En un día raro, como si la vida no fuera sino hoy, como si se luchase por un mañana sabiendo que todo termina ya. O sea, un lunes sin sabor.
Hoy, en un día de muchos nervios, de lápiz mirado 2, y de
lluvía, me presentaría de nuevo el examen para ingresar a la Universidad de
Antioquia.

Es mi tercera vez .
La primera, recién salido del colegio, me presente a
Ing. de Sistemas, y de segunda
Ing.
Electrónica. Recuerdo que mi numero de credencial no estaba en los
numeritos de la pagina de El Colombiano. Entonces, no había nada para hacer, y tuve un años sabático.
La segunda, cuando estaba estudiando segundo semestre en el Politécnico, me presente a Comunicación Social, y de segunda, creo que fue Psicología. Mi numero no salio en el tablero que estaba en el bloque 16. Me fui caminando despacio para mi casa, y no le conté a nadie.
Recuerdo el formulario verde que valía como 25 mil por allá en el 99´, y por
ahí 32mil en el 2002.
Recuerdo las taquillas del bloque 16, y las filas por cada letra. Recuerdo estudiar folletos viejos, con ejercicios que no entendías, que aun no entiendes. Y de una se me viene a la mente, las clases que no le preste atención, las clases que me dormí, los numeros y razonamientos que nunca me gustaron.
Recuerdo el puente peatonal cuando pasaba con mi lápiz y mis nervios, y veía pasar a gente que conocía, y otros miles que no, y que alguien de esos, alguien con cara de “
Nerd” que veías pasar era un cupo menos posible para
tí.

En las tres veces he caminado la U de A, en busca de un salón, de una silla, de un examen. Corriendo, medio
apurao, y hoy lo hice muy despacio.
Lo que no cambia, son las mismas expresiones en los ojos de los aspirantes. Ellos siempre se ven más universitario que yo. Pero los muro pintados, ese aire de libertad de la U de A, me han dicho que yo lo necesito estar aquí más que ellos.
Recuerdo que siempre he tenido los pasajes, la credencial, los pasaje, y bueno, muchas ilusiones. Y nada más.


En tres veces me he sentado con valor, con mi lápiz, tal vez un borrador, y una
hojita reciclada, y mi vida de conocimientos. Y en cada respuesta, de las 240 de las tres veces que he ido, me he imaginado pasar, y estudiar, y ser profesional, y estar en la U, y hacer amigos, ir a cine, y hacer la paz y no la guerra...

Siempre he salido fatigado,
adolorido, sin nada de fe.
Hoy me escribieron en un
chat: “...la vida funciona mas
alla de opciones 1234 ...”
Mis papás me han dicho siempre, “-
Hágame mijo, siga adelante, esto apenas comienza.”.
Y claro que aprendí a vivir sin pasar a la U de A, y pude ser profesional de otro lado, y pude pasar mucho más exámenes aun más complicados que este.
En esta tercera vez, trate de recordarme que me sentaba 10 años después a presentar la misma prueba, solo porque quiero estudiar Ciencias Políticas, o Historia, de puro placer, por diversión, como ejercicio de vida.