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lunes, 3 de enero de 2011

Día 1, de 13 días en el Ecuador

Bitácora de un viaje
(escrito en un cuadernito de 50 hojas)

Lunes 20 de diciembre del 2010.

Rumbo al bus. Medellín.
Dejé en casa: Toalla. Disco duro. Cámara video y boom.
2.35 en un taxi por "San Juan". Espero no haber dejado la cabeza, porque voy sin corazón.

***

5pm En el bus. Un viaje corto, porque conversando es mejor.
Sin problemas en las taquillas de "Lan", ni en inmigración, ni en las cosas que pitan.

No tenemos reloj, entonces el afán es no saber la hora, pero para qué, si no hay afanes??

Escribo mientras queda 1 hora y media para trepar el pájaro ese.

Tengo hambre, pero si un lapicero vale 13mil (de Salvarte), no me imagino un mecatico.

***


5.58, el cielo rosa y luna hermosa, ya sentado en un avión no tan incomodo, el bus volador está lleno de acentos y rostros de todas partes.

Todo tranquilo, ha llegado la tranquilidad por estos lados, tan chévere.

***

Ya en el aire. Hay un poco de mareo, pero el color rojo del atardecer es brutal.

Rojo, naranja, verde, rosa, azul, azulito, azuloso, visto a 74 mil pies; y nos espera 11 grados en Quito (dice el capitán) y algunas lluvias, mientras, yo pienso, yo existo, yo estoy en ésta tarde.

***

En Quito. Ya me dieron café y la bienvenida. Es bueno tener amigos, que plata, como siempre.
No es una ciudad tan fría, o bueno, no la siento tanto como en el ventarrón Bogotano.

Estamos en el sector La Floresta, y saldremos a comer, en medio de risas.

Buen viaje pues, disfrútelo.

***

Ya son casi las 2am, seguimos conversando, después de comer en un lindo sitio cineasta/restaurante: "La Liebre". Llegamos hace poco y tan cómodos, que ni la creo.

Ya para mañana hay mapas y rutas, lo demás está en la suerte y en cada uno.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

En la Costa Norte Colombiana, Barranquilla

Siempre que voy a las costas, a la "costa" como decimos los del interior, es rápido y pasan muchas cosas y no se pasea tanto como se trabaja. Y estos tres días no serán la excepción.

Después de meterme unos shots en la noche, me levante ni corto ni perezoso a las 4am, una ducha caliente, tragos sentado en al cocina, carro frío que se pasea recogiendo al equipo de trabajo por toda la ciudad, y a la hora del desayuno estaba sentado en una Airbus con pantallita para jugar y todo.

Un trayecto corto, que solo da para jugar un ratico, comer una galleta, y bajarse al frío capitalino.
Dos buñuelos para llenar el estomago.
Otro avión, menos lujoso que el otro, y con gente más alegre, habladora, y gordita, rumbo a la "Arenoza".
Bajando las escaleras del avión, te recibe el solazo, la humedad, el sofoco. De una. Te sientes pesado, no te hayas, buscas una zona con aire acondicionado, y tratás de no moverte.

el carro al final llegó, y desde Soledad (creo), donde quedá el Aeropuerto de Barranquilla, comenzamos adentrarnos en ese desorden bellísimo que es "Curraba".

Como íbamos en el carro, todo es muy rápido. Incluso, todos dicen: "Que miedo". Pues, por tanta pobreza y locura en la calle. Y yo todo encantado por ver colores y desordenes, y claro, porque el aire acondicionado me soplaba.

Hable con el parcero Alejandro Angel sobre su proyecto web Armadillo Media,

y nos dieron un juguito dulcísimo, más rico.
Desde su ventana vi las nubes pesadas y grises que cubrían la ciudad.

Logramos llegar a Narcobollo, un sitio que por su nombre y tradición, es llamativo para unos paisitas. Me atreví a pedir Mote, una vaina rarísima, y hasta buena. Pero llena mucho! Lo otro negrito, es carne (Posta) en salsa.

Después de esa gracia, nos fuimos a hablar con Bololó Lab, unos pelados que me sorprendieron con unas teorías experimentos bacanos, que son filósofos materiales, una vainas así. Ya verán.

La lluvia mermo, y salimos afuera, donde no hay ventiladores.
(los videos están buenísimos, pero no hay casi fotos...)

En un día en Quilla, vi una ciudad colorida y con mucho suavena, donde hay mucha riqueza y demasiada pobreza, donde hay puertas para la servidumbre y para los patrones, donde sudan más los de allá que uno que es visitante, donde los conductores pitan y pinta, donde los arroyos (la mala planeación de la ciudá) tiene avisos de precaución, donde hace calor pero hay sabor. Una ciudad tropical.
Y listo, teníamos que irnos, de una para Cartagena.

en una carretera llena de huecos y columpios pequeños, un viaje que se nos hizó larguísimo en un atardecer bellisimo de Domingo de Septiembre.

Este fue el primer día de tres. Así de rápido como lo leíste, así de rápido se vivió.

sábado, 21 de agosto de 2010

Hay que despegar

La estrategia de ir más temprano al aeropuerto no funcionó, porque al final terminamos más cansados y saliendo más tarde de las 5pm.

El avión Foquer 100 (creo), le dio muchas vueltas a la pista antes de volar, tantas que me andaba durmiendo. Pero el sol de la tarde Bogotana que pegaba en las alas no dejaban volar para los sueños.

Les comparto 2 minutos 16 segundos del despegue del avión de Avianca en que me regrese a casa después de trabajar media semana en Bogotá.



Reconocí que me dio miedito el viaje, porque el vuelo estuvo muy movido, a los lados, arriba y abajo, desaceleraba. Lo importante es que nos trajo a casa, y me puso a ver la lindura de paisajes que tiene Colombia (una partecita de ella), y me dio para pensar en los que están lejos, en los que ya despegaron.

jueves, 19 de agosto de 2010

Trabajando en la ciudad de fríos corazones

En una mañana refría, subimos al aeropuerto, donde hacia más frío que abajo en el Valle.

Tal vez las cartas del Tarot que nos tiramos charlando en Cali, y que decía que soy un viajero que va a pie, pero que prontico la forma de viajar iba a mejorar, resultó hasta cierto.
No fue caballo, como decía la carta, sino en Avianca.

Es como mi cuarto, o quinto viaje en esos aparatos que vuelan, y me toco, afortunadamente, la ventana

desde donde veía la tierra chiquita, y luego el sol que revotaba en las alas y me hacia cerrar los ojos, y me recordaba que me había acostado tarde, y que antes de comenzar los 4 días en Bogotá, estaba ya mamao.

Llegamos a una ciudad, donde como en las pelis, me recibieron con el papelito y mi nombre

Pensé que ésta vez en esta ciudad de fríos corazones me iba a tratar bien.

entramos al hotel, y volvimos a salir a trabajar, de una.

Y hemos visitado, resumiendo y guardando las historias para lueguito, desde Productoras de Audiovisual, Canales del Clima, restaurantes malucos y caros, y la casa de indicadores economicos, y amigos que hacen humor "negro", y por ultimo, terminamos en la noche comiendo en Chopinar

En la mañana un rico huevito caliente que nos regalan en el hostal, y luego al Tecnoparque, a parlar de videojuegos. Les muestro una foto, porque quedó bacana:

Después, para darle el toque blanco y silencioso, a un hospital para hablar de operaciones roboticas. Y luego, ya cayendo la tarde, hablamos con una artista que hace unas objetos raros, para no dejar de lado las cosas locas.
Y eso que se cancelo la cita a una universidad a ver cómo están revisando/inventando la salud de los pacientes por internet.

Una panadería y algo caliente, un taxi y un trancón, cobijas y hablada, y pollo recomendado por Twitter, y en hasta este instante, 10.10pm, cuando escribo para mi blog, y pienso que nos ha ido muy bien, que el clima a estado benigno, y que la gente se ha portado demasiado amables, serviciales, abiertos.

Bueno, todavía falta dos días más en la capital. Espero que todo marche igual, o mejor. Mientras tanto, me arropare hasta el cuello,y descanso el cuerpo y la cabeza de tanto corre corre, de pasar de un tema a otro sin mantequilla, de viajes y cansancios viejos.