Mostrando entradas con la etiqueta ciudad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciudad. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de septiembre de 2011

Un viaje al sur, como regalo (Parte 3)

Se acabó la Playa, y volvimos de un tirón a la civilización.

Y yo, cosa que no hago nunca, tal vez por idiota, o por el derrumbe, me puse a esculcar un celular, y de una me encontré algo, que me fue llevando a otras cosas, así, sentado en la silla de atrás de un bus, entendí todo.
Bueno, algunas cosas las dejé de entender, pero supongo que se quitaron el velo y son tal como son.
Me enteré de cosas que se dijeron antes, durante, y planes para después de mañana. Como una chocolatina que la derrite el calor, así, así me iba pudriendo sentado, el corazón chorriando por todos lados.

Me lo merezco, y ella, también.
Pues, por eso esto (y miles de cosas más que me dijeron y no sé si son mentiras o verdad) se acabo lo nuestro... toca seguir viviendo.
Por lo visto, no importa la distancia, ni los mares, lo que importa es que no sea yo.

Lágrimas que nadie ve.
El cuerpo me tiembla, el corazón se le sale y la sangre y no vuelve. Esto es la muestra de la derrota. Igual, parece que desde hace rato estaba vencido.
Toca cerrar los ojos y que se encharque adentro. Carraspear la garganta, y decir: valentía, valentía, valentía!!

(no puedo cree que estoy viendo como se pierde el amor de mi vida)

Hay que seguir siendo bonito, a pesar de las fealdades. Me puedo echar a morir, pero mejor elijó echarme a correr.

***
El Petronio.

La segunda misión del viaje: el Petronio Alvarez. Y como la vida tiene se continuar, entonces seguimos con la rumba, con los negros, con la música, con ese Cali bonito que tanto nos gusta... y así lo hicimos.

Hay que despedirnos de la mejor manera para no olvidar esto tan bonito.

***


Van 8 días de viaje, y mi estomago ya se manifestó.
Esta herido, cansao, le pudó tanto dulce que se le ha metido.
Por eso, calma en el comer, en el tomar y el fumar, a ver si no me termino de tirar el paseo.

***
Ahora miro a sus ojos de manera distinta. Ya antes me pasó. Cómo si la mujer que esta a mi lado se hubiese desnudado en secretos, y un corazón emputado latiendo,y mi imaginación lanzando escenas de un futuro lleno de aventuras para ella, y un vacío para mí.
Seguro lo nota, seguro sospecha que leí algo en el móvil. Pero ya hay poco por hacer (las fichas parece que se jugaron), y tan solo queda....

***

Hace días no he escrito na. Es porque estaba Petroniando: bailando, tomando biche, caminando Cali, estando en la fiesta de la negramenta que por medio de la marimba y mucha alegría arrecha hace que blancos nos comportemos como negros, y al contrario (a veces).
Mucha comida, mucho arrechón, mucho sabor, locura, y pasión.

Mis pies me hormiguean. Mi cuerpo pide un poco de tregua. Mi corazón, de alegría o de tristeza, un día va a terminar por explotar (o por salirse). Mientras, sigamos terminando estas vacaciones como nos la merecemos (como las soñamos ?).

***
Cali nos gustó. Y eso que conocemos casi nada.

***
Que viaje tan maravilloso!
Lo terminamos de rematar con ida al río Pance.
Rico (Sonrío). Maravilloso. Trip total!

Quisiera corregirme, hacerme perfecto, sacar pasaporte, aprender otro idioma, hacer locuras...
escribir en papelitos lo bonito de estos días/años/anécdotas... escribir cartas de amor.... podría ser un parcerito más, el mejor, digo...
Pero hay que despertar de una vez... digo, hay que dormir un ratico, pa´descansar y despertar.

(escrito en Medellín, después de volar en avión (ya no en bus) y bajar en bus a casa, y llorar tirado en el colchón a rayas).

***

En la vida bonita que tengo cabe todo... donde caerá este globo?

-que se chucé en una tuna.
-que vuele más allá
-que la agarre una niña que la quiera de verdad.

***

PD. Debo reconocer que este texto tiene muchas modificaciones del original. El original era más rabioso, meloso, doloroso, y bueno, le rebajé el tono, porque así lo lean 50, espero que estos textos, estas historias mías, no sean las mejores, las que todos los adolescentes tardíos (que les pasan cosas a los 28 que le debieron pasar a los 18) lean y lean. No!

lunes, 28 de febrero de 2011

Día 13, de 14 días en el Ecuador

Soñé, y lo más teso, es que lo recuerdo. Raro en mí.

Un dos de enero, me levante a las 11am, hice chocolate, revise internet, me bañe con agua caliente, estoy quemando los archivos de la cámara, y ya hice mi Checkout en Lan, y ahora, si la suerte me deja (y los dolares) iré a conocer la mitad del mundo.

***

Sentado en un columpio en la parte norte oeste de la ciudad de la Mitad del Mundo, una ciudad para turistas (el primer centro turístico que tuvo Ecuador), es un símbolo, porque ni siquiera es el 0´0´0, pero como soy turista, aquí estoy.

Brisa helado, y mi gripe anda aumentando (sobre todo en mi fosa nasal izquierda) y el "soroche" extrañamente me acompaña.

No compré tiquet para entrar a ningún pabellón, la chimba! Igual, el metro valió 25 centavos,

y a 35 centavos el alimentador.

Para ir a la mitad del mundo es sino ir a la Av. América (que yo camine desde La Floresta), y de ahí el Ecobus o metro (nunca aprendí a destinguirlos) y un alimentador, y ya está.

Voy a comer cositas ricas, tal vez un helado, pero el viento... o algo caliente, y de regreso a la ciudad con el video y las fotos clichés correspondientes.

Estuvo buena la ventiada al norte de Quito.

***

Los pies me duelen mucho.
La nariz no deja de gotear.
Es que camine un montón.
Desde la Floresta hasta Av. América. En los dos, digo, en los cuatro buses me toco parado.
De regreso, otra vez a pie, en medio de la neblina y la brisa.

Pero vamos por partes.

Después del chocolate en La Mitad del Mundo, de nuevo en el bus alimentador, y en la estación pura escena latinoamericana: Fila para el bus, y cuando llegaba, los últimos se metían. Algunos turistas y hombres Quiteños educados trataban de regañar, pero es que es imposible.
Incluso, una señora de esas cansonas, era indignada porque la gente se metía, y ella mientras tanto, se iba metiendo. Peliamos, me dijo que la llamara por usted, y voltió su copete para adelante, en un puesto que se había robado.

3 articulas después pude treparme, y de nuevo hasta el seminario Mayor, y la puta brisa pegaba fuerte en la calle solitaria.

Me puse los busos, y me tape la cabeza con el gorro de la chompa. Unas cuadras después, dos pelados pasaron mirandome, y pensé de una que eran ladrones, pero siguieron de largo.
Di tu dos cuadras más tarde, sentí que el pelao que pensé que era ladrón me mandaba la mano a la cámara que colgaba de un arnés de mi pretina (jean), y no pudo sacarla porque el arnés se da vueltas y siempre que camino queda al revés, y el otro man trato de ahorcarme pero solo (con un codazo que le di del susto) me destapo la cabeza del gorrito.
Los miré por unos segundos, y ellos a mí. Los tres estábamos asustados, y corrí unos diez, o veinte metros hasta pasar a una hippie que caminaba tranquila, y solo un señor más adelante se detuvo con la sombrilla en la mano a ver qué pasaba.

Los negritos siguieron su camino.

No sé porque no me robaron. Tal vez son chicos inexpertos. Pero, yo tenía gripe, estaba cansado y solo, y no era mi ciudad. Buena suerte la mía en plena Calle Colón. Menos mal.

Todo el resto del camino estuve asarado, y por el susto, el frío y el domingo compré una hamburguesa, y desistí ir al cine.

Ahora estoy entre las cobijas, moquiando, con mi cámara, con mis dolares (20) intactos, y mi mochila (que es prestada) completica.

Otro día más en el Ecuador.

domingo, 23 de enero de 2011

Día 9, de 13 días en el Ecuador

Segundo día en Manta.

Desayuno/almuerzo: sopita de pescado.
Playa, agua salá, y pensamientos que no sirven para casi .
Mi espalda está que arde. La marca de la pantaloneta de baño ya está marcada, el bronceado de taxista desaparece de a poco.

Ahora, con una maleta y una bolsa, y los zapatos llenos de arena, toca salir a ver para donde sigue el viaje.

Desde ayer por aquí insisten en Guayaquil. No es que me niegue, es que no quiero hacer un viaje muy largo ya. Estoy algo cansado. Tal vez vote por otro lugar, pero ni idea cual.
Veremos.

***


Ecuador es una país lindo, en paz, trabajador y católico, donde escriben frases lindas en las paredes (graffitis) y en sus carros (stickers).

Sé que no es la historia de todos, pero si de algunos. Qué envidia le tengo a esos algunos.

En Guayaquil, después de un viaje largo, donde pusieron dos pelis de amor y de guerra.
No quise venir porque Guayaquil es una ciudad grande, pero el atardecer naranja-purpura está lindo.


***

En el Hotel "Mar del Plata".
Dos camas, 25 dolares.
Lo que no me gustó de llegar a guaya, es que el centro (zona de hostales), había fiesta y andaba las calles cerradas, y el trafico estaba mortal. Lo bueno, es que Luis, el taxista, nos hablo todito el camino.

Hay cigarras (cucarachas voladoras) por todo Guayaquil. A mi no me da asco, pero si es incomodo caminar y ver a los enamorados besandosen en el Malecón del río con esos bichos subiendo por sus espaldas excitadas.

Comida China de mar.
Cervezas llenas de preguntas.
Risas en el día de los inocentes.

Eso fue la noche.

jueves, 20 de enero de 2011

Día 8, de 13 días en el Ecuador

Estoy en Crucitas, en la provincia de Manabí.

8 Horas de viaje durmiendo en la banca de atrás. Arropado con slepping bag (en la parte fría) conversando con Selene sobre aprender a estar solo, a vivir soltero, a que el corazón un día, una mañana "como una gota de sudor", se levantara uno y ya, no está ese amor, esa gota.
Ah! y hablamos de los Europeos y los Latinos. De todo un poco.

Fue un viaje por muchos climas y bellos paisajes, hasta llegar a un caserío de pescadores (que eso es Crucitas), donde los Salesianos tienen una gran casa.

Dimos vueltas, nos miramos a ver qué sigue, y decidimos seguir con el grupo hasta "Manta", después de un pescado de desayuno.

Allá veremos qué hacer. Ya tengo pantaloneta puesta, y el vestido de baño por debajo. Frase de todo bañista.
Y los mosquitos me están comiendo (son los únicos que se atreven).

***

Con la espalda roja, (solo me eche bloqueador en la cara. Porque el día estaba frío y quería quemarme un poquito).

Estamos (los tres)en un hostal de 5 dolares la noche, y ya que se tiró baño la playa de Manta que huele a pescado, a atún muerto, iremos a conocer la ciudad y mañana partiremos por toda la costa hacía el sur hasta que nos coja el año nuevo. Una chimba!

No hay memoria para guardar las fotos y , por eso seré económico en los recuerdos digitales. Ahí perdonan.


***

Ah, y en la playa, camine por la orilla, y patié el agua, y pensé en mí.
Eso era lo único que tengo para escribir.
Que le eche fuerzas muertas a las olas del mar, a ver si se van, a ver!!

Eso era lo único que tenia por escribir.

Atardecer de lo más de lindo en la playa. Tenemos un mini picnic de frutas y cervezas.

Antes del naranja y del picnic, hicimos compras en el "peligroso" centro de la ciudad, donde todo es barato y se parece un tantico al centro de Medellín.

Naranja en el pacifico. Chicos corriendo en playas Ecuatorianas. Pájaros planeando en cielos betiados, y suelos que soportan chanclas de "gringos" y carritos de ventas a punto de irsen.


***

Volvimos al "pulguero" llamado "El Ancla" en pleno centro de una ciudad que huele a pescado, que es grandisíma, que tiene mucho comercio, que tiene un shopping (centro comercial), de esos que detesto, pero donde puedes comer "bueno" por 5 dolares (que en colombia solo alcanzaría para una hamburguesa maluca), y por puedes entrar a cine.
Eso hicimos, estar en cine. Vimos "El turista". Sabia que era un película de mierda, pero Johnny Depp es gigantezco en las actuaciones mínimas, entonces me reí un rato, y ahora, casi empelota (el ventilador no alcanza a calmar el sofoco) en la habitación de fondo, escribo mientras las chicas leen "Historia interminable" en la habitación de afuera.

Un dato. Las quemaduras arden, espero que me dejen dormir, y los zancudos también.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

En la Costa Norte Colombiana, Barranquilla

Siempre que voy a las costas, a la "costa" como decimos los del interior, es rápido y pasan muchas cosas y no se pasea tanto como se trabaja. Y estos tres días no serán la excepción.

Después de meterme unos shots en la noche, me levante ni corto ni perezoso a las 4am, una ducha caliente, tragos sentado en al cocina, carro frío que se pasea recogiendo al equipo de trabajo por toda la ciudad, y a la hora del desayuno estaba sentado en una Airbus con pantallita para jugar y todo.

Un trayecto corto, que solo da para jugar un ratico, comer una galleta, y bajarse al frío capitalino.
Dos buñuelos para llenar el estomago.
Otro avión, menos lujoso que el otro, y con gente más alegre, habladora, y gordita, rumbo a la "Arenoza".
Bajando las escaleras del avión, te recibe el solazo, la humedad, el sofoco. De una. Te sientes pesado, no te hayas, buscas una zona con aire acondicionado, y tratás de no moverte.

el carro al final llegó, y desde Soledad (creo), donde quedá el Aeropuerto de Barranquilla, comenzamos adentrarnos en ese desorden bellísimo que es "Curraba".

Como íbamos en el carro, todo es muy rápido. Incluso, todos dicen: "Que miedo". Pues, por tanta pobreza y locura en la calle. Y yo todo encantado por ver colores y desordenes, y claro, porque el aire acondicionado me soplaba.

Hable con el parcero Alejandro Angel sobre su proyecto web Armadillo Media,

y nos dieron un juguito dulcísimo, más rico.
Desde su ventana vi las nubes pesadas y grises que cubrían la ciudad.

Logramos llegar a Narcobollo, un sitio que por su nombre y tradición, es llamativo para unos paisitas. Me atreví a pedir Mote, una vaina rarísima, y hasta buena. Pero llena mucho! Lo otro negrito, es carne (Posta) en salsa.

Después de esa gracia, nos fuimos a hablar con Bololó Lab, unos pelados que me sorprendieron con unas teorías experimentos bacanos, que son filósofos materiales, una vainas así. Ya verán.

La lluvia mermo, y salimos afuera, donde no hay ventiladores.
(los videos están buenísimos, pero no hay casi fotos...)

En un día en Quilla, vi una ciudad colorida y con mucho suavena, donde hay mucha riqueza y demasiada pobreza, donde hay puertas para la servidumbre y para los patrones, donde sudan más los de allá que uno que es visitante, donde los conductores pitan y pinta, donde los arroyos (la mala planeación de la ciudá) tiene avisos de precaución, donde hace calor pero hay sabor. Una ciudad tropical.
Y listo, teníamos que irnos, de una para Cartagena.

en una carretera llena de huecos y columpios pequeños, un viaje que se nos hizó larguísimo en un atardecer bellisimo de Domingo de Septiembre.

Este fue el primer día de tres. Así de rápido como lo leíste, así de rápido se vivió.

martes, 14 de septiembre de 2010

en un día que me costó levantarme, me acuesto

la alarma me despertó a las 7.15am, y yo no pude levantarme hasta las 8.15am. Fuepucha, qué falta de energías!
Bajé tarde a la cita que teníamos con Ciudad E, pero no había nada que hacer, era todo mi yo contra el resto del mundo, y a las 8.35am, después de un baño de agua caliente y pensar en tres o cuatro misiones bonitas por hacer, logre sacar una sonrisa y un "buenas".

Le escuché historias e historias a mis primas, una que vinó a ponernos la casa bonita, y la otra (a ayudar) y para mejorar a punta de masaje mis nudos de espalda que tengo acumulados hace más de cuatro años.

Casi al medio día llegó una correspondencia para mí, era una postal desde un país lejano y frío.

fuera de las mierdas que te mandan a tu casa de cobros jurídicos, extractos bancarios y revistas gratuitas, desde mi primera comunión, donde mi tío me escribió qué felicitaciones por ese momento en un telegrama dictado desde Betulia a la sede de Telecom C. Bolívar (ant), no me habían escrito algo pensando en mi, y con mi dirección y mi nombre correctos.

Eso demuestra que todavía hay personas que me recuerdan, hay tres o cuatro que me contestan el teléfono, varias a las que abrazo, y una o dos por las que lucho.

Qué se escribe en una postal que se compra, y que todos desde el otro lado del charco para acá pueden leer, y que va a llegar días después? Eso mismo que estás pensando, eso es lo que te mereces. Si la amistad fue bonita, bonitos mensajes leerás

A pesar de la soledad, el frío, y el desdén mañanero, salí al sol, y monte mi moto, y mire mi Medellín, y pensé en mis Andes, en mis indios, en mi lengua, mientras pensaba en el muro, en el mundo que cambió, en que la revolución murió en cada corazón que acepto el capitalismo. Volví a casa, sano y callado.

Almuercito rico, muy. Lo malo es que lo terminé a las patadas, y no fue lo máximo.

luego me comiendo hostias recortadas que compré por 500 pesos que aun le debo (a alguien de producción).

Grabamos "puntualidades" y planos de apoyos para un video sobre la vida. Yo ni sabia qué íbamos a hacer en toda la tarde, entonces me deje llevar por el sonido del Saxo, luego por el sabor del helado, después por el sol que pega en la cara, y por el maldito trafico que hace más caótico cada pensamiento, y las curvas de Santa Elena, y la conversada, y ver la ciudad desde arriba, y meter las patas en las lagunas, y coger una bara de un boom y sentir el frío que te cagas! y escuchar lindas notas que salían del instrumento del conocido lejano que recomendé un día para éste mismo video, y nada, la tarde en Santa cayendo encima de nosotros, rosado y naranja y nubes betiadas por un artista que se llama vientos, y los zancudos dándote certeros golpes
y bueno, livianitos en plena naturaleza, y los pies cada vez más mojados, salimos a buscar un tinto y humo, y nos encontramos varados,
y nada que la fe en herramientas que no servían, y al señor que tenia un carro que "que nos lleva a donde queramos" no pudiera, volvimos a la ciudad por las mismas curvas.

Y para bien o para mal, aquí estoy comiendo un bonyourt, un poco insolado, cansado, con la gripe a punto de estallar, y pensando que ya es mañana para muchos, y que pronto para mi, que a la cama, lugar calientico del cual me cuesta ya mucho salir, porque me abrazo y me quiero.