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jueves, 30 de septiembre de 2010

Ya no tiene el punto

Con 50mil pesos, y varias idas al centro de cámaras, que queda en los bajos del Coltejer, pude recuperar la Lumix que tristemente tenía un punto en la parte superior izquierda, y que dañaba todas la fotos,

y entre más zoom, y más cielo azul, más se veía. Y no era de pixel, era de suciedad, no tenia forma uniforme, digital, el berraco "punto".

Una semana casi para hacer el arreglo. El primer día, corrieron el "punto" para más abajo, y media ahora después, había tres "puntos" más. Luego el lunes. El lunes no estuvo, que para el martes, y yo para más seguridad fuí el miércoles en la tarde.

Creí que la había llevado al lugar equivocado, menos mal me equivoque. Ustedes me entienden.

Una foto limpia, sin "punto(s)", bonitos los alambres porque los pájaros pasan sus días en donde corren nuestras "energías".
Estaba esperando que la cambiaran algo que sonaba en la moto. Lovaina, Medellín.

Otra foto limpia, que no alcanza para estar en Flickr, pero demuestra que ya no hay "punto". Era una tarde fresca, con un sol que acariciaba casi, en el piso 17 del Edificio antes conocido como "Los Espejos". Centro de Medellín.

Y arriba, tal vez el piso 20, con una tormenta acercándose, en la planchita de los pararrayos, grabamos una escena bonita para Línea Tierra, y se vuelve a demostrar que la cámara no muestra "puntos", y que nosotros la pasamos chévere, a pesar del afán televisivo que siempre es nuestro compañero.

y después en la nochecita, hablamos en Todo Lo Que Hay de "Industrias Culturales", dos horas!!, y otra vez vemos que no hay "punto", y que mucha gente en la sala de nuestra casa, y que la ropa blanca me hace ver gordo.

Ahora si, a grabar y grabar, que faltan muchas historias por eternizar.

La cámara es mi arma, es donde me protejo de un mundo complejo, es donde agacho la cabeza sin humillación, es donde grabo mis días, no los que sueño sino los que pasan, como prueba contundente que estoy vivo.

*Fue el mejor regalo que me pudieron dar

lunes, 26 de julio de 2010

un día más de mi cochina vida (Lifeinaday)

Hay días que comienzan al revés, y hasta con música, e incluso uno baila. Como esos días pocos en mi cochina existencia, pero de esos siempre queda el recuerdo por allá en un pedacito de memoria.

Por costumbre me grabo, registro mis días, guardo la monotonía.

Pero ésta vez le metemos nos metemos en la producción de una idea de película, hecha en Youtube, y llamada: Life in a Day (http://www.youtube.com/lifeinaday)

Y como muchas tomas de las producciones, seguro las mías no salen. Tienen algún defecto, o no interesan, o funcionan. Igual, se las comparto.



Hay días en que se gasta lo que se tiene, y otros que se viven con el aire y con el resto de cosas gratis que tenemos a la mano.
Todos los días son diferentes, únicos, sorprendentes.
Lo que no cambia mucho es la gente, que sigue apostando a competir diariamente, sin enterarse, que todos los días deben ser felicidad (o algo que se le parezca).

Éste, un día más, cochino.

viernes, 8 de mayo de 2009

Hoy, Granizo

Vi de reojo que el patio se oscurecía. Alguien en twitter dijo que el día iba a hacer como el de ayer. Sol, lluvia, tarde linda.
Hoy cogí mi cámara, y me fui a buscar la nube que oscureció mi barrio.

Sentí el frió, la maldad, si se puede decir así, de la naturaleza. Estaba en la boca de una tempestad. Me entre. Y cuando estaba aterrizando en el PC, sentí el sonido único del Granizo pegando contra la tierra, las tejas, las motos, los viejitos, los arboles, la ventana, los gatos.



El granizo para mi es como la nieve para el resto del mundo. Nunca había visto granizo, lo había escuchado en las historias, pero mi tierra es muy caliente para una granizada. Fue grande cuando vi una. Aquí en Medellín. Miraba el hielo maravillado. Y me dio miedo. Y me dio risa. Y pensaba que un poquito más y las casas no aguantarian.

Luego, dos tres granizadas. Siempre en la soledad. Donde mi abuelo. O cuando iba en las calles en mi moto. O en una escalas. O en un murito.

Lastima que con el granizo se pueda salir a jugar, ni se puedan hacer muñecos. Eso si, saben muy bueno. Y ver pegar siempre es de buen gusto.

Hoy, como siempre me divertí con la lluvia, y me sorprendí con el clima.

Y al fin, despues de la tormenta la calma, la tarde termino bonita. Muy bonita.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Hoy, Arcoiris en una tarde Marciana

En un día muy lento, pero increíblemente lleno de acción y sorpresas, salimos del metro como siempre: empujando. Y tal vez por costumbre mía, caminamos hacia las escalas del lado de Niquia.

Hoy, mire al cielo y había un arcoiris gigantesco en un Medellín a las 6pm.

Fue como un regalo. Nos equivocamos en la orientación, y terminamos viendo un espectáculo.
Así fueras de afán, te detenías un instante a ver el cielo toxico, y el doble arcoiris que estaba sobre “Buenos Aires”.

Y para el occidente estaba todo el atardecer tóxico. Y más gente pensando en cosas bonitas mientras la tarde iba muriendo.

Recuerdo muy pocas momentos mágicos, pero los he tenido, como hoy.
Momentos de belleza, instantes únicos, simplezas espectaculares, donde alcanzo a decir: Dios se hizo presente.

Dios es la belleza del instante que desde niño me ha sorprendido y me ha enamorado de la vida. Dios aparece cuando una bolsa vuela por el viento, o cuando recibes un beso por primera vez, o cuando un presentador de TV te habla a tí, si a tí, y cuando aprendes algo, y cuando dices una verdad y hay un silencio, o cuando miras al cielo y más que nubes y una promesa de paraíso ves colores sicodélicos.

Y la sonrisa, y el alma llena, y el corazón a toda, y las ganas de correr o hablar con alguien, y decir duro que estas feliz, y que la vida es una chimba, y que no importa los problemas o las malas cosas, todo, todo se justifica y se compensa, lo he sabido desde niño, con cualquier momento de belleza.