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miércoles, 24 de marzo de 2010

Dice en un separador de libros

Entregué el libro en la taquilla de la biblioteca, y el señor sacó entre las paginas un separador, y me lo devolvió. No era mío, pero el libro lo tenía yo, entonces si es mío.

Mientras iba cogiendo ritmo para salir corriendo a hacer cada cosas que hago a diario, leí la frase que da una cierta razón a lo que digo siempre: que si hay una juventud en silencio, es que todo anda muy mal!

miércoles, 20 de mayo de 2009

Hoy, cuando la juventud no piensa

Hoy, en un día de D.O.S y de escritura de esa sensación, después de discutir con mi hermano el protestar o no protestar ante las injusticias, al ver la frase que me gusta de Fernando Gonzalez en el metro, pensé en alzar la mano.

Pensé en la frase “aquí están hablando los mayores”. “Usted no me conteste”. “Tan altanero”.
Entonces, aprendí a callar.
Pero en la sangre, desde siempre, he tenido una energía para preguntar, para interrumpir, para alzar la mano, para contradecir, para decir que no, para pensar diferente, para no fingir.
Trato de no serlo, pero es imposible, es como si me prohibiese ser yo mismo

Esa característica me ha hecho pagar caro cada palabra, cada acción, cada protesta. No puedo negar que al actuar de frente, te expones demasiado.
“No queremos niños que piensen, ni jóvenes, ni adultos, ni viejos.”

“No se queje, vamos pa´lante”.

Pero para donde, he preguntado siempre!!!

Nadie tiene más culpa de nuestros males, sino nosotros mismos. Dejamos para después, cada discusión, cada tema, cada explicación. Nos la jugamos al olvido, al reticente. Porque “de pronto mañana es mejor”. Y nada, nunca ha sido mejor. Se mueren las personas, o el político o su hijo nos vuelve y nos promete lo mismo.
Ya recordé que por alzar la mano, o por pensar han excluido y matado a muchos. Si, claro, si.

Pero pensar es lo único que te libra de la lucha física y la guerra, y de la muerte por tristeza.

Necesitamos una juventud que piense y arme su futuro, y sobre todo, como no se ha hecho, que lo haga posible. O sea, ya no nos tocá alzar la mano, sino ponerlas en acción.

Ahorrarse un sinceridad, una discusión acerca de lo que pensaste, es como perder horas de vida, es permitir que el azar de las carambolas que hacen la vida e ideas de los otros fueran nuestro futuro.

Si quiere saber por qué siempre ando protestado, lea en pie de este blog.

jueves, 13 de marzo de 2008

Progreso, modernidad, globalización, competitividad...


"Nosotros nos resistimos a que el desarrollo se haga a partir de la muerte"

Gloria Cuartas. Ex alcaldesa de Apartado, a propósito de la situación de la Comunidad de paz de San José de Apartado.

martes, 5 de febrero de 2008

Un pensamiento de alguien que me gusta cuando estaba chiquito

“tengo la disposición más apacible que se pueda imaginar. Mis deseos son:
Una modesta choza, un techo de paja; pero buena cama, buena mesa, manteca y leche bien frescas, unas flores ante la ventana, algunos árboles hermosos ante la puerta, y si el buen Dios quiere hacerme completamente feliz, me concederá la alegría de ver colgados de estos árboles a unos seis o siete de mis enemigos. Con el corazón enternecido les perdonaré antes de su muerte todas las iniquidades que me hicieron sufrir en mi vida. Es cierto; se debe perdonar a los enemigos, pero no antes de su ejecución.” Heinrich Heine.

viernes, 28 de septiembre de 2007

La pared del canalla. Hoy: Árboles.

En mí ciudad, en Medellín, que es donde vivo, donde sufro y existo, donde antes se decía una cosa. Ahora, existen diferentes formas de comunicarse, afortunadamente.
Una de esas formas, son sus paredes. La pared del canalla, grita el dicho. Estamos invadidos de rayas, de manchones políticos o de amor, o de ambas. Luego les cuento que es lo que miro, que grafitis me interesan. Por ahora vamos con los arboles.


Mensaje 1. ÁRBOL Y VENTANA (cerca a las torres del bombona). Un árbol te dice que mires la frase. Una frase que te hace frenar, y si quieres, leer, y si te da la gana, pensar.




Mensaje 2. ÁRBOL QUE PROHIBE (por prado centro, cerca a la clínica que lleva el nombre del barrio).
Un árbol que prohíbe. Un árbol al que nadie le paran bolas.



Mensaje 3. ÁRBOL QUE DISCUTE. (por la calle Barranquilla, cerca a Policlinica)

Unos árboles que se van a llevar y mientras se van discuten entre ellos mismo, sin nisiquiera saberlo. ¡La maldita política!