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martes, 22 de junio de 2010

Uno cuando niño era más bonito

Para nadie es un secreto que uno cuando niño era más lindo, lo querían todos, y era el rey de la casa.

Y si fuiste de los gorditos que cuando nene te disfrazaron de pollito como a mí,

entenderás muy bien que uno se extraña de lo poco atractivo, poco querido por la mayoría, y por supuesto, que ya no hay casa y menos reinato cuando uno ya está grande, o en palabras sabias de mi madre: "cuando ya está uno hueví-rayado".

La bella foto salió de un cajón de un escaparate que abrieron de la pieza del abuelo.

Me regalaron un álbum lleno de fotos, que dicen, el abue me había prometido hacia mucho. Cada niño desde niño con sus gustos va diciendo que va ser cuando grande, cuando sea más feito. A mi me han gustado las historias. Esas historias que se han ido con los abuelos, con los desaparecidos. Y seguro en un momento él y yo pactamos esa herencia.

Ya no visto de pollo, aunque parezca un nene y la gente crea que tengo 20 cuanto de verdad tengo tisiete, y la abuela ya murió hace 17 años y el abuelo hace poco, y mi mamá, la que tiene el marco de la foto sostenido en el aire y trajo a este ex-gordito al mundo, y que ya tiene azúcar (lo mismo que la Virgelina, su madre) y es asintomática (como Valentin, su padre), y ya no es tan linda por fuera (según ella), pero cada vez más se desvive por nosotros, por su nieto, y es una maravillosa mamá de unos niños ya grandes que algún día fueron lindos.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Hoy, El "Algo"

Con estos aguaceros tan horribles, que te obligan a no querer hacer ná, mi hermano entra a la casa con dos paquetes de arepas de chocolo, y un quesito.

Que los “muchachos” nos dan de a una si se las calentamos.

Hoy, calentamos el “algo” del parche de La Mansión de Villa Hermosa.

Hicieron “vaca”, y para el frío y la “come trapo”, que mejor que el Chócolo.
Mientras íbamos y veníamos, las arepas se calentaban, y los datos de seguridad iban saliendo.
“Que esto está caliente”. “Que hay un nuevo man que quiere mandar”, “Que si no se dispara, se rotan los fierros” y así calentamos 10 arepas con quesito.

Mis abuelas nos enseñaron que a eso de las 3pm, se debe parar la vida para comer algo caliente con parva, o lo que te encuentres, pero comer “algo”.
En los barrios de Medallo que te pidan agua, o que te caliente una arepa, es normal.
Mientras los ordenes económicos y de seguridad se mueven y la ciudad crece y se moderniza, todavía por aquí tenemos las tradiciones más clásicas, a pesar de que de las abuelas ni los huesos quedan.

miércoles, 15 de abril de 2009

Hoy, La Virgen

Caminando en bajada, ahí después de la una calle que es muy transitada, en la segunda casa después de la esquina, en la ventana, vi un sticker de la Virgen.

Me recordó a mi abuelita Virgelina. A la Rosa Mistica. Al grupo de oración. A escapulario, a corazón adolorido, a lagrima de sangre, a hijos que se persignan, a amor de madre, a las madres.
Recordé que siempre he pensado que hasta en la religión a las mujeres les toco lo peorcito: Sufrir.

Me acorde una niña que vivia “por la tercera”, y que era sobrina de “Liborino”, y que se llamaba Yuliet (o algoa asi), y que se desmayaba porque la virgen la poseía. Recuerdo verla desmayarse una y otra vez, hasta pillarmele el truco.
Recuerdo ver muchos documentales de vírgenes que se aparecen. Recuerdo mirar a todas las vírgenes con mucho respeto. Recuerde no entender por qué los Cristianos no quería a la Virgen si era lo mejor que tenia el cristianismo.

Recordé que fui muy creyente, y que muchas veces canté esperando que fuese cierto: “Es María la blanca Paloma, que ha venido a América a traernos la paz...”