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miércoles, 20 de julio de 2011

Domingo, más de las 10 de la noche

12/06/2011

Lo que escribí hace dos días es cierto, pero no es tan dramático y desesperado como lo escribí.
La gripe, la peste eterna, estar enfermo me destroza, me quita todo, hasta la ganas.

Sigo en la lucha, en medio de días soleados, siendo gris, paso los días luchando para hacer colores, lograr uniones, y en medio de las mañanas y tardes con cielos azules y vientos huracanados, ah y sin luz eléctrica! disfruto de todo lo que me pone mal los días fatídicos.
Camino por la mitad de muchos campesinos, o escribo esta carta con una vela que ilumina mis garabatos que hago en un cuaderno.

Eso era lo que tenía para decir. Y que hay afuera una linda noche, pero el frío aun pone mis pulmones a doler. Y toso, y toso, y toso como tísico.

Aprovecho que no puedo molestar por falta de luz, porque no hay celular ni pc que aguante batería, ni libro que no corra el riesgo de ser quemado en su lectura, me acuesto. Ha soñar que he vencido, y que vienen muchas más batallas.

miércoles, 13 de abril de 2011

otro mes, le yendo, vi niendo

27 de marzo del 2011

Ya se está terminando el tercer mes del primer año de la segunda década del siglo veintiuno.

Ya estoy como los trabajadores malos y los estudiantes perezosos, queriendo que llegue el fin de semana, para no tener que cumplir horarios ni citas, para no tener que iniciar o terminar proyectos, para meterme en mi casita, y no hablar con nadie y no atravesarme en la vida de ninguno. Y, por supuesto, ya que es domingo, y que me distraído durmiendo, fumando, haciendo comida, yendo al baño, hablando con los gatos, leyendo, leyendo, leyendo, y viendo el cielo azul oscuro llenito de estrellas y los horizontes titilando a cada segundo por los relámpagos de las tormentas eléctricas, y escuchando las conversa de los perros, y me voy durmiendo otra vez con el chirriar de los grillos y demás gritones que tiene el campo, no quiero que se termine el finde semana, no quiero mañana, no quiero salir en la moto y mojarme y no quiero trabajar tanto para tan poco y no quiero que me pasen todas las cosas malas y no quiero sentir que nada tiene sentido y no quiero caminar tan largo y tendido y no quiero estar tan triste y tan solo y no quiero darme cuenta que a pesar que los días no tan malos ni tan mierdas sigo queriendo nada.

De vez en cuando, unos rayos de luz, la sonrisa de alguien, una canción, algún viento con otros aires, me hace parar mi maquina de hacer días malos y tomo una foto o grabo un video o converso con la gente o se me ocurren dos ideas juntas y buenas, y creo que seguiré esperando, a ver qué.

Mirándolo bien, estoy leyendo puros diarios.

Las tristes historias poderosas locas y adolescentes de Andrés Caicedo. De él saque eso de “estoy tan triste y tan solo” que él sacó de los libros y que un día se lo dijo a la mamá, y la mamá se pusó a llorar.

Luego, leí las “Cartas desde asía” serenas, maduras, humanas y humanistas del señor Hector Abad Gómez (que lo mataron los malparidos de este país por ser así, humano) sacó una frase que anda sosteniendo mi andamiaje de huesos:

“En vez de maldecir la oscuridad, prende, aunque sea, una pequeña luz”.

Y estoy pegado de los días que escribió el Che Guevara en Bolívia. Vida guerrillera, de mierda totalmente. Y yo quejándome porque me varo y que me dice que soy un mal tipo, y hay gente haciendo posible su movilidad, su comida, su revolución con sus puños, fuerzas e ideas, y cada día es peor, y saben que va a ser así, y que los que disfrutaran sus luchas serán otros del futuro.

Y desde mi sitio de lectura, tengo pillado el librote de anotaciones de Kerouac, que seguro es una demencia, es una linea de tiempo de locuras y bobadas, mientras conoce su América del norte y así mismo.

Tal vez todos estos diarios y cartas, ayuden a tomar valentía, para escribir grabar fotografía hablar y hablar mis tristezas y alegrías solas e idealistas y diferentes y extrañas y vulgares y cochinas.


Este texto fue escrito escuchando el reggae de “Huevo Atómico”,
y con Max a mi lado en la silla madera afuera de la casita de campo.

martes, 5 de abril de 2011

ya estamos a 23 de marzo

23/03/2011.

Se anda terminando el lunes festivo. No sé qué fiestas eran.
Yo solo me limite -me he limitado- en dormir en dormir hasta tarde, leer libros, fumar, comer, ver peliculas, leer, leer, fumar, fumar, fumar, fumar, fumar, fumar, fumar, y cuando despierto, leó.

Tengo un montoncito de libros para reseñar. Son todos los de la colección del Metro-Comfama (linda Colección), y unos libritos más. El que cerró el ciclo, fue el de Andrés Caicedo "El cuento de mi vida".

Un ciclo de un mes largo, donde, como dicen los amigos que me presentaron a la señora de la casa: en este tiempo me ando limpiando el alma, el espíritu y el cuerpo. Y parece que sí. Parece un rito.

Yendo donde los amigos (de los pocos que tengo), a conversar.

Omaira, la señora que me arregla la casa los sábados, o domingos
.
Lo que como en el parque del Carmen

Me dicen por el chat, y digo y dicen por teléfono muchas cosas necesarias. Hay demasiadas inutiles en nuestras vidas, y 5 minutos de seriedad y sinceridad, son justos.

Sólo resaltó una línea:
"estás muy solo"... y es pura verdad.

Comí en la calle, camino los caminos. Visito a los amigos que me obligan a bañarme, salir de la casa, afeitarme, ir al pueblo, saludar, conversar, reír, pensar, no estar... y eso también es bueno.


Un día de lluvia, tomando tinto en el Carmen, con otro amigo (de los pocos que aun me llaman a comer frijoles)

Voy a comenzar a leer "Cartas desde Asía", que me da una bienvenida a otros días, después de lunas llenas que no se dejaron ver, de tardes, noches, mañanas donde mi cuerpo responde lentamente cada orden. Como si estuviera en cámara lenta, como si trabajara en "neutra".

Comienza el libro en sus primeras paginas:

"En vez de maldecir la oscuridad, prende, aunque sea, una pequeña luz".

Pronto me entran ganas de comerme el mundo. Por ahora, solo como y expulso lo necesario. Andaba muy vacío.

miércoles, 5 de enero de 2011

Día 2, de 13 días en el Ecuador

10.15am, un desayuno riquísimo de cuenta de las amigas colombo/ecuatorianas, con una conversada larga sobre La Colombia.

Ahora, nos vamos para el centro de la ciudad, o bueno, no sé, creo que vamos a una iglesia, o capilla, y a caminar por parques, a conocer en ultimas.

(conociendo, por ejemplo, los dolares)

***

(medio día).
Humea la sopa. Estamos alrededor de la "Capilla del Hombre". Estamos haciendo el tour "Guayasamin".

Hermosa la mañana (soleada) viendo arte poderoso y potente, y sonriendo con niños ecuatorianos, pensando en latinoamerica.

Un deseo le traté de pedir al Diente de León, y no voló ninguna pelucita. O sea, no se cumplirá mi clásico deseo de "ser feliz".

Son la 1.30pm, en Quito.

***

Salí sin aire de la "Capilla del Hombre". Que man tan poderoso es Guayasamin.

Me ha gritado su dolor, que es el nuestro.

Pienso, ahora, viendo a Quito muy amarillo pero chirriado de colores, que no hay por qué detener el decir, el expresar.
Si mientras nos torturan y nos desaparecen (muchas veces físicamente, y otras más suavecitas) lo único que tenemos es gritar nuestros sentimientos.
Gracias maestro.

3.15pm, y en Quito ventea.

***


5.15pm, en el parque gigantezco y puso de "La Carolina". (hay que caminar, para conocer).
Hay cerveza, mecato, ventea fresquito.

Cualquier cosa que hago o pienso, está destinada a tranquilizar la cabeza, el corazón. Les digo con maña, a ambos, que tranquilos, que llegaran tiempos de paz, que por un rato hay que cuidarlos para poder librar las próximas batallas en un futuro no muy lejano.

Aquí estoy, aunque no sepa ni donde.


***

Un hombre sin memoria (sin recuerdos temporales ni a largo plazo), no puede ser etnógrafo, ni pensador, ni filosofo, ni estudioso, ni nada; un man ahí que anda, que conoce, que se compara, como todos los que han salido de su pueblito a otro punto cardinal.

Comimos papitas fritas, después de haber caminado desde el bonito parque hasta casa, y haber comprado una curita, y negado a ver cine, y visto la neblina llegar en plena hora pico Quiteña.

A ésta hora, 10pm, afuera solo y muy frío. Pero salí a darme un "borondo", a escuchar los ruidos de la noche.

Y valió la pena hoy, porque sí, por estar aquí, por caminar y comer 3 helados en el día, y emocionarse, y sonreír, y sentir que hay que parar el corazón...

Vi dos grafos lindos (de millones que hay) en los muros de la ciudad Bicentenaria.

"nada es para siempre"

"Solo los niños tienen la razón"

Vuelvo a sonreír, y mientras las calles andadas a paso relajados, pensé en todo el día que valió la pena, y no me acordé de los detalles, incluso muchas veces tengo que acudir a las foto o al los textos tomados para recordar el nombre del artista hermoso que vi toda la mañana, es Oswaldo Guayasamin, que no se me puede olvidar, carajo!

Ahora quiero agua potable (hay que hervir para tomar, no es como en Medellín), y dormir, o como anoche: ir de un lado a otro, arrullando los cansancios y los sueños. Permitiéndome descansar.

sábado, 10 de julio de 2010

El Parque del Poblado se ve muy triste así

Anoche salí de reír con una sección de Acción Impro, y esperaba estar un rato en el Parque del Poblado, mientras los amigos se tomaban una cerveza, cuando me encuentro con la sorpresa que lo habían sellado.

Una gran estupidez. Hasta yo, que no me amaño en un parque que parece una pasarela, donde todo el mundo es borracho. No me gusta que me vean, y ya el alcohol me hace mucho daño. Pero por Dios! era el parque donde se hace la gente masivamente y tranquilamente en Medellín.

Por eso cogí mi cámara, he hice un video:



Y recién esta mañana me llega un correo de un amigo de redes (que ya no es tanto) que me vio desde lejos, desde su "nuevo" parche, hacer el video.
Se los comparto, porque él tiene más autoridad que yo, en la vivencia y problematica del espacio público llamado, El Parque del Poblado:


Por ahí lo vi yo ayer, en el desparque del poblado, con su camarita, haciendo lo que muchos más deberíamos hacer...
Testimoniando y con ganas de no quedarse callado... Imagino que como yo, usted estaba entre la indignación y la sorpresa al ver que ya uno no puede sentarse en el parque del poblado a tomarse una cerveza....
El bla bla bla incomprensible de las autoridades y la simple fuerza materializada en vallas y en cintas para impedir que las personas ejerzan su ciudadania y su presencia en la ciudad... Nos tratan como a la mierda... lo particular -

Y si tengo que reconocerlo - es que antes de este atropello intentaron acercamientos un poco más dialogados... Sin argumentos, pero al menos pedían los señores de espacio publico que uno no se hiciera ahí.... Igual, sin motivo y sin razón aparante, simplemente el "aquí no puede sentarse".... en fin...

A parte de este despropósito que es impedir que uno se haga ahí, quería comentar un aspecto puntual: 3 policías andando en nubecita y haciendo parar a la gente....
3 policías haciendo eso, en vez de ponerse a agarrar criminales y desquiciados...
3 personas de la autoridad destinadas a parar gente... si ya de por si todo es un despropósito, lo es aún más el que destinen el sueldo de 3 agente de la policía simplemente para eso...
Realmente este pueblo lo están manejando con las patas... no es un descubrimiento, obviamente, pero igual da mucha pena y mucho dolor...


El parcero se llama Federico Ruíz. Y tiene toda la razón.

Ahora, ¿qué hacemos ante esta bobada y estupidez?