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jueves, 26 de marzo de 2009

Hoy, mierda y libertad

Hoy, el día iba a ser caluroso, y resulto ser lluvia, sol, lluvia, sol… Variadito.

Hoy, en un día que me levante con los ánimos arriba, cuando estaba caminando, de repente sentí que algo cayo desde el cielo y pego en mi camiseta blanca.


Pensé que con una furia silenciosa y penosa, que puedo contar en los dedos de las manos cuantas mierdas me han caído encima. Siempre estoy antes, o ya había pasado, pero caerme encima de mi preciosa y única camiseta, no, no, no.

No quise pensar que era una señal, ni que eran 7 años de mala suerte, ni un mal día como me han dicho desde niño con escaleras que uno se pasa por el medio, y con espejos que se quiebran, ni con mierdas que te caen encima.

Yo desde niño tengo una mala suerte agudizada, cualquier mal que me caiga será atendido como se debe. Por eso desde niño, y hoy menos, me importo las escaleras, o los espejos, o las mierdas., o los males de ojo.

Por eso seguí mi día, a la carrera, corriendo, haciendo visitas técnicas, entrevistas de ultima hora, hasta llegar, algo cansado ya, a la tarde que trajo protestas, que trajo libertad, que trajo descontrol.
Desde niño me pegaron por ser contestón, pero me aplaudieron la inteligencia. Una contradicción que supe manejar con muchos silencios, que me ayudo a ser fuerte y líder, pero también me dio valor para ser invisible, inaudible.

Aprendí a soñar solito un mundo nuevo, y a medida que crecía (aun estoy en esas) he conseguido armar mi vida de una forma, que la libertad y la rebeldía estén en mis cotidianidades, en mis sueños que hago realidad a punta de trabajo diario.

lunes, 21 de julio de 2008

¿Malos días? ¿Cosas de brujos? ¿Así es la vida?

Ya después de contar el cuento, ahora me toca reflexionar sobre lo que me ha paso los últimos días.

... Este peso en el pecho y este taco en la garganta que se llaman miedo e impotencia...

Pensar y no pensar sobre los problemas que tengo y que se vienen.
Tirar "cabeza" a ver por qué putas en todo me va tan mal.
En decir y decir lo frágil que somos.

...Somos carne que se daña, que se pudre...

La sensación de no ser nada se siente en la soledad de una habitación mientras se solloza o tirado en el piso de una calle y las luces naranjas te iluminan mientras te tocás en todo lados del cuerpo buscando un dolor que no quieres encontrar.

... El mundo se cae a pedazos. El mundo se construye con pedazos...

Ya lo he dicho antes, muchos nacemos para nada. El error es que estamos insistiendo (a como de lugar) en hacer cualquier cosa. Por eso eso estamos llenos de consecuencias.

Ando cansado. Es más, estas lineas las transcribo de mi cuaderno donde escribí en un impulso nocturno.
Ya me cuesta mucho pensar.
Ya la esperanza sale de forma automática, y ya no la comparto tanto como antes.
Me toca volver a inventar las esperanzas, hacerlas de nuevo mías.
Hacer que esas mentiras sean mis mentiras otras vez, y todo a punto de discurso.

Pues si ya nada sale bien, doy por hecho que lo ando buscando todos los días y en todas partes en esta tierra es la NADA, los pispirispis, el vacío.

En el accidente me pegue un golpe en el pecho. Exactamente en la parte izquierda donde se encuentra el corazón. Seguro tengo la costilla rota (el dolor me convenció ya). Y siento, además, que ya no soy el mismo, porque me moví el corazón un poquito más para allá.