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martes, 14 de septiembre de 2010

en un día que me costó levantarme, me acuesto

la alarma me despertó a las 7.15am, y yo no pude levantarme hasta las 8.15am. Fuepucha, qué falta de energías!
Bajé tarde a la cita que teníamos con Ciudad E, pero no había nada que hacer, era todo mi yo contra el resto del mundo, y a las 8.35am, después de un baño de agua caliente y pensar en tres o cuatro misiones bonitas por hacer, logre sacar una sonrisa y un "buenas".

Le escuché historias e historias a mis primas, una que vinó a ponernos la casa bonita, y la otra (a ayudar) y para mejorar a punta de masaje mis nudos de espalda que tengo acumulados hace más de cuatro años.

Casi al medio día llegó una correspondencia para mí, era una postal desde un país lejano y frío.

fuera de las mierdas que te mandan a tu casa de cobros jurídicos, extractos bancarios y revistas gratuitas, desde mi primera comunión, donde mi tío me escribió qué felicitaciones por ese momento en un telegrama dictado desde Betulia a la sede de Telecom C. Bolívar (ant), no me habían escrito algo pensando en mi, y con mi dirección y mi nombre correctos.

Eso demuestra que todavía hay personas que me recuerdan, hay tres o cuatro que me contestan el teléfono, varias a las que abrazo, y una o dos por las que lucho.

Qué se escribe en una postal que se compra, y que todos desde el otro lado del charco para acá pueden leer, y que va a llegar días después? Eso mismo que estás pensando, eso es lo que te mereces. Si la amistad fue bonita, bonitos mensajes leerás

A pesar de la soledad, el frío, y el desdén mañanero, salí al sol, y monte mi moto, y mire mi Medellín, y pensé en mis Andes, en mis indios, en mi lengua, mientras pensaba en el muro, en el mundo que cambió, en que la revolución murió en cada corazón que acepto el capitalismo. Volví a casa, sano y callado.

Almuercito rico, muy. Lo malo es que lo terminé a las patadas, y no fue lo máximo.

luego me comiendo hostias recortadas que compré por 500 pesos que aun le debo (a alguien de producción).

Grabamos "puntualidades" y planos de apoyos para un video sobre la vida. Yo ni sabia qué íbamos a hacer en toda la tarde, entonces me deje llevar por el sonido del Saxo, luego por el sabor del helado, después por el sol que pega en la cara, y por el maldito trafico que hace más caótico cada pensamiento, y las curvas de Santa Elena, y la conversada, y ver la ciudad desde arriba, y meter las patas en las lagunas, y coger una bara de un boom y sentir el frío que te cagas! y escuchar lindas notas que salían del instrumento del conocido lejano que recomendé un día para éste mismo video, y nada, la tarde en Santa cayendo encima de nosotros, rosado y naranja y nubes betiadas por un artista que se llama vientos, y los zancudos dándote certeros golpes
y bueno, livianitos en plena naturaleza, y los pies cada vez más mojados, salimos a buscar un tinto y humo, y nos encontramos varados,
y nada que la fe en herramientas que no servían, y al señor que tenia un carro que "que nos lleva a donde queramos" no pudiera, volvimos a la ciudad por las mismas curvas.

Y para bien o para mal, aquí estoy comiendo un bonyourt, un poco insolado, cansado, con la gripe a punto de estallar, y pensando que ya es mañana para muchos, y que pronto para mi, que a la cama, lugar calientico del cual me cuesta ya mucho salir, porque me abrazo y me quiero.

miércoles, 14 de enero de 2009

Económicamente, elijo la Cooperación

“En cualquier país, los ignorantes no se fían de nada.
No conocen más que el dinero sonante.
El espíritu suele ser miope como el ojo y entonces hace falta una especie de telescopio para aumentar el poder de la vista y del espiritú.
La experiencia ha demostrado que la cooperación, es precisamente ese instrumento necesario para millones de individuos”

Sociedad de Pioneros de Rochdale


Ya en el ambiente mediático no se escucha casi nada sobre el fenómeno económico que ocurrió en Colombia, llamado “pirámides”, que le dio en la cara a Uribe Velez, y que encarcelo a muchos “nuevos empresarios”, y que dejo sin un peso a millones de Colombianos, en su mayoría gente humildes.

En el aire solo hay dudas, justificaciones, burlas.

Y yo creo, que los paraísos que nos pintaron con el capitalismo, con el libre comercio, con la mercantilización, con el consumo… Todo acaba de caer, tambien.

Pirámides en Pasto, Colombia, y en Wall Street, en Estados unidos.

Muchos años de abundancia, y los ricos más ricos, y los pobres más pobres. Y ahora hasta los ricos se están quejando, y los pobres, pues imagínese como estamos de asustados.

30 años para entender que el dinero no lo es todo. Mucho, pero mucho tiempo nos hemos tomado (muchas generaciones humanas), para entender las palabras de la “Carta del Gran jefe indio de Seattle al jefe de Washington”:

En algunos aparte dice:

“…Esta parte del mundo es sagrada para nosotros.

Sabemos que el hombre blanco no nos comprende. El no sabe distinguir una parte del país de otra, ya que es un extraño que llega en la noche y despoja a la tierra de lo que desea.

La tierra no es su hermana sino su enemiga y cuando la ha dominado sigue avanzando…

…Su voracidad acabará por devorar la tierra, no dejando atrás más que un desierto…

… El hombre no creó el tejido de la vida, sino que simplemente es una fibra de él. Lo que hagáis a ese tejido, os lo hacéis a vosotros mismos…

… Porque el hombre blanco, que detenta momentáneamente el poder, cree que ya es Dios, a quien pertenece el mundo…"

En fin. Hombres ricos, muy ricos, y también muy enfermos y sin ganas de vivir. Sin objetivos, sin felicidades Lo tenían todo, y al final miraron bien, y solo tenían empeñado su futuro, unos números en un banco, y viviendo en un mundo de mentira, inventado, que se derrumba, que no sueña.

Consumirse, consumir, gastar, botar. Increíble que este sea la finalidad (felicidad) del hombre.

Aun no lo puedo creer!!

Somos pobres, porque otros eligieron que lo fuéramos.

Ahora, viviendo en un mundo cimentado en el trabajo, y hoy que el trabajo es indigno e injusto, y de tiempo completo, elijo ser cooperativista, elijo guardar mis pesos, e invertirlos (bancarizarlo) en una utopía colectiva que le apueste a la sonrisa, a la cotidianidad, a lo sencillo, a lo bello…

Pronto, pasare de ahorrador, a Asociado en la Cooperativa Confiar, y claro, les seguiré hablando de la cooperación, de la pobreza para todos, de un paraíso a diario, en lo simple.