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sábado, 20 de noviembre de 2010

Las manos de mi papá

Las manos de mi papá que nos levantaron y que nos siguen inspirando, les pude tomar una foto la semana pasada, para entender de donde vienen mis fuerzas, y con qué color nos conseguimos la comidita, y cómo quedan las manos después de tantas vueltas que da la vida.

era ya tardecito, póngale las 5pm. Mi padre ya se había vendido lo que se iba a vender, y me estaba contado una por una las historias de todos los familiares que él ayudó con esas manos a que salieran adelante, y que hoy por hoy como que se les olvido, debe ser por los años, bromea el cucho, mientras la plaza de mercado tiene sus ultimo momentos de agite, cuando ya se están haciendo cuentas para cerrar el mercado, cuando los que deben alegan qué por qué tanto, y el qué vende, qué antes le tiro suavecito. Las cantinas echa sus últimos corridos y guascas, y los últimos borrachos se toman las ultimas claritas.

En serio, si contara la historia de mi familia, daría para muchos libros. Claro, el talento me falta, la memoria no ayuda.

Algo que si recuerdo patentico, es una frase que repetía Alirio muy de vez en cuando: "Mi papá me dejó la obligación cuando yo estaba de su edad", y me señalaba a mí, o a cualquier niño que estuviera a la vista y aparentase 13 años. Siempre había silencio con su frase, y él proseguía el hilo segundos más tardes, y a lo largo de estos 28 años que tengo, me ha ido contando fragmentos de sus historias, que mientras lo escucho y lo miro, trato de ir enlazando en mi cabeza, para irle preguntando por cabos sueltos, por personas, por momentos.

Todos tenemos cosas malucas, juan -me aclara en un momento de la conversa-, pero uno no puede ser desagradecido.

Y tal persona, le pregunto.
"Como que ya se les olvidó que un día pagué lo que fuera para que le salvaran la vida después de una puñalada en el corazón que le metió la mujer".

Y si es cierto que un día a tal persona la sacaste del hospital, le grito mientras él compra una silla rimax en 6mil a un loco que seguro después de eso se va a comprar un zuquito.

Se sonríe, y dice, "un día un chivero pasa y me grita: me debe! pagueme la carrera que acabe de a hacer a su hermano, que lo machetiaron". Y se vuelve a sonreír, y me dice que después de pagar los puntos, pagar las carreras para llevar y traer al hermano descarriado, había que comprarles el vicio al muchacho porque no podía dormir del dolor.

"Y lo que más duele juan, es que hablen mal de la gente que algún día les ayudó",

todo el esfuerzo de mi padre, que solo estudio hasta 2do de primaria, y que ha jornaleado desde niño, y tiene un toldo en la plaza de mercado del pueblo sin futuro ni presente, me daba un paseo por cada hermano y hermana, por cada sobrino, por cada conocido, dándome a entender que sus manos había hecho la mayor parte del tiempo mucho trabajo en vano, o que dieron malos frutos.

Cada mano, cada pierna, cada corazón, cada día, cada segundo de cada integrante de mi familia paterna, ha sido de llenas de sacrificios, y como han sido en desorden hasta chistoso, con una mala suerte que no se imaginan, con una falta de sentido de familia, que se han perdido todos. Somos fracaso tras fracaso, dolor tras dolor.

Lo que no puede pasarnos, a la generación mía y a la que nos sigue (sean mis hijos, o los hijos de mis hermanos y primos y sobrinos) es no olvidar que hay que ayudarnos, y antes, durante y después de ayudarnos, hay que dar de cada uno, regalar un esfuerzo por el otro, como forma de agradecimiento y estrategia para mejorar o simplemente estar en paz y vivir tranquilos.

Alirio Escobar con sus manos (y todo su cuerpo) trabaja lo que es la legumbrería,y hace posible la vida de los demás así sea a consta de la suya.

Ya cada uno de nosotros que se mire las manos, diga su oficio y por quién se esfuerza en la vida.

martes, 14 de septiembre de 2010

en un día que me costó levantarme, me acuesto

la alarma me despertó a las 7.15am, y yo no pude levantarme hasta las 8.15am. Fuepucha, qué falta de energías!
Bajé tarde a la cita que teníamos con Ciudad E, pero no había nada que hacer, era todo mi yo contra el resto del mundo, y a las 8.35am, después de un baño de agua caliente y pensar en tres o cuatro misiones bonitas por hacer, logre sacar una sonrisa y un "buenas".

Le escuché historias e historias a mis primas, una que vinó a ponernos la casa bonita, y la otra (a ayudar) y para mejorar a punta de masaje mis nudos de espalda que tengo acumulados hace más de cuatro años.

Casi al medio día llegó una correspondencia para mí, era una postal desde un país lejano y frío.

fuera de las mierdas que te mandan a tu casa de cobros jurídicos, extractos bancarios y revistas gratuitas, desde mi primera comunión, donde mi tío me escribió qué felicitaciones por ese momento en un telegrama dictado desde Betulia a la sede de Telecom C. Bolívar (ant), no me habían escrito algo pensando en mi, y con mi dirección y mi nombre correctos.

Eso demuestra que todavía hay personas que me recuerdan, hay tres o cuatro que me contestan el teléfono, varias a las que abrazo, y una o dos por las que lucho.

Qué se escribe en una postal que se compra, y que todos desde el otro lado del charco para acá pueden leer, y que va a llegar días después? Eso mismo que estás pensando, eso es lo que te mereces. Si la amistad fue bonita, bonitos mensajes leerás

A pesar de la soledad, el frío, y el desdén mañanero, salí al sol, y monte mi moto, y mire mi Medellín, y pensé en mis Andes, en mis indios, en mi lengua, mientras pensaba en el muro, en el mundo que cambió, en que la revolución murió en cada corazón que acepto el capitalismo. Volví a casa, sano y callado.

Almuercito rico, muy. Lo malo es que lo terminé a las patadas, y no fue lo máximo.

luego me comiendo hostias recortadas que compré por 500 pesos que aun le debo (a alguien de producción).

Grabamos "puntualidades" y planos de apoyos para un video sobre la vida. Yo ni sabia qué íbamos a hacer en toda la tarde, entonces me deje llevar por el sonido del Saxo, luego por el sabor del helado, después por el sol que pega en la cara, y por el maldito trafico que hace más caótico cada pensamiento, y las curvas de Santa Elena, y la conversada, y ver la ciudad desde arriba, y meter las patas en las lagunas, y coger una bara de un boom y sentir el frío que te cagas! y escuchar lindas notas que salían del instrumento del conocido lejano que recomendé un día para éste mismo video, y nada, la tarde en Santa cayendo encima de nosotros, rosado y naranja y nubes betiadas por un artista que se llama vientos, y los zancudos dándote certeros golpes
y bueno, livianitos en plena naturaleza, y los pies cada vez más mojados, salimos a buscar un tinto y humo, y nos encontramos varados,
y nada que la fe en herramientas que no servían, y al señor que tenia un carro que "que nos lleva a donde queramos" no pudiera, volvimos a la ciudad por las mismas curvas.

Y para bien o para mal, aquí estoy comiendo un bonyourt, un poco insolado, cansado, con la gripe a punto de estallar, y pensando que ya es mañana para muchos, y que pronto para mi, que a la cama, lugar calientico del cual me cuesta ya mucho salir, porque me abrazo y me quiero.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Tecnocoquito, en grabación (segunda temporada)

Ya vamos en la mitad de las grabaciones de Tecnocoquito, proyecto televisivo que salió de nuestra casa creativa, y que está en su segunda temporada, y que Une (el cliente) lo quiere mucho porque es uno de los mejores programas que tiene su parrilla de programación.

Les comparto el cabezote (y promo de expectativa), que se hizó en Stop Motion, y que salió relindo.



o no?

En todo caso me dio por grabar con este celular, que graba verde, para contarles a los 50 que leen éste blog, que se peguen a la movida Tecnocoquito, que la tecnología se puede contar de manera fácil y divertida, que le explique a los "analfabetas digitales" con paciencia, como si fuera a usted mismo.

Un pedacito de una grabación en un día frío:



la pasamos muy bien haciéndolo, y seguro eso se ve reflejado en la pantalla de su televisor. Mientras escribo el texto, un casette corre en manos de alguien en un taxi para que salga en TV ahorita a las 9.55pm. Su horario de estreno son los miércoles, y pronto estará en web.

Por ahora solo hay dos capitulos en internet, que bacano se los vean, y lo compartan:



el texto lo escribí yo, con miles de correcciones, hasta que por fin encuentré el tono, y bueno, como les digo, ya estamos que nos ganamos la platica.

y este otro, que es otro tono, otras camisetas...

Cada capítulo es mejor, y cuando estamos ya todos tesos, llegamos al capitulo 20...

Para que no se pierda nada, visite el Blog y el Facebook de Tecnocoquito, y muestrele los videos a la mamá y a las tías, no sea así!

viernes, 1 de mayo de 2009

Marcha del Primero de Mayo en Medellin

Con un 12% de desempleo en el país, y con un 19% en Medellín. Con una guerra de guerrillas en Colombia, y con una guerra de bandas en Medellín. Con gobernantes y empresarios de Colombia y de estas “Tierras que Perfuman” que solo se han enriquecido ellos, mientras que el resto, nosotros, cada vez día vivimos de pura pasión.

El Primero de Mayo, sin duda, los ciudadanos de esta patria teníamos muchas razones para salia a la calle y gritar y marchar nuestras rabias y frustraciones, y claro, nuestras ideas para vivir mejor.

Y mis ideas y rabias, y propuestas de futuro yo todos los días las trato de practicar. Hacer revolución desde adentro. Pero nada, el Día del Trabajador es un momento histórico y politico, por eso me levante temprano, camine desde mi casa hasta La Milagrosa. 9Am era la cita para la marcha. Llegue a las 9,45, y apenas estaba comenzando.



La marcha que viví hoy, es un momento histórico y político, claro, si te interesa la historia y la política.
A mi me interesa cambiar el mundo, mi mundo, nada más.

Y para eso tengo que saber quien de mis próximos esta interesado en hacer lo mismo. Y lo valioso de las protestas, es que demuestra lo que esta sintiendo el pueblo, la gente del común, y la gente que piensa, que es critica, que reflexiona, que se revoluciona para evolucionar.

Mucho que no van a marchas tienen las mismas características. Claro, no deberíamos haber sido solo 15mil personas que caminamos desde La Milagrosa hasta San Juan, hoy, era necesario que la más de la mitad de la ciudad y del país saliera a las calles, a protestas, o a celebrar.



Dice una de las voces más polémicas de la política Colombiana:

“Significa una voz muy contundente, muy clara de inconformidad, de protesta y de coraje y valentía, porque la situación actual para los que se oponen es muy delicada en el país”. Piedad Córdoba.

La marcha de hoy, celebrando que todavía tenemos día del “Camello" o del "Camellador", y que tenemos un gobierno “opresor”, estuvo a la altura del país, reflejo las cifras, y nos mostró que aun guardamos mucha violencia en los corazones.

sábado, 18 de abril de 2009

Hoy, Tomate y Sal

Eran las 11am y tenia hambre. Hoy por hoy, hay que decirlo, necesito doble desayuno. Y en la tarde lo mismo. Como cualquier cosa, en general basura. Es dexir, mecato, sopitas, cosas livianas que no me caen mal al estomago, pero tampoco me llenan mucho. Fui a la cocina, y escogí el tomate más rojito, y volqué la sal en un tapa blanca.

Los tomates me recuerdan toda mi vida. Recuerdo sacarlos de las cajas de tomate, uno por uno, y limpiarlos con un trapo que olía a jugo de viejo, hasta que quedaran relucientes, luego los poníamos en la “mesa de trabajo”. Me fascinaba tirar los tomates, y hacer un arrume, y poner los buenos en el fondo, y los malitos (“la guachaca”) por encima. Me gustaba empacarlos en paquetes de 1 libra, para que mi hermanito los fuera a vender en la calle. Me gustaba el orden de los tomates en la bolsa, es todo un arte que la cara buena de cada fruto quedara contra la bolsa, y lo malo hacia dentro.

El tomate me recuerda los domingos, las mañanas, los olores, a mi papá, a mis tíos, a mi infancia, al trabajo, al campesino, las “chivas”, las manos negras, el hogao, los limosneros, la sal.

La sal me recuerda la carne que va pa´lejos. Me recuerda los carniceros. Las brujas. La arepa con mantequilla. Los mangos. El tomate.
Me gustaba coger un trozo grande sal de carnicería, y me lo metía a la boca, y caminaba hasta el puetecito de legumbres de mi papá, y con la boca apunto de reventar por tanta saliva salada, cogía un tomate, el más grande, y me lo comía, y me chorriaba, y me chupaba ese liquido lleno de pepas que se juntaba con la sal, y que era un sabor tan rico, que me dolían hasta las amígdalas.

viernes, 27 de marzo de 2009

Hoy, Balancín y toldo

Hoy caminado las calles de un barrio donde vivimos, vi un balancil colgado en un toldo. Esas dos palabras me recordaron a mi padre y su puesto de legumbres.

Recuerdo que el Balancín de mi padre tenía más años que sus hijos. Es más allí nos pesaron cuando estábamos en pañales.

El, Alirio, quería mucho su fino balancín, en el que pesábamos paquetes de legumbres de 200 pesos, kilos de tomate de 1500 pesos, tres o cuatro kilos de papá para el señor que vendía en el parque, los 8 o los 10 kilos de yuca para la finca del don que tenia un familión.
Con el tiempo, yo, como todos los que trabajábamos con productos que se pesan, aprendí cuanto era una libra, o cuantos tomates daba un kilo.

El balancín estaba colgado de una madera reforzada del toldo viejo, más viejo que mi papá. Nunca fallo la madera, no tuvimos sino problemas de pintura, y de comején, pero bueno, es que pasaron muchas cosas en ese chuzo hecho de tablas diferentes.

Hoy recordé los domingos en el toldo, Hoy recordé que todo tiene su peso exacto.

jueves, 19 de marzo de 2009

Hoy, mientras la lluvia

Hoy, si en gmail no escampa, afuera menos.

Mientras comíamos en la mesa de Punto Link, el cielo soltaba un aguacero durísimo.

Cuando estaba más joven, y no tenía que llegar a ningún lado, y no tenía que cumplir horarios, me soyaba la lluvia, me metía a los chorros, y llegaba a casa feliz. Cuando comencé a trabajar, comencé a pensar cuando caía agua, en los sin casa, en los desamparados, a los trabajadores de calle.

Y en estos meses y años llenos de agua en una ciudad que me vendieron como de eterna primavera, me dan ganas de correr por la mitad de la calle o sentare a pensar mientras veo golpear las gotas contra el piso. A veces me dan ganas, pero la verdad, aprendí a aguantarme.

sábado, 4 de octubre de 2008

Soy un obrero empresario, o eso creo.

Nací en un pueblo, que es casi la esquina suroeste de Antioquia, un departamento que es una esquina de Colombia, siendo Colombia la esquina superior de Sudamérica. Y Sudamérica el culo del mundo.

Vamos!

Abrí los ojos en el seno de una familia humilde.

Viví rodeado de perdedores, ladrones, drogadictos, amas de casa, forasteros, jornaleros, niños y jóvenes comunes y corrientes; o sea, sin futuro.

Todos, grandes y chicos, igual o más pobres y humildes que nosotros, que yo, que mí familia que en últimas es lo único que soy.

Trabajaba con mi papá los fines de semana. Aprendí como se levantaba pa´la comida. Entendí que el mundo es solo dinero, y que el dinero no era lo mío.

Lo mío eran otras cosas, que a la fecha, en pleno año 2008 aun no se cuales, pero mi cabeza, mi forma de hacer y decir las vainas, mi ridícula forma de estar en este mundo me indican que yo debía hacer algo diferente a vender tomates.

Mi papá me decía que yo parecía bobo. Pues que me daba pena gritar, y ofertar, y decir: “a la orden, a la orden. ¡Oiga pueblo sufridor y aguantador de hambre! ¡¡¡Hablo con aquellos que quieren llevar barato!!!”

No! el niño Juan David le pedía su papá que lo dejara trabajar laboriosamente en los quehaceres donde no se tuviera contacto con el mundo, con la gente. Me sentaba al lado de un bulto de zanahorias/papas/cebollas/habichuelas y hacia bolsita que la vendíamos a 200 y 300 pesos, todo esto mientras escuchaba radio, o Alirio, mi papá, le vendía 10 mil pesos a una persona que venia a comprar mil pesos de legumbres.

Nací en una familia humilde, estrato UNO, o más bien tirando a CERO. Pero cuando nací yo, a mi papá le iba muy bien, vendía legumbres en Ciudad Bolívar y el Chocó, me daba regalos cada domingo. Eran tiempos muy felices, supongo porque mi memoria no da para tanto.

Luego nació mi hermanito, Jorge Andrés, más desnutrido y enfermo que un putas, y fuimos pobres de esa época hasta ahora.

Vi a papá trabajar recogiendo basuras, haciendo adoquines, vendiendo tomates, cogiendo café. Lo vi andarse la plaza mayorista y comparar medio camión de mercancías. Viaje con él sentados en los bultos de papa y de almohada las cebollas de rama. Lo vi jugar billar y cartas. Lo acompañe a ver fútbol y a tomar tinto. Lo vi hacer reír a la gente toda una tarde. Él me decía que debía ser un buen cristiano, una persona de bien.

Vi a mi mamá caminarse Medellín con su pobre niño enfermo de hospital en hospital, sin un peso ni para una gaseosa, y de arrimados en casa de amigos. Vi que la humillaran, que paliara, que huyera y regresara con mucha fuerza. La vi hacer morcilla, lavar ropa, hacer aseo general, vender empanadas, tamales y “algos”. La vi embarazada nuevamente. La vi estudiando en la nocturna, La vi levantarse a las 4am para dejar listo la casa a las 6am e irse a estudiar para enfermera. La ví graduarse, la ví trabajar y atender a “paracos” y a “guerros”. Ella me decía que saliera adelante.

Esas son mis dos influencias en la vida. Definitivamente estaba destinado a ser un obrero, hecho a punta de sacrificio. Y bueno, no lo he hecho nada mal.

Me vi estudiar en una escuela donde no se “tenia” que ir de uniforme. Me vi trabajar los sábados y domingos limpiando los tomates o haciendo paquetes de legumbres. No me ví viendo caricaturas los fines de semana, ni ir a paseos de los deportes que practicaba. Alguna vez me vi repartiendo papelitos por debajo de las puertas, y vender una bulto de mangos. Luego, me ví jugar y jugar. Me vi leer y leer. Despuecito, trabajar en las mismas benditas legumbres para tomar vino y pepas. Después me vi graduarme del colegio, y no me vi en la excursión. Me ví gritando en la popular sur del estadio, y también estudiar ingles en un instituto de garaje. Me ví vagar por un año. Me vi beber y beber. Luego me vi estudiando en Medellín dizque televisión, y también me vi pasear por esta ciudad-pueblo. Me vi dormir y no dormir. Me vi trabajar en la madrugada digitando en una mensajeria. Me vi haciendo planos de las redes de gas que se iban instalando en los barrios del valle de aburra, me vi revisar y aprobar estas mismas redes. Me vi trabajar como editor y vivir como vendedor ambulante. Me ví hacer videos todos los días,

y hasta ahora sigo viendo y trabajando para vivir del audiovisual, de la ciudad, de lo que he hecho y he dejado de hacer.

En donde he trabajado me han odiado y querido un poquito por ser Juan David Escobar Álvarez. Así, relajado y camellador, vendedor de tomates e intelectual. Obrero y mandón.

Mientras iba trabajando en tantos lados, e ido aportando granitos a una empresa, a un proyecto de vida llamado Punto Link.

No ha sido nada fácil mantenerme, seguir adelante, ser buena persona y menos un buen cristiano. Y lo debo reconocer, muchas veces no he querido serlo. Me forme y vivo de milagro. Hago y soy lo que no debo hacer y ser. Pero que va! Ya cambie el guión. Es más, creo firmemente que no existe destino, solo existe un final, y que ese final puede ser escrito por uno mismo. Ni por un Dios ni una persona especifica, ni un partido político ni por una suerte de golpe. Nada! El poder de uno.

He hecho lo que me ha dado la gana. ¡Si! Mi papá me decía que si quería me podía ir a casa a ver caricaturas, que escogiera, ¿trabajar o vagar? Y obvio, escogí camellar, ahí es donde una se forma, donde se gana para vivir, y se vive para ganar. En el trabajo esta lo peor y lo mejor. A mi familia nos toco lo peor y lo aceptamos con resignación, con dignidad. Pero, por otro lado, como mi mamá, también tenemos derecho a cambiar, a reversar, a entender y aceptar y a mismo tiempo, luchando. Aprender y estudiar es una formula para salir del hoyo. El trabajo no se contradice con el aprender ni el mejorar. Se puede ir para adelante.

Soy obrero porque puedo hacer, pero siendo obrero me he preparado toda la vida para decir, para opinar.

Soy líder (mandón) porque puedo pensar y dirigir, pero siendo el jefe también puedo ensuciarme, obedecer, ser humilde.

Estoy hecho con todas las esencias. He estudiado donde y como me ha dado la gana. Como los grandes intelectuales. Mi mamá y mi papá me preguntaron: “¿Para qué sirve Producción de Televisión? Y yo les respondí que no tenia ni idea, pero lo quería hacer.” Siempre me han respaldado.

Esta semana, en la fiesta del libro de Medellín, escuchen decir a Fabio Rubiano, que la diferencia entre la realidad y la ficción, es que uno es azarosa, y la otra también, pero depende del autor. Que escoger hacer ficción, escribir dramaturgia, inventar historias, es escoger quien ser, modificar la formula, ser creador, ser dios, ser un golpe de suerte.

La realidad es una historia que nos hemos querido creer.

La fantasía es solo una realidad más.

Escogí el audiovisual como lugar de protección, de comodidad. Desde esta vista se puede saber las verdades de la realidad y las mentiras de la fantasía. El mismo Fabio Rubiano continuaba. “La actriz que interpreta a una señora que llora a su esposo, antes de salir a escena esta fumando y riendo con sus amigos de obra, y sale y nosotros le creemos.” Y esa ficción esta basada en una realidad que ya hemos visto “Una señora que llora tristemente el ataúd de su esposo muerto” Pero todos desconocemos si en la ultima cena de la pareja, la esposa no le daría el plato envenenado al esposo.

Hay una línea delgada entre la ficción y la realidad. Yo ando de una a otra como Pedro por su casa. Por eso hago videos y audios, por eso cuento historias: para ver que hay detrás del telón, y eso, como dice Rubiano: “Eso me hace feliz”.

Soy un obrero que anda entre las mentiras y las realidades, soy un empresario que vive de contar historias creíbles.

Y entonces,

¿Cómo sigue la historia?

Ni idea. A veces quiero desistir de escribir un guión que nadie comprende ni respalda, pero es la única solución que tengo para seguir vivo todos los días.

lunes, 23 de junio de 2008

La vida realmente ha estado en veremos

Hace unos días, no muchos, puede ser antier o el sábado, o quien sabe? tal vez es desde la semana pasada, en fin, la vaina es que ya no recuerdo, ya no grabo casi nada en mi memoria porque siempre está borracha, ya no entiende, ya no escucha.

Claro, uno al verse así se pregunta:
¿es hora de cambiar del todo?
o mejor
¿le saco vacaciones de mitad de año a ésta personalidad que me acompaña hasta el día de hoy?

Es que pienso y siento que ya laboralmente termine un ciclo. Un mini ciclo. Yo se que todo lo mio es mental, pero que fuerte es todo en medio de años trágicos y mágicos, en meses de convulsiones y triunfos, en días realmente raros-extraños-y sin nombre.
Mi trabajo es lo que me sostiene, es el que me da unas horas para la agenda, muchas responsabilidades, aprendizajes, y claro, dinero (lo justo, pero da).

Entonces, logrando quedar vivo de este ultimo ciclo que fue puro Word, proyectos fallidos, guiones, mucha casa, harto (jarto) PC, poca acción y bastante interacción, en fin. Un semestre de quietud física y de exigencia mental. Un semestre raro, sin explicaciones, apurado, muy pobre económicamente, pero de una riqueza infinita en las demás cosas.

Acabo de venir del morro (La Asomadera) que queda detrás de mi casa. Llegue todo empantanado y sudado de grabar a los vecinitos, y mientras el corazón se estaba tranquilizando pensaba que ya es hora de divertirme más, de dejar tantas excusas para tantas cosas, de levantarme sin tiempos (sin limites), de vivir los días sin el afán de tener afán sino con la fuerza de hacer las cosas bien, de soñar con el amparo de la fe que todo va bien (y sin el miedo constante de fallar). En ultimas, sin tener una fecha ni un horario para el corazón y la razón, solo vivir, y para eso se tiene toda una puta vida...
¿Y si me equivoco? Pues nada, eso es normal en la selección natural de nuestra raza.