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martes, 27 de diciembre de 2011

¿Y para dónde va este año?

Ya este año 2011 se está terminando, se fue, no va más, pronto el muñeco, faltan cinco pa´las doce, tan, enero!

Hicimos muchas cosas. Muchísimas (tantas que no me acuerdo).
Un programa de Televisión diario, que llegó a los televisores, y por alguna razón que aún estamos estudiando, a los corazones de niños, jóvenes, adultos, adultos contemporáneos, viejos y no tan viejos. Variado experimento, fallido, lindos, arriesgados, tontos, que nos hicieron felices y que nos recordaban que no teníamos vida pero que valía toda la pena. Seguimos nutriendo una bonita, bonitisima y poderosa empresa, que es de admirar, envidiar, y mejorar.
Se viajo mucho. Algunos viajes los narré en este blog, o los puse en youtube, o los postie en facebook, o los cientocuarentacopie en el twitter, o se lo conté a los pocos buenos amigos y ellos por el efecto de las drogas y los días seguro ya lo han tergiversado o borrado de sus mentes.
Hay muchas cosas que quisiera contar, pero a veces me invento mis propios olvido para construirme unos senderos amables por donde caminar. Que el corazón se haya partido, o haya revivido es lo que resume la energía del año 2011, donde cada día de este año estuvo vivido en serio, sentido, conmovido, con fuerza y coraje, lo sé no porque lo recuerde, sino porque la sensación de cansancio, dolor, tristeza, triunfo, sabiduría, y salud me lo hacen saber.

Por eso, ya agotado y estresao y mentamente infartado, de vacaciones para dónde voy?
Pues, como siempre, no lo tengo claro. Quiero ir al sur. Volver, insistir en la dirección contraria a la de todos.
Hay una plata, hay unos días, se tiene unos rumores de una buena fiesta, se conocen otros pocos buenos amigos en otro punto cardinal, y para terminar, se quiere playa y aires más de más abajo.
Eso significa, Cali, Pasto, y Ecuador.


Medellín, de donde les escribo, con una cerveza negra y un blunt dándole candela al 27 de diciembre.
Cali, un diíta alrededor de la feria excluyente (como la llamaron), y un abrazo a los amigos caleños.
Pasto, Carnaval de negros y blancos, que durante tres años he prometido ir y no voy, y me han contado que es una fiestononón! (y hay amigos (más) y seguro hay posada y parches ( para vivir otra cultura y otras fiestas).
Y Ecuador, como ese mapa chiquito lleno de lugares bonitos, que no sé donde iremos, pero quiero playa (Playas Rosadas y Montañita)!!!
Eso es la intención. De la intención al hecho, hay mucho trecho, como ven.

5 Bluyines, 2 pantalonetas, 1 piyama, 10 camisetas, 2 zapatos, 1 gorro, 1 pasamontaña, 1 guantes, 6 pantaloncillos, la pantaloneta de baño, el cepillo, desodorante, bloquiador, antimosquitos, crema de dientes, media de vocka y vino, mecato, el celular, una cámara, un disco duro, una libreta para apuntar apuntes, un lapicero, un libro (tal vez dos), unas tijeritas, cortauñas, agua, smoking (por si en otros departamentos y países no saben de eso), candela, varios par de medias, gotas, pastillas... qué más, acuerdemen!

Otra vez voy acompañado, para cuestiones de presupuesto en hoteles, de la conversa, de la suerte, de los atardeceres románticos, del calor en tierra fría, de las nuevas rutas por recorrer.

Deséenos buena suerte, y felices fiestas para todos ustedes, amigos sospechosamente invisible de todos los países y todas las lenguas y todos los pensamientos.
Un abrazo muy fuerte.


lunes, 23 de mayo de 2011

Chao minivacaciones

Domingo 24 (abril), se terminan las (mini) vacaciones.

Escribo en el vidrio de la cocina "Aquí, el Paraíso", y días después, con la pitada de los frijoles se leer el mensaje algunos segundos, un instante de autopublicidad.

Le hago el cambuche a la gata con una camiseta de Canal U y otra del Festival de Cine y Video Comunitario.
No le gusta abajo (por frío), ni en el mueble (porque Max y Ramón ya lo llenaron de pelos),
ni en otra parte distinta a mi lado. Pero está que tiene!

Camino por los alrededores de la casa, que no los conocía, pues, no había estado tantos días en casa, solo, en casa.

Y camino, y conozco, y los gatos también, y a veces, o siempre, como no sé nada de nada, miro la realidad consultandola con la Wikipedia (internet), que describe ciertamente lo que es un Lulo, por ejemplo.

Pero, no me dice cuando esta maduro, y tampoco, me resuelve el problema de no tener licuadora. Lástima!


Leyendo "Colombia Amarga" (ya estamos en los días de las crónicas), me doy ánimos (vamos morsa!!!), pues, hay gente que vivió o está viviendo o vivirá putamente mal, y yo, mal que bien (esa frase me gusta) estoy en el paraíso invernal.

Digo que estoy solo, pero no es tan cierto, pues, aun tengo a quien llamar cuando estoy en crisis, y vivo con tres almas gatunas, y más las que vienen... entonces, como Arjona (perdón al que no le guste), realmente no estoy (tan) solo.

Mañana otra vez a la ciudad, a laburar, a hacer posible lo imposible, y por los laditos, (esto lo estoy aprendiendo) debo volver a retomar mis proyectos, esas nimiedades que se me ocurren a mí, solo a mí, y que viendo el paraíso, la carretera, la ciudad, la empresa, la vida, la amistad, y todas las mierdas que uno vive a diario, es lo poco que tengo, y lo que debo cuidar.

Seguir escribiendo así de seguido, como si estuviera enfermo.
Volver a lo de los graffitis. A subir fotos, a salir a la calle, a hacer Performances, a escribir lo que nadie quiere leer.
Hacer y editar y compartir más videos, de esos que están en carpetas que algún día por no sé qué puta razón se borrarán, entonces, están más seguros en Internet, donde hacen reír o enojar a dos o tres humanos-maquinas.

Y Juan, a echarle ganas a dos documentales que tengo por hacer (vamos morsa!!!), uno es sino una semana (o dos). El otro, si necesito 3 meses.
Pero la idea es echarle magia a eso.
Y, claro, no menos importante, escribir y hacer posible nuevos negocios que me conmuevan y me diviertan más y mejor y más pago.


Lo otro, la suerte, las sorpresas, las torpezas, las carambolas, los otros, lo que no está en mi y no controlo, es, inevitable, y debe ser bienvenido, no me debe estresar ni entristecer (mucho).
No espero demasiado tampoco, ser feliz, y tener la papita diaria, y no más compadrito, no más comadrita, vivir en paz.

viernes, 6 de mayo de 2011

las minivacaciones

17/04/2011

Hace un frío terrible. Estoy exagerando, pues. Pero los pulmones me duelen, los dedos de los pies y las manos se ponen muy fríos cuando los saco de las (estoy contando) cuatro cobijas que tengo encima.

Pero hay luna llena, estrellas, nubes batidas. Ya no llueve, tal y como lo hizó en la tarde, toda la madrugada, en la noche (que me chupe en la moto de venida),
en la tarde, en la mañana, ayer, antier, y antiayer.

Es Domingo, y son las 11.32pm. Y me acabo de leer "Cartas a Estanislao", de Fernando Gonzalez, y estoy escribiendo
en el blog de notas del nuevo windows (pirata) que me instaló alguien que no conozco.
El filosofo? genial. Sus cartas dan ánimos,
muestran rabias, recuerda que han habido hombres muy libres en nuestra tierra de gente tan tirana. Le dice canalla al Canalla, y señor al que es señor.

A veces me dan ganas de leerme todos los libros, y ser sabio para poder llenarme de razones, y así poder ser el más tonto de todos.
Otras, a pesar del clima, quiero irme a caminar, a recorrer el mundo, para entender el resto de colores, sabores, texturas, idiomas,
rostros...

Pero, mientras el gas de la pipeta se anda agotando, y la comida de gatos en la bolsa quede solo para un día, y ya no haya panela... yo no me afeito,
no me baño, no me cepillo los dientes, no me quiero levantar de la cama. No quiero hacer nada de nada. Quiero dormir, así afuera atardezca bonito.
Quiero cerrar los ojos así en el chat me pregunte cómo estuvo mí día.

Aun hay goteras, Aun hay tarritos. Aun la gata no tiene los gaticos. Aun estoy triste. "Animal triste" se repetía Gonzalez.

Mejor me acobijo, y le doy play (si el compu deja) a una película que me prestaron: "La Escafandra y la Mariposa".

Bievenidas minivacaciones necesarias, ya sea para no hacer nada, o dormir, o leer, o fumar, o estar despierto en la madrugada e ido en pleno sol.
Eso sí, no rezaré, porque ya se me olvidaron las oraciones.

jueves, 6 de enero de 2011

Día 3, de 13 días en el Ecuador

(miércoles 13 de diciembre)

"Viajar es con-moverse"
Seguro muchos lo han dicho. Y lo repito, porque lo estoy sintiendo.

Huele a plátano asado, y por supuesto hace frío. Hay que quemar y/o descargar las fotografías y videos, salir a llamar a alguien que nos puede abrir una ruta diferente al viaje, armar dos cositos para la fría montaña (para donde vamos hoy), y echarme bloqueador, y seguir respirando.

(los perros en Quito son peludos, porque si no, mueren de frío).

***

Tomándome un vino Caliente (con un poco de cosas revueltas). Es un canelazo vinozo, que espero, me tenga caliento en la subida a la cima del "Pichincha" (Volcán).

Reconozco que me da un toque de miedo el teleférico,

pero 8 dolares y medio quitan el miedo a cualquiera.
En el morral hay tres paquetes de mecato, 3 aguas, un porro, y bueno, afuera (o dentro) están mis pies y mi corazón que también espero que resista.

La neblina sube muy rápido, muy. Es que estamos a 4100 metros. Fuemadre! Qué bonito las montañas, qué bonito Quito: y qué feíto uno inmerso en ella. Ahí disculpan, es temporal.


***

Son casi las 4. Subí mucho, muy arriba en el Pichincha, hasta cuando el paisaje parecía de maravillas, y llovía hielo, y mi corazón bombeaba a mil.

Una montaña más, me decía, y seguía. Hacer bici me ha dado un poquito de pulmones (pensaba embotado de cansancio y falta de aire).

Vi el hielo, cerca, a 100 metros (eso cree uno) de peña para escalar, pero no, no era el día.
Bonitisímo todo, no saben cuanto. Hasta conejos ví, maravilloso.

Ahora bajo en el teleférico en medio de la neblina, (casi todo el día he estado en medio del aire blanco),

no he comido sino mecato, y el vino caliente.
Allá abajo la ciudad, aquí arriba la naturaleza.

Volveré un día montaña. Esperate y veras.

***


Me duele la rodilla jodidamente. Después de andar el centro de Quito debajo de un cielo morado,

de comer chocolate pan y quesito, después de aprender a llamar a "nivel local" (las cabinas de teléfonos son una mierda!), y comprar una toalla en un centro comercial gigantezco, (como si el hueco de Medellín fuese en un solo bloque centro comercial), y claro, de esperar por más de 1 hora por un puto taxi. Supongo que no pararban por gamines y carecolombianos, después de todo eso, estoy a punto de meterme al baño a por el agua caliente, pero primero cerveza, para la sed.

***

Son las 7.30, no sé cómo quede después del baño. Tal vez haya fuerzas para ir a una fiesta. Tal vez.

***

No hubo tiempo ni fuerzas para farra. Menos mal. Eso sí, fuimos de pijama a la zona "play", "fifi",o "pelucona" por comida cara y ahí masomenos nos llenamos (hamburguesas y alitas picantes).

Ahora, unos traguitos de cerveza, peli, y slepping bag, y a descansar.

lunes, 3 de enero de 2011

Día 1, de 13 días en el Ecuador

Bitácora de un viaje
(escrito en un cuadernito de 50 hojas)

Lunes 20 de diciembre del 2010.

Rumbo al bus. Medellín.
Dejé en casa: Toalla. Disco duro. Cámara video y boom.
2.35 en un taxi por "San Juan". Espero no haber dejado la cabeza, porque voy sin corazón.

***

5pm En el bus. Un viaje corto, porque conversando es mejor.
Sin problemas en las taquillas de "Lan", ni en inmigración, ni en las cosas que pitan.

No tenemos reloj, entonces el afán es no saber la hora, pero para qué, si no hay afanes??

Escribo mientras queda 1 hora y media para trepar el pájaro ese.

Tengo hambre, pero si un lapicero vale 13mil (de Salvarte), no me imagino un mecatico.

***


5.58, el cielo rosa y luna hermosa, ya sentado en un avión no tan incomodo, el bus volador está lleno de acentos y rostros de todas partes.

Todo tranquilo, ha llegado la tranquilidad por estos lados, tan chévere.

***

Ya en el aire. Hay un poco de mareo, pero el color rojo del atardecer es brutal.

Rojo, naranja, verde, rosa, azul, azulito, azuloso, visto a 74 mil pies; y nos espera 11 grados en Quito (dice el capitán) y algunas lluvias, mientras, yo pienso, yo existo, yo estoy en ésta tarde.

***

En Quito. Ya me dieron café y la bienvenida. Es bueno tener amigos, que plata, como siempre.
No es una ciudad tan fría, o bueno, no la siento tanto como en el ventarrón Bogotano.

Estamos en el sector La Floresta, y saldremos a comer, en medio de risas.

Buen viaje pues, disfrútelo.

***

Ya son casi las 2am, seguimos conversando, después de comer en un lindo sitio cineasta/restaurante: "La Liebre". Llegamos hace poco y tan cómodos, que ni la creo.

Ya para mañana hay mapas y rutas, lo demás está en la suerte y en cada uno.