Mostrando entradas con la etiqueta leer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta leer. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de diciembre de 2011

Contra Viento y Marea, Manuel Mejía Vallejo

Pa´rriba y pa´bajo cargué el librito de Mejía Vallejo... es que tenía la lectura suspendida, enredada, condicionada. Pero anoche me terminé de leer estos 4 cuenticos tristes, duros y bellos.


Manuel Mejía Vallejo, otro conocido desconocido. Un nombre que está en cátedras, en auditorios, en los aforismos famosos, en todos lados! pero del que uno lee poco, no tengo ni idea el por qué, sabiendo que uno pasa cuando va para el “guanabano” por el lugar donde él escribió “Aire de Tango”, o por cosas del destino periodístico he ido a la que fue su casa y hablé con su esposa, y siempre sus hijas están por ahí alrededor en las rumbas y en los actos culturales que te gustan. Como todo autor, llegó en un momento especifico, y tuve tiempo después de tanto tiempo perdido, de leer sus letras lindas, profundas, llenas de dolor pero con todas sus paginas conteniendo esperanza y la fuerza que uno saca de no sé donde para seguir en esta vida tan de mierda y tan poética.

  “A veces me pregunto si es verdá tanta miseria. Juro que si otro me contara esto que nos pasa, no le creería” “Es mejor que se nos muera una parte a morir del todo ¿o no? Porque a veces me pregunto si es necesario vivir”.

 Frases de un cuento llamado: “Tiempo de sequías”.


 “Fue el mejor nombre que pudo encontrarle, quedaba a la medida: era como llamar Agua al agua y Nube al cielo. Todos, hasta los mayores, dijeron que nunca antes había visto una cabra, pero que era la más hermosa cabra que habían visto” 


 “...maldita la hora en que abandoné la montaña, maldita la hora en que todos nacimos”. 


 “su mundo tendrá una cabra menos, una rama menos, un cause sucio menos. La ciudad se expande a su costa, nadie puede contra ella: la ciudad son hombres que lotifican y cubre causes de aguas negras y arrojan desperdicios en las afueras...”. 

De “Al pie de la ciudad”.


  “El agua seguía cayendo en chorros. De día. De noche. Se dañaron las espigas. Se dañaron las mazorcas tiernas. Se dañaron los tubérculos de papa y yuca. Se dañó la esperanza”. 


“Se mostraba duro ese Dios con los humildes. Y era el Dios de los humildes, y lo amaban porque sufría azotado por unos soldados extraños, atado a una columna, punzado en el corazón, crucificado contra unos maderos”. 


 “-Aguantes, buenos hombres. Dios los está probando. -Ojalá le sepamos a mierda pa que no nos pruebe más...” 


 “Eres mal nacido porque te rogamos por las plantas, y las arrasaste; porque te pedimos ayuda, y nos arruinaste; porque te tragaste las oraciones y no cumpliste el deber retornandolas en obras...”
De un hermoso cuento llamado: “Cielo cerrado”.


 -”Para qué -respondía como si tuviera una respuesta, señalaba caminos contrarios -. ¿Para qué, si la vida es el gran viaje? Y una objeción: -El hombre viaja para venir al mundo y sigue viajando para salir de él”. 


 “-¡Se los llevará el diablo! - gritó el sacerdote, coreando por los rodeantes. -¡A ustedes se los llevará Dios! -amenazó Viento, en giro a su rostro contra el galope".


De: “Contra viento y marea”.

Por ahí en la biblioteca tengo “El día señalado”, otro libro de Mejía Vallejo que muchos y de muchas maneras me lo han recomendado. Un día de estos...

martes, 4 de octubre de 2011

Cartas a Aguirre

Fueron las cartas que Gonzalo Arango, el poeta de Andes (Antioquia) le escribió a Alberto Aguirre (un señor intelectual del que he sabido poco).

El librito (de la colección Rescates) me lo pasó un amigo, me decía que era una visión distinta de Arango, como que lo desmitificaban. Y con esa intención me lo devoré.

Y sí, Aguirre, después con los años, y con la traición de parte y parte, y la muerte de parte del poetica, en un prologo que había prometido no hacerle, lo acaba, le da durisimo a la imagen y a las ideas de su amigo Gonzalo Arango. Uno lo disfruta, porque en medio de tantas palabras, masomenos queda en uno las dimensiones que un humano puede tener. No un mesías, sino un man que accionó sus ideas poéticas en tiempos donde era necesario.

Gonzalo no era un ser frágil. Era un hombre integro, cálido, generoso”. Pero también fue todo lo contrario.

De aquí pa´allá, puros apartecitos de las cartas del poeta, para que se hagan una idea:

...Me limito últimamente a estar solo o llevarlo todo al campo de la indiferencia. Es posible estar perdiendo la ternura por los hombres”.

Cuando vuelva a tener algo de fe en lo que escribí, vuelvo. Ahora me voy y quisiera irme para siempre. ¡estoy derrotado!".

si no fuera tan cobarde para frustrar este asco de vidavidal

ahora vivo esperando escribir, adquiriendo un poco de fe en el ejercicio, la emoción de la palabra que he perdido. Mientras me recupero y hago de mi soledad un cosa fecunda, trato de reconciliarme con el mundo, con este milagro verde y perpetuo de la naturaleza, y con los hombres que lo habitan, muchas veces sin merecerlo”.

Muchas cosas dice Aguirre. Por ejemplo, que Gonzalo no estuvo mucho tiempo en la cárcel, porque él que era abogado corría a sacarlo. Y por mucho tiempo, el tiempo de estas cartas, lo mantuvo a punta de billeticos, para que pasara sus penas, para que escribiera, para que se muriera en los burdeles y en los cuartuchos de Medellín y Cali (donde se fue a buscar "fortuna"). Eso parece. Sigamos...

Al margen de mi actividad, llevo una vida simple”.

Ya Gonzalo decía las cosas que Caicedo, y que Escobar (o sea yo) hemos dicho de Cali. No porque me iguale, sino porque desde el 60, el 70, y el 2011, se siente lo mismo.


Y como un visible contraste, los niños juegan y saltan bajo los puentes con esa alegre expansión de la juventud que va a ahogar sus penas en el río”.

“Entonces pienso con pesar que el maravilloso espectáculo del mundo lo afea la injusticia de los hombres y su desigualdad”
.

A pesar que no era mesías, ni un hombre que sufrió mucho (pues, alguien siempre le echaba la mano como a todos los genios), hizo una vida llena de sufrimiento que lo llevó a decir las cosas que dijo y lo hicieron famoso.

Es vergonzoso y humillante y he terminado por desistir. Me encuentro sin proyectos, sin dinero, sin deseos de escribir, con una indiferencia atroz por mi vida y por el mundo. Continuo haciendo una miserable vida nocturna tomando café en ellos bares que amanecen, charlando con las coperas, jugando billar gratis...

Una vida de nada. Eso fue lo que vomito.

“No esperar nada, no hacer nada, vivir vacío, anochecer con la nostalgia y el reproche de no haber hecho nada digno, amanecer a un nuevo sol con una pequeña embriaguez sombría, cansado de caminar y de no llegar a ninguna parte”.

Era un vago que buscaba una oportunidad en las editoriales, y en la prensa, y en las mujeres, pero nada le salia.

Mis más serios propósitos no se cumplen, mis esperanzas no se realizan, estoy viviendo una provisionalidad espantosa”.

Una fatalidad de gamín la más tesa:
Vivo porque es lo único que tengo. Ni siquiera la muerte tiene para mi ninguna promesa”.

Estas cartas son de una sola vía: las de Gonzalo. Las respuestas de Aguirre se perdieron con la ida del poeta de la vida.

Mi soledad ha terminado por ser una vacación, el acto más puro y desinteresado de mi libertad”.

“Hay veces que grito para oírme a mi mismo, que me toco a golpes para constatar que estoy vivo todavía
”.

Obvio, los pasajes que uno escoge, es porque así tiene la vida. Una especie de hermandad de la tristeza y la gran puta soledad:

el amor, como sabes, exige ciertas intenciones y no puede conservarse en un plano de ficciones. Impone compromisos muy concretos. Un destino, una serie de responsabilidades. Pero yo no tengo nada qué ofrecer, no tengo con qué responder por mis actos, hacerme responsable de mi libertad”.

“Todo esta miseria no ha logrado desmoralizarme ni acomplejarme, lo acepto todo con un doble sentimiento de orgullo y de humildad
”.

Las cartas están desgarradas, escritas desde el suelo de la inmundicia, pero están llenas de amor, de esperanzas:

le dice a Alberto: “Pero en tu naturaleza emocional y espiritual vive el hombre rebelde, el inconforme, no tanto por ti mismo sino por los otros y por la sociedad en que viven, bajo signos materiales de esclavitud y oprobio”.

Ya veremos hasta dónde se puede llegar. Pero si no llegamos, eso también es llegar, en el sentido del destino del hombre”.

Una cosa larga, pero linda:

No se puede soportar una angustia de este tipo: rechazado por el mundo, debido a un aislamiento que parte de mí ser hacia el mundo, y que éste, insensible a mi existencia, acepta con una reciprocidad indiferente. Yo tengo la culpa de vivir tan solo. Seguramente en alguna parte de esta ciudad existen seres humanos que aceptarían mi amistad, y mujeres que no vacilarían mucho en prodigarme su amor. Pero aquí está el problema: no soy capaz de decidirme, no por falta de voluntad, sino porque el habito de la soledad ha formado su costra en el alma, y esta costra se ha hecho invulnerable”.

Juasssss!

en el arte, yo respeto todo lo que es fruto de la sinceridad y el esfuerzo creador”.

“La convicción irrevocable de no ser nadie, de no valer nada
”.

En medio de las crisis, gonzalo iba escribiendo el manifiesto nadaista, lo que lo consagró. Alguien me decia que su obra procedía de sus peores momentos. Lo que pasa es que eran tan peores, que nunca vi la obra.

Yo no he elegido solo esta desesperación, el mundo ha ayudado en esta empresa de anularme y de hacerme sentir inútil”.

“Necesito fracasar, nada me justifica tanto como el fracaso, siempre soy más autentico en el fracaso...”

“Porque el pensar sobre la vida es para mí, precisamente, la política”.

“Uno se pone entre paréntesis para que todo transcurra como si yo no existiera
”.

No sé por qué paso mis domingos escribiendo lo que escribieron los otros para que alguien lo pueda leer alguna vez.... no sé por qué...

Cuando uno es revolucionario por temperamento y por convicción se va quedando solo en la vida. Los amigos de generación se van resignando, se van cansando, y lo ultimo que les espera ya no depende de ellos, sino del mundo...

Si nos ponemos a mirar, todos tenemos una vida singular. Incluso, más loca y dislocada que los mitos que leímos y nos emocionaron. La cosa es que podemos ir más lejos, igual, como ellos, llenos de miedo por ser unos perdedores, pero seguro alguien se iluminara con sus negruras.

Hemos cambiado misterio por aguardiente, poemas libres por amor libre, aventuras maravillosas por cigarrillos extranjeros”.

Y una frase que a muchos les dolera, pero me gusta en el sentido de la figura energetica y politica:
Mientras exista Bogotá, Colombia está perdida”.

Mis días tampoco tienen sentido y finalidad. Estoy podrido, y mientras me muero, sigo buscando.

ámate a ti mismo por encima y sobre todas las cosas. Ama tu cuerpo con un amor emputecido. No digo tu ser, sino tu cuerpo. Si te interesa lo sagrado, buscalo en tu cuerpo, en tu ombligo reside un Dios”.


Las ultimas frases, las ultimas cartas, era otro Gonzalo. Ya había metido los golpes históricos, ya estaba enamorado y con plata. La relación se fue dañando, empeorando, pero fue bonita mientras duró.

Algo nos ríe y apesadumbra. Estamos metidos en un maldito carro desenfrenado y loco, ¿a donde nos llevara?”.

“La vida es una gran porquería. Se trata de vivir otra vida, no sé si me entiendas, yo tampoco lo entiendo, pero si sabes lo que te quiero decir me lo explicas. Pero a ti no te perdono vivir solamente. Creo que mi espíritu te pide, te exige esta nueva amistad. La verdad es que no estoy muy orgulloso de mi generación, ¿Cómo habría de estarlo si ni siquiera estoy orgulloso de mí mismo?
”.

sábado, 3 de septiembre de 2011

“Lectores, espectadores, e internautas” de Néstor García Canclini

Te tenés que leer un libro”, y me lo pasaron a los diítas. Y sí, me lo tenia que leer. Y ustedes también. Es brutal. Es corto: 132 paginas en letra grande. Escrito como un diccionario, dando definiciones, pero lo que da es preguntas de temas que andamos viviendo hoy, que ayer discutimos, que mañana dependerá muchas vidas.

Escrito en el 2007, sin haber visto el boom de Facebook, de twitter, ni del mismo Youtube, pero ya le daba puntapiés a la bola de caucho que es la Internet, y de nosotros, los usuarios, los internautas, lo lectores, y la posición más triste: espectadores.


#Apertura
“Estas empezando a leer un libro que explora cómo nos mezclamos con otras culturas, y no sólo por las migraciones. En la misma persona se combinan la lectura que se oye en un disco, los libros escaneados, la publicidad televisiva, los ipods, las enciclopedias digitales que cambian todos los días y diversas imagénes, textos y saberes que hormiguean en la palma de tu mano, donde conectas el móvil”.

“En un tiempo de prestamos y negociaciones entre varias lenguas, entre lenguas e imagénes, no captamos los significados si no estudiamos las peripecias de las palabras, cómo se deslizan en los actos de quienes leen, ya sean espectadores o navegantes por el ciberespacio”.

#Asombro

“En el momento en que las artes dejaron de llamarse de vanguardia cedieron al mercado, a las galerías, a los editores y a la publicidad la tarea de suscitar el asombro para atraer públicos”.

“Ante el desconcierto que genera la multiplicación de los distinto, lo emergente, lo que se autoorganiza fuera de las totalizaciones conocidas, surgieron intentos de definir y clasificar el mundo... El más conocido es la wikipedia...”

“Lo imposible no es la vecindad de las cosas, es el sitio mismo que podría ser vecinas” Foucault
“La simple abundancia de la información, que acumula en la navegación digital textos e imagenes, ocurrencias, opiniones y publicidad, no construyen puentes en un mundo roto”.

#Audiencias

“Ahora la mercadotecnia sabe que la industralizacion de la cultura prospera si se hace cargo de las diferencias entre las naciones y las etnias, los hombres y las mujeres, si produce bienes diferentes para los de 60, 40, 15, y 8 años”.

“...transmitir partidos de fútbol u operaciones de cirugía en directo en congreso de médicos...” dice Mann Clausseur: “se trata de convertir los cines en plataformas audiovisuales”.

#Camposculturalesomercados

“Los nuevos dueños exigen al mundo editorial libros que den tasas de ganancias semejantes a sus negocios en televisión o electrónica”.

“En las pantallas extracurriculares los jóvenes adquieren una formación más amplia, en la que conocimiento y entretenimiento se combinan”.

#cinefilosyvideofilos

“No importa qué video se alquile ni quién sea el director, si se trata de lo ultimo que hay para ver y que promete “acción-aventura”, el género más requerido en pantallas gigantes y domesticas”.

#Ciudadanos

“Apenas simulacros de participación y de democracia directa, como las entrevistas dirigidas o editadas por los programas de noticias. O esa ilusión de que el publico puede elegir quienes se quedan y quienes se van, como en Gran Hermano, un juego para legitimar con apariencia democrática la exclusión social”.

“...cómo usar el software libre o proteger la privacidad en el mundo digital, qué hay que hacer para que las brechas en el acceso no agraven las desigualdades históricas entre naciones o etnias, campo y ciudad, niveles económicos y educativos”.

#creatividad

“La autonomía creativa de los artistas se redujo también por las exigencias expansivas de los mercados artísticos, cuando se pasó de las minorías de amateurs y élites cultivadas a los públicos masivos”.

#cuerpo

“Más que la localización, importa las redes. Aún el cuerpo sentado atraviesa fronteras”.

#interactividad

“La interactividad de internet desterritorializa. Conocemos facilidad de los internautas para socializar desde posiciones indefinidas, incluso simuladas, inventando identidades. En el extremo, se llega a fenómenos de autismo y desconexion social, debido a que la gente prefiere la pantalla más que en relación con interlocutores y en lugares físicamente localizados. Conectividad no es sinónimo de interactividad”.

#local

“No siempre los habitantes son los mejores expertos sobre su lugar, pero tienen derecho a opinar y participar garantizando lo que se dice de ellos”.

#museoparalaglobalizacion

“Nada más desglobalizador que insistir en esta economía sádica y loca: al destruir e incomunicar consigue efectos contrarios a la expansión del mercado que dice pretender. Cuando fracasa, sustituye la política por guerras que, como toda acción redentora, convierte a los diferentes en herejes”.

“Hemos reunido ya un patrimonio de las catástrofes, y Auschwitz e Hirochima están inscritos en la lista del patrimonio mundial de la Unesco”.

#Washandwear

“Ahora nos preguntamos si es posible organizar mundialmente una sociedad civil capaz de actuar a la medida de las redes y simulacros de este mercado polimorfo y no sólo con acciones simbólicas y efímeras” ¿?


A veces en el mundo de la internet, nos echamos muchas mentiras. Es buen transcribir estas verdades. Anote usted, y opine.

viernes, 22 de julio de 2011

Leí Andrés Caicedo

Yo leí a Andrés Caicedo sin saber que era el, primero, en los muros de la habitación de una amiga. Frases bonitas, aforismos que resumía a los desahuciados que eramos, y que alguien fue. Sonreía con mucha tristeza al leerlas.

Luego, por las manos de la que había escrito en la pared (que ya no era una amiga sino una compañera de viaje,) me llegaron algunos libros de andrecito. “Qué Viva La música”, con un sabor increíble, lleno de amor por la música, por el rock, por caminar en el campo, por Cali, por la salsa, por el amor... todas las cosas, que yo, 30 años después hacia al sur de Antioquia, en un pueblo al que le llega la brisa del pacifico a la misma hora que a Cali le llega, y que es vigilada, como Cali, por los Farallones imponentes y místicos. “Destinitos fatales”, unos cuentos y vainas inconclusas, "Angelitos Empantanados", y "Noche Sin Fortuna", en tiempos cuando yo tenia mi Angelita, a la que llamaba (gritaba) y me tenia loco, y con la cual tenia una carrera como la tuvo Caicedo, vivir y morir joven, dejar algunos buenos amigos, si se podía, y ya.

Hoy, que me leo sus cartas y diarios, uno de los últimos libros que han podido sacar de él un man que se mató a los 25 pero que le daba a la tecla como tartamudo con ganas de comunicarse, hoy, que yo ya no me maté a los 25 como Caicedo o Cobain, ni a los 27 como Morrison, y no creo que a los 29 como Silva, y que ya no hay Angelita (la maté), y que ya no hay caminadas llenas de tristezas rumbo al valle de los hongo, y que ya camine Cali, y vi esquinas que leí, y sentí escenas que me emocionaron antes, y busque a Caicedo en cada caleño que reía en la fresca tarde de cualquier día, y por suerte he visto audiovisuales que hizó e hicieron en su tiempo y otro en su homenaje, y otro, y otro, y he leído artículos de revistas y entrevistas fragmentadas en programas de TV o internet, y sigo buscando libros que gente como Romero o como Fuguet, aun siguen sacando obra de cada manuscrito, y que escuché a Fito Paez gritar que estaba feliz de estar en la tierra de Caicedo (30 años más tarde y en Bogotá), y que podíamos (como en el muro de mi antigua amiga) seguir acumilando frases lindas de las cartas de Caicedo:

Aun el mundo no me quiere, pero yo ya no soy un niño, y ya he crecido, y aun no tengo obra, y tengo menos amigo que ayer. Pero aun, Andrés Caicedo me inspira, para escribir, para tartamudear, para ver cine, para caminar, para inventarme amigos, para creer en el amor, para buscar en la música el aliento y la fuerza que necesito.

Hay que leer a Vallejo, prestar los libros de Andrés, hablar de él a otros adoloridos de vivir en este mundo, para que los salvé, como lo hecho con muchos.
Gracias Andrés, aquí estamos, escribiendo poemas en un mundo de mierda.

miércoles, 6 de julio de 2011

Crónicas y Reportajes, Gabriel Garcia Marquez

Como lo que me pasó con Castro Caicedo (Colombia Amarga), García Marquez refleja una Colombia (y una Italia) del 50 a 55 del siglo pasado.
Un buen paseo por el pasado, que como ya lo hemos dicho, es igualitico al presente, pero menos pior. Somos un ciclo de tragedias, injusticias, locuras, miedos que se repiten infinitamente.

Con una amiga tuve una amable discusión sobre el periodismo, sobre la verdad, y la neutralidad del autor cuando dice que hace crónicas, ó periodismo.
Es obvio que uno lee (en ese tiempo, leyó) a un costeño, a Gabo, sabe que exagera en casi todo, que en ultimas, fue hasta allá, habló con la comunidad, fue y buscó la fuente oral, escrita, soñada, y eligió escribir otro relato, que si, es más efectivo, porque lo mantiene a uno pegado y atento, pero también corre uno el riesgo, y más hoy que nada podemos comprobar, de leer mentiras y fantasía inventadas por alguien que las titula: "Crónicas y Reportajes". Pero qué más da? Si no sabíamos nada de la Sierpe, del correo de otrorá, de Rodrigo Arenas Betancur, de Alvaro Mutis, de unos toreros llamados Joselito y Manolo, del café en sus años de bonanza, de los 3000 niños desplazados de Colombia de los 50´s, de los Veteranos de Corea, el Chocó que desconocíamos (y aun lo desconocemos), del maldito oro, de un papá que no conocí que lleva el nombre de barrios que sí existí, y una crónica (a lo Truman Cappote), que te mantiene (así sea con el libro destruido a la mitad) leyendo con placer.

Prefiero ese 10% de verdades de Garcia Marquez, que todas la mentiras (llenas de pereza) de los periodistas de hoy en la era del Internet, que ni se mueven de la silla de su oficina. Todo lo ven por twitter y el chat del móvil. Y cuando van a la realidad, se devuelven a copiar un país mágico de sueños y ensueño que no refleja para nada lo que vieron, pero que les resulta menos doloroso y penoso.
Mil veces prefiero a Gabriel Garcia Marquez, al Nobel que inventó el "realismo mágico", que a los vagos que se llaman Periodistas que se inventaron el "Positivismo Mágico".

martes, 28 de junio de 2011

Los Cachorros.... Los Jefes

Es Alberto Fuguet que dice, que insiste que Mario Vargas Llosa le provoca a uno escribir. Lo decía antes del nobel, y la novela que él recomienda no son estos cuentitos de estudiantes, o para jóvenes, que te hacen maldecir por no tener talento de contar las anécdotas de uno, las que revolotean en la memoria, así de fluidas y llenas de detalles y aun juveniles y sencillas.

Cuando se ganó el Nobel de Literatura, me pusé feliz porque ya lo íbamos a poder comprar en los “agaches” de libros de segunda, por menos de un dólar. Y bueno, "Cachorros" me valió un dólar y medio.
Como él recuerda que a su esposa lo regaña en el discurso Nobel en Estocolmo, “Mario, para lo único que sirves es para escribir”. Porque si se lanza de político, adiós genio de las letras.

Tal vez el chileno tiene razón que el peruano te empuja a la escritura, al amor a la literatura. Si veo otro de sus libros baratos, me lo hago mío.

Estuvo bonito meterme en el cerebro otras imagenes de un Perú, que sólo conozco por la “Perubolica”, y que sé que es ñato y erróneo y grotesco. Es como, en proporciones diferentes, si Arequipa fuera Cali, y Vargas fuera Caicedo, así, unos relatos de pandillas, de recuerdos, de crecer, de la niñez y la vejez, de eso tratan los relatos de "Los Cachorros", "Los Jefes", y demás letras.

lunes, 23 de mayo de 2011

Chao minivacaciones

Domingo 24 (abril), se terminan las (mini) vacaciones.

Escribo en el vidrio de la cocina "Aquí, el Paraíso", y días después, con la pitada de los frijoles se leer el mensaje algunos segundos, un instante de autopublicidad.

Le hago el cambuche a la gata con una camiseta de Canal U y otra del Festival de Cine y Video Comunitario.
No le gusta abajo (por frío), ni en el mueble (porque Max y Ramón ya lo llenaron de pelos),
ni en otra parte distinta a mi lado. Pero está que tiene!

Camino por los alrededores de la casa, que no los conocía, pues, no había estado tantos días en casa, solo, en casa.

Y camino, y conozco, y los gatos también, y a veces, o siempre, como no sé nada de nada, miro la realidad consultandola con la Wikipedia (internet), que describe ciertamente lo que es un Lulo, por ejemplo.

Pero, no me dice cuando esta maduro, y tampoco, me resuelve el problema de no tener licuadora. Lástima!


Leyendo "Colombia Amarga" (ya estamos en los días de las crónicas), me doy ánimos (vamos morsa!!!), pues, hay gente que vivió o está viviendo o vivirá putamente mal, y yo, mal que bien (esa frase me gusta) estoy en el paraíso invernal.

Digo que estoy solo, pero no es tan cierto, pues, aun tengo a quien llamar cuando estoy en crisis, y vivo con tres almas gatunas, y más las que vienen... entonces, como Arjona (perdón al que no le guste), realmente no estoy (tan) solo.

Mañana otra vez a la ciudad, a laburar, a hacer posible lo imposible, y por los laditos, (esto lo estoy aprendiendo) debo volver a retomar mis proyectos, esas nimiedades que se me ocurren a mí, solo a mí, y que viendo el paraíso, la carretera, la ciudad, la empresa, la vida, la amistad, y todas las mierdas que uno vive a diario, es lo poco que tengo, y lo que debo cuidar.

Seguir escribiendo así de seguido, como si estuviera enfermo.
Volver a lo de los graffitis. A subir fotos, a salir a la calle, a hacer Performances, a escribir lo que nadie quiere leer.
Hacer y editar y compartir más videos, de esos que están en carpetas que algún día por no sé qué puta razón se borrarán, entonces, están más seguros en Internet, donde hacen reír o enojar a dos o tres humanos-maquinas.

Y Juan, a echarle ganas a dos documentales que tengo por hacer (vamos morsa!!!), uno es sino una semana (o dos). El otro, si necesito 3 meses.
Pero la idea es echarle magia a eso.
Y, claro, no menos importante, escribir y hacer posible nuevos negocios que me conmuevan y me diviertan más y mejor y más pago.


Lo otro, la suerte, las sorpresas, las torpezas, las carambolas, los otros, lo que no está en mi y no controlo, es, inevitable, y debe ser bienvenido, no me debe estresar ni entristecer (mucho).
No espero demasiado tampoco, ser feliz, y tener la papita diaria, y no más compadrito, no más comadrita, vivir en paz.

sábado, 14 de mayo de 2011

Los libros que me he leído en el primer periodo del 2011

Una etiqueta por ponerla, para llevar la cuenta en calendario, pero lo importante leer es lo que provoca en , lo que te hace hacer, a donde te lleva...

Hace un día ventiadito en el Carmen. Seguro ahora llueve. Omaira está abajo sacando el mugre que he hecho en estas vacaciones. Suena Macaco.
Y tengo un montoncitos de libros a mí lado.

Un librito rojo (de Palabras Rodantes, como muchos que voy a reseñar), de Jorge Arias de Greiff (que no conocía) y que escribió sobre
"Julio Garavito, vida y obra".

Si, un libro del señor que sale en los billetes de 20 mil de nuestro país.
Uno ni sabe quienes son sus ilustres que fundaron lo que somos. A demás, si es verdad lo que dice que hicieron.

Garavito, Julio, un científico, matemático, dogmático, pensador, astrónomo, y muy reconocido, colombiano.


En el libro, escrito por un profe de la Universidad Nacional, leerás sobre sus estudios matemáticos, las charlas en el Observatorio, y hasta algunos pensamientos que decía el científico sobre la cotidianidad de Colombia:

Con respeto a la producción de riqueza, consideraba que "se debe circunscribir el nombre de riqueza a la energía que nos viene del sol y que es la causa de la vida y plantas. La riqueza así definida es manantialica, es inagitable, se recibe de manera continua y esa es la razón
de la renta..."
Agregaba Garavito que hay "desperdicio de riqueza al dejar parecer de hambre a cualquier ser vivo y en especial a cualquier ser humano..."
Para él, la miseria a lado de la sobreproducción era un indicador del atraso de la economía.

Garavito como hijo de la regeneración, de la ideología conservadora, se negaba a las ideas innovadoras.

En el primer centenario (que algunos llaman independencia) "el país se hizo la ilusión - dice Jorge Arias-d e que era el mejor del mundo, desde luego que sí para sus clases dominantes. Si alguien sobresale es exaltado hasta el delirio, son ello el exaltador gana imagen. Es una
patria de "reinas" y reinados de una cosa ocurra y por consecuencia ávida de "reyes", que nos manden, y alcaldes "que nos eduquen". Eso ocurrió con Garavito, un tipo sobre saliente, convertido en "oráculo del reino
".

Se negó hasta leer a Einsten. Así era de conservador. El autor se pregunta si no fue, tal vez, culpable, del atraso de las matemáticas en el país?

Bueno, eso era lo que les quería contar. Y les agrego. Garavito tiene un cráter con su nombre en el lado oculto de la luna. Apenas!


Luego, agarre otro libro de tantos que tenia guardados del Metro. Y me encontré con "Café exasperación" de Jesús Botero Restrepo.

El autor nació en el suroeste Antioqueño. Fue empleado público, y poeta.
Una novelita, tejida con varios relatos, o puntos de vistas, de una violencia que existió, y sigue existiendo en Colombia.

Es amena de leer, llena de imágenes, unos textos de largo aliento, llenos de dolores, descripciones, cotidianidades poetizadas.

Algunos apartes, cualquier sensación:

"...y aun se alzaba restos de la humareda, lo que recordaba al pueblo la locura que se había apoderado de él durante cinco años, cinco o quizá seis largos años, insensatos años, y lo inducía a ser muy cauteloso en el disfrute de una paz todavía frágil, en cierto modo colmada de reticencias y de ingenuidades marchitas ya sin posible reversión" ...

"con todo, el oleaje mantenía a flote, sin querer arrojarlas a ninguna playa, las ultimas sobras del naufragio".

Jesús Botero escribe para que te metas a ese pueblo, te enamores y te incomodes con los personajes. Una novelita sobre los segundos después de personajes y lugares penetrados hasta el fondo por la violencia, por el absurdo de los odios, que después se quedan aquí, allí, adentro, en
nosotros, pues, los que quedamos vivos.

"oía el río o lo adivinaba, sentada ahí, al lado del mostrador, sola y silenciosa, con las manos cruzadas sobre el pecho tras haberlas llevado a la cabeza en ademán muy propio que remodelaba con alguna periodicidad la vieja, la imborrable, la insoportable desesperación, y que
era más, infinitamente más que un simple taparse los ojos durante un lapso brevisímo y un mesarse los cabellos acto seguido, porque los dedos en garfio, los dedos sin anillo, los largos dedos blancos de unas manos sin abalorios, dijérasen que una vez más, la milésima, la millonésima vez en los últimos cinco años, trataba de arrebatar valerosamente las lágrimas que se habían instalado en el rostro desde entonces, lágrimas secas, vigentes, imprescriptibles, de hierro colado, de alguna agua fuerte que hubiese sido arrojada hacia cinco años a las mejillas de una blancura de cal igualmente seca y ya casi desertica...."

Yo quiero escribir corto. Lleno de puntos, y hasta comas. De ideas fuertes y compactas. Pero también me encanta esos relatos con imágenes llenas de imágenes, que nunca terminan, como la vida, que esta llena de detalles que unen y forjan estados, ánimos, rostros y olvidos. Por eso me gusto la novelita
"Café exasperación". Deberían leersela. (yo por lo pronto rotare el libro).


Y volví a estirar la mano, y agarre un libro gris, era una selección llamada: "Manos en el fuego" de Jaime Jaramillo Paneso.
El nombre me suena, me sonaba. "Abogado, profesor universitario, escritor, asesor de paz.... "

Igual, leí sus crónica alegremente, rápidamente, donde habla del Medellín de antes, de las serenatas que los enamorados le llevaban a sus princesas, de los que cantaban esas serenatas y nos dejaron repertorios completos para beber y sollozar, de las canciones que tienen nombres de mujeres (hay muchas), del Porro que viene de la porra (el tambor), del Bolero que tiene sabor Cubano, de los pregoneros que andan por la ciudad cantando sus productos y sus ofertas y sus dichos, de un día cualquiera en los avisos de la prensa de Medellín que confirmaba que
"eramos unos patojos desaliñados, unos parroquianos bastante cursis y elementales", también nos habla de Barrio Antioquia y sus lógicas por sus orígenes, de la mitología paisa de que no nos varamos y si nos varamos nos desvaramos y eso nos llevó incluso a formar pueblos:
"Cuando por fin los antioqueños descubrimos que más allá de las montañas y los mapas existía el mundo porque tuvimos televisión, radio y
transporte aéreo, también descubrimos que habíamos agotado la visión endogámica".


Termina la recopilación, recordando la Navidad, y claro, un poema largo a la pelota (la #5), a la que nos mantiene entretenidos y ocupados.



Ya, no sé en qué día y a qué horas, cogí el libro blanco de María Eastman,

y leí cuentitos, que obvio, no sabia que existían, pero que por medio de "El Conejo Viajador", de los cuentos con moralejas y moralinas, pensé en los eruditos, en los viajeros, en los vanidosos y demás conejos y hombres que se le parezcan, que me he encontrado, que quiero y que soy.

Habrá que leer cuentos infantiles más allá de Rafael Pombo. Y los debe haber.


Hasta aquí esta tanda de libros que me he leído. Como ven, por ahora solo son autores y sus recopiliaciones que ha hecho el metro.
Luego, vendrán libros de todo tipo. Igual, no he leído a ninguno, y así van llegando textos que me salvan, o que me aburren, sin ninguna lógica o búsqueda, sin ningún camino que la sorpresa y la casualidad.

miércoles, 11 de mayo de 2011

muchos días sin bañarme

Paró de llover. Los pajaritos alegan y alegan. Deber ser unos expertos en cambio climático.
Debo aprovechar esta "cortina" de buen clima para ir a la ciudad por varias cositas, así poder estar otros días sin hacer nada de nada.

LLevo, desde el sábado y estamos a miércoles a las 11.28am, sin bañarme.
A veces me cepillo los dientes. Y apenas ahoritica me animé a cortarme las uñas. Demasiado frío, todos estos días. Adentro, afuera.

Eso sí, el lunes saque la basura y tanquie la moto, y visite San Antonio, y compré ingredientes para un sudao.

Hasta media librita de "muchacho" estaba en la talega. Dos mecaticos, 3 mil de minutos Tigo (la plata está contada, el gas vale un billete!), dos bolsa de comida de gato, y de vuelta para la casa.

Muy rico el sudao. Hicé videoreseta y todo. Luego lo verán. Por ahora, les digo, que con una bolsa de arepas del sábado, un paquete de panes y tostadas, 6 barras de chocorramo, el sudao, y la bolsita de hierba medicinal, me han alimentado.

Y Claro, varios libros. Me trague "Viaje a Pie" en un día. Y es día, claro, de lluvia y soledad, entendí que mucha de la sabiduría popular de mi tierra, proviene de esa sabia derramada por dos o tres libros, que escribieron tres y se leyeron diez personas, y así sabemos todo lo que sabemos. Anotemos allí a
Fernando Gonzalez, prohibido como pecado mortal la lectura de sus libros, por dos obispos.

Los días en que uno no hace nada, tampoco rinden. Solo me leí el libro, y ya. Ah, bueno, como buen tonto e intelectualoide, me vi 8 capítulos de Futurama, y me dormí con los chistes cuanticos y de traseros, y a las 10 de la noche me arrope porque qué frío!

Ahora, después de un desayuno sencillo, me pase al genero de Crónicas, yo no sé por qué, y que bello libro llamado "Crónicas para olvidar la historia" me ando leyendo.

Bueno, tengo que parar, tender la cama (si no, no me voy), quebrar uno de las alcancías (que pesar y todo), pero es que crisis es crisis, y toca
"bandearse" con lo que se tiene. Y solo tengo monedas.
Quiero comprar dos cositas, si alcanza, reclamar las Revistas Orsai (yupi!!), traer dos o tres softwares, y de nuevo a la casa, hasta el viernes o sábado, que salga a visitar a los papás.

Al baño! Apure, apure!

sábado, 30 de abril de 2011

ya es abril?

Todavía es jueves. Llueve y relampaguea.
Ya arregle un poco la casa, me quité lo mojado, y tomé chocolatico.

No es raro que llueva cada vez que suba. Y muy duro. Ya me voy aprendiendo la carretera de tanto manejar a ciegas.
Me robé una bolsadita de arena (que se me olvidó comprar en la ciudad) a la orilla de la autopista.

Sufrí el taco de Moravia-Zamora, porque la autopista antes de la terminal del norte estaba completamente cerrada (a diferencia de otros días que solo está saturada), porque parece que mataron a alguienes.... Era larga la escena del crimen. Y el taco de proporciones bíblicas (y uno con sacos, bufanda, impermeables puestos en medio de tanta quietud sofocante, donde apenas llovía suavemente).

Esta semana leyendo a Rilke (el joven que hay en mí debe escribirle una carta a la persona que le rotó el libro), aprendí que la soledad y ser sombrío es un camino duro, no hay que negarlo, pero que a muchos nos gusta ese camino: el difícil.

Que hay que aprender a caminar y a estar muchos kilómetros y horas sin encontrarse a nadie. Que somos soledades. Que siendo así, como niños, caminamos por ahí, sin que nos paren bolas, uno en su mundo, y los otros haciendo sus cosas importantes.
Solo leer esas lineas, puffff! Me abrió la ruta a otros días, aun queriendo no insistir más... pero es que los gatos necesitan comer, y yo necesito algo capacidad económica para no estorbar.

Ahora, en pdf, leo a Thoreau, y su libro de la vida en el bosque (Walden). Tenemos muchísimas diferencias en mi vida de bosque, pues claro! pero ese man escribió ese ensayo exclusivamente para mí, estoy seguro.

Estoy cansado. Me duelen las rodillas y los tobillos. Ya hay mocos. Y como ven, leo y leo cartas y diarios, y no envió las cartas (no hay money), y escribo lentamente en mí computador virulento (cargado en la espalda ida y vuelta) y que publico cada vez que me sobra mucho tiempo y estoy de buen humor (como Rilke, pero sin talento y siglos después).

No tengo forma de retirarme a vivir en el bosque, porque si trabajando de sol a sol estoy en “rines” casi siempre, vivir en alejado de todo lo humano me costaría mi vida. O me la salvaría. No se sabe, porque esta mezcla de ciudad y tristeza huracanada , no deja ver.

domingo, 10 de abril de 2011

Fundación (Libro)

Desde Ecuador lo comencé a leer. Es el primer pedazo de la trilogia de Asimov. Me cogió de las bolitas y me pusó a pensar en la raza humana y su futuro, en la política y las relaciones entre todos, que siglos a tras y parece que adelante, son una total lástima.

A este libro le doble algunas puntas, y además de eso, para Versión Beta, le hicimos entre todos, una pequeña reseña audiovisual.



un texto sencillo, un truco de gráficos muy chevere, y espero que lean a Asimov. Y que algún día me presten los otros dos libros de la trilogía, para no quedar tan iniciado.


"La tendencia psicologica de una planeta lleno de gente implica una gran inercia. Para cambiarla debe encontrarse con algo que posea una inercia similar. O ha de intervenir muchísima gente o, si el número de personas es relativamente pequeño, se necesita un tiempo enorme para el cambio. ¿Lo comprende?"

Para que tomen nota los revolucionarios.

"-Doctor Seldon, usted altera la paz del reino del emperador. Ninguno de los mil billones de seres que ahora viven entre todas las estrellas de la Galaxia vivirán dentro de un siglo ¿Por qué, pues, vamos a preocuparnos por sucesos que ocurriran dentro de cinco siglos?
-Yo viviré más de media decada -dijo Seldon- y, sin embargo, es algo que me preocupa tremendamente. Llámelo idealismo. Llámelo identificación de mi mismo con esa generalización mística a la que nos referimos por el término de "hombre"
."

una bonita razón para luchar.

Hay muchas claves en medio de paginas y paginas de una historia grande, inmensa, de millones de años, de muchos personajes y misterios, que es como un lienzo de una investigación disciplinada de lo que somos como especie animal pensante, destructiva.
Bonito.

martes, 5 de abril de 2011

ya estamos a 23 de marzo

23/03/2011.

Se anda terminando el lunes festivo. No sé qué fiestas eran.
Yo solo me limite -me he limitado- en dormir en dormir hasta tarde, leer libros, fumar, comer, ver peliculas, leer, leer, fumar, fumar, fumar, fumar, fumar, fumar, fumar, y cuando despierto, leó.

Tengo un montoncito de libros para reseñar. Son todos los de la colección del Metro-Comfama (linda Colección), y unos libritos más. El que cerró el ciclo, fue el de Andrés Caicedo "El cuento de mi vida".

Un ciclo de un mes largo, donde, como dicen los amigos que me presentaron a la señora de la casa: en este tiempo me ando limpiando el alma, el espíritu y el cuerpo. Y parece que sí. Parece un rito.

Yendo donde los amigos (de los pocos que tengo), a conversar.

Omaira, la señora que me arregla la casa los sábados, o domingos
.
Lo que como en el parque del Carmen

Me dicen por el chat, y digo y dicen por teléfono muchas cosas necesarias. Hay demasiadas inutiles en nuestras vidas, y 5 minutos de seriedad y sinceridad, son justos.

Sólo resaltó una línea:
"estás muy solo"... y es pura verdad.

Comí en la calle, camino los caminos. Visito a los amigos que me obligan a bañarme, salir de la casa, afeitarme, ir al pueblo, saludar, conversar, reír, pensar, no estar... y eso también es bueno.


Un día de lluvia, tomando tinto en el Carmen, con otro amigo (de los pocos que aun me llaman a comer frijoles)

Voy a comenzar a leer "Cartas desde Asía", que me da una bienvenida a otros días, después de lunas llenas que no se dejaron ver, de tardes, noches, mañanas donde mi cuerpo responde lentamente cada orden. Como si estuviera en cámara lenta, como si trabajara en "neutra".

Comienza el libro en sus primeras paginas:

"En vez de maldecir la oscuridad, prende, aunque sea, una pequeña luz".

Pronto me entran ganas de comerme el mundo. Por ahora, solo como y expulso lo necesario. Andaba muy vacío.

domingo, 2 de enero de 2011

Huasipungo, de Jorge Icaza

Un libro que compré en Medellín, y me acompañó en el viaje por el Ecuador (13 días).

Se llama Huasipungo, que significa casa "Huasi" = Casa; "Pungo" = Puerta. O, "Parcela de tierra que otorga el dueño de la hacienda a la familia india por parte de su trabajo diario".

Lo fui leyendo en los momentos de silencio y quietud de éste viaje tan movido y ruidoso. Me daba claridades para entender cómo hablan por aquí, cómo hablan los indios, los Cholos (mezcla de indio y blanco), me daba luces (u oscuridades) para entender el proceso de Salinas (Bolivar, Ecuador), que hasta el 70 le daban la mitad de su trabajo al patrón (colombiano) dueño de la montaña. No creo tener la foto de las chozas donde vivian en Salinas (estaba en la cocina salesiana, pero muy dficil de sacarle una buena fotografia), pero así me imagino que eran los Huasipungos de la historia de Jorge Icaza (1940, no la ubica en ningún lugar especifico):

(la de la izquierda. Tomada cerca a un río en Salinas).

Como a los indios, me arde la sangre que el dueño, el cura, y los mayordomos siempre nos joden, se burlan de nosotros, viven de nuestro sudor, nos necesitan y nos odian al mismo tiempo. En Salinas la historia tuvo otro camino, por eso vine al Ecuador, a verlo, y mientras lo veía, me ardía todo adentro leyendo "Huasipungo".

Les comparto algunos párrafos que me emocionaron, y me pusieron a llorar.

Es la historia del Patrón "Pereira", y del Indio "Chilinquinga".

Y el indio dice una frase al inicio del libro, que siempre sirve:

"No hay que pisar donde la chamba (raíces enrededas) está suelta, donde el agua es clara... No hay que levantar el pie sino cuando el otro está firme... La punta primero para que los dedos avisen... Despacito no más... Despacito...".

El indio se casó con la que quiso, con la "Cunshi":

"Va para dos años de aquello. Burló la vigilancia del mayordomo, desobedeció los anatemas del taita curita para amañarse con la longa que le tenía embrujado, que olía a su gusto, que cuando se acercaba a ella la sangre le ardía en las venas con dulce coraje, que cuando hablaba todo era distinto en su torno -menos cruel el trabajo, menos dura la naturaleza, menos injusta la vida-".

Hasta el patrón era dueño de la teta de la india para alimentar al crío de su hija inutil. Era dueño de ellos, porque los habia comprado (no sé acuerda si por 5 o 10 sucres):

"Pero don Alfonso Pereira, convencido -los consejos del tío y la experiencia de meses de campo- de que toda dificultad puede solucionarse con el sacrificio de los indios, gritó poniendo cara y voz de Taita Dios cólerico:
-¡Carajo! ¿Cómo es eso?
-No hay, pes. Flacos los críos. Flacas las longas.
-!Que vengan aun cuando se mueran!
-Así haremos, patrón.
-¡Pronto!
-Ahora que me acuerdo. La india Cunshi que vive amañandose con el Chilinquinga está guagua -anunció el cholo Policarpio con los ojos iluminados por el grato encuentro".

Andrés Chilinquinga encontró solo su Huasipungo. Obvio, pensó en "El mayordomo de entrañas del demonio". Del "patrón de omnipotencia de Taita Dios:

"¿Cómo ir? ¿Cómo golpear? ¿Cómo disculpar su presencia? ¡Imposible! Con un carajo remordimiento cayó Andrés sobre el jergón. Se hallaba solo, tan solo, que creyó palpar a la soledad, Si. Era un sudro viscoso que le cubría la piel, que le fluía los nervios...."

Es un libro lleno de injusticias narradas en medio de la vida de una hacienda, de un pueblo de indios, de Cholos. Un apartecito no má:

"Ese mismo día, desde las cuatro de la mañana, las gentes se desbordaron sobre la plaza por todas las calles para enredarse confiadas en la feria -moscardón prendido en una enorme colcha de mil retazos de colores-:
-Pongan en paps.
-Pongan en maíz.
-Pongan el morocho.
-Pongan en masha.
-Helaqui, pes, caseritaaa.
-Helaqui
-Vea las coles.
-Vea el mote.
-Vea la chuchuca.
-Vea los shapingachos.
-!compadrito! ¡Qué ha hecho, pes?
-Queriendo morir, compadre.
-Morir.
-Caseritaaa. Tome la probana.
-Rico está-
-Sabroso está-
-Guañucta está.
-Venga, pes.
-Venga no más....".

Y como el dueño no es guevon (bobo), siempre ponia a los indios y cholos a trabajar a su servicio, a sus intereses. Y ellos, lo hacía. Lo hacen. Mingas (a punta de licor y rezos) para hacer carreteras, para traer el progreso.

"En la misma forma perezosa y triste que se estiró el amanecer sobre los cerros se movilizaron los mingueros, se arrastró un vaho blancuzco de voluptuosa formas a ras de la tierra empapada, se inició el parloteo de los muchachos, los chismes quejosos de las cholas, las maldiciones y los carajos del machismo impotente de los hombres, el tiritar de los palúdicos, la tos de los tuberculosos, el llanto de los niños tiernos por la teta madre".

Progreso hecho a punta de muertes y llantos de los indios que no valen nada.

"Como por arte de magia surgieron tres indios ante el patrón, listos para desempeñar su papel - sin poncho, enrollados los calzones en liencillo hasta las ingles, portando largas huscas en una mano y el lazo en la otra-.
-Hay que salvar a un pendejo que se ha metido en el fango- Concluyó Pereira.
-Arí, su mercé- Peru Chilinquinga que conoce tiene que acompañar, pes.
-Que les acompañe.

A pesar de la embriaguez que daba fuerza, resignación y esperanza al cholerío de la minga, los gritos del náufrago destaparon un cúmulo de comentarios:
-De lo que nos salvamos.
-Está jodido mismo.
-Nadie sabe donde puede dejar el pellejo.
-El pellejo es lo único que le queda al pobre.
-Lo único que no le quitan así no más".

Además del lugar donde vivir, el patrón grande, el de antes, el de siempre, siempre a ayudado a no morirse de hambre al pobre, al cholo y al indio. Pero a veces las ansias de tener más, y verse fuerte, e importale un culo la vida de otros, hace que el corazón se endurezca. Nada raro.

"Año angustioso aquel. Por el valle y por la ladera el hambre -solapada e inclemente- flagelaba a las gentes de las casas, de las chozas y de los huasipungos. No era el hambre de los rebeldes que se dejan morir. Era el hambre de los esclavos que se dejan matar saboreando la amargura de la impotencia. No era el hambre de los desocupados. Era el hambre que maldice en el trabajo agotador. No era el hambre con buenas perspectivas de futuro del avaro. Era el hambre generosa para engordar las trojes de la sierra. Sí. Hambre que rasgaba obstinadamente un aire como de queja y llanto en los costillares de los niños y de los perros. Hambre que trataba de curarse cib ek hurto, con la mendicidad y con la prostitución...".

Poesía de la miseria. Que tal vez no es poesía, es realidad, cruel realidad.

Hasta las vacas rodadas el patrón las hace enterrar para que el indio no se acostumbre a comer de lo que no puede comer. Y aún así, los indios en medio de su desespero la desentierran, así comerla mate a su esposa.

"Para los demás -cholos, caballeros y patrones-, los dolores de los indios son dolores de mofa, de desprecio y asco. ¿Qué podía significar su angustia por la enfermedad de la india ante las complejas y delicadas tragedias de los blancos? ¡Nada!
-Caraju -exclamó en tono de maldición Andrés al llegar al trabajo.

Por sus penas y por las penas de los suyos no había más remedio que sudar en el eterno contacto y en la eterna lucha con la tierra. Quizás por eso esa mañana el cojo Chilinquinga hundió el arado más fuerte que de costumbre y azotó a los bueyes de la yunta con más crueldad".

Así el patruncito te haga ser cojo de por vida, y ayude a matar a tu esposa, a pesar de todo, es el patrón con poderes de Taita Dios.

Y aun así, el cura le pide lo imposible para que su Cuschi se salve del infierno. 30 sucres para que este enterrada cerquita de los rezos del enviado de Dios en la tierra:

"-Para qué, pes, tantu correr, tantu andar? Pur brutu nu más... Pur mal natural... Así mismu suy... Manavali... ¿Quién ha de compadecer pes? ¿Quién ha de hacer la caridad, pes? Caraju...".

Y sí, se roba una vaca del patrón, y la vende para salvar el alma de su amada, y condenarse en tierra él. Y si, recibe latigazos para que aprenda, para que "estos animales aprendan". Lo del patrón se respeta!

Y como el progreso, el desarrollo, el futuro lo saben hacer los gringos (los de afuera, los misters) que vienen en busca del petroleo, ellos, dieron la estocada final. Ellos provocaron que el patrón les quitara a los Indios lo único que tenían como suyo, fuera de su longa (ya muerta para Chilinquinga) y el crío, el Huasipingo. Y eso provocó un grito de rebeldía:

-"¡Ñucanchic huasipungo!".

Una frase inventada con la furia de que los mismo de siempre, los lambeculos de patrón destruyeran su hogar.

"--¡Maldituuu! - bufaron en coro los indios con satisfacción de haber aplastado a un piojo que les venía chupando la sangre desde siempre".

Y todos los demás huyeron. Y desde la ciudad mandaron a controlar a los indios rebeldes:

"Desde la capital, con la presteza con la cual las autoridades del Gobierno atienden estos casos, fueron enviados doscientos hombres de infantería a sofocar la rebelión. En los círculos sociales y gubernamentales la noticia circuló entre alarde de comentarios indignados y ordenes heroicas:
-Que se les mate sin piedad a semejantes bandidos.
-Que se les acabe con ellos como hicieron otros pueblos más civilizados.
-Que se elimine para tranquilidad de nuestros hogares cristianos
-Hay que defender las glorias nacionales... A don Alfonso Pereira que hizo solo un carretero.
-Hay que defender a las desinteresadas y civilizadoras empresas extranjeras".

Así termina el libro, con la muerte de todos los indios. Por la patria!

-"¡Ñucanchic huasipungo!".