jueves, 24 de enero de 2008

Algebra, de Baldor




Fantástico libro de octavo.

Se, si, lo se. Es una bobada lo que voy a decir, pero así soy yo. Nunca le pare bolas a ese libro. Era terrible, pero, yo gane la materia con puras frases que llevaba y el profe se regaba a filosofar (la reflexion se llamaba la dinamica). Orlando Blandón. así se llamaba el profe. Más morboso no podía ser, no miraba a los ojos sino a las tetas de las viejas.
Bueno, en fin.
Yo siempre creí, y aun creo, que es el libro escrito allá, en el medio oriente,en tierra de los persas o los egipcios, hombres de los números, por dios!
Y resulta que me entero ayer, que el verriondo Baldor, no es de por allá, sino de por acá. Es cubano. Que rabia. No voy a escribir de este usurpador. Maldito frustrado, perdedor, ja.




en fin, soy una hueva. Muchas veces, casi todo el tiempo, se me derrumban mitos legendarios en las narices y con mucha gente al frente o en una situación donde me tocaba hacer de personaje que sabe. Soy chico de pueblo, no me entero de nada. Ave maría, es que baldor, ¡si es olímpico!


Tal vez, para ponerme irreverente, y que la red me tenga de sospechoso en su base de datos, pongo una caratula moderna, actualizada de el álgebra, del verriondo Aurelio Baldor.



visiten nacos.com.mx, no se quienes son, pero visitelos.

jueves, 17 de enero de 2008

Yo vivo en un país libre. Teóricamente hablando.

Esta semana. No se que día fue, pero es un día cercano a hoy, pensaba mientras escuchaba un podcast de la entrevista a la esposa de un secuestrado, que a mi no me importa nada.

Julito la entrevisto muy temprano. Lo mejor de la W, o de Julio Sánchez Cristo, sucede temprano, antes de las 9am, antes que estados unidos deje de escucharlo.
Una vez entrevisto a un camionero que iba a medio camino entre la puta mierda y Phoenix, y hablaron de comidas y camarotes de carretera. Otra vez entrevisto a una niña empleada del servicio domestico, que desde un patio repleto de gallinas en Barranquilla, leyó un par de poemas y me emociono a mí, que estaba lavando mi ropa interior en un patio solitario de Medellín.

Esta semana entrevisto a una esposa de un secuestrado. Yo no escuche la entrevista en vivo. La escuche después, que es casi lo mismo. La escuche en la noche, en la soledad de mis noches... en los parlantes escuche a una señora que no podía hablar, que estaba llena de dolor y alegría, que decía: " a los Colombianos no nos importa los que están secuestrados". Y tiene razón. Pedía solidaridad, que no nos olvidáramos de ellos, por favor.

No me acuerdo si lloré. Me quede un rato callado, mirando el computador (el cursor, que titila incansablemente). Pensaba que a nadie le importa mucho cualquier cosa que no sea uno mismo. Que a los guerrilleros no les importa sus presos tampoco. Que a la vecina no le importa su vecino, ni viceversa.

Me dije que debería mandarle una carta, todos los días, al secretariado de las Farc, para que se enteren de lo que piensa y siente un man desde Medellín, y para que algún día me dejaran grabar a los secuestrados, me dejaran escucharlos a mi y a mi cámara. Me sobra corazón pero me falta disciplina, entonces desistí de la idea.

Tenia una idea, antes de todas estas ideas, de hacer una camiseta que dijera: "Condenado a vivir". Como una ironía en un país de muerte, que cada segundo que se esta sobre este suelo es un puñado de buena suerte.

La libertad en mi país es más teórica más que otra cosa. Libertad en Colombia es, después de persignarse, un regalo de Dios, nada más. Aquí es la ley del más vivo, no tienes que ser fuerte siquiera. Y suficiente tenemos con hacernos espacio a nosotros, ahora para ponernos a pensar en los otros.

Somos un país de egoístas y mezquinos. La individualidad nos sirve para protegernos del vecino, de las cosas buenas de su vecino, pero no de su maldad. No sabemos vivir con el otro, porque no nos importa .

El más perro de todos los hombres, el escritor maldito e iluminado, la voz de la conciencia del pueblo Colombiano, Fernando vallejo, dijo: “Colombia es un país de asesinos… porque es un país oportunista y traidor… Siempre pensé que iba a morir en Colombia, y lo sigo creyendo. Tengo claro que si vuelvo a Colombia voy a morir asesinado. Colombia es un país asesino".

Y es cierto, todo. Así nos desgastemos en maldecir a alguien que no le importa que lo maldigan, así nos gastemos el tiempo en odiar a Vallejo en vez de odiar a Marulanda o a Castaño o a Uribe. Todo es duro, pero así somos. Aquí no matamos a nuestra madre porque nos quedamos, de pronto, sin quién nos haga el desayuno.

Aquí lo que debemos hacer todos los que hacemos algo de arte es, sin dudarlo un segundo, aprovechar esta Patria malparida y contarla, no cambiarla, más bien narrarla y comunicarla. Con pelos y señales, sin matices y slogan, porque somos un país de derecho y no una agencia de turismos S.A. Nosotros, yo, voy a aprovechar la hipocresía de la sociedad colombiana para aportar mi grano de arena. A esta sociedad a demás de la bala y la pobreza, lo único que recibe con facilidad es la ironía. Contarles a los hijos de puta que son unos hijos de puta, y que se ven una chimba, que lo hacen muy bien. Y así con todo.

Hay que elegir denunciar la vida desde nuestra particular visión, mientras esperamos que llegue nuestra muerte desde la visiones particulares de los miles de asesinos que nos respiran en la nuca todos los días.

Sigo con vallejo, esto fue algo que escribió cuando renuncio a la nacionalidad, vaina pendeja y ridícula pero que firma precedente en esta patria boba:

“el país de la impunidad! En que los asesinos y genocidas andan libres por las calles, como es el caso de los paramilitares, con la bendición de su cómplice el sin vergüenza de Álvaro Uribe que han reelegido en la presidencia. Desde niño sabía que Colombia era un país asesino, el más asesino de la tierra, encabezando año tras año, imbatible, las estadísticas de la infamia. Después, por experiencia propia, fui entendiendo que además de asesino era atropellador y mezquino"

Tal vez yo no haga nada, que tan solo piense en detenerme un rato a discutir con un policía que le pega a alguien en la calle injustamente, y termine siendo empujado con la punta de un bolillo mientras un tombo me dice: “Vayase, vayase, no se meta que a usted no le importa” O llorar en silencio mientras leo la carta de ingrid, y me seco las lagrimas diciéndome que porque lloro si eso no me importa.

Si. No haré casi nada. Típico de todo Colombiano.

Y para terminar, más de Vallejo. Esto lo dijo en el primer congreso de escritores, reunidos en Comfama en el año 1998:

“Que cada quien hable por sí mismo, en nombre propio, y diga lo que tenga que decir que el hombre nace solo y se muere solo y para eso estamos en Colombia donde por lo menos, en medio de este desastre, somos libres de irnos y volver cuando queramos, y de decir y escribir y opinar lo que queramos, así después nos maten. ¡Y qué importa! Una libertad de semejante magnitud no tiene precio. En uso de esa libertad espléndida que me confiere Colombia, que a nadie calla, me dirijo a ustedes esta noche aprovechando que todavía estoy vivo. ¡Y que se callen los muertos! Con eso de que cualquier vida humana aquí no vale más que unos cuantos pesos, los que cuesta un sicario... ¡Y adivinen quién lo contrató! Esa es la ventaja de vivir en Colombia, de morir en Colombia, que uno se va tranquilo sin saber de dónde vino la bala, si de la derecha o de la izquierda, y así, ignorante el difuntico del causante de su muerte, sin resentimientos ni rencores, se queda por los siglos de los siglos en la infinita eternidad de Dios.
Pero una cosa por lo menos para mí sí está muy clara, pese a lo turbias que parecen que están aquí las aguas: que hoy por hoy el signo de Colombia es la impunidad, que se le viene a sumar al de la infamia. ¿Cuál infamia? La de siempre, la ignominada, la que todos padecemos pero que nadie señala como si nadie la viera porque fuera invisible, y la que nadie nombra como si no tuviera nombre. Y sin embargo sí lo tiene y sí se ve. Es cuestión de querer nombrarla y verla….

…Ni el partido conservador ni el partido liberal ni la Iglesia, que aquí son los dueños de la voz, han hablado nunca por ellos. Por eso de los dos millones que éramos al comenzar este siglo ya somos cuarenta y no nos toleramos porque no cabemos.
Pero estábamos en la proliferación de impuestos. ¡Cómo así que un impuesto de guerra! ¿No se ha venido pues gastando siempre el Ejército una parte enorme del presupuesto nacional? ¿Todo ese dinero qué se hace, qué se hizo, a qué saco roto ha ido a dar? Como el impuesto de guerra lo que nos resultó fue el impuesto de la derrota, ahora estrenamos gobierno con el impuesto de la paz. ¿La paz un impuesto? O sea, como quien dice, que aquí pagamos porque estamos vivos y pagamos porque estamos muertos. Un Estado que no es capaz de protegerle la vida a nadie no tiene derecho a cobrar impuestos. Ni de paz ni de guerra ni de nada. Eso es una inmoralidad….

… En fin, los bandoleros, que por cuestiones de semántica hoy se llaman guerrilleros. ¡Cuánto petróleo no han regado, cuánta sangre no han derramado! ¡Cuánto boleteado, cuánto desplazado, cuánto secuestrado, cuánto asesinado por ellos! Con sus chantajes, con sus cultivos de coca, con sus secuestros, ya tienen dizque de todo: armas modernas, cuentas en Suiza, sofisticados equipos de comunicación. Yo no sé, no los conozco. A mí todavía no me han secuestrado, para quitarme estas regalías enormes que me pagan en Planeta y Alfaguara. Pero lo que sí sé es que también tienen, tienen, tienen «ideólogos». Como el partido comunista de Cuba, vaya, o como tenían antaño aquí el partido liberal y el conservador. ¿Y quiénes serán, qué harán estos señores «ideólogos» del E Ele Ene y de las Farc? Ah yo no sé, no sé qué harán. Serán los que idean los chantajes, los secuestros, y qué tramo del oleoducto hay que volar o a qué sicario hay que contratar para que mate a fulanito de tal. ¿Y habrá posibilidad de negociar con estos «ideólogos», o será pura ilusión, espejismo? ¡No, qué va! Sí se puede negociar, por supuesto. ¿Y cómo? Denles puestos. Repártanse con ellos los puestos, según la fórmula ya probada y requeteprobada del Frente Nacional. Por sus «ideologías», sus convicciones, no se preocupen, que son tan sólidas e inconmovibles como los principios del gran partido conservador y liberal…”

Si quieres leer el texto completo lo encontrás en este link: http://www.galeon.com/ojosabiertos/aficiones1607366.html

Me despido de cualquiera que me este leyendo, me despido viviendo en un país sin memoria y sin corazón. Qué más da, así también soy yo: un sin vergüenza.

Colombia. Toda una lastima.

Fin de la misiva.

lunes, 14 de enero de 2008

Ágora, Historias de las Ideologías Políticas

Por alguna razón siempre termino involucrado en los proyectos, en los grupos, en las cosas sin quererlo, a veces sin necesitarlo, y muchas veces soñandolo.

Soy de un pueblo del suroeste antioqueño donde llega sino el periódico El Colombiano; y eso es nada.

Nunca estuve en grupos importantes. Y si lo hice fue un error y dure poco, o el grupo extrañamente se acabo. Mi educación, mi cultura es un enredadero de pedazos de cosas que vi en la tv, o que escuche en la radio, o que en lo poco que ví en la juventud.
Se puede decir que mi Icefex obedece a la mal educación de los 23 canales de tv de parabólica de pueblo. Saque 298 en el puntaje viejo. Bueno, viejo de los 90´s, porque una profe que me dio filosofía dijo una vez que había sacado en puntaje como 800, y eso era por los 70´s (queriendo ofender a la profe Nubia. Malparida).

Llegue a Medellín. También por error. Venia, el 2 de diciembre del año 1999 a presentarme al reclutamiento del ejercito, nada más. Luego me devolvería, para irme a la excursión, donde no teníamos cupo en hotel, solo comprábamos el pasaje de ida y vuelta y nos alojábamos en la casa de Juan David Quiceno, un parcero a quien en una época le dijeron el nuevo, porque venia damnificado del gran terremoto del Quindio.
La idea del combo que vino conmigo era : Vamos a Medellín, por supuesto no nos llevaban pa´ ningún lado, eso era lo pensábamos. Aunque yo en día de la presentación insistí para irme, para que me llevaran, para que me volvieran mierda, para que me hicieran de nuevo. Suponíamos que nos devolvíamos para irnos de una para Cartagena y santa marta.
En la presentación, a eso de las 5.45pm, en el polideportivo de Itagui, nos dijeron por un megáfono, en la voz de un militar de mierda, general o comandante o una vaina de esas, que los de las filas, o sea, casi todos, en tal fecha, del próximo año, el 2000, fuéramos por la libreta, y que lleváramos plata, que eso valía... (supongo que por mariquitas).
Ese día de la presentación, eso es otra historia, otro día cuento los rostros que miraban ir a su hijo a defender a la patria, esos rostros pegados a una malla.
Lo que si quiero decir es que estaba con dos amigos, que se me perdieron en el momento que rompimos filas. Y a mi me dio un arranque de eso que me dan, una pataleta y dije: como no se nada de ese viaje, nada esta fijo, mejor no voy. Miranda se junto con Julian, un amigo de esos que complican todo, y no me decían nada, a las 45.46pm yo sabia que no habia viaje, pero ellos sabían que si, que ya todo se había solucionado.
Entonces me importo un carajo ese viaje, y me fui a deprimirme a la pieza de visitas de la casa de mi abuelo, en belén Granada.

Me perdí ese viaje, pero vi ,en el estadio en vivo y en directo a Nacional ser campeón. Cante todo el partido. Mande a la madre con palabras todas esas rabia que me tenian, que me tenia y no me dejaban escapar.

punto de giro de mi vida.

Viví donde mi abuelo. Esa habitación de visitas se convirtió en la mía. Allí vi un día en la tv un programa que estaban dando en Canal U, un canal que veía por el rock y porque quería estudiar en la universidad. Estaban dando una conferencia de Juan Esteban Sanpedro, el que creo La banda Francotiradores. El dijo que iba a decir como se hacia la tv. Y lo dijo. Y me gusto, y dije para mi en esa habitación silenciosa y triste, que iba a trabajar en televisión, que me gustaba descubrir y mostrar el truco, siempre , o ¿a quién no le gusta desenmascarar misterios? Eso se tiene que hacer para poder contar alguna cosa, entender (y en este caso registrar) para recrear después, para hacer una visión de autor, la mia.

Deje ese puto curso de ingles que me tenia aburrido y estudie producción de tv en el Politecnico Colombiano. Me gradué en el 2003. No trabaje en tv por un año o algo más. Ya se me estaba olvidando lo que había aprendido. Supongo que en mi casa, y las miradas para mi eran de duda.
Para desbararme trabaje en una empresa de gas natural. Hice millones de cosas como en año y medio. Pase de aprendiz a experto en poco tiempo. Casi me sacan y luego me nombraron jefe obra civil, y yo no sabia nada de obra, ni de civil. Luego rete al gerente, y dos días antes que me echara, yo le renuncie para trabajar como editor en una oficina pequeña, que se llama Publivideo, mi primer trabajo en el medio. Era editor, y yo no me acordaba de nada, no me acordaba como era el programa siquiera (yo porque no le pare bolas a la clase de edicion, ahh!) . aprendí por intuición y en ingles (yo porque no le puse cuidado a esas clases de ingles, ahh!) que era una transparencia y una track. Al principio fatal, muy buenas ideas pero nada de técnica. Luego me volví un teso. Al mismo tiempo Punto Link, la empresa, mi empresa, se estaba formando sin mi. Luego yo entre y otros salieron. Trabaje en punto link, en las noches. Luego en la universidad nacional. Y ahora, acabo de realizar 8 capitulos de Ágora, historia de las ideologias politicas en el canal u. Una recta final de año con todo al tiempo.

Alguien me recomendó. Alguien, siempre guía y ubica a Juan David. Y yo acepte la propuesta.
Nunca creí terminar esos programas. Desde el inicio del proyecto me dio pánico, estaba super enredada la cosa, muy bien en papel, pero fatal en la realidad.

Nunca he tenido memoria. Escribiendo este texto me doy cuenta de lo poco que me acuerdo de las cosas, pero lo mucho que siento cuando las pienso.
La experiencia no es memoria exacta, son olvidos y recuerdos dosificados.

No me acuerdo todo lo que llevo aun niño de pueblo a llegar al Canal U, donde en mi época de televidente iba por boletas, y ahora en la epoca laboral, trabajo al lado de los que dan boletas.

Nunca se como hago las cosas:



Esta foto es de un papelito que me decía que tenia y que me faltaba para hacer en ágora.

Dice:
República (republicanismo)
Naturalismo (Naturalismo del conocimiento)
Cristianismo
Socialismo
Iluminismo
Tao (Daoismo y Sinthoismo)
Platonismo
Islamismo (Islamismo Político)

Sacaba el papel en todo momento, en las entrevista, cuando estaba en la investigación, en cualquier momento lo sacaba del bolsillo. Le hice señas, rayones que significan un montón de cosas, fue mi faro.
Si me preguntas, organizadamente que te cuente cada ideología, te digo sinceramente que no sé. No aprendo para repetir sino para construir. Todo esta dentro de mi.

En los programas de tv, dije lo que eran las ideologías, lo que decía el ensayo y los entrevistados, pero también lo que siempre he pensado del cristianismo o el socialismo, trate de ser sincero, no vender ni ir en contra, solo conté la ideología. Me sorprendí a veces de lo bien que me iba yendo. Y al final salio todo, en los tiempos reglamentarios, y hasta con algunos lujos.

Muchas veces en la desesperación de la noche o de la soledad, me pienso, me veo tan roto, tan partido y triste, a veces mucho. Nunca me pienso, no recuerdo los sucesos antes de los momentos difíciles o alegres, quizá este olvidado las partículas que me hacen, las que me escriben tal y como soy, esos momento que no son ni fú ni fá, pero que son los mios.

Tal vez termine haciendo grandes cosas, pero advierto desde ahora, que es un error muy grave que me den esa responsabilidad.


martes, 8 de enero de 2008

Mi hermano y yo.


Ya me iba para Bolívar. una foto, con mi hermano jorge, porque si, porque estamos juntos, porque vivimos una chimba.
Jorge Andrés Escobar. Más loco que yo. Sabe de todo. Le cae bien a todos. Yo tengo 25 años y el va a cumplir 23, el 30 de enero. Siempre que juega chance hace el 130. Nunca ha ganado.
En la adolescencia dormimos en la misma habitación, pero yo nunca conocí, ni lo conozco ahora. Es una cripta, me confunde. Muy pocas palabras de ellos, y mucha de otros. Es un relajado y un vacan.
Él es muy Escobar, y yo soy muy Álvarez. Quizá nada es perfecto, nunca habrá calma con mi hermano, pero esta conmigo hoy. Hacemos pa´delante en esta vida coja que nos toco vivir.

domingo, 6 de enero de 2008

Una secuencia de tiempo




Hace mucho tiempo, tiempo que me acuerdo pero que confundo. Decir que hace mucho es un chistesito. Fue como a finales de 2004, cuando tenia la posibilidad de acceder a una cámara, me comencé a tomar fotos todos los días. Como era de esperarse, me canse y no volví a hacerlo.

Nunca me ha gustado mirarme, no me gusta como me veo. Pero quería saber si cambiaba, si mí rostro me decia, con el paso del tiempo, si he cambiado, si lo duro de mi forma de vivir cambia mi expresión. Yo supongo que sí, pero yo, aun hoy, no veo el cambio.

Después de la secuencia en el 2005, viene una secuencia más saltada, sacada de la fotos que me tomaron (cuando compramos cámara en casa), y otras que me tome, que en muchos casos era cuando estaba de fiesta. Es evidente que en la parranda hasta uno se ve chimba (pura mentira, puros ojos rojos). Pero no esta muy lejos de mostrar como estoy, a que ritmo voy.

Nunca me estrello lo suficientemente duro para entender...

Ya es hora de parar, de obligarme a una pausa. Pienso como seria mi vida si viviese de otra forma, con más calma, con más planificación, menos atada al azar de todos los días. No se, no se...

Mi rostro esta golpeado, por los accidentes motociclisticos, también por las tristezas, esas que pasan como el viento.

Estas fotos sirven también de espejo maldito, de exposición, de fuga, de anhelo de alcanzarse a ver los instantes y los fondos donde muestran esa tonelada imágenes.... Yo no veo nada, no me veo distinto, no me importa que este destruido. Tengo que confensar que tenia miedo de ver la secuencia. Miedo de verme mal. Pero ese miedo es infundado por lo que me dice la gente, que increíblemente me ve peor, así pasen dos días me dicen que estoy más mal que antes.

No me quiero preocupar por mi rostro y mi cuerpo, quiero leerlos para saber que me ha pasado, que gritos lanzan las imágenes, y ya.

Voy a parar. Iniciare otro punto que no se cuando terminará. Que la fe me acompañe!!

sábado, 5 de enero de 2008

Foto bonita

Estaba caminando, solo, veía pasar la vida de otros que no conozco en los espacios que recorrí cuando niño. Ya es otro el lugar, ya son otras voces. Se siente tan lejos, se ve los dias de antes como ajenos, como ya no nuestros sino de los que lo recuerdan, los que son capaces de traerlos al presente.
Recorrí el pueblo mirando a la gente, encontrándome el pasado, un pasado reciente que contiene lo que yo soy.



Placas Polideportivas vista desde el suelo, desde la acerita entre la calle "Cuarta" y "Quinta" de Ciudad Bolívar.

Estar siempre moviéndose, cambiando de sitios, estar en muchos lados y en ninguno.
Volver al pueblo siempre ha sido para mí un movimiento, literal, de vísceras. Antes me daba rabia, cuando niño que se me terminasen las vacaciones en Medellín. Después me enamore y lloraba lagrimas de una larga depresión pos partida hacia Medellín. Ahora me recuerda que tengo ya recuerdos, nostalgias, y no lloro ni me da rabia.


El puente la veranera, visto desde la acera de "Ramiro".


En el fondo, allá donde esta el árbol, unas veces en la raíz, o entre el poste y el árbol, estaba el hoyo de las bolas (canicas). Jugábamos mañanas y tardes y noches enteras. O nos sentábamos a comer guayabas en el borde del puente sentados en la baranda que antes era de cemento. Tiempos sin días.

jueves, 3 de enero de 2008

Mi familia


Ahi esta mi family.

De izquierda a derecha, y sin bañarse, esta Juliana, la niña de la casa. No la conocía, no sabia nada de ella, hasta me confundía cuando me preguntan la edad que tenia. Tiene 15 años, en julio 17 (o 18?) cumple 16 años. Esta semana hable con ella, bueno, más bien digo que la vi, la escuche todos los dias que estuve de vacaciones, y al final de esos días fuimos a montar en moto y a comer un helado y hablamos mientras rodabamos por las calientes calle de Ciudad Bolivar. Hablamos de bobada, de cosas varias. Tal vez es una niña sin referentes de nada, tal vez pase lo que le pase o que elija para vivir, es culpa que no sabe nada, porque inteligente si es, y tiene un genio el mas terrible (los brazos cruzados como reguetonera lo dicen todo).

Luego, sigue mi hermano Jorge Andres, la anguilla-muñeco-ñeco-flacuchento- tantas cosas le dice al niño. Pero qué? nació muy enfermo. No comía. Era flaco como un africano. Pero unas operaciones en la edad que eran, y, ¡taran taran!, ahí esta, más loco que una cabra. Tiene muchos talentos, se puede decir que jorge es teórico practico. Yo soy teórico, y juliana es (no sé)... Jorge y yo vivimos juntos, desde hace ya rato, unos años. Antes, de jóvenes, de niños, mejor, eramos no de la misma edad, porque yo soy mayor que él tres años. Jodíamos mucho, peliabamos. Hasta no era raro que en una pelea me sacara cuchillo y me correteaba por todo San Judas. Pero con el tiempo el combo, los de mi edad lo adoptaron y estuvo en algunas de mis aventuras. Puedo decir que no hable nunca con mi hermano de verdad hasta que comenzamos a vivir, o cuando comenzó a tener problemas con mamá por las andanzas juveniles y delincuenciales. Me gusta que en la foto este feliz, me gusta que jorge este a mi lado. ahí vamos.

Mamá esta en el centro. Siempre ha sido la columna vertebral de la familia. Aleida Alvarez. Nació en Salgar pero es Concordiana. Luego, en su adolescencia, se vinieron a vivir a Bolívar porque al abuelo Valentin lo trasladaron, o no se bien qué. Mi mamá estaba estudiando tranquila su colegio, hasta que un día, un muchacho se acerco y le dijo si se dejaba invitar unas papitas. Luego con el muchacho formaron una familia. Primero Juan David, después Jorge Andres, luego Juliana. Mientras nos levantaba, y yo estudiaba primaria, ella terminaba en la nocturna su bachillerato. Y después, con demasiado esfuerzo, estudio enfermeria. Ahora se puede decir que ella manda en la casa. Esta semana, un día siguiente de la foto, me llamo y me dijo que ya se había quedado sola, que estaba sola con mateo (su ultimo hijo, el perro). Yo le respondí: "ay ama, así es la vida."
Como gozandomela, es que en vacaciones estuvimos muy junticos.

Mi papá, Alirio, (que siempre queda raro en las fotos), es un hombre de 50 añitos. Su vicio: juegar cartas en la garita. Se viste bien. Se baña dos veces al día y trabaja 3 días de la semana. No sabe leer ni escribir pero es más teso que cualquiera. Le dicen "Pillo". Es que en su juventud dio mucha lidia a los tombos. La generación y amigos de mi papá eran los locos del pueblo. Ya todos ahora son grandes padres de familia. A mí papá desde niño lo criaron para trabajar, para conseguir la comida. Cuando su papá se murió, él desde muy joven tuvo que asumir todo, ser la cabeza de la familia. Desde allí camella en legumbres. Vende al por mayor y al detal el la plaza de mercado del pueblo. Alirio Escobar es un personaje del pueblo. La ultima vez que hablamos fue el 24 de diciembre, le di unos wiskis y nos contamos de todo, como nunca.

Y después, estoy yo, Juan David Escobar Alvarez.