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miércoles, 7 de diciembre de 2011

Sicko (Michael Moore)

Le volví a dar play a un docu que me he visto varias veces y que gusta mucho, por la forma de narración, por la carga de historias que siempre me hacen llorar, siempre.

Porque nuestro sistema de salud, ese que te deja morir en la puerta de urgencias, o el que te niega los medicamentos fundamentales, ese mismo que tiene a los médicos y enfermeras (y demás oficios de la salud) sin sueldo y con un miedo terrible a ser buenos o peor: ganando mucho sueldo, sin importarles cómo sufren sus pacientes. Nuestro sistema es una copia (mala copia) del sistema de salud de los Estado unidenses. Una rotunda tristeza.

 

Y el documental de Moores es una triste (y larga) muestra de lo mierda, de lo criminal, de lo sin corazón que tiene ese sistema que se inventó Nixon por allá en el 70 del siglo pasado, y que aquí el hijo de puta de Alvaro Uribe lo propuso y lo logró pasar el en congreso en 1993.

No es un documental sobre los que no tiene seguro. No. Es sobre los que si tienen, y sus aseguradora que les cobra un platal, y en el momento que más se les necesita los abandona por alguna razón (ridícula y malvada), y los deja morir lentamente, mientras ellos (las aseguradoras, las EPS) se enriquecen.

El gordito (el mismo de grandes documentales como Roger and me, y Bowling for Columbie)  se pasea por el mundo viendo cómo otras sociedades (incluso la cubana) son solidarias, y se tienden la mano, se ayudan, se quieren, mientras en su país hacen todo lo posible por odiarse mutuamente.
Ni los ancianos, ni los niños, ni las madres, ni los héroes tiene cabida en un sistema hecho para no atenderte, o hacerlo de la peor manera, para abaratar costes.

Si hiciéramos un documental similar en Colombia, el resultado sería más triste, desolador, e inhumano que imagines.Miles de Oscares, y lágrimas se ganaría. Porque aquí además de atenderte mal, hacen trampas para atenderte peor, y se roban la plata publica que es girada para la atención de los desvalidos (los sin nada de nada) mientras un gerente de las aseguradoras se gana millones por lograr que su entidad que nació para curar, más bien deja morir de forma masiva, y lo bonifican por ello.

No puedo contarles lo poderoso de Sicko, porque no me alcanzan las letricas. Pero veaselo, y compare con su sociedad. Mire su carnet, y póngase a llorar dándose cuenta que están haciendo negocio con la salud, con la enfermedad (la vida) de todos.

Véase el documental y comience a protestar, para que nos devuelvan la garantía de morir de la mejor y más bonita manera. Plata hay. Hospitales existen. Médicos excelentes son los que se gradúan cada año. Solo hay que quemar a los putos políticos, y crear un sistema de salud que sane, no que enferme y mate.

viernes, 22 de julio de 2011

Leí Andrés Caicedo

Yo leí a Andrés Caicedo sin saber que era el, primero, en los muros de la habitación de una amiga. Frases bonitas, aforismos que resumía a los desahuciados que eramos, y que alguien fue. Sonreía con mucha tristeza al leerlas.

Luego, por las manos de la que había escrito en la pared (que ya no era una amiga sino una compañera de viaje,) me llegaron algunos libros de andrecito. “Qué Viva La música”, con un sabor increíble, lleno de amor por la música, por el rock, por caminar en el campo, por Cali, por la salsa, por el amor... todas las cosas, que yo, 30 años después hacia al sur de Antioquia, en un pueblo al que le llega la brisa del pacifico a la misma hora que a Cali le llega, y que es vigilada, como Cali, por los Farallones imponentes y místicos. “Destinitos fatales”, unos cuentos y vainas inconclusas, "Angelitos Empantanados", y "Noche Sin Fortuna", en tiempos cuando yo tenia mi Angelita, a la que llamaba (gritaba) y me tenia loco, y con la cual tenia una carrera como la tuvo Caicedo, vivir y morir joven, dejar algunos buenos amigos, si se podía, y ya.

Hoy, que me leo sus cartas y diarios, uno de los últimos libros que han podido sacar de él un man que se mató a los 25 pero que le daba a la tecla como tartamudo con ganas de comunicarse, hoy, que yo ya no me maté a los 25 como Caicedo o Cobain, ni a los 27 como Morrison, y no creo que a los 29 como Silva, y que ya no hay Angelita (la maté), y que ya no hay caminadas llenas de tristezas rumbo al valle de los hongo, y que ya camine Cali, y vi esquinas que leí, y sentí escenas que me emocionaron antes, y busque a Caicedo en cada caleño que reía en la fresca tarde de cualquier día, y por suerte he visto audiovisuales que hizó e hicieron en su tiempo y otro en su homenaje, y otro, y otro, y he leído artículos de revistas y entrevistas fragmentadas en programas de TV o internet, y sigo buscando libros que gente como Romero o como Fuguet, aun siguen sacando obra de cada manuscrito, y que escuché a Fito Paez gritar que estaba feliz de estar en la tierra de Caicedo (30 años más tarde y en Bogotá), y que podíamos (como en el muro de mi antigua amiga) seguir acumilando frases lindas de las cartas de Caicedo:

Aun el mundo no me quiere, pero yo ya no soy un niño, y ya he crecido, y aun no tengo obra, y tengo menos amigo que ayer. Pero aun, Andrés Caicedo me inspira, para escribir, para tartamudear, para ver cine, para caminar, para inventarme amigos, para creer en el amor, para buscar en la música el aliento y la fuerza que necesito.

Hay que leer a Vallejo, prestar los libros de Andrés, hablar de él a otros adoloridos de vivir en este mundo, para que los salvé, como lo hecho con muchos.
Gracias Andrés, aquí estamos, escribiendo poemas en un mundo de mierda.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Hoy, El Junco se llevó el primer premio

En un santiamén estábamos en el calor, calorcisimo de Santa Fe de Antioquia.

Un pueblo con aire colonial, tanto, que uno (con ayuda del sopor, por supuesto) se va trasladando a otras épocas que nunca vivió, pero que se la contaron, o la vio en una foto, o unos cuadros (frames) de películas. Está uno como volando. No piensas. No sientes. No estas.
Toda la película llega hasta cuando, miro mis pies (porque no aguanto el reflejo del sol), y veo mis tenis marca N, y mi camiseta con la cara de Jimi Hendrix.

Para todos lados hay turistas en pantalonetas y faldas, y llevan gafas y la mayoría estan insolados, y las conferencias y las películas quedan algo lejos, y que HP calor meternos a escuchar a un critico (o académico) decir miles cosas. Mejor, cerveza y ver pasar la tarde.

El calor se fue, y con la fresca, y con la boca a sabor de Mamoncillo y cerveza, partimos a dar vueltas por las calles de piedra.
Saludamos a conocidos, y caminando, y luego gracias a uno de esos saludos, estábamos en el famoso Puente de Occidente.

Nunca había ido. Lo caminamos despacio, con miedo, alegres.
Ese serenito nos refresco, y teníamos las firmes intenciones de subir al pueblo caminando, y como era nuestro día de suerte, nos recogió otra alma de Dios, y ahí si, en un dos por tres, estábamos en el pueblo.

La “representante” del grupo alcanzó a ir al cóctel, y luego comida “rápida”, y luego sentados en unas sillas blancas esperando el evento de premiación de “Antioquia para verte mejor”.

Y bueno, la espera (durante años y años de camello y productos) por fin un jurado elegía nuestro video como el ganador.
El resto fue sonrisas, y puños cerrados (no muy altos) celebrando que el bonito documental “El Junco, un pueblo de Colombia”, era visto por mucha gente en un pueblo cercano al lugar donde los “viejos” que nos abrieron sus casa y corazones.
Nos devolvimos a casa tranquilos. Nada cambia, por haber ganado. Tan vez con el cheque podamos comprar alguna cosita, y la “claqueta” nos adorne la sala. Lo demás, es puro trabajo, no dejar de trabajar, de insistir, de contar las historias.
Nosotros a pesar de todo, seguimos resistiendo y tratamos de estar en la vanguardia de lo que nos gusta ver y hacer en el oficio que escogimos: hacer audiovisual sincero, radical, humano, poetizado.

Muchas, pero muchas gracias a los que han creído (y apoyado) en el proyecto estético, ético y hasta político llamado Punto Link. Este no el primer triunfo, esta es la materialización de muchos que ya hemos celebrado, y el anuncio que vienen muchos más.

martes, 25 de noviembre de 2008

La vida como documental

Hace poco viaje al pueblo a dar una conferencia. Estaban en la semana del cine en Ciudad Bolívar, mi pueblo natal.

Entonces, ante la invitación, les lleve mis documentales y mi historia.
Ojalá algún chico o chica me haya escuchado, ojalá mis palabras y videos les cambié, para bien, la vida. Con eso quedo contento.

Bueno, una cosa. Mi familia estaba ahí. Mi papá y mi mamá me escucharon sentados calladitos atrás en el auditorio, con ellos mirándome estaba suficientemente fuerte la experiencia.

****
Yo soy Juan David Escobar Álvarez, nacido en las perfumadas tierras antioqueñas, hijo de Alirio Escobar y Aleida Álvarez.

Mi papá es un jornalero, desde siempre y creo que hasta el día de su muerte lo será. Para mí es un intelectual de la vida, de la universidad de la vida.

Mi mamá, que antes era un ama de casa y que ahora es una apasionada enfermera, es la persona más practica y sincera que conozco. Una luchadora incansable.

Crecí, y me hice en Ciudad Bolívar, en esas calles mal adoquinas (y muy peligrosas) del barrio San Judas.

Allí sonreí, allí jugué, allí vi que la vida era una fiesta. Pero allí también vi morir a los jóvenes, a los parceros, a los conocidos…

Estudie mi primaria en la humilde Escuela Rural Integrada Isabel Solís.

Termine mi colegio, aquí, en este Colegio, en este Liceo, o como se llame hoy.

Mi título dice: Bachiller con media técnica en informática. Año 1999.

Tengo 25 años, y como dice (esperemos, el próximo Mister President de los EE.UU) Barak Obama: “Soy simplemente, un ciudadano del mundo”.

Soy alguien que mira e imagina el mundo en audiovisual, en imágenes en movimiento.

Y para comenzar este encuentro, es necesario definir dos palabras:

Uno, qué es la vida.

Según la Wikipedia:

“En general es el estado intermedio entre el nacimiento y la muerte”

Dos, documental es:

“Un género cinematográfico y televisivo, realizado sobre imágenes tomadas de la realidad”.

Y como nací hace 25 añitos en estas tierras montañeras y arrieras, y he aprendido tantas cosas, entre muchas a hacer TV, Video, y Documental.

En el 2007 vio la luz de esta realidad, con ayuda de los amigos y de gente cercana:

A ORILLA DE CARRETERA, un documental de viaje.

Escribí alguna vez en una invitación digital, para que la gente viese el documental en la red:

“Era un obsesión desde niño. O es una obsesión de todos los que viajamos:

Mirar la carretera.

Todos vemos la carretera infinitamente cuando nos trasladamos, en nuestro recorrido habitual de vacaciones, citas médicas, paseos, trabajo y ocio, desde Medellín hasta C. Bolívar, o viceversa, siempre veíamos las casitas que estaban a lo largo de la ruta, y pensábamos (y quiero imaginar que ustedes también piensan).

¿Cómo era vivir allí en esas casitas? ¿Cómo son sus vidas?

Y bueno, no pensé más, entonces cogí la moto y la cámara, y fui a preguntarles:
Cómo era vivir en carretera”.

Cómo dice Alberto Fuguet:

“A la larga, aquel que no viaja es aquel que detesta o no le interesa su vecino”.


Les presento un documental hecho con la estética “pura”. Esta vez con una Handycam, de la Sony, de esas que normalmente tiene una tía.


Son 23 minutos 45 segundos de video, de viaje, de casitas perdidas en medio de la nada, de planos que no le dan una segunda oportunidad al ojo ni a la mente.


(Si ya se lo vio, se lo puede saltar. Pero vale la pena volverlo a ver una y otra vez.)




“El internet es una bomba gigantesca puesta en un periodismo que sigue siendo terriblemente inercial, que no sabe contar historias, y que da noticias, pero no sabe contar historias, y la gente, cada vez quiere más historias, porque si historia, sin relato, sin duración, no hay comprensión de lo que pasa.”

Jesús Martín Barbero (uno de los teóricos y expertos más lúcidos sobre comunicaciones y medios).

Y a propósito de los 150 años del natalicio de nuestro Tomas Carrasquilla Naranjo, quien decía hace tiempo, mucho antes de hoy:


“El mundo, ahora, se ve desde otros lados. De todos, si es posible. La estética de hoy es otra cosa”.


El próximo documental que veremos fue hecho para ser visto en la web, en un blog, en youtube, que son maneras modernas de documentar la vida.



Escribí alguna vez cuando terminó el proceso de creación:

“(El junco) Un blog de concurso, pero que terminó siendo de viaje, de visita, de hogar, de amigos, de política, de Colombia, del trabajo, del campesino, del arriero, de las montañas que perfuman.

Aquí encontrarás a la gente y a un pueblo que se llama El Junco.”

Esta historia no es originalmente mía, pero la idea de contar historias me atrae, y ante la posibilidad de participar en un concurso que organizó Semana Y Google llamado “El lugar mejor contado de Colombia”, le apostamos a contar una historia de un pueblo, de un caserío.
Que por más citadino que seas, por tu sangre corre estirpe montuna, alguien de tus antepasados nacieron adentro en las montañas.

Mi familia es de Salgar, Concordia y Bolívar, pueblos de Antioquia, tierras cafeteras. Vivian en finquitas a 3 o 4 horas en mula. Se comía quesito entero al desayuno, arepa hecha en fogón de leña, frutas, y plato de frijoles en las noches todos los santos días.

Yo no sé nada “nanas”, lo más parecido fueron mis primas que cuando crecieron se fueron para otros fogones.

El Junco es el lugar de Ana María, pero yo viaje con mi imaginario, la acompañe como contador de historia que soy, como amigo, como viajero, como pobre y campesino, como camarógrafo que mira y que es nada sin una cámara en la mano.

Ahora el Junco es un poco mío, y pronto de ustedes.

Y como contadores de historias, vuelvo y cito a Tomas Carrasquilla

“Hacemos realidad su idea, contamos su historia, la hacemos amable, poderosa, recordable.”

Entonces, les presento el resultado de de viajar al cubo. De ser Narradores viajeros. Turistas documentalistas. Campesinos citadinos. Colombianos Blogueros. Productores de TV y Artistas.


Aquí es el Junco from Juan David Escobar on Vimeo.



“La realidad es una historia que nos hemos querido creer”

La vida es un guión. Un recorrido de un punto a otro.

De un nacimiento en un hospital a un descanse en paz en un cementerio.

Tengo unos padres, una esposa, unos hijos, envejezco, y luego se me olvida todo.

¿Eso es la vida?

La pregunta que me hago desde niño ¿Existe el destino?

Y bueno, ahora esas preguntas se siguen haciendo, me las siguen haciendo, las seguimos haciendo:

¿A qué destino te dedicas?

¿Cuál es tu destino final?

O esta es para las mujeres: ¿Estás haciendo destino?

Destino? Hoy? Ahora? En pleno 2008?

Después de que nos salvamos del Y2K (del cambio de siglo) y de todas las guerras.

Ahora? un destino? que demonios vamos a saber de eso!!!

El mundo está cambiando.

No notan que los logos de las empresas ya cambiaron?

Ya los colores (de todo) son modernos, el lenguaje es fresco, y todas esas vainas que nosotros los jóvenes ya estamos puliendo para recibir el mundo de los mayores a los cuales se les van acabando las fuerzas, las ideas.

Nuestros padres nos entregaron un mundo muy empapado de sangre, y tal vez no nos podremos recuperar de tanto dolor y muerte, pero si podemos reconciliarnos, si podemos documentar la historia, mirar-nos de nuevo una y otra vez, y tal y como somos.

Nosotros recibimos su mundo: el contaminado, el miserable, el individualista, el apocalíptico...

Recibimos hasta el universo entero, le pusieron nombre a todas las estrellas, llegaron hasta la luna (aunque el video se haya hecho en tierra), se imaginaron el futuro, escribieron de nuevo el pasado, lo lograron todo,

Pero a nosotros no nos quedo nada.


Eso recibimos, un mundo desechable, que ya anda como en la tercera lavada. A nosotros nos corresponde la respectiva oportunidad de hacer lo que nos dé la gana.

Y lo que me da la gana a mí, a Juan David Escobar, después de sobrevivir a tanta bala perdida, a tanto odio, de ganarle a la miseria y la pobreza, de sobrevivir al suicidio casi obligatorio en este pueblo suicida, lo único que me queda, es contar mi historia.

Mi mundo desde niño me lo mostraron crudo, rudo, feroz, pero también todo lo contrario. Y desde entonces eligiendo un mundo que sea todo lo contrario.

Nosotros, o sea usted y todos los demás, sabemos, increíble, casi todo de aquí para atrás (historia, política, sociedad, economía…). Todo está en Google, o en las bibliotecas, en museos, en los parques, ciudades y los continentes.

El conocimiento universal se hizo posible en nuestra generación, y paradójicamente nosotros no sabemos qué somos, quienes somos.

¿Donde putas estamos?

¿Qué sigue?

Si muy bonito todo, Pero ¿cuál es mi papel en este mundo?

Como dice Cortázar:

“Todo lo que se escribe en estos tiempos y que vale la pena leer (y ver y escuchar agrego yo) está orientado hacia la nostalgia”.

Esto que digo yo hoy, no lo estoy inventando, ya muchos jóvenes, más apuestos e inteligentes lo han dicho. En otros años de cambio, en otras revoluciones.

Grandes vidas, hombres, e ideas se han perdido a nombre de la revolución o el orden. A nombre de contar el cuento.

De la izquierda o la derecha. De Lo ortodoxo y lo heterodoxo. De los paras y de los guerros. De nosotros y de ellos.

¡Basta!

Yo no quiero morir, y cada vez son menos los que darían su vida por la causa.
Al contrario, necesitamos estar libres, vivos, y en paz en estos tiempos del fundamentalismo.

Ya es hora del ser humano, ya es hora de las víctimas, de la paz, del amor, de vivir, de soñar, de cambiar, de sorprendernos con la increíble noticia de estar vivos en la mañana.

Como dice una famosa canción que todos nos sabemos:

“Me gusta el olor que tiene la mañana, Me gusta el primer traguito de café”.

Es hora de lo más mínimo en la época de los megaproyectos, los súper hombres y las súper mamis.

Yo, desde mi humilde educación, desde mi suerte y mi profesión practico la revolución, la crítica, la política, la ética, la estética y religiosidad. Desde adentro del sistema, y claro, sufriendo las consecuencias.

Desde mi posición, tratare de cambiar mi mundo, tratare de contar las historias que pueda, de luchar hasta las victorias necesarias,

Tratare de ser ejemplo de que otra vida si es posible.

“Los pueblos en que la juventud no piensa, por el miedo al error y la duda, están condenados a ser colonias”.

Fernando González


Es hora de contar nuestras historias, (LA TUYA, LA DEL VECINO) Es hora de coger esos nuevos medios, de aprovechar que ya no hay brecha tecnológica, es hora de pensar el mundo donde estamos, el lugar donde nacimos, el para donde vamos.


Después que la CNN trasmitió las guerras con cámaras caseras, y que ahora la publicidad más exitosa es la viral, que los blogs son la “Foqui Moda”, que los hechos y la noticia del momento somos nosotros, que el facebook hace que una marcha sea posible o que se pueda odiar con toda la fuerza virtual al vecino,

Es hora ya de contar con nuestra propia voz, cómo está el mundo, mi mundo.
Les presento mi última obsesión, Pura Cybershot:
Un canal hecho con las uñas, con el alma….

sábado, 12 de julio de 2008

10 muestra internacional documental, se quedo sin A Orilla de Carretera

Ni cuenta me di que había salido un listado, ni tenia la fecha en la cabeza, en fin, primero que todo, merezco no pasar porque en el fondo no me importa.


En el listado de los 21 documentales escogidos no esta A Orilla de Carretera, mi documental.
Aunque si paso un documental del que me habían hablado: "Este pueblo necesita un muerto", y otro donde un amigo aporto imágenes, "Y como para qué arte de qué". Entonces si pase un poquito.

Los concursos miden tu pasado, los premios te llegan cuando ya casi no importan, los aplausos se confundirán por el ruido sordo del éxito, tal vez, tal vez. Cuando no paso, no me eligen, o no estoy en lista, o no me escogían para jugar un "pateíto", pienso seriamente en lo que hago, en todas mis cosas, las miro críticamente (o eso trato), busco qué no sirve, qué no funciona, pero el corazón me confunde, la emoción y el ego me hace también preguntas claras.

Como se dice en la calle, yo no me gano una rifa de un pollo con garrafa de guaro.
Pero que no gane no significa que no juegue, siempre continuo.

Estaba pensando en escribir las fallas de un producto como A Orilla de Carretera, pero seria un atentado directo a los ánimos de hoy que están correlacionado con los aprendizajes actuales, eso seria una injusticia a nivel técnico y estético.

Seriamente, continuamente, en busca de un fin, de nuevos retos, en eso ando, siendo de otras partes y de casi las mismas alegrías de los que me encuentro. Quiero crear hoy para los lectores de mañana, los que me leerán y realmente necesitaran de mis historias para impulsar las suyas.

¿Qué sigue? Seguir!!

jueves, 29 de mayo de 2008

Ya salieron los resultados de Colombiaenelmapa.com

El veredicto esta listo: Los Ganadores de la convocatoria, El lugar mejor contado de Colombia


Y no ganamos. No estamos en la lista, eso era obvio y lógico, pero uno siempre tiene una esperanza, por eso se llamaba concurso, o convocatoria.

Ganaron otros, muy, muy lindos. Espectaculares. Lugares paradisiacos. Lugares perdidos con gente hermosa (como todos, asi somos, lindos, de verdad).

Tal vez la clave estaba en el nombre, Jorge Serna se la pillo, El lugar mejor contado. Tal vez. Esperemos, es la primera versión, ganaron postales. El ganador se llama: Colombia si es más. Ya hay una buena discusión en el link de semana. Tal vez son los perdedores quejándose, tambien es obvio, pero dicen muchas verdades. Pero bueno, ahí esta pintado este país, excentrico y problemático.

Yo pensé, y pienso ahora, que lo que contamos y la forma como lo contamos, es una elección de mundo, de vida, de lenguaje, de color, de formas, de mañana, una propuesta que tiene olor a YA!. Fue una elección escoger un pueblo cualquiera, por eso es tan encantador, por eso no estamos de ganadores del concurso, pero ganamos un estilo de narrar, valentía que es tan útil al hacer documental, mucha alegría, unos videos más para mostrar orgullosos, un blog poderoso.

No estamos derrotados, estamos en combate. Esto apenas inicia. El mundo esta cambiando, no notan que los logos de las empresas ya cambiaron, ya los colores (de todo) son modernos, el lenguaje es fresco, y todas esa vainas que nosotros los jóvenes ya estamos puliendo para recibir el mundo de los mayores a los cuales se les van acabando las fuerzas, las ideas.
Nosotros recibimos su mundo: el contaminado, el miserable, el individualista, el apocalíptico... Recibimos hasta el universo entero, le pusieron nombre a todas las estrellas, llegaron hasta la luna (aunque el video se haya hecho en tierra), se imaginaron el futuro, escribieron de nuevo el pasado, lo logramos todo, pero no tenemos nada.

Eso recibimos, un mundo desechable, que ya anda como en la tercera lavada. A nosotros nos corresponde la respectiva oportunidad de hacer lo que nos de la gana. Pero todos tenemos el verriondo discurso de que ahora es diferente. Y lo diferente es que lo hacemos diferente.

http://aquieseljunco.blogspot.com/
Si no se ha metido el viaje al Junco, se esta perdiendo de algo muy bueno, peguese la visitadita.


Y para cerrar, y para demostrarnos que seguimos insistiendo, hoy se mando concursar a la 10ª Muestra de Documental, Nuestro documental firmado por Handycampura: A Orilla de Carretera, un producto que hice en el 2006-2007 y que de ahuevado y radical no lo he mandado a ningún lado; como siempre pienso lo mismo: uno nunca gana, eso ya esta cuadrado, eso botan el dvd.
Ahora digo que es mejor que sea visto, que no se quede en una gabeta, que algún día, quien sabe, los jueces miren para este lado, lo único que siento que debo hacer, es seguir.

sábado, 10 de mayo de 2008

Pensando en el trabajo, y por rebote pienso en lo que soy

Escapándome un poco del proyecto “El Junco” y todo su mundo. Y viéndolo rodar en youtube, me da para pensar que ciertamente se corrió el listón un poco más arriba. Que aprendimos muchas de cosas mientras respirábamos, mientras se creía que se andaba mal.

Mientras el viento me pega en la cara a 80 kilómetros hora bajando por la autopista, o cuando mi rostro se refleja en el vidrio de la puerta que no abre del metro, siempre ando pensando en mi ritmo de creación, en mis perdidas de tiempo, en mis excusas para no hacer, en mi falta de tiempo para tener tiempo, en mi abulia para el trabajo, en mi personalidad tan pusilánime para esta vida.

Entonces más bien cierro los ojos, y pienso en la cifra que esta en el banco, en la fotos que tome hoy, en las sonrisas que logre sacar, en las ideas que pude decir, en lo que aprendí, en todo lo que soñé, y eso lo equilibro con los dias y con las fechas importantes, y sigo mi vida como si nada.

Y otra vez al otro día es lo mismo de apurado, de azaroso, de ágil, de diferente. Pura angustia.

Por eso no se decir que voy bien o mal. Por eso dudo tanto cuando la voz de mi papá me pregunta qué como voy? Y siempre termino respondiendo que bien, pero que mal, pero que no se preocupe porque vivo feliz.

No se si me creen. No se si creerme. Pero esa es la verdad.

En cerca de 10 años construyendo mi vida de grande, he pasado por… a ver! Por, una, dos, tres… he vivido en siete casas diferentes. He tenido dos motos. Estudie en tres partes diferentes. Los amigos, no se cuantos son pero me alcanzan los dedos que tengo para contarlos.

He sido pueblerino, universitario, sureño, roquero, poeta, loco, caminante, practicante, graduado, desempleado, trabajador, independiente, aprendiz, obrero, jefe, desempleado, editor, camarógrafo, realizador, creativo, guionista, director, inquilino, deudor, codeudor, hermano, amigo, novio, amante, ciudadano…

También me han quebrado la mano derecha por robarme la bicicleta, me dio una ulcera por estrés y desorden alimenticio, me robaron la moto sin darme cuenta en un dia de lluvia, me operaron una pierna y tengo tornillos en mi tobillo porque una animal me atropello un día cuando llevaba a Wilson al metro…

Tantas cosas que he vivido y que me han pasado, y tan solo soy un puntito, una cabeza, un número más de esta ciudad que es un circo de mentiras.

Si entraras a mi casa, que es una casa grande de dos plantas y que es, como dicen los viejos, una casa oscura de esas que las ventanas dan a los muros o a los cables de energía, y seguro me preguntarías por mis cosas, por esas que he conseguido durante todos estos años de luchar. Y yo sinceramente te respondería señalándome la cabeza:

“No hay nada, todo esta aquí”

No tengo nada porque las cosas al fin y al cabo son un estorbo. Y uno, y todas sus vainas deberían, como dijo Fernando González, llenar solo una bolsa. Para poder viajar tranquilo.

Solo he tenido un préstamo en el Icetex (que aun debo ese hifuepueta), y uno en Flamingo. La pantalla donde veo que escribo esto, me la prestaron. Las sillas de la sala, la mesa, la nevera y el equipo de sonido, son regalos de amigos y familiares. Las ollas, en su totalidad, con o muy pocas excepciones, son regalos u olvidos de la gente cercana. La cama, las sabanas, las cobijas me las regalo mi mamá, o no se quien más, pero en definitiva yo no compre nada.

Toda esta casa es prestada, regalada, o aun debida. La billetera Billaborg por la cual cambie la Lesportsac que tenia desde noveno, aun le debo 50 mil a “Cucaracho”. La moto la debo enterita. Debo la silla donde me siento a escribir... En fin.

Tengo ahorros (muy pocos, porque en mi casa no sabemos de ese tema) pero los tengo que sacar para completar el arriendo de este mes.

De la cuenta del banco solo tengo los papelitos de los cajeros y todas las consignaciones para algún día hacer una obra de arte o un colax que diga cuanto me he ganado, y cuando me he gastado viviendo en el mundo de consumo en el que nací.

De nosotros hay muy poco en la casa. Tal vez estemos nosotros mismos, pero a veces ni para eso alcanza.

No sé. Lo único que soy, y donde están mis riquezas, es en lo que hago, en lo que digo, en este texto que leen, en los videos que pienso…

Entonces, les presento a ustedes mis últimos días, mis sueños, alegrías y pesadillas,

Estos son los personajes que me hacen (o me obligan) a levantarme, a seguir.

EL JUNCO. Un Pueblo de Colombia



"Pues el Junco podría ser muchas cosas. El nuestro es un pueblo en medio de las montañas antioqueñas. Es un pueblo de tres calles, 500 habitantes según los cálculos, y mas o menos 150 o 200 años de historia..."


Esto fue el resultado de viajar al cubo. De ser Narradores viajeros. Turistas documentalistas. Campesinos citadinos. Colombianos Blogueros. Productores de TV y Artistas.

sábado, 26 de abril de 2008

Relanzamiento del Documental: A Orilla de Carretera

Y como se lo merece, un documental que solo ha estado en un solo festival, que ha rodado y rodado en Canal U con mucho éxito, y que de vez en cuando le doy "play" y lo veo mucho más grande.

Pero lo relanzo por la una calidad que encontré en Youtube, se puede ver en alta definición y baja, y ambas calidades muestran el documental como es, con ese color palido, con esa furia en su mirada con buenos pixeles.

A Orilla de Carretera (Documental de viaje)

Parte 1



Parte 2




Parte 3






Esperen A orilla de Carretera 2, el reencuentro. ¡¡¡Pronto, pronto!!!


***

Y el truco de la compresión es, anoten:

El video que vas a subir debe estar en muy buena calidad, en avi o preferiblemente en quick time.
Después lo comprimes a mp4, la compresión más tesa de la actualidad. Yo lo hago en Magic Video Converter. Se puede bajar gratis.
La clave es comprimir en un mp4 que tenga: H264. y que sea 320x240. La compresión mp4 tipo Ipod es la que tiene más exito.

Y al subir a Youtube normal, en unas horas , tu video que antes lo ibas a ver mal, ahora esta bonito, y tiene una link en la parte derecha del player, que te pregunta si lo quieres ver alta calidad o en baja calidad. La pregunta te salga por defecto depende de tu ancho de banda.

martes, 22 de abril de 2008

Volviendo del trabajo de campo

A propósito de la convocatoria de hecha por la Revista Semana y Google: El lugar mejor contado de Colombia, nos fuimos de viaje para las montañas de Antioquia, nos fuimos para El Junco, una vereda, o más bien un pueblito entre Sabanalarga y Liborina.


¿Nos fuimos? ¡Eso suena a combo!


Y si, ya en este proyecto tenemos involucrada a mucha gente. Viaje con Ana Maria Vallejo, artista plástica de la Universidad Nacional, quien escribe en su blog Multitaskingblog, y me acompaña mirando la ciudad con sus fotos y sus textos en Cosas que Tengo Adentro; y claro, ahora nos acompañamos en muchas horas y momentos de la vida (personal y profesional). Los equipos que llevamos para contar al El Junco, son de nuestra empresa, de nuestro colectivo audiovisual Punto Link, que es nuestro sueño, nuestra realidad y esperemos que también nuestro futuro. Entonces, todo Punto Link se fue con nosotros, en equipos y energías. De eso estamos seguros. Y claro, la gente que quiere y conoce a Ana Maria, también nos hizo el aguante y supongo que metieron su grano de arena para que este proyecto se llevara a cabo.

Lo que quiero decir hoy, ya en chanclas y en pantaloneta y recién comido, es que regresamos bien, que regresamos absolutamente cansados, porque lo dimos todo, que tenemos yo no se cuantas fotos y un montoncito de casetes mini DV que contienen muchas historias.

Ya tenemos cuatro estrella en el puntaje de calificación del blog que hace la gente (supongo), o los administradores del concurso. Y ellos, y ustedes tambien, no saben lo que acabamos de lograr en cuatro días de trabajo duro, de respirar aire puro, de asombrarse con las mínimas cosas, de hablar, de escuchar, de sentir, de estar en la montañas donde no hay nada, ni plata ni futuro ni esperanza; solo hay mucho pasado y mucha paz.

En fin. Nos vinimos con material suficiente como para hacer un blog poderoso, y un documental muy, muy bonito.

Uno siempre, y no se puede negar, quiere ganar. Y como no, si es un viaje a Google Usa o Argentina. Yo no lo hago por el viaje, porque se que si se gana yo no viajaría (por visa y por cupo), pero la plata, eso si ayuda siempre y cuando es dólares multiplicar por dos, emociona.

Pero si no se gana, se hace unos productos de altura insospechada. Y se sigue haciendo historia y aprendiendo en cada paso que se da.

El documental me gusta demasiado, es mi forma de contar, tiene y obliga a unas características de libertad tales que me hacen sentir demasiado cómodo. Es como escribir en este blog, o como hablar, o como abrazar al ser querido, o como vivir.

La historia y la culpa que estemos concursando la tiene Ana Maria, yo la acompañe como contador de historia que soy, como amigo, como viajero, como pobre y campesino, como camarógrafo que mira y que es nada sin una cámara en la mano.

El trabajo esta a medio camino. Es más, los casetes se pueden dañar o estar dropeados. Y las fotos se pueden desaparecer por un virus informático o por problemas técnicos. Pero nada de eso afecta lo que trajimos en el alma, las palabras y los personajes que conocimos y que nos cambiaron para siempre. Por eso cuento mi emoción y mis presentimientos. Por eso prometo tanto, porque el corazón grita por encima de la mesurada razón.

Tal vez escribiré uno o dos textos cortos. Obvio que me involucrare en la finalización del blog y en la post de la parte audiovisual. Seguro que estaré en pie de lucha en discusiones y en los grandes dolores acerca de que va y que no va de las fotos y los videos. Pero hasta hoy que estoy ya casi sin fuerzas y que los ojos me arden por el aire contaminado de ésta ciudad donde vivo, ando muy contento con lo que logramos (con lo que logré en la cámara) en los cuatro días de la salida de campo a un lugar olvidado y perdido de las montañas de Colombia.

martes, 8 de abril de 2008

Mi documental de carretera


Casi no subo el documental, me merezco un coscorrón.

A ORILLA DE CARRETERA es un documental que hice en el 2006-2007. Era una obsesión desde niño. O yo creo que de todos los que viajamos tenemos la misma: Mirar la carretera. Todos vemos la carretera infinitamente cuando viajamos. Pero en mi recorrido habitual de vacaciones, citas medicas, paseos, trabajo, ocio, desde Medellín hasta Bolívar, o viceversa, siempre ví las casitas que estaban a lo largo de la ruta, y pensaba ¿cómo eran sus vidas? ¿Cómo Vivian?
Unos años antes, y me pregunto porque no ahora también, no pensé más y cogí la moto y la cámara y me fui a preguntarles cómo era vivir en carretera. Eso es hacer documental.



Parte II.

http://www.youtube.com/watch?v=-nzU6P2Bcso&feature=related

Parte III

http://www.youtube.com/watch?v=Fsf7uCs7fKA


Espero que se lo vean, espero que lo comenten, espero que todos ustedes hagan uno, o muchos, alguna vez.