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miércoles, 21 de septiembre de 2011

“Cuentos invisibles”, Pedro Sorela

Comprado en un almacén de cadena por intuición, y leído con mucho amor en muchos lugares y lleno de miradas y sonrisas, en ese marco las historias de un desconocido, Pedro Sorela, nos entraron por los oídos, y adentro en alguna parte se clavaron.

No conozco el autor, y cada vez que leía más, las sospechas de qué si era colombiano eran más grandes. No lo he buscado en internet. Bueno, si, sí lo buscaron, pero terminamos leyendo un cuento actual de su pagina. O sea, esta vivo, si es colombiano, y es bloguero y twittero.
Cuentos invisibles, porque son escritos sobre historias internas, ciegas, en países lejanos y diversos. 200 paginas de cuentos cortos, bonitos, poderosos, inteligentes, muy bien escrito, que nos llevan a viajar (como seguro hizó el escritor para escribirlos), así, delicioso...

Léaselo con alguien que ama, o que lo ama, y sonría, y vuele, y metase adentro de los cuentos, que te cuentan que el mundo está lleno de vida, de vidas como la tuya, de miedos, de soledades, de terrores, de amores, de todo un poco, de nada por montones. El mundo es tan distinto, pero los humanos lo hacemos tan, tan parecido en todos los lados, que te sientes en casa en cualquier lugar y con cualquier fría historia.

No copie ni doblé hojitas, ni nada de eso. Quiero terminar con una descripción que hay en la contraportada que te da el punta pie para que te animes a leerlo de un tirón:

“De una represa de aguas milenarias en la cima de los Andes a un motín de blancos en un río chino, de una persecución en Londres al renacimiento de un pobre tipo en Estambul, de una reunión de extravagantes en Helsinki a un Berlín improbable y sin embargo histórico, de un madrid inédito a un Buenos Aires francés, los cuentos de Pedro Sorela pone en evidencia el lado mentiroso de los pasaportes”.

Bueno, mentiras, voy a terminar con un trocito de un cuento, del ultimo cuento, que me da en el clavo en estos momentos (no sé por qué...)

...Uno termina por comprender que, más allá de parejas y de los supuestos paralelos y sombras que en el mundo intentan consolarnos de la realidad -piernas, cónyuges, codos, mellizos, socios, brazos, paisanos, pulgares, cejas, complices...- lo cierto es que no hay tales parejas. Todos somos únicos, incluso los codos, incluso los mellizos, y vivimos y morimos en la más escandalosa soledad, y no hay forma de encontrarle alivio a todo ello.

Así contado suena duro y miedoso – el miedo a la soledad es una de las tres, todo lo más cuatro, fuerzas que mueven el mundo, y por eso dedicamos tanta energía a disfrazarla -, pero lo cierto es que, una vez descubierta, la soledad deslumbra tanto que uno ya nunca se aburre.”

viernes, 22 de julio de 2011

Leí Andrés Caicedo

Yo leí a Andrés Caicedo sin saber que era el, primero, en los muros de la habitación de una amiga. Frases bonitas, aforismos que resumía a los desahuciados que eramos, y que alguien fue. Sonreía con mucha tristeza al leerlas.

Luego, por las manos de la que había escrito en la pared (que ya no era una amiga sino una compañera de viaje,) me llegaron algunos libros de andrecito. “Qué Viva La música”, con un sabor increíble, lleno de amor por la música, por el rock, por caminar en el campo, por Cali, por la salsa, por el amor... todas las cosas, que yo, 30 años después hacia al sur de Antioquia, en un pueblo al que le llega la brisa del pacifico a la misma hora que a Cali le llega, y que es vigilada, como Cali, por los Farallones imponentes y místicos. “Destinitos fatales”, unos cuentos y vainas inconclusas, "Angelitos Empantanados", y "Noche Sin Fortuna", en tiempos cuando yo tenia mi Angelita, a la que llamaba (gritaba) y me tenia loco, y con la cual tenia una carrera como la tuvo Caicedo, vivir y morir joven, dejar algunos buenos amigos, si se podía, y ya.

Hoy, que me leo sus cartas y diarios, uno de los últimos libros que han podido sacar de él un man que se mató a los 25 pero que le daba a la tecla como tartamudo con ganas de comunicarse, hoy, que yo ya no me maté a los 25 como Caicedo o Cobain, ni a los 27 como Morrison, y no creo que a los 29 como Silva, y que ya no hay Angelita (la maté), y que ya no hay caminadas llenas de tristezas rumbo al valle de los hongo, y que ya camine Cali, y vi esquinas que leí, y sentí escenas que me emocionaron antes, y busque a Caicedo en cada caleño que reía en la fresca tarde de cualquier día, y por suerte he visto audiovisuales que hizó e hicieron en su tiempo y otro en su homenaje, y otro, y otro, y he leído artículos de revistas y entrevistas fragmentadas en programas de TV o internet, y sigo buscando libros que gente como Romero o como Fuguet, aun siguen sacando obra de cada manuscrito, y que escuché a Fito Paez gritar que estaba feliz de estar en la tierra de Caicedo (30 años más tarde y en Bogotá), y que podíamos (como en el muro de mi antigua amiga) seguir acumilando frases lindas de las cartas de Caicedo:

Aun el mundo no me quiere, pero yo ya no soy un niño, y ya he crecido, y aun no tengo obra, y tengo menos amigo que ayer. Pero aun, Andrés Caicedo me inspira, para escribir, para tartamudear, para ver cine, para caminar, para inventarme amigos, para creer en el amor, para buscar en la música el aliento y la fuerza que necesito.

Hay que leer a Vallejo, prestar los libros de Andrés, hablar de él a otros adoloridos de vivir en este mundo, para que los salvé, como lo hecho con muchos.
Gracias Andrés, aquí estamos, escribiendo poemas en un mundo de mierda.

jueves, 19 de mayo de 2011

Los libros que me he leído en el primer periodo del 2011, parte 2

Un libro verde, maravilloso, que se titula: "Crepúsculo y auroras" que es una antología de poemas del Loco Epifanio Mejía.
Que solo era un mito para mí, pues, su canto Antioqueño uno lo sabe, porque ha cantado el himno miles de veces, pero no más...


"II

Mas yo que sigo el hilo de la vida
por un desierto oscuro y tenebroso
sólo escucho el suspiro borrancoso
que lanza el huracán al despertar -
Yo que perdí desde mi bella infancia,
la flor que perfumaba mi existencia,
tan sólo debo su inmortal ausencia,
mi doloroso llanto derramar..."

No sé quién fue Epifanio. Solo sé que termino en el manicomio.

"Veinte años sólo han pasado de mi existencia penosa,
por esa puerta grandiosa que acabo de describir.
Quién sabe si un solo instante,
diez lustros, un mes o un año, me guarda un peldaño
que llamamos porvenir.
Ese ser oculto siempre bajo la palio azul del cielo
y que otro ser, su ancho velo va alzando con lentitud.
EL TIEMPO; engañoso bardo divulgador de cosas,
que ofrece a la vida rosas y después... ¡un ataúd!"


Yo solo leí sus poemas, y doble punticas de paginas, y me quede ahí...

"Solo vagamos del destino al soplo
por el desierto de la vida triste;
tu barquita entre una mar perdida,
seré tu fiel timón".

Muchas estrofas de locura, y de amor, que en ultimas es casi lo mismo.

"-Te vi -me viste- te adoré- me amaste...
¡Bendita sea la hora en que te vi!
¡Y bendito aquel instante en que me amaste y yo te adoré a ti!"

Muchas, o todas, llevan la tristeza al hombro:

"He tenido horas tristes
y placenteras horas,
por eso mis versos
"crepúsculos y auroras"".

por ejemplo:

""Todos estamos locos"
grita la loca.
¡Qué verdad tan amarga dice su boca!"

Era un loco idealista, un loco de veras:

"Soy de mis caprichos dueño,
y sin pensar en mañana,
duermo y cuando tengo sueño
como cuando tengo gana.

El tiempo vale dinero,
lo sostienen los ingleses,
mentira, que muchas veces,
el tiempo no vale un cero,
valdrá para el usurero
que lo cuenta con empeño,
valdrá para el Antioqueño
hijo carnal de judio;
mas yo del tiempo me río,
soy de mis caprichos dueño.

Nada debo y nada tengo,
estoy como vine al mundo;
y si soy un vagabundo
con mi puño me sostengo.
Yo mi persona mantengo
como a mí me da la gana,
uso frac, levita o ruana
como y gasto sin talento,
en fin, yo vivo contento
sin pensar en mañana".

Un genio!

IMPROVISACIÓN
(escrita en el manicomio)

"Yo soy como la tórtola del valle
que ausente de su amor cantando llora;
paloma de los verdes arrayanes
que por su nido y por su amor solloza".


Y, sin esperarlo, también leí un libro de "Varios" de Sofia Ospina de Navarro. Sí, de los Ospina tesos, sí, del Presidente, artistas e Ingenieros. No sabia que las mujeres
de esa familia también sacaron las garras:

Son articulos que escribió para la prensa, hace más de medio siglo. Amenos, refrescantes, que te dan datos de esa Medellín y de esos antioqueños de antes.

"Ya se ha ido borrando el colorido de aquel sencillo escenario de la infancia. Ya no existen los puentes que fueron miradores y sitios de tertulias juveniles. Ya el enterrador "Don Progreso" sepultó para siempre la querida quebrada Santa Elena bajo la bóveda de la avenida moderna".

Cuando voy a Cali y veo las palmera y el río, y la gente a sus orillas, hablando, cogidos de la mano, me digo:
¿Es muy difícil volver a destapar el río, quitar esa calle que hace tantos tacos, y volverla romántico, menos actual? Así le ganamos la carrera a don Progreso. Bueno, yo que soy un nostálgico, no más. Allá ustedes con sus carros lujosos.

Y hablando de los tiempos de la aviación paisa, un fragmento del vuelo de Francisco Gonzalez:

"El avión levantó bien, pero volaba y revolaba sin lograr aterrizar; lo que al fin sucedió, forzadamente causando la fractura de las piernas al conductor. De ahí salió el dicho aquel: "Pachito vola, pero no aterra", que usaban algunos en la Villa como alusión a quien
emprendía lo que no era capaz de llevar a cabo"
.

ojalá los que escriben en los diarios, escribieran así (o diferente, pero con amor):

"Dicen que este Medellín hermoso y apacible, donde todavía se encuentran conciencias tranquilas, ha adelantado mucho en los últimos tiempos.

Los viejos caserones se han bañado en cemento con el mismo afán con que una solterona, deseosa de amoríos, hubiera ocultado sus arrugas bajo gruesas capas de albayaldes. Nuestros pies, acostumbrados al piso desigual y martirizante, se sorprenden agradablemente al encontrarse un trayecto de algunas cuadras seguidas formado por baldosas...
"

Otro pedacito de otra partecita del libro:

"Es triste ver caer en pedazos las tapias de la tierra apisonada que aún muestran restos de aquel papel de colgadura cuyos vistosos dibujos decoraron las paredes de la viejas casonas. Para levantarse en su lugar el muro de adobes huecos donde habrán de incrustarse vitrinas comerciales".

"Y tengamos que subir -después de saludar al portero y esperar pacientemente el ascensor- a un apartamento alfombrado des la puerta, con cara de hotel lujoso y lleno de comodidades de nuevo estilo, pero sin patio interior que dé alegría a la vista y sol a las plantas florecidas".

Bueno, es una mirada a una sociedad antioqueña, a sus costumbres y sus cambios, reflejando las nostalgias de ayer, que son las mismas que hoy tenemos,
y una fotografía a lo que pasaba en la misma esquina donde hoy gano o pierdo mi vida.


Ya vendría la hora de leer a "Efe Gómez".

De Fredonia, un ingeniero, minero, profesor. Sus "Cuentos y Croniquillas", no me fueran tan amenos de leer. Tal vez es una literatura avanzada,
que aun no apreció.

doble algunas hojas, les comparto letras de Efe.

"...Nadie sabe si quiera cómo está hecha la vida. Ignoramos su textura, ignoramos su ritmo. Ignoramos hasta sí corresponde con nuestro pensamiento".

Estaba defendiendo algo, tal vez el que no sabemos nada.


"Bajo la luz de oro de la tarde cada horizonte es un reguero de Ídolos".

"El sol declina ya sobre las cumbres que a todo lo largo del territorio de Colombia, de Ipialesal Atlántico escoltado van el correr del Magdalena, del Cauca, del Atrato".

..."Y muy allá por el oriente en donde el Meta, el Arauca, el Guaviare, el Caquetá, el Putumayo, el Amazonas arrastran sus caudales se aduermen territorios misteriosos, cunas de civilizaciones que podrán en olvido las del Nilo, del Ganges, del Éufrates".


Y un pedacito bonito:

"-Qué ha pasado pues en las tierras de Colombia? -se pregunta-. Y mira y se frota los ojos resecos. Y torna a mirar y no comprende.

¿Qué saben en el cielo de las miseras de aquí abajo?
"

Efe Gómez, tenia la astucia de poner a hablar a los animales, porque, dice Carrasquilla, no le parece Justificado que esas ideas tan buenas sean dichas por un humano; y en una de esas croniquillas dice un animalito enojado:

"Esclavizan la creación entera ¿Que no podéis huir a su astucia y a su fuerza? ¡Ah, pero podéis morir, eunucos! ¡Miserables, vendidos cortesanos que arrastráis la vergüenza de vivir esclavo en cambio de venal hartazgo! Y voy a demostraros que mi canto es poderoso no sólo a despertar a los bichos que pueblan las barracas pero hasta mismas garrapatas que cuelgan aferradas a las verijas de Satanás en las profundidades del infierno.
¡oíd esclavos!"


Volví a mirar A la Diestra de Dios Padre, de Carrasquila, y no me dio pereza leerlo.

Es más, encuentro y entiendo más cosas que Carrasquilla en voz y acciones de Peralta, el diablo, y hasta el mismo san Antoñito (otro cuento que está en el libro) nos quiere decir. Lo disfrute mucho. Otra vez. La magia de una literatura bella, escrita como hablan nuestros abuelos, los padres, los que viven en el campo, que te mantiene pegado, porque esta hecha con la misma pega que mantenía a toda la familia pendiente del cuento que estaba contando el taíta.

De Porfirio barba-Jacob, no conocía sino el teatro que está en las torres de bombona, y uno poema, que es como el clásico, y hasta en las paredes del metro está.

Así que el librito morao, de "Selección de poemas" de barba-jacob, me metía a otro mundo, de locura, de soledad, de amor y perdición.

"...Y errar, errar, errar a solas
la luz de Saturno en mi sien,
roto mástil sobre las olas en vaivén...
"

" MOMENTO

Yo fuerte, yo exaltado, yo anhelante,
opreso en la urna del día,
engreído en mi corazón,
ebrio de mi fantasía,
y la Eternidad adelante...
adelante...
adelante...
"

De verdad, por primera vez que leo en un libro de Palabras Rodantes, una descripción de un autor sin censura. Leamos:

"... Minado por la tuberculosis, el alcohol, la marihuana y la miseria, Barba-Jacob murió, en un apartamento sin calefacción ni muebles de la cuidad de Mexico, de acuerdo con sino, como último exponente fuera de tiempo de los poetas malditos".

Bacano. Es que de verdad los lideres de nuestra cultura desde hace rato se han preocupado para que no se digan groserias, ni verdades, de sinceridades que no sean estéticas, ni correctas, ni adecuadas al ritmo de vida de la alta sociedad.

"¿Mi nombre? Tengo muchos: canción, locura, anhelo.

¿Mi acción? Vi una ave heder la tarde, heder el cielo...

Busqué su huella, y sonreí llorando,
y el tiempo fue mis ímpetus domando.

¿La síntesis? no se supo: un día fecundaré la era
donde me sembrarán. Don nadie. Un hombre.
Un loco. Nada.

Una sombra inquietante y pasajera.
Un odio. Un grito. Nada. Nada.

¡Oh desprecio, oh rencor, oh furia, oh rabia!
la vida está en soles diademada...
"

Podría copiar muchas cosas, pero ya esto esta largo y nadie a podido llegar hasta este punto. Pero para el valiente, sigo:

"- Qué es poesía?
-El pensamiento divino hecho melodía humana
".


ó:

"OH, NOCHE

Mi mal es ir a tientas con alma enardecida,
ciego sin larazillo bajo el azul enero;
mi pena, estar a solas errante en el sendero;
y el peor de mis daños, no comprender la vida.

Mi mal es ir a ciegas, a solas con mi historia,
hallarme aquí sintiendo la luz que me tortura
y que este corazón es brasa transitoria
que arde en la noche pura..
."

Más?

"...Las cosas son la espuma del tiempo en nuestra mano;
la gloria es eco de una proeza urdida en sueños;
joyeles y palacios de exótico diseños
son fábrica de niebla, ruido de océano..
."

Otra pues:

"Ni marques la ruta ni cuentes las horas:
¿Acaso el misterio culmina en las altas montañas sonoras
que nutren el roble y la encina?"
.

En unos pedacitos de Acuarimántima:

"Se oyen sordos, roncos lamentos,
y alzan sus puños en el vacío
los pensamientos..."

"...Soy esa sombra que cruzó el camino,
en sangre tinta, de lujuria ciega"
.

Ya con Barba-Jacob, la poesía, alguna, me comenzó a gustar.

No se pierda los siguiente informes de lectura, para que siga perdido en la lectura, como yo.

sábado, 14 de mayo de 2011

Los libros que me he leído en el primer periodo del 2011

Una etiqueta por ponerla, para llevar la cuenta en calendario, pero lo importante leer es lo que provoca en , lo que te hace hacer, a donde te lleva...

Hace un día ventiadito en el Carmen. Seguro ahora llueve. Omaira está abajo sacando el mugre que he hecho en estas vacaciones. Suena Macaco.
Y tengo un montoncitos de libros a mí lado.

Un librito rojo (de Palabras Rodantes, como muchos que voy a reseñar), de Jorge Arias de Greiff (que no conocía) y que escribió sobre
"Julio Garavito, vida y obra".

Si, un libro del señor que sale en los billetes de 20 mil de nuestro país.
Uno ni sabe quienes son sus ilustres que fundaron lo que somos. A demás, si es verdad lo que dice que hicieron.

Garavito, Julio, un científico, matemático, dogmático, pensador, astrónomo, y muy reconocido, colombiano.


En el libro, escrito por un profe de la Universidad Nacional, leerás sobre sus estudios matemáticos, las charlas en el Observatorio, y hasta algunos pensamientos que decía el científico sobre la cotidianidad de Colombia:

Con respeto a la producción de riqueza, consideraba que "se debe circunscribir el nombre de riqueza a la energía que nos viene del sol y que es la causa de la vida y plantas. La riqueza así definida es manantialica, es inagitable, se recibe de manera continua y esa es la razón
de la renta..."
Agregaba Garavito que hay "desperdicio de riqueza al dejar parecer de hambre a cualquier ser vivo y en especial a cualquier ser humano..."
Para él, la miseria a lado de la sobreproducción era un indicador del atraso de la economía.

Garavito como hijo de la regeneración, de la ideología conservadora, se negaba a las ideas innovadoras.

En el primer centenario (que algunos llaman independencia) "el país se hizo la ilusión - dice Jorge Arias-d e que era el mejor del mundo, desde luego que sí para sus clases dominantes. Si alguien sobresale es exaltado hasta el delirio, son ello el exaltador gana imagen. Es una
patria de "reinas" y reinados de una cosa ocurra y por consecuencia ávida de "reyes", que nos manden, y alcaldes "que nos eduquen". Eso ocurrió con Garavito, un tipo sobre saliente, convertido en "oráculo del reino
".

Se negó hasta leer a Einsten. Así era de conservador. El autor se pregunta si no fue, tal vez, culpable, del atraso de las matemáticas en el país?

Bueno, eso era lo que les quería contar. Y les agrego. Garavito tiene un cráter con su nombre en el lado oculto de la luna. Apenas!


Luego, agarre otro libro de tantos que tenia guardados del Metro. Y me encontré con "Café exasperación" de Jesús Botero Restrepo.

El autor nació en el suroeste Antioqueño. Fue empleado público, y poeta.
Una novelita, tejida con varios relatos, o puntos de vistas, de una violencia que existió, y sigue existiendo en Colombia.

Es amena de leer, llena de imágenes, unos textos de largo aliento, llenos de dolores, descripciones, cotidianidades poetizadas.

Algunos apartes, cualquier sensación:

"...y aun se alzaba restos de la humareda, lo que recordaba al pueblo la locura que se había apoderado de él durante cinco años, cinco o quizá seis largos años, insensatos años, y lo inducía a ser muy cauteloso en el disfrute de una paz todavía frágil, en cierto modo colmada de reticencias y de ingenuidades marchitas ya sin posible reversión" ...

"con todo, el oleaje mantenía a flote, sin querer arrojarlas a ninguna playa, las ultimas sobras del naufragio".

Jesús Botero escribe para que te metas a ese pueblo, te enamores y te incomodes con los personajes. Una novelita sobre los segundos después de personajes y lugares penetrados hasta el fondo por la violencia, por el absurdo de los odios, que después se quedan aquí, allí, adentro, en
nosotros, pues, los que quedamos vivos.

"oía el río o lo adivinaba, sentada ahí, al lado del mostrador, sola y silenciosa, con las manos cruzadas sobre el pecho tras haberlas llevado a la cabeza en ademán muy propio que remodelaba con alguna periodicidad la vieja, la imborrable, la insoportable desesperación, y que
era más, infinitamente más que un simple taparse los ojos durante un lapso brevisímo y un mesarse los cabellos acto seguido, porque los dedos en garfio, los dedos sin anillo, los largos dedos blancos de unas manos sin abalorios, dijérasen que una vez más, la milésima, la millonésima vez en los últimos cinco años, trataba de arrebatar valerosamente las lágrimas que se habían instalado en el rostro desde entonces, lágrimas secas, vigentes, imprescriptibles, de hierro colado, de alguna agua fuerte que hubiese sido arrojada hacia cinco años a las mejillas de una blancura de cal igualmente seca y ya casi desertica...."

Yo quiero escribir corto. Lleno de puntos, y hasta comas. De ideas fuertes y compactas. Pero también me encanta esos relatos con imágenes llenas de imágenes, que nunca terminan, como la vida, que esta llena de detalles que unen y forjan estados, ánimos, rostros y olvidos. Por eso me gusto la novelita
"Café exasperación". Deberían leersela. (yo por lo pronto rotare el libro).


Y volví a estirar la mano, y agarre un libro gris, era una selección llamada: "Manos en el fuego" de Jaime Jaramillo Paneso.
El nombre me suena, me sonaba. "Abogado, profesor universitario, escritor, asesor de paz.... "

Igual, leí sus crónica alegremente, rápidamente, donde habla del Medellín de antes, de las serenatas que los enamorados le llevaban a sus princesas, de los que cantaban esas serenatas y nos dejaron repertorios completos para beber y sollozar, de las canciones que tienen nombres de mujeres (hay muchas), del Porro que viene de la porra (el tambor), del Bolero que tiene sabor Cubano, de los pregoneros que andan por la ciudad cantando sus productos y sus ofertas y sus dichos, de un día cualquiera en los avisos de la prensa de Medellín que confirmaba que
"eramos unos patojos desaliñados, unos parroquianos bastante cursis y elementales", también nos habla de Barrio Antioquia y sus lógicas por sus orígenes, de la mitología paisa de que no nos varamos y si nos varamos nos desvaramos y eso nos llevó incluso a formar pueblos:
"Cuando por fin los antioqueños descubrimos que más allá de las montañas y los mapas existía el mundo porque tuvimos televisión, radio y
transporte aéreo, también descubrimos que habíamos agotado la visión endogámica".


Termina la recopilación, recordando la Navidad, y claro, un poema largo a la pelota (la #5), a la que nos mantiene entretenidos y ocupados.



Ya, no sé en qué día y a qué horas, cogí el libro blanco de María Eastman,

y leí cuentitos, que obvio, no sabia que existían, pero que por medio de "El Conejo Viajador", de los cuentos con moralejas y moralinas, pensé en los eruditos, en los viajeros, en los vanidosos y demás conejos y hombres que se le parezcan, que me he encontrado, que quiero y que soy.

Habrá que leer cuentos infantiles más allá de Rafael Pombo. Y los debe haber.


Hasta aquí esta tanda de libros que me he leído. Como ven, por ahora solo son autores y sus recopiliaciones que ha hecho el metro.
Luego, vendrán libros de todo tipo. Igual, no he leído a ninguno, y así van llegando textos que me salvan, o que me aburren, sin ninguna lógica o búsqueda, sin ningún camino que la sorpresa y la casualidad.

sábado, 30 de abril de 2011

ya es abril?

Todavía es jueves. Llueve y relampaguea.
Ya arregle un poco la casa, me quité lo mojado, y tomé chocolatico.

No es raro que llueva cada vez que suba. Y muy duro. Ya me voy aprendiendo la carretera de tanto manejar a ciegas.
Me robé una bolsadita de arena (que se me olvidó comprar en la ciudad) a la orilla de la autopista.

Sufrí el taco de Moravia-Zamora, porque la autopista antes de la terminal del norte estaba completamente cerrada (a diferencia de otros días que solo está saturada), porque parece que mataron a alguienes.... Era larga la escena del crimen. Y el taco de proporciones bíblicas (y uno con sacos, bufanda, impermeables puestos en medio de tanta quietud sofocante, donde apenas llovía suavemente).

Esta semana leyendo a Rilke (el joven que hay en mí debe escribirle una carta a la persona que le rotó el libro), aprendí que la soledad y ser sombrío es un camino duro, no hay que negarlo, pero que a muchos nos gusta ese camino: el difícil.

Que hay que aprender a caminar y a estar muchos kilómetros y horas sin encontrarse a nadie. Que somos soledades. Que siendo así, como niños, caminamos por ahí, sin que nos paren bolas, uno en su mundo, y los otros haciendo sus cosas importantes.
Solo leer esas lineas, puffff! Me abrió la ruta a otros días, aun queriendo no insistir más... pero es que los gatos necesitan comer, y yo necesito algo capacidad económica para no estorbar.

Ahora, en pdf, leo a Thoreau, y su libro de la vida en el bosque (Walden). Tenemos muchísimas diferencias en mi vida de bosque, pues claro! pero ese man escribió ese ensayo exclusivamente para mí, estoy seguro.

Estoy cansado. Me duelen las rodillas y los tobillos. Ya hay mocos. Y como ven, leo y leo cartas y diarios, y no envió las cartas (no hay money), y escribo lentamente en mí computador virulento (cargado en la espalda ida y vuelta) y que publico cada vez que me sobra mucho tiempo y estoy de buen humor (como Rilke, pero sin talento y siglos después).

No tengo forma de retirarme a vivir en el bosque, porque si trabajando de sol a sol estoy en “rines” casi siempre, vivir en alejado de todo lo humano me costaría mi vida. O me la salvaría. No se sabe, porque esta mezcla de ciudad y tristeza huracanada , no deja ver.

miércoles, 13 de abril de 2011

otro mes, le yendo, vi niendo

27 de marzo del 2011

Ya se está terminando el tercer mes del primer año de la segunda década del siglo veintiuno.

Ya estoy como los trabajadores malos y los estudiantes perezosos, queriendo que llegue el fin de semana, para no tener que cumplir horarios ni citas, para no tener que iniciar o terminar proyectos, para meterme en mi casita, y no hablar con nadie y no atravesarme en la vida de ninguno. Y, por supuesto, ya que es domingo, y que me distraído durmiendo, fumando, haciendo comida, yendo al baño, hablando con los gatos, leyendo, leyendo, leyendo, y viendo el cielo azul oscuro llenito de estrellas y los horizontes titilando a cada segundo por los relámpagos de las tormentas eléctricas, y escuchando las conversa de los perros, y me voy durmiendo otra vez con el chirriar de los grillos y demás gritones que tiene el campo, no quiero que se termine el finde semana, no quiero mañana, no quiero salir en la moto y mojarme y no quiero trabajar tanto para tan poco y no quiero que me pasen todas las cosas malas y no quiero sentir que nada tiene sentido y no quiero caminar tan largo y tendido y no quiero estar tan triste y tan solo y no quiero darme cuenta que a pesar que los días no tan malos ni tan mierdas sigo queriendo nada.

De vez en cuando, unos rayos de luz, la sonrisa de alguien, una canción, algún viento con otros aires, me hace parar mi maquina de hacer días malos y tomo una foto o grabo un video o converso con la gente o se me ocurren dos ideas juntas y buenas, y creo que seguiré esperando, a ver qué.

Mirándolo bien, estoy leyendo puros diarios.

Las tristes historias poderosas locas y adolescentes de Andrés Caicedo. De él saque eso de “estoy tan triste y tan solo” que él sacó de los libros y que un día se lo dijo a la mamá, y la mamá se pusó a llorar.

Luego, leí las “Cartas desde asía” serenas, maduras, humanas y humanistas del señor Hector Abad Gómez (que lo mataron los malparidos de este país por ser así, humano) sacó una frase que anda sosteniendo mi andamiaje de huesos:

En vez de maldecir la oscuridad, prende, aunque sea, una pequeña luz”.

Y estoy pegado de los días que escribió el Che Guevara en Bolívia. Vida guerrillera, de mierda totalmente. Y yo quejándome porque me varo y que me dice que soy un mal tipo, y hay gente haciendo posible su movilidad, su comida, su revolución con sus puños, fuerzas e ideas, y cada día es peor, y saben que va a ser así, y que los que disfrutaran sus luchas serán otros del futuro.

Y desde mi sitio de lectura, tengo pillado el librote de anotaciones de Kerouac, que seguro es una demencia, es una linea de tiempo de locuras y bobadas, mientras conoce su América del norte y así mismo.

Tal vez todos estos diarios y cartas, ayuden a tomar valentía, para escribir grabar fotografía hablar y hablar mis tristezas y alegrías solas e idealistas y diferentes y extrañas y vulgares y cochinas.


Este texto fue escrito escuchando el reggae de “Huevo Atómico”,
y con Max a mi lado en la silla madera afuera de la casita de campo.

martes, 5 de abril de 2011

ya estamos a 23 de marzo

23/03/2011.

Se anda terminando el lunes festivo. No sé qué fiestas eran.
Yo solo me limite -me he limitado- en dormir en dormir hasta tarde, leer libros, fumar, comer, ver peliculas, leer, leer, fumar, fumar, fumar, fumar, fumar, fumar, fumar, y cuando despierto, leó.

Tengo un montoncito de libros para reseñar. Son todos los de la colección del Metro-Comfama (linda Colección), y unos libritos más. El que cerró el ciclo, fue el de Andrés Caicedo "El cuento de mi vida".

Un ciclo de un mes largo, donde, como dicen los amigos que me presentaron a la señora de la casa: en este tiempo me ando limpiando el alma, el espíritu y el cuerpo. Y parece que sí. Parece un rito.

Yendo donde los amigos (de los pocos que tengo), a conversar.

Omaira, la señora que me arregla la casa los sábados, o domingos
.
Lo que como en el parque del Carmen

Me dicen por el chat, y digo y dicen por teléfono muchas cosas necesarias. Hay demasiadas inutiles en nuestras vidas, y 5 minutos de seriedad y sinceridad, son justos.

Sólo resaltó una línea:
"estás muy solo"... y es pura verdad.

Comí en la calle, camino los caminos. Visito a los amigos que me obligan a bañarme, salir de la casa, afeitarme, ir al pueblo, saludar, conversar, reír, pensar, no estar... y eso también es bueno.


Un día de lluvia, tomando tinto en el Carmen, con otro amigo (de los pocos que aun me llaman a comer frijoles)

Voy a comenzar a leer "Cartas desde Asía", que me da una bienvenida a otros días, después de lunas llenas que no se dejaron ver, de tardes, noches, mañanas donde mi cuerpo responde lentamente cada orden. Como si estuviera en cámara lenta, como si trabajara en "neutra".

Comienza el libro en sus primeras paginas:

"En vez de maldecir la oscuridad, prende, aunque sea, una pequeña luz".

Pronto me entran ganas de comerme el mundo. Por ahora, solo como y expulso lo necesario. Andaba muy vacío.

lunes, 24 de enero de 2011

Día 10, de 13 días en el Ecuador

Ahora, despierto. 8am.
Guayaquil con nubes que no dejan ver del todo el color azul.
En la habitación de al lado golpean. Salgo al balcón y la ciudad está casi inmóvil.

No sé para donde quiero ir hoy. Las chicas quieren una cosa, el chico otra.

***

Compré dos regalos para mis sobrinos, y un montoncito de libros (viejos, o ya leídos más bien) por 4 dolares y medio.

Y para rematar, almuerzo de 1 dolar 75 (muy bueno), después de haber leído en voz alta en un parque maravilloso (parque Centenario).

Ahora, después de una ducha rápida, nos vamos de nuevo para la terminal aun sin decidir a donde vamos.

No estuvo mal Guayaquil, porque es lindo a pesar de tanto pito, pues tiene niñas más por lo menos lindas a diferencia del resto del Ecuador, y su arquitectura es chévere, y sus parques gigantez, y su brisa refrescante (a veces).

Vamonos!

***


En este momento, en "Montañita", paraíso Ecuatoriano del Surf, el sexo y la droga (bueno, la rumba).
Se cogieron 2 buses y más de tres horas y media de camino de Guayas. 5 Dolares y algo más los dos boletos).

Los Hostales en este paraíso oscilan entre los 10, los 50, y hasta los 100 dolares la noche.
Entre más alejado y caluroso y apretado está la "zona rosa" de tu hostal, es más barato y hay cupos disponibles.

Pero si, imagínate la zona pija o play o pelucona de tu ciudad, y así es el town de Montañita.

Mucho bar, mucho hippie (de verdad, rico y sin afán). Mucha belleza (masculina y femenina), mucha. Mucho Show. Muchos dolares. La gente, los turistas, son felices.


Y la gente local, también es feliz.
Todos andan construyendo, pintando, restaurando sus casas y locales, para aprovechar que Montañita es conocido y visitado por todo el mundo.

A menos que pase algo extraordinario, mañana hay que coger para otro lugar, sin duda.
No quiero pasar el fin de año en medio de tanta gente, de tanto extranjero.
Esta bueno conocer, y ver muchas chicas lindas, pero solo una noche y un día.

Me voy a dar un duchazo, y me voy a ver golpear las olas contra la tierra.


***

Les escribo después de que un saltamontes (cóctel) se ahogó en el mar.

Una regla juandavidezca es no pagar por entrada, por exclusiva, por glamour, ni mucho menos hacer fila porque chévere que me vean en la fila.

Por eso las chicas, afortunadamente, se quedaron bailando (entraban gratis) y yo ando preparando la dormida.

No sé si les abra. Mi sueño y borrachera es profundo. Por eso dejo la puerta y la ventana abierta.

"Sos oscuro a todas luces" es una frase que se me revienta en la cabeza. Y tengo que entender.
La tomada estuvo muy buena.