ya del gato. Ley natural. La tortola dio papaya, Max estuvo atento.
Y Juan David con el corazón arrugao, haciéndose el bobo, y llamando a su hermano para que botara el cuerpo aporreado y sin vida de una pajarito que fue muerto por dos gatos que ya estaban durmiendo la jugarreta. Ni se lo comieron (bueno, mejor, porque quién se aguanta la mortecina).
Ya en la mañana, solo había plumas.
Y a pesar de eso, el gato en la misma posición que lo he visto en todas las casas durante toda su vida: Mirar para arriba, a ver qué se mueve, y qué cae.
Nunca le había caído nada. Anoche tuvo mucha suerte. Y hoy seguía en las mismas.

El compañer@ de la victima estaba buscando a su compañer@. Pesar! En serio. Pero asi es la naturaleza.
Le grite que ya estaba buscando algo que no estaba, que volara, y que pilas con los gatos, que eran unos hijos de putica que no entienden que está casa es NO violenta por naturaleza. Es que se le olvidan.

jueves, 29 de octubre de 2009

Hoy, El mago

7.30am, estábamos subiendo a Santa Elena. Se veía bonito la neblina encima de la ciudad. Buscamos la vereda, grabamos un pedazo del show del Mago, nos reímos, nos fuimos.
Buscamos otra vereda, grabamos otra vez.

Hoy, El Mago.

Recuerdo, aun, cuando estaba en preescolar a un payaso/mago que se levanto a un compañerito en una silla con la madibula. Eso no era magia, era otra cosa. Pensé durante mucho tiempo, y aun si veo el truco se me viene la imagen de la “Isabel Solis”, de la manga, de muchos niños abriendo la boca.

Otra vez, tal vez tenia 9 o 10 años, el compañerito de lado, lo saco el mago al frente, y le metió la cabeza en una caja negra, y a esa caja le metió muchos machetes. En serio que sufrí, que me imagine, hasta que el amiguito me invito a “chitos”que le habían dado por manejarse bien, y no contar nada.

Yo era de los niños que pensaba cómo es que eran los trucos de las cosas, que ya grande estudie un oficio que hace magia.
Los niños de Santa Elena se emocionaron como yo cuando niño. Supongo que en el futuro alguno estarán escribiendo algún texto sobre los payasos o los magos de su infancia en una escuelita de un corregimiento, y que algún truco (malo o bueno) que hizo el señor de traje, le disparo algún gusto, alguna habilidad, o simplemente, una pregunta.

lunes, 19 de octubre de 2009

Hoy, medio mojado

“Y es que no les da miedo de la lluvia, que los veo tan frescos”, ahí mire la lluvia que caía en las calles del poblado, que es la misma que me ha mojado en carretera, en la ciudad, en carretera destapada, en pavimento.

Le respondí al amigo periodista que ya se entraba para su casa mientras nosotros, que estamos duchos en el asunto de la lluvia y la moto.
Cogimos ruta para el occidente en nuestra moto roja, y nos encontramos con la lluvia, y ver la autopista por medio de las goteras, esa desproporción de ruta, y ver el retrovisor lleno de gotas que desproporciona los carros que vienen rapidísimo es un placer.

Parrillero con chaqueta que deja pasar el agua, yo con carpa de celador de plástico, medellín lluvia y motor revolucionando, y mucho cuidado en las pinturas de las señalizaciones, y paciencia en las calles con huecos, y el frío en la cara, y el susto en la esquina, y la casa pronto, y que bueno que llegamos.

Y que bueno una toalla, y que bueno un aguapanelita, y que bueno tener carro, pero mientras seria bueno tener mejor protección para la moto, mientras eso, un abrazo.

Aunque ya las gripas no me entran, porque mi pecho se enfermo para siempre con las lluvia de “Amaga”, o la brisa de este Medellín de lluvia ácida, o el granizo espontaneo. Reconozco que si debo equiparme mejor. Pero si no hay plata para hacer vueltas más fundamentales como hacer el traspaso de la moto, nunca compraremos otro casco, ni las gotas pegaran en nuevos plásticos.

martes, 6 de octubre de 2009

Hoy, Yo soy de los que no saben

Hoy, al tener que esperar un semáforo de 75 segundos mientras la sombra y el sol aparecen y desaparecen como si no hubiesen nubes gordas, sino nubecitas llenas de rotos,
y también, al esperar 30 segundos del rojo de la 70, con una chaqueta que mantiene el calor intacto, y muchos amigos de motos que aceleran sus motos,
Pensé: Hay dos clases de personas: unas, las que están en el bordito pendientes o los que pitan para que espabilen y sepan que en 5 segundos dan verde,
Y las otras, como yo, que no nos adelantamos, ni nos preocupamos, ni sabemos que va a pasar.

Tranquilo, espero, sin apuros, pa´que adelantarme? pa´que tanto afán?

No quiero tener nada calculado, quiero sorpresas siempre.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Hoy, en el Taller

Todo comenzó ayer, cuando baje en la moto casi rodándola porque el engranaje, el "tren de arrastre", no empujaba. Y el taller que tenia pillado, que le había preguntado al "bacán" que cuanto valía?, preciso, ese día estaba cerrado. Y bueno, empujando la moto subí tres cuadras a un taller desconocido, donde el "asistente", que me dijo que esperara. De una volvía a rodar, y me dije, hasta que encuentre, y no fue muy lejos, en una esquina había un taller "autorizado" en todas las marcas, con secretaria, con mecánico que saluda y tiene todos los dientes.

Les deje la moto con papelito y todo, y no eso de dejarle las llaves a un desconocido.
Busque plata en un cajero cercano, baje por la moto roja, y ya estaba bien.
Y hoy la moví todo el día, y preciso en la noche, cuando estábamos corriendo para llegara temprano a Belén, donde el “cucho”.
“Esta bajita?” Y mi hermano con el casco grandote puesto, y con una bolsa llena de cobijas y ropa húmedas, me dijo: “Casi en el suelo. Estamos varados”.
Fuí a la bomba más cercana, le di 300 pesos al man que se estaba rebuscando con la maquina publica, y con el aire que sobraba de los otros. La llenamos una vez. 28 libras. Le dije que gracias, y pensé, que era mejor llenarla, y el pelao volvió y le metió aire, y ya estaba en 25.
Corrí, recogí al muchacho de la bolsa en la 80, y logramos llegar, con la moto en la mano, a la 30A.

Allá nos mostraron un neumático con una herida grandisima, y un chuzo pequeño.

Por 14mil pesitos, “es mejor para que no lo deje tirado”, me dijo el mancito del montallantas del parqueadero. Lo pensamos, pero ya mi papá tenia la voz de dormido, y yo aunque me quede con 1000 pesos en el bolsillo, no quiero estar varado de nuevo esta semana. La moto es una delicia, lastima los accidentes y los daños técnicos. En una noche que debía ser tranquila, terminas corriendo, sudando, en medio de una vía atestada de carros, de negocios, de bombas, pero ningún berraco montadero de llantas.

Más historias vendrán, porque seguro más talleres desconocidos visitare.

martes, 22 de septiembre de 2009

Hoy, para Señor/a

Llegamos a casa, y como siempre basura para recoger en el umbral de la puerta. Nunca tiran nada interesante, solo restaurantes pésimos de comida china, la empresa de fumigación que debe matar hasta los gatos, o pero, los servicios públicos (de 300 mil) destrozados por los gatos, o maricas religiosas.

Hoy, mi hermano puso el sobre a contraluz, y dijo “Parce, plata.” Yo lo mire feo, y le dije que eso eso para meter el diezmo.

La abrimos con mucho miedo. O sea, de una. Y era de esperarse, Jehova.

Este es un post que traerá muchas visitas, en el futuro. Porque los protestantes del Cristianismo, si que están cansones con eso de llevar el mensaje y de evangelizar, y de llevar otras palabras y otras formas de estar en este mundo de conflicto, miedo y dolor.

Ellos, para mal, van a conquistar el mundo. Ellos, ya tienen iglesias atestadas todos los fines de semana, incluso, todos los días. Y tienen canal de TV abierto para todo el mundo. Y recogen plata como loco. Y entienden al joven, y tranquilizan al adulto, y le siguen prometiendo un jardín tranquilo y de rosas al viejo que ya se va.

En mi casa han vivido evangélicos. Han tocado la puerta desde niño, y desde niño he dicho que no me interesa.
Mi padre ha escuchado toda la vida esos oradores cristianos que narran que Dios esta allí (en el salon comunal donde hacen el Culto), y que sana, y que es poderoso, y misericordioso, y todo esas vainas de un Dios que necesita que nosotros estemos arrodillados ante él. Hasta una vez dijo que se le había curado el dolor de cabeza un dia que puso su oreja al bafle de su radicieto. No se quejo durante muchos meses, hasta que de nuevo lo visito la migraña.
Y claro, cuando mis tíos estaban en el vicio, Dios les tendió la mano, y salimos a pasear con un grupo de Evangélicos que tenían su sede en “La Estación”, y que hacían un culto emotivo, y lloraban y todo, y nos llevaron a pasear, y nos iban a bautizar, jajaja, y no sabían que todos, desde mi abuela hasta mis tíos y sus sobrinos, íbamos a comer gratis, no más.

Eso es fundamentalismo. Eso es pertenecer a una secta radical. Eso es decirse mentiras todo el día. Eso es leer la biblia y dejar que otros la interpreten y dejar que saquen citas puntuales de libros modificados y escogidos por los siglos de los siglos, para juzgar un sucedo de hoy,
no jodá!!!

Y muy a pesar de mi radical punto de vista sobre los disidentes del catolicismo, otros que también son peores, aun los domingo me tocan la puerta, y abro todo despelucado, con los ojos rojos, sin desayunar, y ellos aparecen con la palabra de Dios, y yo les digo que vivan, que dejen de hablar de Dios, que dejen a la gente en paz. Y siempre recibo palabras de compresión, y después otra vez con la misma cantaleta de Dios, del infierno, del reino de los cielos. Por eso hay que analizarlos, hay que ponerles atención, hacerles documentales, increparlos, preguntarles, convivir con ellos.

No venga a pasarnos, que un día, en vez de tener un conservador/terrateniente/católico/dictador de presidente, tengamos un Radical/profeta/cristiano/dictador de jefe máximo de todos los principios. Pero esto son patadas de ahogado, ellos ya van adelante, ya estudiaron, ya no tienen hambre, ya están organizados, ya están carnetizados, y tiene representantes en el senado, y y darían la vida por su causa.

Nosotros sabemos lo que no queremos, pero no sabemos para donde vamos.

“Pronto acabará el sufrimiento”

Sobre todo cuando entendamos que los males del mundo, las injusticias, y los dolores, no pasan por los gustos de los Dioses, sino porque los hombres mismos nos hemos condenado a vivir sin amor, sin verdad, sin respeto con los otros.

Y para entender eso, no se necesita ir a una iglesia, ni vestir de una forma, ni pagar diezmo, ni pertenecer a un culto. Lo puedes hacer, si te da la gana. Pero sin embargo, consideras que quieres pertenecer a una iglesia y esas vainas, te respeto, porque quieres vivir sin dañar al otro.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Hoy, desayune con las palomas

Me senté incomodo en el cemento frió que rodea un árbol de la U. Había comprado un café en leche, y palo de queso. 2000 pesos.
Hoy, mientras desayunaba, se cayeron harinas al suelo, y vinieron las palomas, y como no se quisieron ir, yo les seguí tirando pedacitos de mi desayuno.

Demasiado ese palo de queso. Parece un pene. Y como le reclame a la `seño´ porque creí haberle dado un billete grande, se me desbarato en la sacada de la billetera, y en la sentada, y en fin.

Me seguía sintiendo enfermo, y seguro no me iba a comer todo eso, entonces compartí con las palomas. Que esas si tenían ganas y estomago.

La gente me miraba riéndose. Yo miraba a las palomas, sonriéndome, mientras pensaba en el poco de vainas que tenia para hacer, pero que despacio, uno a uno, pedacito a pedacito terminábamos el desayuno, y luego sacaba fotocopias, y luego tal cosa y luego tal otra.

Hoy aprendí que las palomas de la U de A comen de todo. Y sobre todo, el queso.

martes, 15 de septiembre de 2009

Hoy, de nuevo una pastilla

De nuevo el malestar confundido con trasnocho y cansancio acumulado, y tirones musculares que aparecen en el momento que uno esta más tranquilo. Otra vez la garganta a tope de adolorida, la boca con algunas llagas, que ni el agua la refresca ni alivia.

Llegue a casa, después de viajar en el bus sin abrir la boca. Con hambre, pero sin ganas de comer, pero debía comer.
Hoy, me chupe la única pastilla refrescante que tenia.

Mi mamá me dijo que no comprara pastillas VIC, que no servían. Me compre estas, que si sirven, pero que son caras, y no son tan buenas para aguantar estas enfermedades “temporales” que me dan.

Lo que quiero decir, es que me enfermo mucho. Que eso es mal síntoma, lo sé. Algún día si me preocupe, y la respuestas medicas son: eso es normal.

Muchas gripes, no solo la H1N1, andan volado en todas partes. Sobre todo en el metro, los buses, la universidad, los eventos masivos. Donde me mantengo.

Yo paso muchas horas sentado. Y cuando estoy de pie, también me paso de horas sin sentarme.
No es que quiera justificarme, suponiendo que me caerá la bendita “pálida” que me ha cantado mi padre desde pequeño, y este sea un post predictivo.

Es más bien, para que entiendan que este artista es débil y guerrero, es viajero y dormilón, esta enfermo, y mañana estará bien.

Hoy, Se me acabo la tinta

Estaba en clase de Teoría Sociológica, y aun la tinta se dejaba ver por la parte transparente. Pero desde primaria, uno aprendió a sentir cuando el bolígrafo, el kilométrico, el Allegro, o el tinta mojada (ya en secundaria), se iba acabar.

Y preciso, en plena escritura, se fue yendo, y yendo, y yendo, y ya solo rayaba. Cambie por el otro lapicero que me acompaña: Un bello rojo!

Aprendí a robarme el lápiz (o lapicero) de los más ricos. Ellos siempre tenían otro en la cartera.
O simplemente me agachaba, y cogía cualquier mochito del suelo, y escribía hasta que no podía más.
Todo, porque mi apá (Alirio), siempre me respondía al decirle que ya el lapicero se había acabado: “Eso nunca se acaba!! o “Yo hace poco le di”.
Y ni eso se acaba de una, ni me lo había dado hacia poco. Estábamos en octubre, y si me dio un pinche lapicero, seria en febrero.

Y desde esos dias, hasta ahora en la empresa, y de nuevo en la U, los lapiceros que tengo y tenemos, han aparecido por arte de los clientes, de un evento donde dieron libretas y bolígrafos, de alguien que los dejo.

Veremos que trae el mañana, mientras tanto, escribo con el rojo en las hojas blancas, hasta que se acabe.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Hoy, No deje que se le sancoche!

Toque la olla a presión, y aun estaba caliente. Me serví así. Cuando me senté, de una, en la primera cucharada, sentí que fue un error no calentar otra vez el Sudao que mi mamá me había dejado.
Hoy, tuve que comer rápido, para que no se me sancochara.

Igual, al final, ya sentí grumos de grasa en el caldo. Que güevonada! Termine el almuercito pensando en los días aquellos que llegaba corriendo al comedor, advertido que era sancocho, y que me tenia que comer eso así frío si me dormía en los papeles. Nunca, pero nunca la di dada. Un caldo de sancocho frío, en grumos, con grasas que flotan, y que cuando te las comes, tu boca se engrasa, se enceba, se atora.

Una vez mi mamá me obligo, y desde ese día, ella entendió que yo nunca me comería una de nuevo, y yo entendí, que tengo que calentar el caldo, que esa vaina Sanchada sabe re maluco. Casi vomito. Y me demore como una hora para tres cucharadas.

Antes de ser calentado

Seguro por eso no como sanchoco, y solo me limito a papa, yuca y caldo, encima de una buena porción de arroz (blanco). A veces me arriesgo a comer carne sudada (pulpita), pero casi siempre me gusta la fríta, deli.

Mi mamá hace los mejores sudaos. Seguro.
Un día hago fotos, si se deja, de como hacerlo bien, tan gustosos, al punto, y sin mucho alboroto.



Nota: Mi mamá se paso un día por aquí, y merco, e hizo aseo, y nos dejo comida. Lo mejor.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Hoy, Cargar un bulto

Llegue de la U caminando, y al entrar a la casa sentí el olor de meados revueltos con miles de cosas en el ambiente. Descargue. Me refresque, me puse una camiseta viejita, y salí para la ferretería.
Siempre que camina hasta allá, me doy cuenta que son demasiadas cuadras. Pregunte por arena, y preciso no hay sino “latas” (casi medio bulto). Le dije que le bajáramos, y la señora me pregunto por mi juventud. Yo le respondí que la usaba para otras cosas, y que ah, pues, a ver, y pesa mucho, dije antes de treparmela al hombro.

Hoy, como en los viejos tiempos, cogí el costal y me lo subí hasta el hombro derecho, y comencé a caminar. Pare dos veces. La mano completa me tembló casi toda la mañana (aun me duele). Mi respiración casi quevuelve a la normalidad.
Pero traje el bulto de arena para limpiarle a los gatos su cagadero.

Mientras veía mi sombra en el piso mientras el costal estaba cómodamente en mi espalda, pensaba en mis años de infancia, en los fines de semana de trabajo, en los cafetales, en mi papá q ue nunca me dejo levantarme bultos muy pesados. Siempre llamaba a alguien, o le pagaba a otro, y a mi me dejaba con la rabia y con la impresión que yo era un inútil.

Supongo que no tenia consciencia que era un delgadito, y débil. Sí me levante bulticos pequeños, de 20 kilos, pero los otros los movía “José Ruñido”, el cotero de la plaza de mercado. Tantos sábados y domingos que lo vi moviendo bultos, y su cuerpo casi para explotarse iba y venia con bultos más grandes que él.

Y también vi a los coteros que movían los bultos de café del deposito al camión, y viceversa. Eran como hormiguitas. Y claro, ese mismo café lo vi cargar por hombres, mujeres y niños, en las montañas de los cafetales. Yo mismo cargue pequeños bultos, y por supuesto rodé y rodé por esas faldas. Y de nuevo, mi papá me ayudo a llevarlo hasta donde debíamos vaciarlo.

aprendí a subírmelo al hombro, y a cargarlo bien, pero nunca desarrolle la fuerza, la resistencia, y la terquedad.

Entonces, para mi, es todo una hazaña que aun pueda traer a casa un bultico, después de tanto humo, trabajo, y sedentarismo en la vida.

Gracias padre por evitarme una hernia!!