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martes, 6 de diciembre de 2011

Vale la pena que CONFIAR le apueste a caminar

Fuí a Urabá, y no escribí nada del viaje. Pero para que dejemos una marca de esos días por este blog, copio un textico que escribí para Confiar y su caminatas por las tierras Urabeñas.

***
 Muy temprano en la mañana del domingo 13 de noviembre, cuando el pueblo de gente negra, indígena, blanca, china, gringa que se transporta a pie o en bicicleta o en carro, o en rapimoto o camión y que va de afán a lados diferentes, no está, era la cita en la agencia de CONFIAR de Apartadó.

 Nos reunimos y sonreímos por estar ahí, el día de descanso, recién bañados, con bolso, sudaderas, fiambre, hijos, hermanos y desconocidos, con ganas de pasear, dejándonos poner nuestros nombres en el pecho, decorando La Chiva (el mejor transporte en tierra caliente) con globos, y comenzando a cantar contagiados por la alegría de David (uno de los guía que le pega bien al tambor y a la palabra), y de caserío en caserío, viendo plataneras y llanuras, llegamos a Turbo, donde otros amigos llenaron  La Chiva con más alegría y sabrosura.



Por carreteras pavimentadas y destapadas, rumbo al norte donde queda el mar, después de casi dos horas y media de viaje cantando, poniéndole nombre e historia al paisaje, llegamos a Necoclí. Ahí, despuecito del pueblo despelotado por una tal válida de vehículos rápidos y extremos, calentamos los músculos, recibimos las instrucciones y la hidratación (y un dulce, y antes un croissant y un jugo, y después nos iban a dar almuerzo con pescao y arroz con cocos, y demás regalos) salimos a caminar por la carretera destruida por las cuatrimotos que valen más que tres casas juntas de esos caseríos.




Y echamos a conversar andando tres kilómetros muy tranquilos (excepto por los pantaneros) hasta un lugar maravilloso, un rincón llamado Urantía, que es una islita de resistencia llena de aforismos, hamacas, cabañas, palos de mangos frondosos, cuerdas y escaleras que hacían ruta de pruebas de habilidad, restaurante y bar en medio de las cabañas típicas del turista que en dos horas que sacan en “puente”, arrasa la naturaleza para “vivir la playa”.




Tres kilómetros que uno creía cortos, pero que apenas fueron, porque más los juegos, el baile, el sol, el bingo, mas caminar un kilometro, más las tres horas de vuelta en Chiva, son como una caminata de esas largas que se hacen en otros lugares donde tiene presencia viva CONFIAR, donde se termina despidiéndose con cariño del otro, diciéndole que se buscan por facebook, que pilas que hay que hacer más caminadas, a donde sea, pero que hay que hacerlas. Valió la pena madrugar.



Vale la pena que la Cooperativa le apueste a caminar para adentrarse en el paraíso que es el Urabá y lo bella que es la gente de CONFIAR.


domingo, 19 de diciembre de 2010

los mismo de siempre en un año diferente

Voy a contar lo que siempre cuento, porque hago lo que siempre hago.

Carretera rumbo a Ciudad Bolívar. Pero Caldas que no perdona y te hace vestir de plástico, y yo si curva a curva sí sentía una rareza en la moto, pero me di cuenta ya lejos, bajando la montaña, donde solo hay un montallantas, que más que desvaradero, es un lavadero de carros.

Válvula de llanta delantera oxidada, lluvia en las cabezas en los los techos y en el "chiqui" que en bicicleta se recorrió varios kilómetros para comprar el neumático numero 17 que me salvará.


Vi la lluvia ir y venir por el valle. Hablé con los parceros del montallantas. Miré sin remedio mi celular sin seña (para twittear, para llamar a mamá).

Al fin atravesé las montañas para llegar a casa, tarde como siempre.
la idea era salir a comer alguito, como excusa de reunirnos antes de que yo partiera a otros horizontes. "Mi papá no va, está enfermo, y mi hermano no va, está trabajando. Eso somos." escribí en el twitter.

Una reunión rápida, informal, llena de chismes, de llenuras, de Juan José dando lidia, y así, juntos, hasta donde la vida nos deje, hasta que nosotros podamos.

No hubo fotos... algunas veces, guardo fragmentos en mi memoria natural.

Recibí una camisa de mi mamá y mi hermano, mi padre me sonrió y tomamos juntos un tinto, los primos se alegraron, los animales de la casa me mordieron, y dos o tres cervezas en un pueblo de locos, fue la justa dosis para devolver a la ciudad en medio de otro aguacero, a terminar de arreglar cosas y vainas y urgencias, y poderme ir a Ecuador (monday, 18.30, por Lan) a entender que debo callar más, respirar más, actuar más, vivir más.

Esa es la búsqueda, pasar las festividades de fin de años en otro lugar que no sea "el mismo de siempre", y darme un respiro, a ver si me respondo.

sábado, 27 de noviembre de 2010

La Universidad de Antioquia ya es privada

Ya lo sabíamos antes de bajar a la U de A , pero no sospechamos que daba tanta rabia.
De qué les estoy hablando? pues, que en la Universidad Publica del Departamento de Antioquia, no es permitido que la ciudadania en general entre a las instalaciones.

¿Por qué?

porque solo entra el Smad (a "controlar" los disturbios), y los de la TIP, que entrar a estudiar, a trabajar, o a pasar los años.

El muchacho con uniforme y placa de Miro Seguridad, nos observa serio y fijo, no antes sin cerrar la puerta de rejas durisimo, y nos dice:

-Si son visitantes no pueden entrar.

-Y por qué?

-Porque no. A menos que tengan permiso.

-Permiso de quién?

-De la persona que van a visitar.

-Pero si está adentro, es estudiante. Cómo se llama el permiso?

-No, un permiso de ingreso.


Ni para que seguir la conversa con un pelao que se hace el rudo, y que no sabe decir otra cosas que: "No puede entrar".

Señalen otras Universidades Públicas de Latinoamerica donde en la entrada la seguridad es ejercida por una empresa privada. O, una universidad Pública donde no dejen entrar al publico, a ciudadano.

A ver?

Solo en Colombia, en Antioquia, en Medellín, en pleno gobierno godo (recontra conservador) de Luis Alfredo Ramos, y solo en el 2010, con los pares (que se parecen a uno), los amigos, y toda mi generación que andan haciendosen ricos, y en silencio con todos los absurdos e injusticias. Solo podría pasar aquí y ahora, que los estudiantes, los profesores y administrativos están tranquilos en lo suyo, mientras los que pagamos su estudio y trabajo (de alta calidad) tenemos y somos prohibidos en el lugar académico de todos.

Ah?

Y la Asamblea de Estudiantes callada. Solo dos o tres capuchos que por ellos dizque es el lío (+drogas+robos+delincuencia), tiran una que otra bomba contra el suelo de la U de A que se está volviendo la cortina de humo más descarada que han utilizado las extremas políticas, para evitar hablar y tomar acciones sobre la calidad de educación, el presupuesto justo y generoso para la U publica, de la guerra (y la paz) que se vive en los barrios y en los montes.... y muchos temas más, qué ni pa´qué boto corriente!

Para colmo de males, a mi me toca decirle a todos una cosa obvia. Estos comentarios, las inflexiones, los gritos que yo digo, son mios no más, y no tienen nada que ver la gente y el trabajo que hago y que tengo.
Solo soy un joven de 28 años, que se sorprende porque no dejan entrar a la Universidad de todos a la señora que va a inscribir (como hace 10 años) a su hijo en "vacaciones recreativas", o el que va por unos papeles para reingresar (que puede ser algún día mi caso), o el que paso "a conocer no más". Pero tranquilos, soy un mocoso, un quejón, un nostálgico de un mundo mejor, y que seguro mañana, como el señor (Yo soy Camilo y el rock es mi vida) del comercial de una empresa de Pensiones y Cesantías, cambiaré, y querré hacerme rico, tener hijos, ir al trabajo y volver, y dormir feliz (mientras más medio mundo se muere de hambre, infeliz).

La vida cambia y te cambia.
Y quién putas está generando los cambios en nuestras vidas? ah?! ah?! Y nosotros callados.

o más poético, via Twitter: "El árbol frágil se dobla ante la fuerza del viento pero..... ¿quién está soplando?."


Para terminar, ya que dejaron privatizar la U, por lo menos no la dejen convertir en un colegio del Opus Dei. Por favor! (ustedes que pueden entrar).

miércoles, 27 de octubre de 2010

Leyendo a un poeta de provincia

Obvio, dejé el libro de Jaramillo, y cogí el verde que estaban repartiendo. Nuevecito.

(Foto de texto anterior).

Andó conmigo para todos lados durante pocos días. No conocía al autor, y debo reconocer que poco me gusta la poesía y los poetas; porque en su métrica y palabras raras, uno no entiende ni se emociona.

Un libro que me leí sentado en el borde de la cama dos noches, y en un sopetón lo termine sentado en silla blanca mirando el poste lleno de alambres que hacen de paisaje en mi terraza.

Y en mi libretica de apuntes, que esta a punto de terminarse, anoté las frases más tristes y solitarias que encontré en el libro de Elkin Restrepo (nuevo amigo para mí). Y hay uno que otro poema de esperanza, como siempre.

"La vida es más atroz que cualquier sueño, y hay cosa que se llama ridículamente soledad"

"Y le recuerdo es como un cuarto del cual acabas de salir".

"... y ahora sonríes para nadie..."

"Tuve lo que siempre quise, pero ahora estoy más solo que en un comienzo".

La primera parte del texto, escrita cuando yo apenas gateaba, son poesías escritas a grandes artistas desde una finca en Antioquia y desde una ciudad de provincia donde existía el autor.

"Y que mi única verdad está en aquello que pueda de si mismo..."

"Una imagen pasajera, un puñado de olvido".

"apenas sí salgo de la casa o contesto el telefono, perdida en mi reposo inconmovible"

"Hay viento afuera y temo resfriasrme. Solo deseaba escribirte unas palabras
y decirte, amor mío, qué fatigad que me siento en estas verdes
y despiadadas regiones donde ya no estás tú."

"Siento que los párpados me pesan, y yo sólo desearía pasar las horas durmiendo perdida en otras aguas más profundas y vagas, grises como el olvido."

"El día pasa.
Nada tiene sentido".

Escucho Janis Joplin (en http://listen.grooveshark.com) mientras escribo mi no poesía, mi no español, mis no ideas, porque ando escribiendo las de un autor que leo por primera vez.

(Aun sigue escribiendo sobre artistas en las frases que vamos)

"Las gotas de la lluvia resbala por el vidrio de la ventana
y el mundo, mi mundo, ya no tiene más imagenes"

"Cualquier día es un comienzo, cualquier hora la convenida".

"Ni muy alegre ni muy deprimido.
Solo a medias
golpeado y a medias sumergido".

"Nada vida, te pido.
El largo camino que creía me llevaba a algún lado,
sólo hasta mí me ha traído".

Mientras leo, y pienso que para qué escribir, si tenia las fotos como formula de copiar los textos que me gustan. Ya son letras a alguien, a sus días, a su dolores.

Ahí les dejo algunos,


y uno bien lindo, de esperanza, para terminar.

Ahora que venía en el metro lo dejé en estación Floresta. (hay que varias las estaciones en donde dejarlo; para la próxima)

y cogí el amarillo que recién habían puesto.

Por lo menos estoy leyendo, así sean los libros y los autores que quiere el Metro. Igual, muchos no los conocía, y demasiado bien que por un tiquete puedas leer. De las pocas cosas que tiene el metro de buenas, además de ir y venir, como es su deber.

Sigo con Marco Fidel Suarez.

Ve, usted qué lee?

jueves, 21 de octubre de 2010

Temperancia, el control a los locos, vagos y pobres

De los archivos que cada vez tienen más y más gigas, sale un video de 11 minutos largos, que muestra por allá en Marzo, en un día entre agitado y divertido, la grabación de una puesta en escena, que me permitió hacer un capitulo entretenido sobre la Temperancia que ocurrió en Antioquia, y en Colombia en los siglos pasados, para el proyecto pedagógico y multimedial "Todos somos historia".



Se me ocurrió la idea con actores. Raro. Yo siempre soy documental, espontáneo, intuitivo, nada de falso, de actuación; y vean!
Tal vez era retarme otra vez a hacer recreación, que tan malito lo hicimos en la academia, donde la técnica jodió nuestras buenas ideas. Otras vez un guión que terminase en un rincón, y escenas cambiadas, y decisiones tomadas a la ligera, y estrés.

Después, grabe un pedacito de imágenes con Gustavo, el que hacía de pelado en el corto, en la calle, en esa Medellín de locos y vagos y pobres y demás paisano que duerme en donde sea... y vea, eso fue lo que escogieron como promocional para televisión:



la sinopsis reza:

Temperancia: “El último lugar de resistencia a la civilización”

Un capitulo que nos muestra a una familia humilde que se fue a vivir al sur de Antioquia, para buscar un mejor mañana, y que pese a la pobreza y a los controles políticos y sociales ejercidos y vividos en estos 200 años de vida republicana, han podido vivir -y lo seguirá haciendo- con algo de felicidad y acompañados por sus gusticos por lo prohibido.

Por lo menos fui feliz haciendo un trocito de historia (13 minitos), que alza la mano por los locos, perdidos, descarriados, desconsiderados, jugadores y pone pleitos, que llevo en la sangre, y pese a toda la presión ejercida hoy siempre sobre nosotros, nos hacemos el paraíso en cualquier rincón del cochino mundo, y puffff! felices, esperando el infarto, el balazo, la hora de irnos para no joder más.

Gracias al Canal U por la oportunidad. Al equipo técnico, e investigador, y Ana, que de querida hizó artes, un abrazo a todos.
Ya salió en Televisión, los actores me dijeron, que hasta lo grabaron, y que muy bueno trabajo, y que bacano camellar conmigo. El mejor elogio que te puedan echar.

Yo no lo ví. La mayoría del tiempo no veo lo que sale al aire hecho por mi.
Si lo edite, lo produje, y lo pensé mucho tiempo, volverlo a ver me hace ver errores gigantezcos, y me duele profundamente las cosas que no saque, que no dije, en fin, un enamorado de lo que hace.
Y si no soy el que lo termino, y solo hago parte de la cadena de producción, me da rabia que no hayan incluido esto y lo otro, y termino haciendo reglamos tontos, que el otro me responde con cualquier cosa, y al final tiene razón, así lo vió él, y gusta y funciona, y mejor no lo veo para no entrar en perfeccionamientos y despiertan el critico que llevas dentro.

Ya lo subieron a internet, disfrútelo!



Solo espero que llegue a muchas escuelitas de Colombia, y los chicos vean otra visión de la historia que nos hace lo que somos.

viernes, 2 de julio de 2010

Diario de Motocicleta, día 2 (Doradal a Bogotá)

El otro pedazo de la historia. Desde Doradal, Antioquia, hasta Bogotá DC.



La moto bajo de velocidad, dizque por la altitud (me dicen por Twitter), y a 60, 70, y cuando quería a 80 kilometros, y por medio de las tractomulas y todos los climas, y la cantidad de colores del paisaje y 3 departamentos (y un lumbago terrible en la espalda) y evitar un parte de 400 mil, y cerca de 6 horas de viaje, llegamos a la capital.

Llegamos, y eso es lo mejor de éste viaje. Así no tuvieramos ni idea de cómo llegar a los hoteles, ni a Corferias, ni a la esquina, y no tenemos el chaleco apropiado, ni el casco, ni sospechamos cuanta cosa se necesita para ser motoneto en el D.C.

Ahora, falta el regreso. Pero eso es otra historia. Ya veremos. Y seguro ustedes.

jueves, 1 de julio de 2010

Diario de Motocicleta, día 1

Nuestra aventura de viajar en Moto señoritera 115 de Medellín a Bogotá, lo hicimos en dos tiempos.

Les compartimos el primer tramo del viaje. El que no es tan duro, y que conocía. Bonitos cielos, increíbles verdes, y todos los climas.



Este diario de motocicleta es auspiciado por Punto Link, y llevado a cabo por @Quinsal y @Elreticente, y todo para llegar a la capital para vivir dos diítas de La Campus Party, y de pronto, algún día de Rock al parque.

Esto sigue, estén pendientes.

lunes, 11 de enero de 2010

Mantequilla, un Pueblito de Colombia

Mientras en Señal Colombia, el único canal de televisión que trata de registrar honestamente esta patria, dan un especial sobre los desplazados, sobre los pobres, y por supuesto de la violencia que sufren los pueblitos más perdidos y maltratados del Cauca, comienzo a teclear un post de esos que anuncian intenciones, me muestran palabras que he ocultado hace rato, que hablan de política revuelta con el amor a la tierra que tengo, a las montañas que perfuman.

De mi infancia recordaba solo la mención del nombre, y con eso, y la ayuda de la Wikipedia y lo que te alcanza a "complementar" la pagina web municipal, tomamos camino hacia Armenia Mantequilla, un pedacito de Antioquia.

Un domingo, por supuesto. Hay que subir hasta San Antonio de Prado, y en el parque a cualquier conciudadano preguntarle lo la ruta a Armenia (o Heliconia), y te dice que derecho por la calle del comando policial, y al final de la calle a la izquierda, y coges camino pequeño de vereda (pavimentado), y un paisaje verde, con campesinos lindos por todos lados, y con estaderos donde venden comida deliciosa. Nos comimos unas arepas de chócolo buenisimas. Doble quesito.
Hágale derecho hasta llegar hasta la Y, a la derecha es para Heliconia. Una bella carretera en curva, parece una culebra envuelta en las montañas. Obviamente, es una serpiente de
pavimento sólido.
Y a la izquierda, como el bosque de la muerte, la boscosa, destapada (y en piedritas) carretera. Nadie iba para Armenia Mantequilla, parece que solo nosotros. Despacio, nos botamos a por los 22 kilómetros de polvo y huequitos que decía el letrero.
Y claro, en esos pueblos perdidos, moribundos, que nunca se debieron fundar tan lejos, y tan desprotegidos y tan condenados a la miseria, pero que están ahí, adentro en las montañas, y que tiene paisajes de encanto, tierras paradisíacas.

Y por supuesto, las mismas promesas de los mismos que luego nos olvidan y nos terminan de enterrar las ganas de "salir adelante".

La idea es puebliar. No sé si conocer los 1101 municipios de la gran Colombia. Pero, por este año, si seria bueno conocer todas cabeceras munipales de Antioquia. Son más de 100. Conozco muy pocas.

Esta señalización es nueva (contrato de estos gobiernos de turno). E increíble que no den con los kilómetros (no había 5 kilómetros. Hay más!!). Yo creía que eso eran gobernantes con subalternos que hacían todo a control remoto por allá en el 88. Pero no.

Después de mucho polvo, lindos verdes, y montañas y montañas de bajada y subida, ahí tenemos a Armenia, que la pusieron Mantequilla para distinguirla de otras, y porque los españoles le vieron algo de amarillo desde lejos. Yo solo amarillo veo la iglesia.

Pueblitos hechos en planicies absurdas (por pequeñas y faldudas). Seguro habían podido construir el pueblo en muchos otros planos atrás. Pero no, es aquí, al sur del occidente.

Mientras nos siguen saqueando, y no se preocupan por ponernos en los mapas, ni de adicionar dos o tres cartelitos donde sea necesario para que la gente sepa que para allá, para esas montañas, y por esos caminos, viven más de 5 mil personas, en un pueblito chiquito, bonito, campesino. Tres cantinas, tres carnicerías, dos almacenes, la plaza de mercado en el parque, y claro, la iglesia que nunca falta en la mitad de todo.

Eso haré. Ir hasta cada pueblo escondido, y me siento en el parque, respiro su aire, doy dos vueltas por sus calles, compro dos o tres cositas (comida sobre todo), y tomo las fotos que me de por tomar.

Cementerio con pocas tumbas ocupadas. Pocas casas de colores muy ocupadas.

Es lo que uno puede hacer, ante la desconexión de este país nuestro. Visitar los lugares, para saber y decir qué es Colombia, y registrar con cualquier medio ese instante y esas realidades, y compartirlo con el resto de privilegiados que de pronto pasan por estas paginas, y que algún día serán o tendrán a su cargo, la decisión de sueños y esperanzas de pueblitos enteros.

Armenia, que queda cerca al Valle de Aburra, es así de, de, humilde, digamos. Entonces, cómo serán los pueblos más alejados. Hay que multiplicar las desprotecciones, las miserias, y ya no tratar de imaginársela, sino ir a pasar un rato a su ritmo, a su realidad.

Eso en palabras simples, se llama puebliar.

martes, 22 de diciembre de 2009

Hoy, El rostro del "señor" se apareció en una mariposa

“Hola Hijo!”. Mi mamá al teléfono.
Desde hace rato no hablábamos, porque la ultima comunicación rompió filas. En fin. Hoy estaba contenta, su voz me lo decía.

“Imagínese Juan que subía para la casa, cuando me dijeron, que una mariposa en la equina de los Buñuelos, tenia la imagen del “señor” en las alas”.
Por dentro pensé, ay amá que desocupe!Pero me sonreí, y le dije: “En serio? Y si está el rostro?”.
Del otro lado, a 110 kilómetros de distancia, en un pueblo que no pasa nada, una mamá: “Patentico Juan. Muy lindo”.
A demás, que tenia números en las alas. Que ella no había visto, pero que “Mazo” (un vendedor de Chance, obviamente) le había visto dos números de 4 cifras: “El 4804 - 4810".
Mire el reloj, ya no eran horas de hacer Chance. Y como si me estuviera viendo, me dijo que ya eso lo había Vetado. Que no lo dejaban hacer.

Le dije, se quedo comprometida, de mandarme las fotos que tomo con su celular.

Y si, al rato mando tres instantáneas aficionadas (y emocionadas).

Hay que ponerle imaginación y mucha fe al asunto. Pero hay está, si uno quiere que el rostro de Jesús este.
Supongo que la naturaleza lleva años perfeccionando las lineas de la Mariposa, hasta que un día un grupo de personas en un pueblo del suroeste Antioqueño, miraron bien, y vieron que la Pacha Mama está escribiendo algo que nosotros tenemos en nuestra mente como el “Corazón de Jesús”, o algo más simple: “El Señor”.

lunes, 4 de mayo de 2009

Hoy, Presentarse a la U de A

En un día raro, como si la vida no fuera sino hoy, como si se luchase por un mañana sabiendo que todo termina ya. O sea, un lunes sin sabor.
Hoy, en un día de muchos nervios, de lápiz mirado 2, y de lluvía, me presentaría de nuevo el examen para ingresar a la Universidad de Antioquia.


Es mi tercera vez .
La primera, recién salido del colegio, me presente a Ing. de Sistemas, y de segunda Ing. Electrónica. Recuerdo que mi numero de credencial no estaba en los numeritos de la pagina de El Colombiano. Entonces, no había nada para hacer, y tuve un años sabático.

La segunda, cuando estaba estudiando segundo semestre en el Politécnico, me presente a Comunicación Social, y de segunda, creo que fue Psicología. Mi numero no salio en el tablero que estaba en el bloque 16. Me fui caminando despacio para mi casa, y no le conté a nadie.

Recuerdo el formulario verde que valía como 25 mil por allá en el 99´, y por ahí 32mil en el 2002.
Recuerdo las taquillas del bloque 16, y las filas por cada letra. Recuerdo estudiar folletos viejos, con ejercicios que no entendías, que aun no entiendes. Y de una se me viene a la mente, las clases que no le preste atención, las clases que me dormí, los numeros y razonamientos que nunca me gustaron.
Recuerdo el puente peatonal cuando pasaba con mi lápiz y mis nervios, y veía pasar a gente que conocía, y otros miles que no, y que alguien de esos, alguien con cara de “Nerd” que veías pasar era un cupo menos posible para tí.

En las tres veces he caminado la U de A, en busca de un salón, de una silla, de un examen. Corriendo, medio apurao, y hoy lo hice muy despacio.
Lo que no cambia, son las mismas expresiones en los ojos de los aspirantes. Ellos siempre se ven más universitario que yo. Pero los muro pintados, ese aire de libertad de la U de A, me han dicho que yo lo necesito estar aquí más que ellos.
Recuerdo que siempre he tenido los pasajes, la credencial, los pasaje, y bueno, muchas ilusiones. Y nada más.

En tres veces me he sentado con valor, con mi lápiz, tal vez un borrador, y una hojita reciclada, y mi vida de conocimientos. Y en cada respuesta, de las 240 de las tres veces que he ido, me he imaginado pasar, y estudiar, y ser profesional, y estar en la U, y hacer amigos, ir a cine, y hacer la paz y no la guerra...

Siempre he salido fatigado, adolorido, sin nada de fe.
Hoy me escribieron en un chat: “...la vida funciona mas alla de opciones 1234 ...”
Mis papás me han dicho siempre, “-Hágame mijo, siga adelante, esto apenas comienza.”.

Y claro que aprendí a vivir sin pasar a la U de A, y pude ser profesional de otro lado, y pude pasar mucho más exámenes aun más complicados que este.

En esta tercera vez, trate de recordarme que me sentaba 10 años después a presentar la misma prueba, solo porque quiero estudiar Ciencias Políticas, o Historia, de puro placer, por diversión, como ejercicio de vida.

martes, 12 de agosto de 2008

Ayer intente ir a una Marcha

En un país de mentiras, la verdad es terrorista...


Ayer baje a una marcha en contra de los medios de comunicación que habían citado por Facebook por una grupo llamado: Un Millón de Voces Contra RCN.


La cita era a las 10 am en el Teatro Camilo Torres. Como siempre, llegue tarde. Iba subiendo las escalas del teatro y comenzaba a escuchar la amplificación del micrófono.


Que no había Quórum. Pero que de todas maneras iban a hacer algo, se debía hacer algo.


La chica, que era una asistente, se dirigía a un auditorio de unas 150 a 200 personas. Y yo era un de las 200. Los de la mesa tomaron la palabra. Declararon día sin clases en la U de A, y un mitin interno, que si se unía más gente se haría la salida a la calle, a “Barranquilla”.


Resulte metido en plena asamblea de estudiantes. Mientras bajaba las escalas en medio de la multitud iba pensando si sí había leído bien, que si sí era la marcha indicada, en fin.


Afuera estaban la gente de los Derechos Humanos, y si ellos estaban era porque la cita si implicaba marcha externa, lo que paso es que asistimos muy pocas personas.


Recibí el sticker que encabeza este post, leí tres pancartas, escuche tres comentarios. Pensé había perdido el tiempo, mi misión era hacer video, o mínimo fotos de una marcha que se iba a pronuncia en contra de los medios oligarcas que manipulan, que embrutecen, pero por lo visto no iba a poder hacer nada. De todas maneras espere. Le pregunte a un chico de la pancarta si podía tomar fotos. Me dijo que sí, que todo bien.


Yo no baje a la marcha porque realmente crea que RCN sea un medio manipulador. Y tampoco creo que no. Baje simplemente a escuchar, a entender cuáles son los argumentos, a ver la gente que en este país es capaz de pronunciarse en contra o en desacuerdo a cualquier cosa. Quiero estar en donde algún colombiano haga algo por salir, por denunciar, por resistir a todo el mierdero en el cual vivimos y en el cual nos estamos ahogando.


Yo hago televisión, y veo los canales nacionales. Los respeto. Unas veces los admiro. Reconozco que no me quita el sueño llegar a trabajar en alguno de ellos. Si es posible, lo evitare, a menos que llegue a ellos en una buena posición. Y es porque sé que los medio de comunicación son un negocio. O a caso olvidamos las cifras de lo que vale la licitación, el montaje, y el funcionamiento de un canal, de una periódico o la radio. Es un platal. Los dueños de los canales son empresarios (los más grandes) que buscan negocios rentables, y la tv, tiene que serlo. Punto.


Ellos tienen posición política, aunque se llenan la boca diciendo que son neutrales, imparciales y demás clichesadas comunicacionales. Eso es mentira. La tendencia es la que hace la diferencia. Las posiciones políticas, culturales, sociales y demás son las que enriquecen y también dañan los programas, es más, son la justificación.


Sí, que Ardila Lule es el de los cultivos de azúcar y es el que se quedo con el negocio del etanol, y en ese negocio fue gracias al propio gubernamental. Y si, todos sabemos, protestamos. Ahora venia en la moto y leí un aviso que tenía un carro en el parabrisas trasero: “No robe más, el gobierno no necesita competencia”. O algo así.


Los Santodomingos, y los ardilas, dijo el angelito mexicano Fernando Botero Zea en un entrevista de radio, que éstos cacaos dieron plata a las dos campañas, la sucia y la limpia.


Los ricos del mundo son dueños desde los alimentos hasta los canales de TV que nos entretienen. Ellos ponen las ideologías en el entretenimiento, y nosotros nos entretenemos.


No tome fotos. Para qué, es una maricada, termina uno regañado o “braviado” ahí en el mitin. Pero claro, pudo ser lo contrario también. Mientras caminaba y pensaba si gritar y no gritar las arengas que ellos gritaban, porque yo estaba en de acuerdo con muchas cosas que estos chicos que andaban lanzando al aire un llamando a la conciencia popular en una universidad de Antioquia, pero pensaba que yo no era de la u, que yo era, ¿cómo dicen? Un profesional en revueltas. Mientras cavilaba un pelado me dijo que le prestara el sticker. Lo leyó, y me lo devolvió. Me dio la mano, me dijo su nombre, que ya se me olvido, por supuesto.


Me aleje de la multitud que seguía andando por los recovecos de la Universidad. Los mire de lejos, y me dije que lo único es proponer algo distinto. Algún día, de esos de los años del Politécnico, decíamos en un video, hablando de la TV, que ésta, la cajita mágica, ese bazuco electrónico, es tan malo como los ojos que lo ven. Tan grosero, tan imparcial, tanto como el público que lo aplaude.


La verdad es terrorista mientras no haya gente ni tiempo para protestar porque el periodismo lleva 54 años sin contar nada, sin denunciar lo más grave, lo que no les conviene, nos ha vendido un imaginario que es eso, inexistente. Y también mientras los Políticos estén hace 50, 60 años en la política, y hace eso que todo está mal. Mientras los mismos con las mismas estén educándonos, mientras la libertad no brille en ningún manual, ni la excelencia este acompañada de la misión de felicidad, estamos condenados a seguir siendo manipulados como títeres.


Decidí salir de la U y irme trabajar, o a vivir, que para es casi lo mismo las 24 horas. Decidí seguir asistiendo a todo, debatiendo todo. Porque es lo único que nos queda, resistir, revolucionar, pero haciendo desde el mismo sistema. La salvación es que los señores que hacen los medios, no los que los financian y pagan porque esos no tendrán remedio, más bien los creativos, los obreros, los televidentes tenemos que ser otros: Nosotros, u otros, con más corazón, con más sensibilidad, con un alma menos pretenciosa y ansiosa.


Los medios andan cambiando, y viene naciendo otros. Los medios tecnológicos como herramienta se han revolucionado, ahora lo que falta es que de este lado se cambie y se revolucione también, así los otros (en algún futuro) son los que deberán soportarnos.



Pegue el sticker en un poste. Para que lo vean y se rían si están de acuerdo o si están haciendo periodismo independiente (somos pocos, pero existen); o lo dañen, porque allí es donde ven su fútbol, sus novelas y sus queridas noticias.

sábado, 10 de mayo de 2008

Pensando en el trabajo, y por rebote pienso en lo que soy

Escapándome un poco del proyecto “El Junco” y todo su mundo. Y viéndolo rodar en youtube, me da para pensar que ciertamente se corrió el listón un poco más arriba. Que aprendimos muchas de cosas mientras respirábamos, mientras se creía que se andaba mal.

Mientras el viento me pega en la cara a 80 kilómetros hora bajando por la autopista, o cuando mi rostro se refleja en el vidrio de la puerta que no abre del metro, siempre ando pensando en mi ritmo de creación, en mis perdidas de tiempo, en mis excusas para no hacer, en mi falta de tiempo para tener tiempo, en mi abulia para el trabajo, en mi personalidad tan pusilánime para esta vida.

Entonces más bien cierro los ojos, y pienso en la cifra que esta en el banco, en la fotos que tome hoy, en las sonrisas que logre sacar, en las ideas que pude decir, en lo que aprendí, en todo lo que soñé, y eso lo equilibro con los dias y con las fechas importantes, y sigo mi vida como si nada.

Y otra vez al otro día es lo mismo de apurado, de azaroso, de ágil, de diferente. Pura angustia.

Por eso no se decir que voy bien o mal. Por eso dudo tanto cuando la voz de mi papá me pregunta qué como voy? Y siempre termino respondiendo que bien, pero que mal, pero que no se preocupe porque vivo feliz.

No se si me creen. No se si creerme. Pero esa es la verdad.

En cerca de 10 años construyendo mi vida de grande, he pasado por… a ver! Por, una, dos, tres… he vivido en siete casas diferentes. He tenido dos motos. Estudie en tres partes diferentes. Los amigos, no se cuantos son pero me alcanzan los dedos que tengo para contarlos.

He sido pueblerino, universitario, sureño, roquero, poeta, loco, caminante, practicante, graduado, desempleado, trabajador, independiente, aprendiz, obrero, jefe, desempleado, editor, camarógrafo, realizador, creativo, guionista, director, inquilino, deudor, codeudor, hermano, amigo, novio, amante, ciudadano…

También me han quebrado la mano derecha por robarme la bicicleta, me dio una ulcera por estrés y desorden alimenticio, me robaron la moto sin darme cuenta en un dia de lluvia, me operaron una pierna y tengo tornillos en mi tobillo porque una animal me atropello un día cuando llevaba a Wilson al metro…

Tantas cosas que he vivido y que me han pasado, y tan solo soy un puntito, una cabeza, un número más de esta ciudad que es un circo de mentiras.

Si entraras a mi casa, que es una casa grande de dos plantas y que es, como dicen los viejos, una casa oscura de esas que las ventanas dan a los muros o a los cables de energía, y seguro me preguntarías por mis cosas, por esas que he conseguido durante todos estos años de luchar. Y yo sinceramente te respondería señalándome la cabeza:

“No hay nada, todo esta aquí”

No tengo nada porque las cosas al fin y al cabo son un estorbo. Y uno, y todas sus vainas deberían, como dijo Fernando González, llenar solo una bolsa. Para poder viajar tranquilo.

Solo he tenido un préstamo en el Icetex (que aun debo ese hifuepueta), y uno en Flamingo. La pantalla donde veo que escribo esto, me la prestaron. Las sillas de la sala, la mesa, la nevera y el equipo de sonido, son regalos de amigos y familiares. Las ollas, en su totalidad, con o muy pocas excepciones, son regalos u olvidos de la gente cercana. La cama, las sabanas, las cobijas me las regalo mi mamá, o no se quien más, pero en definitiva yo no compre nada.

Toda esta casa es prestada, regalada, o aun debida. La billetera Billaborg por la cual cambie la Lesportsac que tenia desde noveno, aun le debo 50 mil a “Cucaracho”. La moto la debo enterita. Debo la silla donde me siento a escribir... En fin.

Tengo ahorros (muy pocos, porque en mi casa no sabemos de ese tema) pero los tengo que sacar para completar el arriendo de este mes.

De la cuenta del banco solo tengo los papelitos de los cajeros y todas las consignaciones para algún día hacer una obra de arte o un colax que diga cuanto me he ganado, y cuando me he gastado viviendo en el mundo de consumo en el que nací.

De nosotros hay muy poco en la casa. Tal vez estemos nosotros mismos, pero a veces ni para eso alcanza.

No sé. Lo único que soy, y donde están mis riquezas, es en lo que hago, en lo que digo, en este texto que leen, en los videos que pienso…

Entonces, les presento a ustedes mis últimos días, mis sueños, alegrías y pesadillas,

Estos son los personajes que me hacen (o me obligan) a levantarme, a seguir.

EL JUNCO. Un Pueblo de Colombia



"Pues el Junco podría ser muchas cosas. El nuestro es un pueblo en medio de las montañas antioqueñas. Es un pueblo de tres calles, 500 habitantes según los cálculos, y mas o menos 150 o 200 años de historia..."


Esto fue el resultado de viajar al cubo. De ser Narradores viajeros. Turistas documentalistas. Campesinos citadinos. Colombianos Blogueros. Productores de TV y Artistas.

sábado, 26 de abril de 2008

Relanzamiento del Documental: A Orilla de Carretera

Y como se lo merece, un documental que solo ha estado en un solo festival, que ha rodado y rodado en Canal U con mucho éxito, y que de vez en cuando le doy "play" y lo veo mucho más grande.

Pero lo relanzo por la una calidad que encontré en Youtube, se puede ver en alta definición y baja, y ambas calidades muestran el documental como es, con ese color palido, con esa furia en su mirada con buenos pixeles.

A Orilla de Carretera (Documental de viaje)

Parte 1



Parte 2




Parte 3






Esperen A orilla de Carretera 2, el reencuentro. ¡¡¡Pronto, pronto!!!


***

Y el truco de la compresión es, anoten:

El video que vas a subir debe estar en muy buena calidad, en avi o preferiblemente en quick time.
Después lo comprimes a mp4, la compresión más tesa de la actualidad. Yo lo hago en Magic Video Converter. Se puede bajar gratis.
La clave es comprimir en un mp4 que tenga: H264. y que sea 320x240. La compresión mp4 tipo Ipod es la que tiene más exito.

Y al subir a Youtube normal, en unas horas , tu video que antes lo ibas a ver mal, ahora esta bonito, y tiene una link en la parte derecha del player, que te pregunta si lo quieres ver alta calidad o en baja calidad. La pregunta te salga por defecto depende de tu ancho de banda.

martes, 22 de abril de 2008

Volviendo del trabajo de campo

A propósito de la convocatoria de hecha por la Revista Semana y Google: El lugar mejor contado de Colombia, nos fuimos de viaje para las montañas de Antioquia, nos fuimos para El Junco, una vereda, o más bien un pueblito entre Sabanalarga y Liborina.


¿Nos fuimos? ¡Eso suena a combo!


Y si, ya en este proyecto tenemos involucrada a mucha gente. Viaje con Ana Maria Vallejo, artista plástica de la Universidad Nacional, quien escribe en su blog Multitaskingblog, y me acompaña mirando la ciudad con sus fotos y sus textos en Cosas que Tengo Adentro; y claro, ahora nos acompañamos en muchas horas y momentos de la vida (personal y profesional). Los equipos que llevamos para contar al El Junco, son de nuestra empresa, de nuestro colectivo audiovisual Punto Link, que es nuestro sueño, nuestra realidad y esperemos que también nuestro futuro. Entonces, todo Punto Link se fue con nosotros, en equipos y energías. De eso estamos seguros. Y claro, la gente que quiere y conoce a Ana Maria, también nos hizo el aguante y supongo que metieron su grano de arena para que este proyecto se llevara a cabo.

Lo que quiero decir hoy, ya en chanclas y en pantaloneta y recién comido, es que regresamos bien, que regresamos absolutamente cansados, porque lo dimos todo, que tenemos yo no se cuantas fotos y un montoncito de casetes mini DV que contienen muchas historias.

Ya tenemos cuatro estrella en el puntaje de calificación del blog que hace la gente (supongo), o los administradores del concurso. Y ellos, y ustedes tambien, no saben lo que acabamos de lograr en cuatro días de trabajo duro, de respirar aire puro, de asombrarse con las mínimas cosas, de hablar, de escuchar, de sentir, de estar en la montañas donde no hay nada, ni plata ni futuro ni esperanza; solo hay mucho pasado y mucha paz.

En fin. Nos vinimos con material suficiente como para hacer un blog poderoso, y un documental muy, muy bonito.

Uno siempre, y no se puede negar, quiere ganar. Y como no, si es un viaje a Google Usa o Argentina. Yo no lo hago por el viaje, porque se que si se gana yo no viajaría (por visa y por cupo), pero la plata, eso si ayuda siempre y cuando es dólares multiplicar por dos, emociona.

Pero si no se gana, se hace unos productos de altura insospechada. Y se sigue haciendo historia y aprendiendo en cada paso que se da.

El documental me gusta demasiado, es mi forma de contar, tiene y obliga a unas características de libertad tales que me hacen sentir demasiado cómodo. Es como escribir en este blog, o como hablar, o como abrazar al ser querido, o como vivir.

La historia y la culpa que estemos concursando la tiene Ana Maria, yo la acompañe como contador de historia que soy, como amigo, como viajero, como pobre y campesino, como camarógrafo que mira y que es nada sin una cámara en la mano.

El trabajo esta a medio camino. Es más, los casetes se pueden dañar o estar dropeados. Y las fotos se pueden desaparecer por un virus informático o por problemas técnicos. Pero nada de eso afecta lo que trajimos en el alma, las palabras y los personajes que conocimos y que nos cambiaron para siempre. Por eso cuento mi emoción y mis presentimientos. Por eso prometo tanto, porque el corazón grita por encima de la mesurada razón.

Tal vez escribiré uno o dos textos cortos. Obvio que me involucrare en la finalización del blog y en la post de la parte audiovisual. Seguro que estaré en pie de lucha en discusiones y en los grandes dolores acerca de que va y que no va de las fotos y los videos. Pero hasta hoy que estoy ya casi sin fuerzas y que los ojos me arden por el aire contaminado de ésta ciudad donde vivo, ando muy contento con lo que logramos (con lo que logré en la cámara) en los cuatro días de la salida de campo a un lugar olvidado y perdido de las montañas de Colombia.

martes, 8 de abril de 2008

Mi documental de carretera


Casi no subo el documental, me merezco un coscorrón.

A ORILLA DE CARRETERA es un documental que hice en el 2006-2007. Era una obsesión desde niño. O yo creo que de todos los que viajamos tenemos la misma: Mirar la carretera. Todos vemos la carretera infinitamente cuando viajamos. Pero en mi recorrido habitual de vacaciones, citas medicas, paseos, trabajo, ocio, desde Medellín hasta Bolívar, o viceversa, siempre ví las casitas que estaban a lo largo de la ruta, y pensaba ¿cómo eran sus vidas? ¿Cómo Vivian?
Unos años antes, y me pregunto porque no ahora también, no pensé más y cogí la moto y la cámara y me fui a preguntarles cómo era vivir en carretera. Eso es hacer documental.



Parte II.

http://www.youtube.com/watch?v=-nzU6P2Bcso&feature=related

Parte III

http://www.youtube.com/watch?v=Fsf7uCs7fKA


Espero que se lo vean, espero que lo comenten, espero que todos ustedes hagan uno, o muchos, alguna vez.

sábado, 8 de marzo de 2008

Desde el balcón de la casa de mi mamá, que en ultimas es mi casa.

Fui al pueblo. Me volé un día para ir por la moto, mi nueva adquisición: una Viva 115.

Salí en la mañana, Trasportes Rápido Ochoa rumbo hacia ciudad Bolívar.

Llegue al pueblito. No estuve en ningún lado, solo en la casa, no tenia tiempo. Mi recorrido fue: La carretera. El hospital. La casa. También en el taller de motos, el hospital.



Me senté en el
balcón de mi madre a leer de la casa Los Pibes del Fondo. Es un libro que me gusta un montón, como el sacol a medio acabar. Debo que escribir algo de el, otra deuda que les tengo, yo soy un chico de promesas, lo lindo que es que algunas las cumplo.




Mientras leía, en la calle que quedaba a mis pies, iban pasando toda clase de personajes.

Los describiré.

La mamá de “Berruga”, Esta como loca, dice mi hermano.

"El coche de Molina". En ese coche nos subiamos hasta la Capilla de San Judas, antes que le soldaran puas en la parte de abajo, donde nos subiamos una recua de pelaos.

Ese es Molina, que vive en "la vuelta", y ¡Vealo! con el mismo rejo que nos pegaba hace 15 años, ¡vealo! (dice jorge).

No se quien es, pero el gordo esta bien gordo, fuemadre, pobre mamá.




“Hernán Tabaco", que tiene (o tenia) revuelteria debajo la capilla, pero lo que vemos, todavía sale todos los días con su carreta y sus bananos. Es un hombre grande, que asustaba a Ramiro.



La embarazada, la niña del frente que la embarazo un mancito que trabaja en la parabolica. (¿entro a la moda del embarazo?)



La niña, subiendo las escalas donde tanto me senté. Lo único malo es que ella va descalza, y hace un calor de 36 grados directos al contador que ella piso.


Martín viendo, el nuevo perro de Aleida, viendo a Amparo, una señora que me prestaba el vhs para hacer trabajos en vacaciones.


La esquina del puente la veranera, mi barrio. Ahora dice El Manzanillo, tal vez no se han dado cuenta que yo aun le digo El Puente de La Veranera...