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lunes, 7 de junio de 2010

Día festivo. Dizque de Corpus Christi

Me levante de un tirón. No hay otra forma de despertar por éstos días para Juan David. Eran pasadas las 10 de la mañana, y después de tomar agua, abrí la puerta para darle comida a los gatos, y cuando llegaba al balcón con mi bolsita Gatsy (Mira Whiskas!) vi el altar que los vecinos tenían ya montado.

Pregunte por twitter, y alguien me recordó que mañana, o sea hoy, es el Corpus Christi.

Ahhhh! el famosisismo Corpus Christi. Hace poco me vi un video (por aquí el promocional de la serie), y recordé el nombre, que así me lo explicaran con imágenes y palabras, no entendí muy bien que era.

Una fiesta con muchos elementos profanos, al rededor del cuerpo del cristo, y eucaristía, y no sé qué más. En el pueblo, recuerdo unas lindas procesiones con una cruz que estaba atrás de la iglesia, y que yo miraba cada que entraba al "recinto de dios", y unos trajes bellisimos, y misioneros con sandalias roídas, y con cánticos todos bacanos.

En mi cuadra, al momentico de la escena de la comida de gato, vino un montón de gente, y rezó.
Y momentos después, los vecinos desbarataron el altar, y en bolsas, se lo llevaron.

Disfrutemos de un día de fiesta, para los que trabajen en oficinas, y no sean independientes. Hay que gozarlo, así no lo entendamos, ni lo celebremos.

Otro día consigo el video que me ví, y nos lo vemos juntos, y le ponemos cuidado.

domingo, 31 de enero de 2010

A propósito de fuentes e informantes

Estoy leyendo los textos para las clases de mañana, y en uno de ellos, De Gwyn Prins (Formas de Hacer Historia) en Capitulo "Historia Oral", encontré un parrafito que nos puede ayudar a seguir la discusión de 100 mil pesos a estudiante que se convierta en informante de la fuerza pública.

Dice Prins, que Slim y P. Thompson escribieron un libro inspirado en la tradición de la historia oral para dar voz a los sin voz, y también para corregir las investigaciones hechas por hacerlas. Y advertían:
"Hay muchas formas de aprovechar el conocimiento patrimonio de los pobres, de las minorías y de los impotentes" dicen: "El estudiante de antropología (y de todas las ramas sociales y humanas, agrego yo) obtiene un titulo y un prestigio académico; el asesor de desarrollo firma un contrato libre de impuestos; el fotógrafo de prensa se reserva el copyrigth de imágenes humanas exóticas y el ambientalista obtiene un sonido sensacional, pero ¿Qué es de aquellos que comparten sin cobrar sus opiniones y experiencias? ".

Buena pregunta. Y precisamente ayer vi en Telemedellín en coproducción con Teleantioquia (pasión por lo nuestro), "Camino al Barrio", donde tenían "expertos" hablando de la importancia de la colaboración de la gente para construir historia, cultura, etc.
Pero, pero, cada llamada recibida al aire, por gente de los barrios, madres y padres, coincidían en los mismo: "Expondrán a los chicos a un riesgo gigantezco por casi nada", y, "Porque no apoyan otras actividades que ayuden a los jóvenes".

Hay cantidad absurda de columnas acerca del tema. Los blogs y el twitter esta echando fuego por tales medidas. Esta semana seguro hay graffitis.

Y mientras eso, el gobierno implanta medidas para frenar la guerra de "bandas emergentes" en las comunas de Medellín, y la gente aterrada solo atina a quedarse en silencio y esperar el tastaseo, y la Personeria apenas levanta la mano, y muévansen `fierros´ en las esquinas, y pasen `tombos´, y suena que suena el helicóptero.

Con Alcalde intelectuales que toman medidas de guerra, y no escuchan y no entienden a la comunidad, y que la ciudad se le esta saliendo de las manos, yo no quiero ni asomarme a la puerta.
Y grabar videítos, ya no se puede con tanta frescura como antes.

"Estamos en guerra, y usted no se imagine qué es eso. Usted que se va imaginar! Usted está por fuera, sano. En cambio nosotros, que hemos vivido toda la vida por aquí, ya estamos asustados".
Eso me decía un vecino, que normalmente se hace en la esquina, pero ahora estaba en la sala de nuestra casa, para hacer lo mismo, pero sin el `azaris´ de que pase una moto y lo mate.
Porque hay una guerra de bandas. Por territorio. Hay precio por cabeza. Más por los jefes, poquito por los rasos, y un tantico más por policía asesinado. Y cuando alguien le gana la "plaza"al otro, toman el barrio como suyo, y eso incluye mujeres, y los hijos de las señoras de la cuadra (que eran los de la esquina y la bandita), y la plata de los tenderos, y largos y dolorosos (y hasta creativos) etcéteras.

Eso por lo visto nadie le esta poniendo cuidado. La prensa sigue el juego de la fuerza. Los habitantes no armados, impotentes, y silenciosos. Y los armados, están locos (drogados), irracionales, y con dinero y armamento hasta en los dientes.

jueves, 7 de enero de 2010

La vecina tenia oriando la cobija peluda

Cuando volvía de la calle, vi el perro de cabezas de la cobija gigante de la vecina que colgaba en su balcón.

Prueba de ello, la foto.

Con la moto prendida, para que no se apague y pueda subir el resto de escalones hasta la sala de la casa, saco mi cámara y le tomo dos bellas fotos a la cobija matrimonial de los vecinos de Sonsón. Siempre hay vecinos por las ventanas, en los otros balcones. Los siento en la nuca mientras abro la puerta y evito que el gato blanco se salga, me devuelvo por la moto y veo los ojos que se mueven en las ventanas y endijas (ojalá algún día cuelguen su cobija, y les tomo , foto), y meto la moto a la casa de puerta blanca, bajo la pata, apago el motor, voy y cierro la puerta, y en mi mente resuena solo una palabra: "Gobelino".

Como 20 años se me devuelve la mente. Y claro, ahí está el gobelino de dos tigres (jugando?) en una pradera decorando la sala de "Lelis", la mamá de Bayron y Leandro.
Eramos como hermanos, porque nuestras madres parecían hermanas.
Pero el de los tigres no me gustaba tanto, como el de un banderillero clavándole esas cosas a un toro fortachón. Tenia más vida, aunque la escena prepara una muerte. O sea, en la sala de mis amigos había dos gobelinos. Lo máximo.

En casa solo teníamos un cuadro con el puente de San Francisco, o que se yo. Pero gobelino no tuvimos.
Bueno, si cobija grande y peluda. Mi papá la llamaba: "la ecuatoriana" (porque la venden los indigenas de Ecuador). Nosotros, mi hermano y yo, simplemente "la peluda". Y teníamos que sacar todas nuestras fuerzas para doblarla en la mañana cuando mi mamá nos ponía a colaborarle en el arreglo de casa. Cualquier cosa, incluso trapear, que doblar esa "oso".

De eso me acordé mientras la frescura de mi casa me recibía a las 12 y media de la tarde.

martes, 8 de diciembre de 2009

Hoy, Prendiendo Velitas

Como en muchos Diciembres de mi vida, el día 7, o el 8, salimos a la puerta con un paquete de velas compradas en cualquier lado, y unas tablas sacas de cualquier lado y nos sentamos a prender velitas.

Cuando niño la abuela nos dijo que eran velitas para la virgen. Ya cuando pelaos entendimos que eran velitas para la “candelada del diablo”. Y ahora, sospecho que son velitas para que me den calor y me permitan pensar al ritmo del fuego que consume unos palos de parafina de colores.

Y como este barrio es demasiado tranquilo, y el unico peligro que tenemos (hasta ahora) es que el gato se nos vuele, pasamos la noche ahi afuera, tapando vientos, cuidando fuegos, tomando agua.
Comimos “mecato”, arepa de chócolo, y hasta natilla con buñuelos.
Y dejamos pasar la noche. Tranquilos. A ritmo de emisora “bullosa” y humo de las carnes de los vecinos. Y las papeletas de los adolescentes del otro lado.

Me gusta derretir pedacitos en otras velas, para que duren más, y para ver caer los colores, y para quemarme, por supuesto.

El día de las velitas, es un día bonito. Podría decir tantas cosas. Las velitas que encendí hace años en Cumbre Carmelo, o en Belén Granada, o el San Judas, o las que no prendí, pero que vi cuando camine los barrios...

Ahí les dejo una luz, pa´la virgen, o para usted mismo, no se queme.
Comenzó navidad!!

domingo, 29 de noviembre de 2009

Panal en un poste

Caminando por la calles de Medellín, haciendo zig zag por los barrios para llegar rápido y
evitar los ladrones de esquina concurrida.
Así fue como me encontre el panal "mierdero", como lo llamabamos en el barrio.

Siempre yo evitaba que alguien lo patiara. "Parce, qué le están haciendo las abejitas a usted?"
Había que peliar, porque la sensación animal de patiar y destruir y matar una comunidad de una especie más pequeña, es casi inevitable en los hombres de estos tiempos.

Hasta me quedaba mirando cómo trabajaban, cómo zumbaban. Y cuando iba ya a una cuadra de distancia, veía a un niño agacharse, y después correr, y hasta ahí llegaba mi conexión con las especie, y animales, y vidas.

A las mierda las abejas y sus casas en cualquier hueco, y a los hombres tan estúpidos y juguetones!

domingo, 8 de noviembre de 2009

Hoy, El "Algo"

Con estos aguaceros tan horribles, que te obligan a no querer hacer ná, mi hermano entra a la casa con dos paquetes de arepas de chocolo, y un quesito.

Que los “muchachos” nos dan de a una si se las calentamos.

Hoy, calentamos el “algo” del parche de La Mansión de Villa Hermosa.

Hicieron “vaca”, y para el frío y la “come trapo”, que mejor que el Chócolo.
Mientras íbamos y veníamos, las arepas se calentaban, y los datos de seguridad iban saliendo.
“Que esto está caliente”. “Que hay un nuevo man que quiere mandar”, “Que si no se dispara, se rotan los fierros” y así calentamos 10 arepas con quesito.

Mis abuelas nos enseñaron que a eso de las 3pm, se debe parar la vida para comer algo caliente con parva, o lo que te encuentres, pero comer “algo”.
En los barrios de Medallo que te pidan agua, o que te caliente una arepa, es normal.
Mientras los ordenes económicos y de seguridad se mueven y la ciudad crece y se moderniza, todavía por aquí tenemos las tradiciones más clásicas, a pesar de que de las abuelas ni los huesos quedan.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Hoy, romper vidrios

Estaba entrando la moto, y mire para atrás, y un niño le puso conversa a mi hermano. Yo entre la moto, y mi hermano cerrando puerta y descargando me dijo que habían quebrado un vidrio.

“Ahí echandome la murga, dizque un niño que paso quebró el vidrio. Que no es de por aquí”.

Fui a la pieza, encendí el bombillo, y vi los vidrios en el suelo

Espere hasta el otro día para tomar las fotos del vidrio y la ventana, pero salí en la madrugada, pero cuando regrese, mi hermano me recibió con la noticia que había quebrado otro.

El balón queda en manos de esta casa, y sabemos exactamente que estas ventanas son un objetivo muy apetecido, pero nunca pensamos que los chinos iban a quebrar dos vidrios, y los adultos (hasta la fecha) ninguno. Ya nos lo habían advertido, ya lo esperábamos. No sé si lo pagaremos, eso no sé.
Devolvimos el balón, con el grito de “no volverlo a hacer”, de lo contrario, “lo pagan”. Tal y como nos habían dicho toda la vida todos los “gruñones” que nos rajaban los balones y llamaban a la policía. Ya somos grandes, ya estamos de este lado de la película.

Cuando en San Judas quebrabamos un vidrio, corríamos hasta la esquina, y allá discutíamos quién se haría responsable o si no había que pararle bolas o si teniamos que ponerle más cuidado en la próxima. Siempre odiábamos al que rajaba el balón, o nos echaba a los “tombos”, y luego le dábamos con más ganas a la pared donde estaba el enfermo, o en la parte del garaje que hacia más bulla, o a la columna que sabíamos que tenia una repisa llena de cerámicas.

Entendemos a los niños, por eso les jugamos con la estrategia más efectiva, no siendo chévere con ellos: No darles agua, ni ponerles conversa, ni respondeles las preguntas.... no pararles bolas hasta que no se pongan serios y dejen de poner los vidrios de malla.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Hoy, menos mal no paso nada

Después de una noche de trabajo frente al PC, y de escuchar unos tiros afuera, y correr a pagar la luz, y correr a la ventana, y esperar un rato (que terminase los 12 tiros), y salir al frío de Villa Hermosa, y correr hasta el mirador, y allí estaba empezado a llegar gente a mirar qué había pasado, y nos encontramos una muchacha con un tiro en el brazo.

Hoy, después de ver llegar policía, y de ver los irse, y claro, de quedarme solo trabajando en la noche, y asomarme en la ventana (de vez en cuando), y ver aparecer en la soledad del barrio a los muchachos que estaban sentados con la chica, y que se tiraron por el volaó, y que están sanos y salvos, me acosté pensando en mi niñez y sus balaceras, y me levante temprano para ir a la oficina, y me pare en el mismo lugar donde estaba la chica anoche preguntándose si esa bala le cogería el hueso, y mire para el suelo un rato, y cogí uno de los casquillos de una de las balas de anoche, y seguí mi camino.

Me fui a trabajar dejando la escena del crimen solitaria y silenciosa. No quise tomar fotos ahí, porque por la ventanas desde anoche (como yo) están llenas de ojos que miran, y no quiero que me reconozcan como el man de la cámara, sino como el muchacho que viven por ese barrio, y que le da susto escuchar tiros, y que sale (como en su barrio de niñez) a ver qué paso, a ver si se puede ayudar a los que las balas dejaron vivos, y poderlos subir a los taxis, y poder entender por qué carajos están matando los “muchachos”.

Un casquillo de 9mm. En San Judas encontrábamos de 38. Y matan igual. O bueno, como anoche, que la pelado solo tenia un huequito de lado a lado, y que se va oscureciendo al pasar los minutos, y que cuando es en órganos más finos, como el brazo, no sangra mucho.
Desde niños vengo escuchando tiros que suenan afuera, e incluso, muy cerca de mi. Desde pelao he visto las caras de terror de los que están cerca a mi (padres, hermanos, amigos), y aprendimos a apagar la luz para poder asomarnos, con cuidado, a la ventana y ver quién es el matón, cómo iba vestido, qué fierro tenia, con qué mano disparaba, quién lo acompañaba.

Y con muerto en la acera de la casa, claro que aprendimos a no salir de una, ni a estar cerca de la puerta, y a salir cuando ya sentíamos bulla afuera, y claro, ver que era el "mono", el "cholo", "Pérez", Don Gustavo, en fin, tantos y tantos que han matado en el mismo ballet:
Alguien que esta tranquilo, otro que no esta tranquilo y que con un aparato moderno le apunta, y suenan unos ecos fuertemente, y cae aterrado el que estaba tranquilo, y corre y desaparece con cara alucinada el matón, y segundo después, alguien chilla el nombre, y luego no paran los chillidos nunca, y los pesares, y busquen un carro “ligero, ligero”, y todos nos contamos cómo fue la “película”, y esperamos largas horas (y ahora supongo que semanas y meses) en enterarnos si había muerto, o si quedo bien, o quién fue el matón.


Menos mal anoche no paso nada. Una chica aterrada, con su brazo herido, y jóvenes apareciendo aporreados por la caídas y la corrida.
Luego, seguro, nos daremos cuenta por los disparos, quién sigue, a quién si matan. Una tristeza, este barrio es una delicia, es el paraíso, pero con sus calles llenas miedo, de balas que atraviesan cuerpos, de cuerpos que se salvan y buscaran venganza, de familiares que preguntaran llorando por el ser querido que esta en el piso pintando la calle de rojo.

Este post no es de violencia, ni de recalcar que medellín es una ciudad tranquila, eso todos los días lo entendemos más, pero lo callamos con amor. Este texto es para decir que no es justo que el control de la población este en manos de argumentos, ideas, y vidas sin sentido, en muertes inútiles, en días de tanta tristeza innecesarias. Hasta encontraras alguien que diga que el chico que mataron se “lo merecía”, “ya estaba pasado”, “menos mal”.
Si no me hubiese tocado ver morir tanto con la promesa que con eso seriamos mejores, estaría de acuerdo con esas expresiones. Pero nada, lo que vemos, es que estamos peores, porque nos matamos entre los amigos, y en el futuro lo único que habrá serán vacíos en casa, en esquinas, en el partidito de fútbol del domingo, en los corazones, y en la sociedad que esta podrida porque cree que matar es la solución de extirpar los odios y los amores, y porque los que quedan vivos son los de más mal corazón, y sobre todo, que no tiene ningún sentido quedar vivo sin tener rival, sin tener con quien discutir, sin la posibilidad de encontrar un contrario que te haga pensar y equivocar, sin disfrutar una mujer que te diga que no eres de su gusto que nunca te haría caso.

Cuando entendamos que nos necesitamos, que en ultimas el “mono” si era malo, pero no tanto, y que ni tenia la culpa, y que la mamá es una belleza, y el papá si que cierto, y que si hubiese estudiado o tenido una posibilidad de un trabajo bacano, donde te traten bien, donde hagas amigos, donde piensen otras cosas que no sean las balaceras con las que crecimos.

Seguro vendrán otros ecos. Seguro correremos de nuevo. Ojalá los proyectiles no peguen en nuestros cuerpos, es lo mejor que puedo esperar.

domingo, 16 de agosto de 2009

Hoy, Marañón

Iba a coger la loma más dura. Estaba muerto de sueño, el sol me tenia jodido, y un marañón corría libremente por la calle.
Hoy, vi que estaban cogiendo marañones, y me comí uno que se rodó.

Había Marañones al frente de los Loteros, en mi barrio. Y también en la finca de los amigos. Y sobre todo, en la finca de Los Vélez.

De todos comí. Más maduros que verdes. Los verdes me hacían hacer malacara, y me daba agriera. Los maduros son dulces, jugosos. Es como comerce una fruta que en su interior tenga algodón húmedo. Una delicia.

Hacia años no comía. Y como siempre, comí hasta que me quito la sed.

Hoy, no fue robado como cuando niño, o de afán mientras íbamos al colegio. Como siempre, gratis, gracias a los arboles que han crecido afuera de nuestras casas.

lunes, 18 de mayo de 2009

Hoy, mi Hermano jugando el Pateíto

Mientras yo en las misma de siempre: Sentado frente al PC, y él por ahí, dando vueltas a sus cosas y pensamientos, sentado en el quicio de la puerta.
En un domingo cualquiera de sol, mi hermano entro corriendo, me dijo que terminara de hacer el almuerzo, que hoy los “Patos” lo habían invitado a jugar.

De los Patos, el de verde.

Recuerdo un día en la cancha del colegio, que un zurdito le metió un balonazo en la mano y se la quebró. Yo estaba en el tercer equipo, y vi la maldad del man, y el dolor de mi hermano. Lo montamos en una moto, y yo corrí a llamar a mi mamá.

Y jugué con él en las casas donde vivimos. Y en la calle adoquinada y en la de cemento, y en el empedrado, y en la placa polideportiva, y en la manga del estadio, y en el peladero de cualquier parte. Nunca me gusto tenerlo en mi equipo, pensé que no era justo para él, ni para mí, pues siempre eramos rivales.

Lo veía volar, pelear, estar rojo y gritar. Nadie se metió con él, todos lo queríamos, era un figura para jugar (y en la vida), y además era mi hermano. Y no es que yo era un “duro”, ni nada de eso, era el amigo o parcero del “duro.”

A veces pasaba por la escuela donde estudiaba, yo tal vez estaba en Quinto de primaria, y él en Tercero. Y lo observaba un rato desde lejos, todo sucio, pelíon, sonriente, y pensaba en esa época, y ahora aun más, que no era un buen hermano, que he dormido al lado, (y vivió toda la vida juntos), y no conozco, y no soy amigo de Jorge Andrés Escobar.

Así somos nosotros. Silenciosos, pelíones, y jugadores de fútbol a morir.

Yo ya no juego fútbol, y él ya no es frágil
Yo no soy amigo de “los duros”, pero él aun es querido por todos.

jueves, 16 de abril de 2009

Hoy, Las Cuotas

Hoy tocaron la puerta. Sabia quien era, entonces pensé que no tenia un peso, o tenia poquito.
Abrí la puerta, y le dije que esperara. Fui a la habitación y encontré solo un billete de 10mil. Eso le di al “Cotero” que me vendió dos “Puff” que aun no usamos.

Recuerdo que los que vendían por cuotas pasaban por las calles con sus aparatos y cositas para la casa, y antojaban a nuestras madres de cuanta novedad. Recuerdo que sacarle algo a “los Coteros” es la única forma que tu papá era capaz de adquirir cualquier cosa para el “rancho”. Recuerdo que todas las casa tenían las mismas cosas, porque le compraban al mismo “Cotero” . Recuerdo que siempre estábamos colgados para las (en plural) cuotas “de esta semana”. Recuerdo que mi madre fue muy buena paga. Recuerdo que mi padre es muy mala paga.

En mi mente están frase como: “Buenas, vengo por la cuota”
“La otra semana”. “Solo tengo 2 mil”. “Venga mañana”. “Dígale que no estoy”.

Recuerdo que mi prima estaba casada con un man que se ganaba la vida vendiendo a Cuotas. Recuerdo que con tres cuotas que uno pague, el articulo ya esta “libreado”, lo demás es pura usura.
Tengo claro no tener deudas, ni prestamos, ni cuotas que pagar. Pero también recuerdo que nunca me ha importado tener nada, pero que a veces es bueno como ejercicio para conseguir metas, logros, sueños y gusticos.

miércoles, 1 de abril de 2009

Encuesta de seguridad

En la mesa, aun sin llenar los espacio en blanco, reposa una hoja, que suponemos nosotros es de la Policía de Laureles por sus preguntas, pero como no hay ningún logo, ni teléfono, ni dirección, se nos hace extraña.



Igual, así sea que NO llenemos la encuesta realmente, porque nos da desconfianza, hagámoslo virtualmente. Nada nos cuesta responder entre todos este pequeño cuestionario.

Ya ustedes les cambian el barrio, la ciudad, el país.
La policía no, porque es la misma de mala para todos.

¿Listos?


¿Nombre?
Juan David Escobar

¿Dirección?
Barrio El Velódromo y Villa Hermosa.

¿Tipo de Residencia: ¿Comercial? O Residencial?:
Ambas.

¿Tiempo que lleva viendo en el barrio?
1 año Velódromo. 3 mese, en Villa Hermosa

Eso es la ficha técnica. Ahora sí, a contestar con el corazón.

Modulo 1: Percepción del Servicio Policial

1. La presencia de la policía en su sector es:
A- Nulo. B- Esporádico. C- Permanente

Pues, siendo sinceros Esporádico, tirando a nulo.

2. La cantidad de policía en el sector es:
A- Suficiente. B- Insuficiente

Obviamente, Insuficiente

3. Cuando se requiere la presencia de la policía, esta acude:
A- De inmediato. B- de 2 a qué. C. Ó más de 20 minutos. D. No acude.

A mí me han robado por el sector, hace años, y a alguien hace poco, y nunca acudió.

4. La policía del sector le inspira:
A- Confianza. B- Desconfianza. C- Indiferencia.

Es una pregunta difícil, toca muchos temas a la vez, pero yo diría que es un sentimiento de desconfianza con muchas ganas de tenerlos en la indiferencia, pero como está la situación, es mejor saludarlos y tenerlos de aliados.

5. Cuando usted ha acudido a un policía, ha recibido un trato:
A- Malo. B- Regular. C- Bueno.

Siempre es regular. Lo miran a uno como ladrón, lo maltratan a uno verbalmente, y muchas veces uno siente que no hacen lo necesario, pero que la pereza no los deja actuar.

Modulo 2: Percepción de la seguridad del barrio (llenen la casilla)

6. La seguridad del barrio en los últimos meses ha:
A. Disminuido. B. Sigue Igual. C. Aumentado

A pesar del pie de lucha que en los últimos 7 años ha aumentado de forma acelerada, lo único que ha cambiado es que ya hay muchos policías en motos de última generación que nunca están en los sitios del delito. Y bueno, si hay mucho policía, uno se da cuenta porque se mantiene todos juntos, en los parques comiendo, afuera de las disco viendo mujeres.

En fin.

7. Los lugares que presentan mayores situaciones de inseguridad son:
Dependiendo del barrio donde este, digo algo diferente.

En el Velódromo, esta la Canalización del metro que es peligrosita. El puente de la 78, que ahí te piden plata, y el mismo mendigo te atraca. La 80, en algunas partes se mantiene hombres bien vestidos prestos a robar con solo la palabra. En el puente detrás de la iglesia, uff! mero atracadero. Y la 78 también, y bajando para pinocho. En fin.

Por Villa Hermosa, lo maluco es cuando ya bajas a Prado Centro. Es que cuando tocas tierra de barrios ricos, todo es más peligroso. Y por Lovaina, ni les digo la calentura que es. Y el sector de Hospital, a veces en las noches hay que poner mucho cuidado.

La respuesta general seria: En Cualquier zona medio oscura y no oscura, hay peligro. Esta ciudad es una selva.

8. Cuáles de las modalidades delictivas pueden afectar su sector.
A. Hurto Calificado con arma de fuego. B- Hurto simple: raponazo. C- Hurto de Vehículo. D- Huerto después de sacar plata . E- Hurto con arma blanca. F- Hurto Residencia. G- Hurto parcial de vehículo. H- Otras.

Por aquí en el velódromo, aunque en la encuesta pide que solo una, es mejor ser sinceros y decirles que por aquí roban de todas las modalidades.
En Villa Hermosa aun no he tenido el gusto de ser atendido.

9. A qué horas del día o de la noche se siente más inseguro en su sector:

A todas horas.

Modulo 3: De la Convivencia

10. Conoce a los vecinos de su sector, cuadra, edificio.

Nada. Solo nos reconocemos cuando nos vemos en la calle o en la tienda.
Y por la casa, en Villa, tampoco. Poco me mantengo, entonces solo conozco al bacán de arriba, y al señor de la tienda.

11. Sabe si en su sector residencial hay algún sistema de seguridad comunitaria:

Si. Una alarma comunal que suena todos los días, y que nadie le presta mucha atención. Y, ah, los señores de los pitos y bolillos, que andan en bici, y a los que nunca les damos un peso.
En Villa en las noches escucho el pito de un vigilante, pero nunca lo he visto, y menos le he dado plata. Nunca doy, me parece que eso es una estafa masiva, para eso existe la poli, no?

Gracias por su sinceridad, es por su seguridad.

Como se han podido dar cuenta, la encuesta muestra que tan solos y miedosos estamos. Tanto, que te hacen pensar que esta encuesta fue enviada por los delincuentes para comprobar cuán cagado de miedo estas. O los mismos señores de la seguridad comunitaria, para luego decir que ellos son necesarios, que miremos las estadísticas.

viernes, 20 de marzo de 2009

Hoy, las tiendas

Hoy, y desde niño me ha encantado ir a la tienda. Ese trayecto mágico entre casa y ese local, ventana, reja, vitrina o chaza, que algunos llaman tienda, otros abarrotes, ahora dizque Mini Mercados, y pronto no serán otra cosa que “microempresas que venden artículos de consumo”.

Recuerdo con cariño a “Doña Logarda” a “Don Gustavo” a “Doña Leonila” a “Don Juve” a “Don Bernardo” a “Don Jaime” al “Doctor”. En fin, tantas partes donde compré chucherías: confites de aguardientes, gomitas, chocolatinas (para el álbum), galletas, un bombillo, una libra de azúcar, las toallas higiénicas para mamá, el plátano, el bon your, la cerveza...



Hoy compre bananos en una tiendita que se parece mucho a las de mi infancia. Y el que vende, es un señor de esos que han estado ahí, vendiendo bananos, caldos maggies y cigarrillos President, toda la vida.

La tienda es una preciosura. Uno se puede quedar mirando los armarios repletos de artículos que tienen la misma edad de uno, y que aun están a la venta, y que me recuerda olores de panela revueltos con maíz, a parva metida en papel periódico, a confites de anís.

lunes, 9 de marzo de 2009

Brigadas proseguridad del barrio, entrega del pito



Yo no estaba en casa. Pero en casa si había gente.

No fuimos al Parque el Pinocho, porque el miedo se tiene que vivir mientras van pasando los días, las horas, los segundos. Hay que trabajar mientras las balas. Ya lo hemos hecho, porque no seguirlo haciendo, pensamos mientras “camellamos.”

Ya tenemos el pito, y un volante.



Pitaremos cuando sea debido. Pero rogamos fuertemente, para no tenerlo que hacer.

Y, a sabiendas que cada recomendación de seguridad que la Policía Nacional nos comparte para tener un barrio más tranquilo, significa estar más paranoico, más intranquilo y con mucho más miedo; igual, estaremos aun más pendientes y atentos. Es por nuestra seguridad y la de nuestra empresa.

Y recuerde habitante de esta ciudad de miedo:

“La monotonía, la cotidianidad y la indiferencia, son la fortaleza del delincuente”.

Te lo dice la Policía Nacional de Colombia, la mejor policía del mundo.

sábado, 8 de marzo de 2008

Desde el balcón de la casa de mi mamá, que en ultimas es mi casa.

Fui al pueblo. Me volé un día para ir por la moto, mi nueva adquisición: una Viva 115.

Salí en la mañana, Trasportes Rápido Ochoa rumbo hacia ciudad Bolívar.

Llegue al pueblito. No estuve en ningún lado, solo en la casa, no tenia tiempo. Mi recorrido fue: La carretera. El hospital. La casa. También en el taller de motos, el hospital.



Me senté en el
balcón de mi madre a leer de la casa Los Pibes del Fondo. Es un libro que me gusta un montón, como el sacol a medio acabar. Debo que escribir algo de el, otra deuda que les tengo, yo soy un chico de promesas, lo lindo que es que algunas las cumplo.




Mientras leía, en la calle que quedaba a mis pies, iban pasando toda clase de personajes.

Los describiré.

La mamá de “Berruga”, Esta como loca, dice mi hermano.

"El coche de Molina". En ese coche nos subiamos hasta la Capilla de San Judas, antes que le soldaran puas en la parte de abajo, donde nos subiamos una recua de pelaos.

Ese es Molina, que vive en "la vuelta", y ¡Vealo! con el mismo rejo que nos pegaba hace 15 años, ¡vealo! (dice jorge).

No se quien es, pero el gordo esta bien gordo, fuemadre, pobre mamá.




“Hernán Tabaco", que tiene (o tenia) revuelteria debajo la capilla, pero lo que vemos, todavía sale todos los días con su carreta y sus bananos. Es un hombre grande, que asustaba a Ramiro.



La embarazada, la niña del frente que la embarazo un mancito que trabaja en la parabolica. (¿entro a la moda del embarazo?)



La niña, subiendo las escalas donde tanto me senté. Lo único malo es que ella va descalza, y hace un calor de 36 grados directos al contador que ella piso.


Martín viendo, el nuevo perro de Aleida, viendo a Amparo, una señora que me prestaba el vhs para hacer trabajos en vacaciones.


La esquina del puente la veranera, mi barrio. Ahora dice El Manzanillo, tal vez no se han dado cuenta que yo aun le digo El Puente de La Veranera...

sábado, 1 de marzo de 2008

las drogas

"Pero no puedo... no sé qué pasa. Tengo que salir de ésta pero es imposible, vuelvo siempre. Si no es el vino, son las pastillas, o la merca. Acá todo queda demasiado cerca. Me tendría que ir de acá. En el barrio o en la villa hay uno que vende merca puerta de por medio. Y si uno golpea en una puerta equivocada, el dueño te indica, sin problemas, dónde comprar. Te dice: golpeá enfrente."

Los Pibes del fondo. (delincuencia urbana). Patricia Rojas.