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miércoles, 25 de mayo de 2011

Todavía es el 26 de abril del 2011

Qué les cuento yo?

Que alguien me dijo que me veía con un semblante diferente después de vacaciones. Sonreí, para decir que tenia mucha razón, pues, descanse y dormí lo que quise.
Lo que no dije, es que desde el domingo por comer vainas recalentadas y muy condimentadas mi estomago duro resentido tres días (doliendo, con sonidos, con diarrea), y que ando con monedas de 200 y de 500 en todos los bolsillo del bolso y todos -con excepción de un señor de una bomba y una tendera- desde la langaruta vendedora de vicio hasta la niña de la tienda me miraron sospechosamente pobre, y qué más? que la tristeza no se va y se queda ahí queda como si la hubiera contratado de forma vitalicia.

Igual sigo, estoico, aprovechando esa luz en el rostro y el cuerpo liviano, para cranear muchas cosas, para ponerme a paz y salvo con bobadas que en ultimas son lo que me hace levantar todos los días, o acostar todas la noches.

Son las 11,38pm, y llueve y llueve y llueve y llueve. Es martes, y ya estoy mamao, y me aparece de nuevo los dolores en las “coyunturas” y en la espalda, y se asoma por una esquinita las tristezas.

Tal vez sea tanta agua, y esos truenos. O sea que llegue corriendo, encarpado, con mucha hambre a coger la Autopista Medellín-Bogotá, y en Zamora (hasta la autipista norte) habían carros y motos parqueados, y los del transito Bello no dejaban pasar. “Que hay derrumbe antes del túnel”, “que muy grande”, “que que que que!”. Espere, estoico, y las tripas me sonaban, y la poli y los tráficos solo escuchaban su boquitoqui.

Pero lo hice otra vez, y con la alegría y la energía que me acompaña, arranque para Las Palmas porque le creí a un policía que acababa de bajar del derrumbe y que paro a contarnos cosas, porque nos vió la cara de preguntones angustiados. Eramos como 50 motociclistas, y de ahí para atrás había camiones, autos, mototaxis... “Si creen que en una o dos horas, vayan bajandose de esa nube, porque bajo mucho lodo y eso hoy no abre....” Que siendo sincero, a las 12 de la noche.

En el reloj luminoso de puente de la Universidad Nacional decía que eran las 8.45pm. Ciclovia, entonces la “Regional” congestinadisima. Y muchisíma agua, y las Palmas estaba abierta, pero solo carros pequeños y motos. A los otros los estaban mandando para la autopista. Vi a la gente que iba en un bus de Rionegro (chachafruto) y pensé: “Pobres, no van a llegar a la casa nunca”.


El reloj luminoso del Alto dijo que eran las 9.15pm. Y por esa oscuridad, que siempre he evitado coger de noche, y a demás cayendo tanta agua, y que me atreví porque tenia animos nuevos y fuertes, y porque los gatos se mueren de hambre si no subo. Atravesé toda esa frialdad, ese curverio, esa estreches, y agua y agua y agua (fuemadre, la alternativa es peligrosa), hasta llegar a San Antonio, a una tiendita donde siempre compro cuando no alcance el super o no voy a alcanzar la tienda Mixta de la vereda, donde en su reloj de alguna marca de remedios decia: 9,55pm. Me desencarpe, y saque moneditas, y qué descanso, alcanzaba para comprar la panela, el pan y las arepitas que escasean en la cocina.

De ahí, otra vez los guantes mojados (que casi no meten), y 10 kilómetros oscuros, y luego lo destapado (2km) que cada día es peor, y a las 10.30pm estaba, titiritando, quitandome los zapatos y el pantalón mojados.
Comidita a los gatos. Me trague la coca fría que me dejo Aide (jefa de alimentos en Punto Link) ayer en la nevera, y ahora, estoy metido entre las cobijas, donde le tomo un trago de agua de mi tarrito brindando por el cansancio, y me fumo alguito celebrando las tristezas.

Tengo que seguir, fuerte, sin declinar, para que cuando llegue el verano, y pueda disfrutar muchisímo. Y cuando se vaya la mala suerte (que no va a pasar porque yo soy un des-graciado) me la pase genial. O cuando vuelva el amor yo este preparado para estar completo, feliz.

lunes, 14 de marzo de 2011

un mes de mierda y otras noticias, parte 3

Otro pedacito de la historia de vivir en el campo y la ciudad que me anime a escribir. (18/02/2011).

¿Y para qué salir de la ciudad por la zona norte en medio de un diluvio, por medio de los carros y solo creyendo ver prismas rojos y amarillos que dan a entender que el de adelante frenó, o viene una curva por la intermitencia de los prismas que veo a través de la lluvia y de las gotas que están rodando por el plástico rayado de la visera del casco rojo?

¿Para qué desde hace 3 semanas (en kilómetros, más de 1500 recorridos en la moto roja) de estar subiendo en medio de la neblina y las gotas gigantes, esas que se meten por dentro de los impermeables que ya están viejos rotos y son de diferente color y tamaño, y te van mojando poco a poco?

¿Para qué andar 60 kilómetros de ida, y otros 60 de vuelta, y correr por la meseta de Guarne (que comienza en el "alto de La Virgen") donde hace un frío tenaz, que donde no lleves guantes y bufanda (así sean mojados) la pasaras muy mal? (y ya me ha pasado).

Tal vez para pensar en el trabajo, en las ideas, en el amor... Para hacer y deshacer a 85 kilómetros la hora?

¿Y para qué te aguantas Rionegro y sus miles de "policías acostados" y glorietas y semáforos y tacos y tacos, y San Antonio y su farra y su glamour vaquiano?

Debe ser porque pasas por la fabrica de Nacional de Chocolates y mueres de locura por el olor que invade el casco rojo y se mete en tus narices el olor a Festival de Vainilla?
O porque compras mecato, dulces y dulces en el parque de San Antonio?
O porque cuando comienzas la vía La Ceja después de los dos últimos reductores de velocidad del corregimiento farrero parece que el alma se tranquiliza y el corazón bombea diferente?

¿Así falten algunos kilómetros y ya no haya luz en la carretera, y haga un frío más terrible?

¿Así no puedas ver nada en la oscuridad?

¿Así te toque montar en carretera destapada destapada un rato más?

Debe ser porque compras cositas en la tienda del corregimiento a precios muy bajos, incluso, a "precio sugerido al publico" como dicen algunos productos?

o porque llegas a casa y apagas la moto (que lleva 1 hora y media roncando al ritmo de acelerador) y ves el cielo iluminado por estrellas que iluminan el campo verde oscuro lleno de sonidos invisibles?

Y bueno, ¿no te importa que la luz se vaya apenas llegas, y te toque cocinar a punta de velas y gas?

¿Así te toque cada día que llegas cansado y trajinado limpiar la mierda de los berriondos gatos? (que es bien hedionda)

En días, y años donde los amigos y enemigos, conocidos y no conocidos se andan haciendo felices en fiestas, o se la pasan viajando, o se casan y tienen hijos, o se hacen millonarios, o tienen una vida normal, yo ando viviendo como lo haría uno cuando este viejito (cuchito)... y después de toda esta preguntadera, sonrío, y estoy un tantico feliz escuchando AM (radio) y titiritando de frío y felicidad mirando desde afuera y desde adentro esta casa bella como un paraíso.

Las mañanas de sol me ponen muy feliz.

La clave es entender que soy un perdedor que sabía lo que era, y que se trazo un camino inconscientemente, malo, muy malo, y otras veces bueno, muy bueno, y lo recorre, y que lo que le anda pasando: trabajo, proyectos, amigos, amores, es un milagro, es una ganancia...

Cono en el Carmen de Viboral, los domingo que puedo y salgo a pasear.

Granadilla que me regaló la dueña de la finca.

no debió pasar, pero se disfruta y se celebra mientras las dos o tres cosas bonitas que me pasan en mi vida melancólica y oscura me pasan algún día, esporádicamente, sin mucha bulla...

Los fines de semana hasta cocino.

Luis Ospina dijó cuando se mató Andrés Caicedo leyó la noticia en el Aeropuerto y pensó: "cómo se mata una persona que acaba de comprar una nevera?".

Yo todavía no compro la nevera. Pero va a tocar, porque afuera se dañan las cosas; el paso de los segundo pudre la materia.

Se nada, sé hacer mucho esfuerzo, todo para morir en la orilla.

Noches estrelladas como antes nunca he visto.

Suena el celular mientras escribo. Es un mensaje de texto. Es de mamá. La hermosa dice textualmente:

"La vida es una obra de teatro que no permite ensayos por eso canta y rie baila y llora y vive intensamente cada momento de tu vida antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos gosa tu obra de teatro que yo desde aqui estoy sonriendo contigo te adora mama".


Para que respuestas si ya sabemos desde la sangre y el contagio de los cercanos qué tenemos que hacer.

Hace un ratico volvió la luz. Leeré un tantico, y me estiro los huesos, y descanso el cuerpo, porque el alma ya la tengo podrida (o en proceso).

sábado, 13 de junio de 2009

Hoy, Revisión Técnico Mecánica

En un día frío, muy frío, donde mi mamá nos sirvió el desayuno y nos hizo almuerzo, salí con toda mi pereza a la calle.
Hoy, volví a coger la moto roja y salí a recorrer esta ciudad como hacia tres meses no lo hacia, para llevarla a revisión obligatoria.

Estaba parada porque se chuzo la llanta trasera, y porque se le venció el seguro (soat), y porque no tenia el papel de la técnico mecánica, y porque no tiene la tarjeta de propiedad al día.

Días antes ya se había parchado, y comprado el seguro, y después de revisarla y decir que lo único que tenia era que no encendía el “Stop”, la lleve a un taller cerca. 5000 pesos más, y otra vez al diagnostico, que me dio este papel, que valió 670000 pesos.

Otra vez a montar en mi moto, y empacar todo en un bolso que amarro al manubrio, y salgo a la carretera con mis guantes, mi chaleco, mis gafas, mi casco, y yo, todo yo.
Pocas cosas hay para hacer si te pinchas o te barás. Tal vez llevar plata u minutos en el celular y toda la disposición de viajar.

A estas horas de hoy, suena las gotas contra mi casa, y pienso en llamar al amor para que me lleve en el carro, o no ir. Pero nada, me encarpo, y con mis gafas salgo viajar, a moverme, a sentir los climas y los kilómetros pasar.

Es como ir desnudo de un punto a otro.

Me deseo un buen viaje. Nos leemos otro hoy, cuando vuelva de Doradal (Magdalena medio, Antioquia).