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viernes, 27 de mayo de 2011

El 28 de abril del 2011

Iba a decir que: estaba cansado, que las vacaciones me dieron alegría y otras energías, pero me malacostumbró con tanta vagancia. Que ayer me mojé todo el día, porque está cayendo mucha agua, muchisima! y que hoy hizo un día de verano de esos picosos.
Que de bajada la carretera estaba llena de derrumbes, y un día y medio después, de subida, aun estaba llenisima de derrumbes y deslizamientos, y buena parte de Rionegro está inundada. Triste.

Es jueves y se ha hecho muchas cosas, cinco programas, ir a reuniones, salir a la calle a recibir sol e ideas. Y que me dieron una noticia que me alegro mucho, y que de rebote me hace preguntas a mi mismo, a mi vida, a las luchas y las ideas empresariales y vitales.

Pero, al llegar a casa, queriendo prender el fogón y quitarme toda la vestimenta, darle comida a los gatos, limpiar el popo, revisar la casa, ir al baño, cambiarme a pijama, y todo lo demás... pero de entrada ya Salome no tenia la barrigota, entonces corrí a ver la comida, y estaba casi entera, y subí a mi habitación, y en plena cama, un gaterio el jifuemadre!

Cinco gatos: Tres amarillos, como la mamá. Uno negro negrisimo, como deber el papá. Y otro mono con blanco, que es la combinación de los dos. Demasiados gatos para alguien que no quería, y que ni siquiera es capaz de luchar y justificar su vida, ahora para sostener ocho gatos, que es lo que hay en esta casa ya.

Pero, con tranquilidad me quité la ropa, calenté la guapa, fui al baño, y iba limpiando y acomodando en otro lado la gata y su gater+io, y no se me quitaba el buen semblante que he tenido todos estos dias y que me a acompañado a otros momentos malucos, y sigo ahí, diciendo que todo bien, si así es qué es, así es que se vive mejor, tranquilo.

Y gaticos, bienvenidos a este mundo de mierda, a mi vida y casa de mierda, la van a pasar muy bien. A menos que sean unos amargados ahí!!!


Ya es viernes y la noche está fresca. Incluso no está tan fría. Se me cierran los ojos, y hay que descansar, porque la vida sigue, porque hay vidas apenas naciendo, que te obliga a esforzarte por ser feliz, o por ser, simplemente.

jueves, 20 de enero de 2011

Día 8, de 13 días en el Ecuador

Estoy en Crucitas, en la provincia de Manabí.

8 Horas de viaje durmiendo en la banca de atrás. Arropado con slepping bag (en la parte fría) conversando con Selene sobre aprender a estar solo, a vivir soltero, a que el corazón un día, una mañana "como una gota de sudor", se levantara uno y ya, no está ese amor, esa gota.
Ah! y hablamos de los Europeos y los Latinos. De todo un poco.

Fue un viaje por muchos climas y bellos paisajes, hasta llegar a un caserío de pescadores (que eso es Crucitas), donde los Salesianos tienen una gran casa.

Dimos vueltas, nos miramos a ver qué sigue, y decidimos seguir con el grupo hasta "Manta", después de un pescado de desayuno.

Allá veremos qué hacer. Ya tengo pantaloneta puesta, y el vestido de baño por debajo. Frase de todo bañista.
Y los mosquitos me están comiendo (son los únicos que se atreven).

***

Con la espalda roja, (solo me eche bloqueador en la cara. Porque el día estaba frío y quería quemarme un poquito).

Estamos (los tres)en un hostal de 5 dolares la noche, y ya que se tiró baño la playa de Manta que huele a pescado, a atún muerto, iremos a conocer la ciudad y mañana partiremos por toda la costa hacía el sur hasta que nos coja el año nuevo. Una chimba!

No hay memoria para guardar las fotos y , por eso seré económico en los recuerdos digitales. Ahí perdonan.


***

Ah, y en la playa, camine por la orilla, y patié el agua, y pensé en mí.
Eso era lo único que tengo para escribir.
Que le eche fuerzas muertas a las olas del mar, a ver si se van, a ver!!

Eso era lo único que tenia por escribir.

Atardecer de lo más de lindo en la playa. Tenemos un mini picnic de frutas y cervezas.

Antes del naranja y del picnic, hicimos compras en el "peligroso" centro de la ciudad, donde todo es barato y se parece un tantico al centro de Medellín.

Naranja en el pacifico. Chicos corriendo en playas Ecuatorianas. Pájaros planeando en cielos betiados, y suelos que soportan chanclas de "gringos" y carritos de ventas a punto de irsen.


***

Volvimos al "pulguero" llamado "El Ancla" en pleno centro de una ciudad que huele a pescado, que es grandisíma, que tiene mucho comercio, que tiene un shopping (centro comercial), de esos que detesto, pero donde puedes comer "bueno" por 5 dolares (que en colombia solo alcanzaría para una hamburguesa maluca), y por puedes entrar a cine.
Eso hicimos, estar en cine. Vimos "El turista". Sabia que era un película de mierda, pero Johnny Depp es gigantezco en las actuaciones mínimas, entonces me reí un rato, y ahora, casi empelota (el ventilador no alcanza a calmar el sofoco) en la habitación de fondo, escribo mientras las chicas leen "Historia interminable" en la habitación de afuera.

Un dato. Las quemaduras arden, espero que me dejen dormir, y los zancudos también.

domingo, 3 de enero de 2010

Anoche me quede leyendo hasta tarde

Hasta muy tarde.

Estaba leyendo mis feeds, y vi un autor que un bloguero me recomendó un día, y entre todos los links, solo estaba de humor para leerlo a él.

El bloguero lo conocí para hacer un pedacito de un programa de TV. Y aun somos amigos, y anoche precisamente le dije que ya no era el mismo que había dicho eso. Estábamos en Girartdot, embutiendonos unas empanadas con gaseosa, para poder ir sin hambre a ver “Julie & Julia”, dos por uno en el Colombo.
La historia trata de esto mismo que ha podido hacer Hernán Casciari, el autor que escribió una novela que me quede leyendo hasta tarde, y un blog que cada vez que lo leo me ilusiona, y claro, otra Blognovela, que leo siempre acompañado de la novia, para ejercitar la lectura, y estar con el amor, y para que ambos sigamos teniendo excusas para seguir apretando “Publicar”.

La novela que me dejo hasta la madrugada riendo, y llorando (porque es como si fuera mi infancia) se llama “El pibe que arruinaba las fotos”. Hasta se da el lujo de “regalarlo” en la red.

Y preciso me llega en días que vengo arriesgando la amistad la familia. Y en días que veo películas que puede ser lo que yo ando haciendo. Y preciso en en momentos que esta de moda (tratar) de contar historias diarias, con video: Proyecto #365. (Y también hay reality en youtube), y claro (la vida es sabia) en tardes que me encuentro (por el mismo bloguero) un autor que hace una vaina que yo quiero hacer: grabar la vida mucho mucho, y después, editar mis videos, y hacer una gran película. Jonas Mekas.
Un autor que se me parece mucho a Harmoni Korine, Pues, los tiros de cámara, las bellezas que buscan y encuentran. Eso de “Gummo”, y de “Julien Donkey-Boy”, que me cambio para siempre.
Aquí en el bolso (ahora me la veo), precisamente tengo la ultima de Harmoni, “Mister Lonely”, que me la presto el parcero, este bloguero que les cuento.

Desde hace unos años vengo (venimos) compartiendo las vidas por medio de cualquier medio. Nuestra forma de trabajar es audiovisual, y quiero contar mi vida, mis problemas vitales (familiares, por ejemplo), y las minucias de todos los días, como escritas para mi mismo, dichas al mundo entero que desde hace rato esta mudito, y que regresen a mi, distintas, cambiadas por la gente invisible y por el tiempo que es implacable.
Son lazos que uno une. Sin sospecharlo, pero que se hace porque se necesita como un putas. Como respirar, como trabajar, como estar feliz.

Y tengo ejemplos con otros parcer@s de la red. Bonitos, irónicos, y casuales que la misma red que uno mando al vacío, le ayuda a conseguir Y por supuesto, le tengo ejemplos con otros temas: políticos, cotidianos, periodísticos, etc. En serio.

Una bloguera desde una isla. Un adolescente desde un cuarto. La misma cosa. El mismo poder, y la misma nítida ilusión.
Eso estamos haciendo como generación. Como generaciones. Lo entendió David Lynch, que pone su dinero y tiempo, tratando de no olvidar las historias de los viejos y de los jóvenes, pues yo también lo puedo entender, (Ciudbolivarences), y tengo derecho a contar la historia nuestra, para que otros se enteren, que se puede, y que el milagro sigue.
Bueno, debemos ser sinceros, y decirnos, son milagros diferentes a los que sucedieron en el siglo pasado, pero al fin y al cabo, milagros.

¡Bon Appétit!

lunes, 27 de julio de 2009

Nuevo proyecto bloguero y fotográfico

Desde que comencé a tomar fotos propias, por allá en los tiempos que adquirí el celular con cámara, he fotografiado las graffitis escritos en los muros de la calles por donde camino.

Tanto porque la pared y la muralla es el papel del canalla, y yo algo de eso tengo en la sangre y en lo pensamientos. Desde pelao me ha fascinado cada raya hecha el la ilegalidad de la noche (o día).
Yo también escribí en todo lados: “LxDxS”. Yo también deje mensajes políticos en los billetes y en las cabinas de los teléfonos públicos y en los respaldos de las sillas de los buses.

Ahora no lo hago. Ya no ando con marcadores de ningún tipo, ni cargo aerosoles en la mochila.

Pero aun leo cada raya, y las disfruto. A pesar de que estoy grabando un proyecto de Ornato y Aseo del municipio, y hago planos de las brochas que borran las lineas, y que acepto que eso es bandalismo, y que a la ciudad le cuesta demasiado limpiar esas rayas, aun después de entender todas las razones oficiales y de buenos ciudadanos, sigo tomando fotos de esos muros que tienen rayas y letras que dicen cuanta cosa se les ocurre a los mensajeros.

Les presento a El Blog Canalla, un espacio para los que escriben en la muralla.

Esta foto la tome prestada (con petición directa al dueño y todo) porque resume lo que pienso.

Si los diarios escriben solo lo que le sirve al régimen, si la TV refleja un mundo en el que no vivimos, y el cine solo narra historias para vender, y los blogueros escriben sobre nada y no son leídos por nadie, entonces, es en la paredes donde se escriben las verdades y los comunicados generacionales de hoy, y desde que entramos a la modernidad, y necesitamos decirle a la “masa” que nos están haciendo los poderosos y reyes.

Tengo muchas fotos, y tratare de colgarlas sin orden ni intereses ni periodicidades, solo con las ganas de hacer un espacio donde quepa la literatura canalla.

Si tiene fotografiás, o sabe de alguien que las tiene, hágame saber en este blog, o al mail escobarcito@gmail.com y así nutrimos el Blog Canalla de todos los mensajes que hay en estos días en nuestras ciudades, que después de hacerles la mirada cívica y legal, uno puede encontrar alguna frase que te sirva para formarte la llamada “verdad” de lo publico y lo humano de nuestro tiempo.

jueves, 5 de junio de 2008

Reticente

¿Por qué Reticente?

Reticente es aguantarse las lágrimas, cambiar las palabras por silencios, tal vez por datos confusos, es poner puntos suspensivos a las ideas..., es negarse a decir te amo o te odio, es ponerle mute a la vida y por ende al corazón. Tal vez suene raro, pero ser Reticente es estar solo en la mitad de una multitud en una final de fútbol.


Reticente es igual a silencio. Es silenciar las palabras. Es no decir, o decir de a poco para terminar diciendo nada. Siendo Reticente se calla el pensamiento, se da uno el lujo de privarse del único lujo que se tiene: la palabra.


Se calla poco, se calla mucho, se calla hablando.

Táceo, tacere, tácui, tácitum, son los verbos de donde proviene Reticentia, que significa callar una cosa que se debería decir. De estos vernos también vienen palabras como Taciturno y tácito.


Re-ticente, es callar repetidamente, asiduamente, malvadamente, es administrar los silencios, las ideas, las ganas, es prohibirse enloquecer, pero es estar a un paso del autismo.

Esta habilidad se puede utilizar para bien, o para mal.

Los fundamentalistas religiosos son Reticentes, los espías son gente Reticentes por naturaleza, las monjas enclaustradas son claramente reticentes por vocación, es más, se puede decir que Europa es casi todo el tiempo Reticente, por su educación ( o tal vez por el clima, no sé).

Un ejemplo infantil,

Cuando tu mamá te gritaba: Asolapao! Era porque estabas Reticente.

Hablando de madres, ellas si que son Reticentes. Ellas callan todo. Se guardan las palabras como si fuera gasolina, o cuchillos, y se la guardan muy adentro.

Yo soy reticente de nacimiento, pienso que lo soy, y lo vengo siendo ya profesionalmente hace como 8 años. Y por eso este blog, porque a veces digo mucho y muchas veces no digo nada.


Si buscas la palabra en Google, hasta hoy, encontraras mi blog como tercero en la lista, y eso que no había dado mi definición.

Pero si no le quedo clara, y necesita una de diccionario, aquí la copie:

Reticente

En la RAE:

reticente.
(Del lat. retÄ­cens, -entis, part. act. de reticere, callar).
1. adj. Que usa reticencias.
2. adj. Que envuelve o incluye reticencia.
3. adj. Reservado, desconfiado.

Obviamente, esto nos lleva a buscar la Reticencia:

reticencia.
(Del lat. reticentÄ­a, de retÄ­cens, reticente).
1. f. Efecto de no decir sino en parte, o de dar a entender claramente, y de ordinario con malicia, que se oculta o se calla algo que debiera o pudiera decirse.
2. f. Reserva, desconfianza.
3. f. Ret. Figura que consiste en dejar incompleta una frase o no acabar de aclarar una especie, dando, sin embargo, a entender el sentido de lo que no se dice, y a veces más de lo que se calla.

sábado, 10 de mayo de 2008

Pensando en el trabajo, y por rebote pienso en lo que soy

Escapándome un poco del proyecto “El Junco” y todo su mundo. Y viéndolo rodar en youtube, me da para pensar que ciertamente se corrió el listón un poco más arriba. Que aprendimos muchas de cosas mientras respirábamos, mientras se creía que se andaba mal.

Mientras el viento me pega en la cara a 80 kilómetros hora bajando por la autopista, o cuando mi rostro se refleja en el vidrio de la puerta que no abre del metro, siempre ando pensando en mi ritmo de creación, en mis perdidas de tiempo, en mis excusas para no hacer, en mi falta de tiempo para tener tiempo, en mi abulia para el trabajo, en mi personalidad tan pusilánime para esta vida.

Entonces más bien cierro los ojos, y pienso en la cifra que esta en el banco, en la fotos que tome hoy, en las sonrisas que logre sacar, en las ideas que pude decir, en lo que aprendí, en todo lo que soñé, y eso lo equilibro con los dias y con las fechas importantes, y sigo mi vida como si nada.

Y otra vez al otro día es lo mismo de apurado, de azaroso, de ágil, de diferente. Pura angustia.

Por eso no se decir que voy bien o mal. Por eso dudo tanto cuando la voz de mi papá me pregunta qué como voy? Y siempre termino respondiendo que bien, pero que mal, pero que no se preocupe porque vivo feliz.

No se si me creen. No se si creerme. Pero esa es la verdad.

En cerca de 10 años construyendo mi vida de grande, he pasado por… a ver! Por, una, dos, tres… he vivido en siete casas diferentes. He tenido dos motos. Estudie en tres partes diferentes. Los amigos, no se cuantos son pero me alcanzan los dedos que tengo para contarlos.

He sido pueblerino, universitario, sureño, roquero, poeta, loco, caminante, practicante, graduado, desempleado, trabajador, independiente, aprendiz, obrero, jefe, desempleado, editor, camarógrafo, realizador, creativo, guionista, director, inquilino, deudor, codeudor, hermano, amigo, novio, amante, ciudadano…

También me han quebrado la mano derecha por robarme la bicicleta, me dio una ulcera por estrés y desorden alimenticio, me robaron la moto sin darme cuenta en un dia de lluvia, me operaron una pierna y tengo tornillos en mi tobillo porque una animal me atropello un día cuando llevaba a Wilson al metro…

Tantas cosas que he vivido y que me han pasado, y tan solo soy un puntito, una cabeza, un número más de esta ciudad que es un circo de mentiras.

Si entraras a mi casa, que es una casa grande de dos plantas y que es, como dicen los viejos, una casa oscura de esas que las ventanas dan a los muros o a los cables de energía, y seguro me preguntarías por mis cosas, por esas que he conseguido durante todos estos años de luchar. Y yo sinceramente te respondería señalándome la cabeza:

“No hay nada, todo esta aquí”

No tengo nada porque las cosas al fin y al cabo son un estorbo. Y uno, y todas sus vainas deberían, como dijo Fernando González, llenar solo una bolsa. Para poder viajar tranquilo.

Solo he tenido un préstamo en el Icetex (que aun debo ese hifuepueta), y uno en Flamingo. La pantalla donde veo que escribo esto, me la prestaron. Las sillas de la sala, la mesa, la nevera y el equipo de sonido, son regalos de amigos y familiares. Las ollas, en su totalidad, con o muy pocas excepciones, son regalos u olvidos de la gente cercana. La cama, las sabanas, las cobijas me las regalo mi mamá, o no se quien más, pero en definitiva yo no compre nada.

Toda esta casa es prestada, regalada, o aun debida. La billetera Billaborg por la cual cambie la Lesportsac que tenia desde noveno, aun le debo 50 mil a “Cucaracho”. La moto la debo enterita. Debo la silla donde me siento a escribir... En fin.

Tengo ahorros (muy pocos, porque en mi casa no sabemos de ese tema) pero los tengo que sacar para completar el arriendo de este mes.

De la cuenta del banco solo tengo los papelitos de los cajeros y todas las consignaciones para algún día hacer una obra de arte o un colax que diga cuanto me he ganado, y cuando me he gastado viviendo en el mundo de consumo en el que nací.

De nosotros hay muy poco en la casa. Tal vez estemos nosotros mismos, pero a veces ni para eso alcanza.

No sé. Lo único que soy, y donde están mis riquezas, es en lo que hago, en lo que digo, en este texto que leen, en los videos que pienso…

Entonces, les presento a ustedes mis últimos días, mis sueños, alegrías y pesadillas,

Estos son los personajes que me hacen (o me obligan) a levantarme, a seguir.

EL JUNCO. Un Pueblo de Colombia



"Pues el Junco podría ser muchas cosas. El nuestro es un pueblo en medio de las montañas antioqueñas. Es un pueblo de tres calles, 500 habitantes según los cálculos, y mas o menos 150 o 200 años de historia..."


Esto fue el resultado de viajar al cubo. De ser Narradores viajeros. Turistas documentalistas. Campesinos citadinos. Colombianos Blogueros. Productores de TV y Artistas.

martes, 22 de abril de 2008

Volviendo del trabajo de campo

A propósito de la convocatoria de hecha por la Revista Semana y Google: El lugar mejor contado de Colombia, nos fuimos de viaje para las montañas de Antioquia, nos fuimos para El Junco, una vereda, o más bien un pueblito entre Sabanalarga y Liborina.


¿Nos fuimos? ¡Eso suena a combo!


Y si, ya en este proyecto tenemos involucrada a mucha gente. Viaje con Ana Maria Vallejo, artista plástica de la Universidad Nacional, quien escribe en su blog Multitaskingblog, y me acompaña mirando la ciudad con sus fotos y sus textos en Cosas que Tengo Adentro; y claro, ahora nos acompañamos en muchas horas y momentos de la vida (personal y profesional). Los equipos que llevamos para contar al El Junco, son de nuestra empresa, de nuestro colectivo audiovisual Punto Link, que es nuestro sueño, nuestra realidad y esperemos que también nuestro futuro. Entonces, todo Punto Link se fue con nosotros, en equipos y energías. De eso estamos seguros. Y claro, la gente que quiere y conoce a Ana Maria, también nos hizo el aguante y supongo que metieron su grano de arena para que este proyecto se llevara a cabo.

Lo que quiero decir hoy, ya en chanclas y en pantaloneta y recién comido, es que regresamos bien, que regresamos absolutamente cansados, porque lo dimos todo, que tenemos yo no se cuantas fotos y un montoncito de casetes mini DV que contienen muchas historias.

Ya tenemos cuatro estrella en el puntaje de calificación del blog que hace la gente (supongo), o los administradores del concurso. Y ellos, y ustedes tambien, no saben lo que acabamos de lograr en cuatro días de trabajo duro, de respirar aire puro, de asombrarse con las mínimas cosas, de hablar, de escuchar, de sentir, de estar en la montañas donde no hay nada, ni plata ni futuro ni esperanza; solo hay mucho pasado y mucha paz.

En fin. Nos vinimos con material suficiente como para hacer un blog poderoso, y un documental muy, muy bonito.

Uno siempre, y no se puede negar, quiere ganar. Y como no, si es un viaje a Google Usa o Argentina. Yo no lo hago por el viaje, porque se que si se gana yo no viajaría (por visa y por cupo), pero la plata, eso si ayuda siempre y cuando es dólares multiplicar por dos, emociona.

Pero si no se gana, se hace unos productos de altura insospechada. Y se sigue haciendo historia y aprendiendo en cada paso que se da.

El documental me gusta demasiado, es mi forma de contar, tiene y obliga a unas características de libertad tales que me hacen sentir demasiado cómodo. Es como escribir en este blog, o como hablar, o como abrazar al ser querido, o como vivir.

La historia y la culpa que estemos concursando la tiene Ana Maria, yo la acompañe como contador de historia que soy, como amigo, como viajero, como pobre y campesino, como camarógrafo que mira y que es nada sin una cámara en la mano.

El trabajo esta a medio camino. Es más, los casetes se pueden dañar o estar dropeados. Y las fotos se pueden desaparecer por un virus informático o por problemas técnicos. Pero nada de eso afecta lo que trajimos en el alma, las palabras y los personajes que conocimos y que nos cambiaron para siempre. Por eso cuento mi emoción y mis presentimientos. Por eso prometo tanto, porque el corazón grita por encima de la mesurada razón.

Tal vez escribiré uno o dos textos cortos. Obvio que me involucrare en la finalización del blog y en la post de la parte audiovisual. Seguro que estaré en pie de lucha en discusiones y en los grandes dolores acerca de que va y que no va de las fotos y los videos. Pero hasta hoy que estoy ya casi sin fuerzas y que los ojos me arden por el aire contaminado de ésta ciudad donde vivo, ando muy contento con lo que logramos (con lo que logré en la cámara) en los cuatro días de la salida de campo a un lugar olvidado y perdido de las montañas de Colombia.