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viernes, 2 de julio de 2010

Diario de Motocicleta, día 2 (Doradal a Bogotá)

El otro pedazo de la historia. Desde Doradal, Antioquia, hasta Bogotá DC.



La moto bajo de velocidad, dizque por la altitud (me dicen por Twitter), y a 60, 70, y cuando quería a 80 kilometros, y por medio de las tractomulas y todos los climas, y la cantidad de colores del paisaje y 3 departamentos (y un lumbago terrible en la espalda) y evitar un parte de 400 mil, y cerca de 6 horas de viaje, llegamos a la capital.

Llegamos, y eso es lo mejor de éste viaje. Así no tuvieramos ni idea de cómo llegar a los hoteles, ni a Corferias, ni a la esquina, y no tenemos el chaleco apropiado, ni el casco, ni sospechamos cuanta cosa se necesita para ser motoneto en el D.C.

Ahora, falta el regreso. Pero eso es otra historia. Ya veremos. Y seguro ustedes.

jueves, 1 de julio de 2010

Diario de Motocicleta, día 1

Nuestra aventura de viajar en Moto señoritera 115 de Medellín a Bogotá, lo hicimos en dos tiempos.

Les compartimos el primer tramo del viaje. El que no es tan duro, y que conocía. Bonitos cielos, increíbles verdes, y todos los climas.



Este diario de motocicleta es auspiciado por Punto Link, y llevado a cabo por @Quinsal y @Elreticente, y todo para llegar a la capital para vivir dos diítas de La Campus Party, y de pronto, algún día de Rock al parque.

Esto sigue, estén pendientes.

sábado, 13 de junio de 2009

Hoy, Revisión Técnico Mecánica

En un día frío, muy frío, donde mi mamá nos sirvió el desayuno y nos hizo almuerzo, salí con toda mi pereza a la calle.
Hoy, volví a coger la moto roja y salí a recorrer esta ciudad como hacia tres meses no lo hacia, para llevarla a revisión obligatoria.

Estaba parada porque se chuzo la llanta trasera, y porque se le venció el seguro (soat), y porque no tenia el papel de la técnico mecánica, y porque no tiene la tarjeta de propiedad al día.

Días antes ya se había parchado, y comprado el seguro, y después de revisarla y decir que lo único que tenia era que no encendía el “Stop”, la lleve a un taller cerca. 5000 pesos más, y otra vez al diagnostico, que me dio este papel, que valió 670000 pesos.

Otra vez a montar en mi moto, y empacar todo en un bolso que amarro al manubrio, y salgo a la carretera con mis guantes, mi chaleco, mis gafas, mi casco, y yo, todo yo.
Pocas cosas hay para hacer si te pinchas o te barás. Tal vez llevar plata u minutos en el celular y toda la disposición de viajar.

A estas horas de hoy, suena las gotas contra mi casa, y pienso en llamar al amor para que me lleve en el carro, o no ir. Pero nada, me encarpo, y con mis gafas salgo viajar, a moverme, a sentir los climas y los kilómetros pasar.

Es como ir desnudo de un punto a otro.

Me deseo un buen viaje. Nos leemos otro hoy, cuando vuelva de Doradal (Magdalena medio, Antioquia).