martes, 7 de febrero de 2012
Bastardos sin gloria
Quentin Tarantino
No soy un cineclub, sólo un man que ve películas piratiadas tomando tequila con su hermano un viernes 9 de diciembre del 2011, mientras otros están en festivales de cine donde hace calor y hay gente famosa. Hoy, Bastardos sin gloria. Una película de Tarantino, indudable.
Un film que parodia el odio, la capacidad de llegar al máximo de degradación humana, de los alemanes que no saben qué es humanidad, de los americanos judios que por medio de un ejercicio de negocio arriesgado llamado cine, de la mano de Quentin Tarantino, un director espectador, se vengan en la meca del cine culto: Francia. Matan a Hitler, consiguen la paz siendo más crueles que los nazis. Todo es justo, y todo vale para Tarantino.
Sangre y bala, menos veces que sus ultimas películas, más reglas rotas del cine, igual, una película que muestra un lado que no le habíamos visto al mundo Nazi y de los Aliados: el bizarro.
martes, 13 de diciembre de 2011
Garage Olimpo
Era el tiempo de la dictadura, la puta dictadura, donde casi todos estaban involucrados en la política activa, de resistencia, de revolución, de insurgencia. No querían vivir así. Por eso, y por otras causas absurdas, muchos murieron y desaparecieron como por arte de magia.
De eso se tratra “Garage Olimpo” (de Marco Bechi): de un centro de torturas y desaparición humana que funcionaba en un garage cualquiera del gran Buenos Aires, por debajo de la sociedad que estaba atemorizada o dormida (o era culpable totalmente), allí los desnudaban y les echaban electricidad en el cuerpo, golpes en su piel, y luego los inyectaban y los mandaban a la mierda, donde sus familiares, amigos y cómplices nunca los pudieran encontrar jamas.
Una película sobre el dolor de una juventud.
Sobre el dolor de las madres que parieron con tanto esfuerzo para que un día el gobierno se llevara a su nene, y algunas sin saber el por qué.
El amor en medio de la macabra seguridad política.
Las truculentas acciones de unos y otros, que convencidos de su formas e ideas, quieren defender o cambiar el país, y en ultimas están jodiendo una patria, en vez de crear el mejor vivedero para los suyos.
No les cuento más para no dañarles la historia. Sólo me quedo con las preguntas de mi país, de mi patria, que se sigue matando, desapareciendo, secuestrado, y torturando a muchos inocentes, gracias a los de bien y a los del mal, a los los diferentes y a opositores.
Quién nos cuenta esas historias? Quién nos señala en qué lote, el garage, o la cárcel donde fueron masacrados nuestros amigos? Quién nos describe el método, la hoguera, el avión, la fosa exacta donde está el hijo de la vecina?
jueves, 24 de noviembre de 2011
V de Vendetta (V de Venganza)
Una película de los Wachowski, sicológica, llena de trucos y golpes y sangres y odios y búsquedas de cambiar el mundo desde lo más alto o lo más profundo. Hecha en la mitad de la década más fea y obscena que hemos tenido, que recuerda luchas pasada, dolores del presente, y miles de caminos que llevan al futuro. No es una gran cinta, ni me cambia la vida, pero la A de anarquía (que al revés es la V de Venganza) me queda marcada en algún lado, y las ganas de patear el trasero de los que nos han tenido jodidos por siglos y siglos amén, se aumentan.
De El Che pasamos (o nos devolvimos) a la máscara Guy Fawkes, y algunos ni se enteran.
Me quedo pensando en la máscara que en nuestro país deberíamos ponernos, y en el ídolo que nos debe inspirar. De aquí pa´tras hay una manada de canallas que han dizque luchado por nuestra libertad, y después se han quedado con ella para ellos, u otros que no sé sus luchas ni sus consignas porque los desaparecieron (de todas las formas habidas y por haber) o se torcieron en el camino, y no quedo sino ese hálito de rabia y ganas de justicias que todos tenemos al saboriarnos o cuando olemos muy bien.
En otras partes y corazones ha pasado y seguirá pasando las revoluciones, nosotros, usted, yo, solo cambiaremos cuando las guerras que libremos no sea por poder ni por moral, sino por la felicidad.
Mientras tanto, que hollywood siga haciendo películas distopicas o películas de mierda, y nosotros las veremos los domingos para “desconectarnos de la realidad”.
martes, 22 de noviembre de 2011
Las tortugas también vuelan
El 2001 y 2002, años atroces y estúpidos donde elegimos los peores de nosotros para que dirigieran nuestras naciones, y lo que armaron y desarmaron fueron las sociedades, las personas, los amores, todo, todo, todo.
Todo por poder. Por ser mejores. Por dar lecciones de moral. De, puro odio!
Bueno, el director Bahman Ghobadi, nos muestra es una lado de la guerra, el que los niños ven y viven. Niños Irakies quiero decirles. Que viven en campamentos de refugiados (sus casas son cascos viejos de tanques de guerra), sin nada que soñar excepto la vida americana, la televisión por cable, el fin de la guerra, o sea, con toda una vida por delante por disfrutar.
La sonrisa en la vida es porque ves niños como tortugas (sin manos y hasta sin pies) pero que en su caparazón resiste todo: violaciones, desamparos, hijos bastardos, trabajos inhumanos, la guerra encima, la vida diaria al frente dándote palazos a los 5 años, o a los 4.
Dicen en internet que son niños actores de aldeas cercanas, de los que uno se enamora o quiere ignorar toda la vida, y de adultos a veces monstruos que viven en su mundo de odiarsen y no se detienen jamás. Y los niños atrás, sosteniendo (y a veces justificando) los hilos de esa rabia, crueldad y brutalidad.
Siempre siempre, del cine Iraní lo que debes esperar, es esperanza y amor, a pesar de todo, a pesar de todo...
Rueda película. Rueda lágrimas.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Perro come perro
"Perro come Perro"
Una película de Carlos Moreno, patrocinada, como todas estas películas, de muchos traguitos de plata (hasta por el diablo, o sea, RCN):
“Estos animales se volvieron malos!”.
Ese Cali se merece más películas como ésta, y mejores. Que la muestren, que la ficcionen.
A Blas Jaramillo, que no lo vuelva a hacer nunca más.
Y al director, y patrocinadores, que sigan intentándolo, que por ese camino hacemos entretenimiento, exorcismo, e historia, de esa Colombia cruel y víctima, que anda por ahí, hurgando en las basuras de los otros.
La copia pirata que me vendieron en un centro comercial de Cali era una copia de la copia única que le mandaron al jurado del fomento al cine. Sigan así fomentandolo! (es un chiste cruel que siempre hago para que los amigos cineastas me puteen algún día y yo les pueda decir: para que se ponen a hacer cine, que es una cosa inviable).
como bonus, esta vez, la canción pegajosa y arrastrada de Perro come Perro que hizo Superlitio:
viernes, 18 de noviembre de 2011
Dogville
(La peli no es lo que el trailer pinta, pero tampoco es mentira lo que muestra).
Pueblo de perros. No podía llamarse de otra forma estos pueblos y sociedades que armamos para vivir civilizadamente, donde podemos quejanos todos los días de lo mal que vivimos, de lo olvidados que nos tiene dios, de lo trabajadores y pulcros que estamos, y de lo buenos hombres mujeres y niños que somos y seremos por siempre, así después de cerrar las puertas seamos los animales más malos que existan.
Por eso Lars von trier quita las puertas, los muros, los trucos, las fachadas que no dejan ver los interiores de una América (norte, en el caso de la película) que aparenta ser justa, santa, y progresista, pero que está podrida por dentro.
Del teatro, todos sus artilujios.
De los reallitys shows, las formas de poner a convivir a un pueblo (confessions)
De la vida americana, lo provincianos, religiosos, pecadores, mafiosos, y matones que son.
Del cine, la invitacion a creer en una historia bien contada que necesita mucha paciencia y fe para ser resistida, entendía, y transmitida a esa parte del cerebro que acumula lo aprendido en las películas geniales y necesaria para seguir existiendo en los recuerdos inútiles que tanto te hacen feliz.
Los mismos pueblos polvorientos que recorrió Jack Kerouac, los mismos que los auspiciados por David Lynch recorren hoy, es lo que vemos en Dogville: estáticos, sumergidos en el letargo de los climas de los días de todos las vidas que ocurren en cuadrados que forma un pueblo perdido antes de las montañas, donde no hay otra cosa si no esperara la muerte o la suerte (buena o mala) que venga a visitarnos y justifique nuestras desgraciada existencia poética.
martes, 15 de noviembre de 2011
Saluda al diablo de mi parte
Tal vez la respuesta es que desde siempre, por poder, por amor y por las propiedades, hemos matado y comido del muerto: hermanos con hermanos, hijos con padres, amigos con amigos. Toda una vergüenza. Todos somos malos, aunque vistamos de buenos.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Persépolis, 2007
“Estamos tan ocupados tratando de ser felices, que se nos olvida que no somos libres” (algo así dicen en la película).
No me sé la historia bien de la directora (Marjane Satrapi), pero que es biográfica y que antes que película era una historieta (o historia gráfica), y que tuvó tanto éxito que llegó al cine en forma de dibujos preciosos, con luces y sombras como la vida misma, dibujado capa tras capa de dolor paisaje tonterías ilusiones y absurdos que tiene la vida, con trazos que no tenían las lógicas físicas pero si los sentimientos vividos, con las ironías llenas de fuerzas en medio de represiones controles dictaduras religiones y muertes por montones. La historia del Sha, de la revolución y contrarevolución, de la puta democracia, de los ejes y las potencias mundiales y brutales dividiendo a la población y destruyendo las familias.
“se fiel a ti misma”.... “recuerda quién eres y de donde vienes”.
Somos ricos natural y milenariamente (no sé si la palabra milenariamente exista, pero hablo de todo lo que nos dejaron los ancestros), pero la raza humana es un animal despiadado que ha hecho todo lo posible por ser animal gritando lo civilizado que es, lo elegido, lo estudiado, lo occidental o lo que sea. Nos atrapamos en sociedades que ahogan lo mejor de nosotros, y excitan lo peor que podemos ser. Una desgracia ser tan tristes pudiendo vivir a las carcajadas.
“El miedo no deja ser conscientes”.
Huir del útero calientito de la madre y el padre, de su tierra, de sus amigos, es el precio que se paga por encontrar otro lugar, otra patria, distintos amigos, nuevas guerras, repetidas derrotas, miles de mundos.
“No hay nada pero que la amargura y la venganza”.
Por lo que somos, aquí estamos, pobres, excluidos, en guerra, pero a las carcajadas y buscándole la formula a la felicidad, en medio de las mariposas y las balas perdidas.
Todos tenemos burka invisible, y nos la ponemos y la quitamos en el segundo exacto que necesitamos seguir existiendo otro segundo más. Irán, Colombia, dibujos, realidad, mujeres, hombres, Francia, la misma furiosa, conflictiva, bizarra, y alegre vida.
martes, 1 de noviembre de 2011
García
Le doy play al dvd, y de una salé el comercial de 30 segundos con escenas, actuaciones y textos postizos y mentirosos:
"750 días escribiendo, 2 años componiendo, 14 meses preparaneo la película, años de estudio técnico..."
Y me dicen que compre legal. Y yo compré por 1000 pesos (50 centavos de dolar) una copia de la película "García".
Gano muy poco, entonces, pago lo que puedo por entretenimiento. Y ya se les advirtió que el cine no es un buen negocio, que no insistan, que por estos países no hay espectadores, y si los hay, somos ilegales.
Un Damian Alcazar haciendo de Colombiano; como si fuera uno verdadero. Me sorprende. Vio mucho "Café con aroma de mujer", o "Betty la fea", y hasta la "Casa de las dos palmas".
Iluminación purista y postiza, artes obsesivamente perfectos, personajes enamorados solitarios y perdedores, que le dan marco a una historia triste de amor en esa Bogotá sureña y semi rural que sueña y que se la rebusca.
Un celador sicorrigido con unas gafas puestas que ven un mundo perfecto en medio de una existencia humilde, cansado con una mujer (ama de casa) libre (y cuando digo libre es vaga), que vuela, que sueña en el mundo de hoy, pero que es esposa (no muy buena).
Uno le promete el campo, las vacas, una casa propia por allá en la mierda (en la naturaleza). Y la otra, la esposa, no quiero eso ni poquito.
¿Punto de giro?
Suena el teléfono.
Cuelga.
Ustedes saben qué es vivir con cara de guevón?
Yo si sé, y García también, no sé usted, pero espero que no.
"Donde están los hombres, que sólo veo muñecos?"
La traición por querer un poquito de vida mejor.
Sufre el guevón, y nunca vive bien el cabrón.
-¿Amalia, usted es feliz conmigo?
-Usted ve una mujer feliz?
Qué pasó? Le rompí el corazón, o qué?
Llorando escribo que es verdad, no se puede creer que un potrero y sembrar maticas, es una buena vida. Es una puta vida (miren lo miserables y cómo tratamos a nuestros campesino). Pero como a García, uno sueña que sí, que es la mejor vida en medio de este mierdero.
sábado, 8 de octubre de 2011
Precious
Supongo que voy a estar bien, porque miro al cielo”.
Está peli es para los que esperan los nuevos días.
“Al carajo con el otro día!”
Llegué tarde a la moda de Precious, pero sí, los que sufrimos (así se aun tantico) como #precious, los que nos sentimos como un pedazo de carne negra o blanca (y demás colores) ahí que engorda (o enflaquece) viendo shows de tv donde te muestran la mierda que nunca serás, y no más.
Dice en algún pasaje: “hablan como los canales que yo no veo...”
Precious es preciosa.
Porque sospecha que viendo esos canales su hijo será alguien, alguien inteligente y mejor.
Una película para los que estamos en el túnel siempre, llenos de luz pero ahogandonos con ella, y cuando salimos, iluminamos. Para ese tipo de personas es Precious.
“El amor no hizó nada por mí”.
Una historia brutal, para todas la chicas preciosas que hay en el mundo, que quieren otro mundo y ser otras personas, pero no les queda de otra sino ser fuertes y ellas mismas, porque el mundo las golpea, las viola, las vuelve sopita.
A demás, muy preciosa la película, el ritmo, la textura, la mirada, el hablar de los negros así, sin suavizar, de hablar de ser brutos y pobres y de malas así, cruel, porque preciosa es la vida hija de puta Jones.
lunes, 3 de octubre de 2011
Super 8 stories, Emir Kusturica
Una roadmovie de una banda: “The No Smocking Orchestra”, de Yugoslavia, que va por toda europa tocando en sitios donde la gente los baila. Y es un viaje a los recuerdos grabados en formato “super 8 stories”, de la familia, de un pueblo, de los únicos y lindos momentos que hay: la cotidianidad de los que te quieren.
Mucho grano en la película. Micros puestos a la carrera mientras la camioneta rodaba. Música de otro mundo para mi mundo de montañas verdes y sol radiante.
Creo que ya me la había visto. No sé si una o dos veces (o hasta cuatro). Creo que estoy olvidando todo, incluso quien fue el que comentó la anécdota ayer, hasta el rostro de tal o cual persona, y claro, a qué le doy “play”.
“El cielo está encendido”
“Yugoslavia! Yogoslavia! Yugoslavia! Yogoslavia! Yugoslavia! Yogoslavia! Yugoslavia! Yogoslavia!” (yo los quería desde antes, desde que eran Checoslovaquia, pero eso es otra historia)
Una pandilla de amigos que nos van contando/cantando/mostrando cómo se divierten, cómo están de viejos (o niños), cómo fue el pasado, quienes son, cuanto tienen de frikies...
Amo los zoomes y los granulados de la cinta de cine. Ver Alexanderplatz con puntico hasta a mí me emociona (yo que no la conozco ni sé qué significa del todo). Amo los paréntesis que hacen los documentalistas a las historias...
Hacer cine, tocar en entierros y bodas, hacer sketches para la televisión, o hacer estuches para instrumentos, es casi lo mismo: arte, expresión, emoción.
En ultimas, nos dice Kusturica (o un amigo de él), es llevar la música siempre consigo, y trata de buscarle lo lindo a la vida.
martes, 27 de septiembre de 2011
“El Infierno”, de Luis Estrada
Y más en los países que estamos en guerra. Cualquier puta guerra es para sentarse a llorar, todas son horribles y tristes, pero la del narcotráfico es de las peores que hay.
En Colombia lo sabemos desde hace casi cuatro décadas. Un negocio repleto de intermediarios que hacen lo que sea por ganar más, por ser el duro, el caliente, el más chingón! Todo para mantener a muchos habitantes de este planeta en otro mundo.
Muertes y muertes, y más muertes arrasaron con casi dos generaciones completicas (los nacidos en el 70, y los del 80, y ahora se están matando los del 90...) de hombres y mujeres que seguro hubieran reído, luchado, y vivido largo rato a nuestros lado, de no ser por el camino fácil de hacerse rico y poderoso a punta de ser más malo y cruel que el otro.
Siempre digo que como no contamos lo que nos pasó, sigue regándose el virus sin que nadie lo sepa. Tal vez porque fue tan terrible, que nuestros periodistas/intelectuales/científicos/políticos no alcanzaron a tomarle fotos a la barbarie. O tal vez porque queríamos (aún queremos) salir de esa pesadilla olvidandola: Y escribimos casi nada. E hicimos pocas películas. Y casi nulos los programas de tv que analizaran lo que nos pasó. Y como ha pasado en muchos lados, se traslada los pesos de la tensiones del gran negocio de la ilegalidad a otro lugar, y allí están los muertos, los torturados, los huérfanos, los pueblos solitarios y pestilentes.
Ayer fue Colombia, y hoy México, y mañana no sabemos quién pondrá los ejemplos de esta locura inhumana, de matarnos unos a otros, de taladrarle la columna a otro, de descuartizarlo, de desaparecerlo de la faz de la tierra, por tener poder un ratico no más.
Todo por la orden de una capo, de un duro, de un rey.
De eso se trata “El infierno”. De un México en guerra sin cuartel y no saben ni el por qué: la plata se ve, pero no dura. Los muertos son más que los vivos. El miedo es el clima de todos los días. Las vidas fugaces e inútiles por miles se amontonan en cementerios.
Una peli hecha con un cuidado artístico de aplausos. Un humor en medio de todo que te hace decir: “esto es cine latinoamericano”. No es la película que refleja todo el problema del narcotráfico, pero a diferencia de las decenas de películas de mafiosos que se hacen en el pueblo manito y el colombiano, esta si le mete el dedo en la llaga varias veces, y sin miedo, y profundo, y usando la música, los símbolos, la comedia, la verdad como recursos contundentes.
No es una anécdota más de una narco más, sino la historia de un México que se pudre no por la droga, lo pudo haber hecho (y lo hicieron, con el oro, o el petroleo), sino con las ganas de ser mejores, más ricos, más elegantes, más guapos, más cabrones y chingones que los otros. Y bueno, cuando hacemos esto, lo logramos, nos damos, nos daremos cuenta que no vale la pena, porque todos están muertos, o escondidos, o exiliados, o te odian y te buscan para matarte.
Con prontitud hay que seguir viendo las películas de Luis Estrada. Así me sigo haciendo una imagen del ultimo pueblo al norte del continente americano que habla español y que nos ha influenciado mucho en nuestras vidas.
martes, 20 de septiembre de 2011
Biutiful
dice la sinopsis: Uxbal es un héroe trágico y padre de dos niños que, al sentir el peligro de la muerte, batalla contra una dura realidad y un destino que va en su contra para poder perdonar, perdonarse, por amor y para siempre.
Una pelicula enteramente de Alejando Gonzalez Iñarritu; ya no está Arriaga con él, o viceversa, y se siente, pues, es otro tono, otros puntos de giro, nuevos personajes. Pero igual de cercana la historia, te toca, te hace daño, te afecta adentro. Los actores, el actor (Bardem), esta muy cerca de uno; uno es él, uno tambien está enfermo, y es malo y bueno, y tiene lios, o hijos, y la mujer... y batalla, y, muere.
La pelicula te atraviesa como un cuchillo, en diagonal, destrozando todo: Sentimientos, conexiones, nervios, recuerdos. Te pulveriza.
Por ahi me dijeron al oido que ese Barcelona no es el de las postales, y por eso es mucho más lindo.
Dos horas y veinte minutos, de eso, de una Peli Biutiful.
(Como Te Extraño Mi Amor) por aquí hay claves para la banda sonora, que siempre es bueno reescuchar.
sábado, 10 de septiembre de 2011
Los colores de la Montaña
Un día, hace casi un año, en una fiesta del libro, discutí honestamente con un escritor (de guiones), sobre el poder de la ficción, y el abuso que se tiene en el cine de nuestros clichés y dolores para vender.
Yo le decía que dejara a la ficción en paz. Y él decía que poner una cámara de cine en cualquier parte ya no es el merito, el merito era hacer una obra tesa.
Me puedo alargar en el cuento, pero fue una discusión algo insulsa, porque ahora después de haberme la visto (piratiada) siento que si refleja un momento histórico, una guerra absurda que me toco a mí, un ritmo de vida que pasó y sigue pasando, gustele o no al que sea.
Mientras unos querían la fama, o el poder, otros trataban de refundar la patria. Y en esa dinámica, nos destrozaron como pueblo, como familia, como amigos. A punta de bala, motosierra y odio, nos descuartizaron el pedacito de paraíso donde existíamos.
Cuando uno discute la problemática “paramilitar” siempre acusan que es por la guerrilla, y uno les dice que la guerrilla existe por la pobreza y por otras guerras anteriores, igual de idiotas y absurdas, y estas a su vez por otras guerras más huevonas e inexplicables de hace siglos.
A los ricos, a los que tienen mucho o poco poder, ya sean de izquierda, de derecha, de centro, y hasta los neutrales, les ha beneficiado esta guerra contra los pobres, que ha sido tan cruel que estamos que soltamos la toalla.
El combustible es el odio. Pero antes fue la tierra, o el oro, y hoy en día es la droga. Eso da alimento a la caldera que empuja la furia entre unos y otros.
No es cosa de medir dolores. Si a mi me secuestraron a mí papá, o a mi me mataron el mio.
La cosa es cómo estamos superando esos dolores, con venganzas más crueles? Con más guerras? Con más estrategias para estrangular al que algún día me hizó algo?
Y como siempre, hemos visto que todos los combatientes, y los jefes, y los jefes de los jefes, y los duros de los duros son exterminados, o encarcelados, o extraditados, y los únicos que gozan de la buena vida, del prestigio, de la moral intacta, de las familias completas, de la propiedad respetada, de los sueños cumplidos, saben quienes son? Los que autores intelectuales de las putas guerras. 5 o 6 familias que se rotan el poder.
Tranquilos putos, que ahí le dejamos la cruz de mi papá, o mi hijo que ustedes tiraron a un río y nunca lo volví a ver, o la finquita que tanto nos demoramos en pagar a la caja agraria, o las vaquitas que mucho cuidábamos, y la escuela que era dizque territorio de paz, y las abuelas y las madres vueltas mierdas tratando de hacer lo que sea para salir adelante, y las ilusiones, y el balón, y las ropita. Putos!
Ahí está, quedesen con Colombia, pero déjenos en paz!
jueves, 1 de septiembre de 2011
El Diario de Ana Frank, la película
Y si recordamos todos los autores (muchos buenos) que antes de arrancar sus obras advierten que son muy malos, y que lo hacen porque los amigos los indujeron o un familiar lo hizó posible, o como en el caso de Ana Frank, fue la basura que se encontró tiempo despues de que se los llevaron a morir en los campos de concentración Nazi, por Judios.
Vivir encerrados. Como ratas. Como humanos. Como padres e hijos. Como hombre soltero y solitario. Como sea. En medio de una guerra, con dificultades para todo, incluso lo básico, pero ahí tienes aliados, que mientras llegue la muerte desde el sitio y la forma menos pensada, te ayudan a que se viva, se exista, y por ese milagro de ser, de enamorarse, de planear futuros, de comer mierda y decir “rico!”, de seguir insistiendo, trabajando, siendo fiel a uno mismo en medio de las adversidades, vale la pena contar el cuentico, en papelitos, en diarios, en blogs como éste, para que algún día ayude a (re)contar pasados, y con esas claridades y oscuridades de cada alma por despistada y terca que existió y luchó, se pueda hacer el verdadero mundo que todos merecemos, mañana.
La historia de Ana, de una escena horrorosa de la humanidad, me pone a pensar en mis bombadeos, en mis encierros, en las promesas del fin de una güerra y la llegada de la anhelada tranquilidad, donde los sueños tengan suelo donde echar raíces.
Y como Ana Frank, tengo que escribir lo que siento, así sea la mayor ofensa, o la peor carta que se escriba en la vida de alguien que se cree bueno.
jueves, 30 de junio de 2011
El discurso del Rey
uno se identifica un poco, porque pasaba por las escuelas de locución, y entraba a preguntar cuanto valía para mejorar un poquito en el "aspecto del habla". Es que fui cuidado por un tartamundo cuando niño, y fui solapado y silencioso en la edad media, y en la adolescencia no era capaz de gritar: ¡¡a la orden los tomates!!! Y perdía las tareas que eran saliendo al tablero. Y nunca tuve novia porque no era capaz de hablarles, a las mujeres en general. Y en la universidad que era un reticente. Y en los primeros pinitos del trabajo, las ideas no salían, eran, como de ahí para atrás en mi vida, como cuando contaba chistes y miraba al suelo y no pronunciaba bien (como hoy cuando hablo), así.
De eso se trata El Discurso del Rey, de los que hablamos por horas con los amigos, de cualquier cosa, de guachadas, de intimidades, de canciones que nos gustan (así cantemos mal), pero de hacerlo.
Ahora, por el fogueo constante en el trabajo, puedo hacer entrevistas variadas. Desde un gamín a un gerente. Pero en una conferencia o clase magistral, a pesar de haber grabado (trabajo) cursos de expresión corporal y publica (o algo así), y por varios meses meterme lápiz a la boca, pronuncia combinaciones de letras que en media hora te ponen a hablar claritico, soy un desastre total.
De eso, de ser buen hablador, de darme menos pena en publico, de ser capaz de soltar mis ideas de vez en cuando, a, ser capaz de ser conferencista, o periodista de combate, o líder de cualquier cosa, o poeta, o cuentero...
Aún no sabemos hablar. Nos da pena nuestra voz. No le creemos lo que dice, o cómo se escucha. Aun se nos seca la garganta, y se nos va la voz, y se nos olvida en lo qué íbamos. Vamos a “Quien quiere ser millonario” y nos ponemos en blanco. Y así vayamos a miles de clases (a las que no fuí), o hagas miles de ejercicios (que hicé solo algunos) hay un don que viene instalado en tu cuerpo que trae el código para ser buen orador, y dos, hay que escoger una voz, cómo hablas, y sin pena o con ella, decir las cosas, enfatizar tu mala pronunciación o hacer chistes de tus defectos mezcladas con las ideas que dices.
No quisiera ser rey, odio la puta monarquía. Vago ridículos conchudos! Pero si quiero agudizar la mente, ejercitar el aparato respiratorio y vocal, y ser un buen director de orquesta con mi sistema nervioso, para ser un combativo de la palabra, para soltar las ideas tan buenas que se me ocurren, pero al momento de contarlas, no sé si es la sangre, las neuronas que no conectan, o el aire, o las cuerdas vocales, o la lengua no se mueve como lo hace muchas veces, pero no sale, no lo suelto, o si lo suelto, sale una mierda, mal dicho, poco creíble, infantil, fatal, todos dejan de escuchar a los tres segundos. Y como no soy rey, nadie me para bolas (ni los policías cuando un día les gritaba que nos estaban atracando), hasta yo me aburro, y termino silencioso por minutos, horas, días, aterrado de lo malo que soy para hablar.
martes, 21 de junio de 2011
La vida en Rosa
Edith Piaf
Al final de la película, de tantas veces sentir y ver el dolor y la locura, y escuchar y ver y sentir amor,
uno repite como edith, “hay que amar”.
La vida en ultimas, es amor. Es lo que nos hace levantar, comer, cantar, llorar, ilusionarse, no querer morir...
Y hace poco decía en Twitter que cuando se escoge un idioma para aprender, se elige una cultura.
Yo estoy a punto de deja la resistencia mental y física hacia otra construcción de las palabras y los sentidos, y quiero evitar el inglés como elección bilingüe. Quiero aprender otra cosa, otras expresiones. Tal vez un italiano me caería bien. Por bonito y por fácil.
Tal vez un portugués me servirá para conocer y saber esa gran cultura que pronto será Imperio.
Pero, pero, ese bello idioma francés, en el que vivió y cantó Piaf, me llama, me provoca, me enamora. Por París, por los pensadores, por el amor, por la tristeza, por... Ni sé, por bello.
“Con mis recuerdos, hice una fogata.
Mis tristezas, mis placeres, ya no los necesito.
Barrito todos los amores, y todos sus temores.
Barridos por siempre, comienzo desde cero.”
No es un gran película, pero te da el hálito de una época, de un país, de la miseria encarnada en una niña flaca y con una voz especial.
lunes, 30 de mayo de 2011
La Ola, Die Welle
Me digo, ya no es “nuestro tiempo”. Me dan ganas de leerme los cinco tomos, pero cuando acabe con el resto de la biblioteca primero. El tomo Uno, la simbología Nazi en su carátula, y se titula “El Tercer Reich (I)”.
Hace tan poco un pueblo nos demostró que tan lejos se podía llegar con las ideas, y con las acciones empujadas por ideas extremas. Yo aun, en el 2011, no puedo creer lo que hicieron. Y que hoy estén otra vez como potencia Económica y política de Europa, o sea, de medio mundo, me parece más increíble. Cada noticia de Alemania me interesa, por su cultura que desde siempre nos ha influenciado al resto del mundo, y también porque alguien que quiero eligió vivir por allá, y yo no entiendo el por qué si la intención es crecer con otras ideas, con otras acciones. Hasta hoy estoy desconsertado, pero feliz al tiempo, sabiendo que me contaran cómo son ahora.
Por eso, del motoncito de pelis que compre a 1000 (bositas con caratula) elegí “La Ola”.
En españolete, pero uno se acostumbra, pero aborrece ese tonito, que quede claro. (hablando de Nacionalismo, de lo extremistas que somos, también).
Una hora cuarenta y cinco minutos que te estas pendiente de un experimento, que a mí me va mostrando muchisimas cosas, sobre las ideas políticas.
No quedo para nada tranquilo. (me río). La ideas de raza, de nación, de grupo, de guetto, aun nos vincula y nos mantiene fuertes, y nos despedaza y nos hace despedazar a otros, en muchas partes del mundo. Y no sé, como es un experimento que la vida real sucede en California, y que la película recrea, en una ciudad ficticia (que me confunde más la Alemania de mi cabeza), y hay tantos puntos de vistas (morales) y personalidades revueltas que me confunden si hay culpa o no, o si hay consciencia o ignorancia, u olvido general en aquel pueblo del centro de europa.
Desde allá, con paciencia y con pasión a un Berlin que es mágico (las fotos, los videos, y las frases me lo demuestran) me cuentan (antes de verme la peli) que hay de todo, que hay diversidad, y que el estado es tan teso que pone a marchar a buen ritmo a todas la libertades. Las incorpora al sistema. Que recordemos que hubo dos Berlines (dos Alemanias¿?), y por eso hay dos tipos de gente: la que vivió en el oriente, y los del occidente. Y que si, mucha tecnologías ahora, todo lo del arte, mucha cosa tesa, y el progreso en marcha.
"La Ola", te deja todos los interrogantes, porque es fatídica, porque es fantástica, porque es exagerada (es cine). Pero, si aun escucho Historias del Mundo de Diana Uribe contando lo que hizo la Alemania Nacionalista, y es de-no-te-lo-puedo-creer, y todavía sigo preguntando, y por allá en esas ciudades hermosas y gente bien de todas las razas, se hacen muchas más preguntas.
La autocracia, la dictadura, aun la vivimos por aquí, y es un torrencial energético que hasta los más cercanos te dejan de hablar o te agreden, por una idea tan vaga y por un líder tan sospechoso, como el Alemania de hace un siglo.
Y si, me voy a leer los libros, que sí, que hay que entender ese momento histórico, porque allí hay muchas claves para el mundo de hoy, y seguiré escuchando noticias, o hablando de poesía del romanticismo alemán o leyendo a los escritores germanos, y haciendo preguntas aprovechando que viven por allá a ver si por aquí lo hacemos diferente... todo, todo, hasta los virales de internet, apuntan hacia esos puntos cardinales.
Igual, allá y ayer, y aquí y hoy, nos pasa lo mismito, las ganas de idolatrar una sola cosa a la vez con todas las fuerzas y haciendo justificar hasta lo más descabellado para ocupar su puesto en la maquina de hacer barbaridades.
sábado, 21 de mayo de 2011
La Ceguera, ó Blindness
Más delicioso que eso, no hay. Play!
Es la copia más mala que me he visto. Pero ya estaba listo para ver una peli, elegí ese disco por que alguien me lo paso y creí que estaba menos pirata que las que otro alguien me pasó, y bueno, me dio pereza dar stop más que ver una basura.
A la ceguera total de la peli, agreguele un mal balance (WB) con que grabaron la película, y un foco automático que hizó aún más ceguera la Ceguera.
El libro es de quién? De Saramago?
Yo lo tenía. O alguien lo tenia entre mis cosas y se lo llevó cuando se fue. No importa.
La metáfora, es que tal si nos quedaramos ciegos? Por siempre, o por un tiempo, o así sea por una semana...
Como en la peli, de-todo- pasa-ría. Somos unos animales que hicimos unas sociedades muy débiles, poco funcionales y justas, que el menor problema, se hace pedazos insoldables.
Muy a pesar de la mala copia, que siendo mala, uno se la ve de todas formas. Mensaje directo a los que hace cine:
uno no piensa si es pirata o no, si es la mejor película o no. Uno solo quiere ver lo que ustedes crearon, hagan lo posible para que uno la vea de la mejor calidad. Ya, amigo cineasta o compañia de películas, inventesen formas de hacer dinero, no sé, en medio de la copia pirata ponga un logo, y listo, que ellos cubran la hora cuarenta y cinco minutos que uno gasta de su tiempo libre (o no), para quedar con sensaciones en el pecho, en el estomago, y en la cabeza...
Yo si veo, pero a veces no siento. Yo si veo, pero a veces no escucho. Yo si veo, pero huele a nada. Yo si veo, pero es que no me sabe a nada.
miércoles, 18 de mayo de 2011
Reservoir Dogs // Quentin Tarantino (2002)
Una película económica, de pocas y a veces inverosímiles escenarios, pero que funciona, por eso que les cuento, porque es un genero, que uno pacta con el director y con los actores, y uno mismo sella y resana algunos vacíos de la historia, y se autosorprende, se ve uno mismo con las manos llenas de sangre hecha con anilina o riñón comprado en la carnicería y licuado en la Osterizer, y se enamora del malo, y canta y baila con él, y hace fuerza para que el hilo de sangre del infiltrado aun no sea mucho, y se pregunta por el "Azul"?, y se extraña de lo corta que fue la (sobre)actuación de Tarantino, y como en las películas de bajo presupuesto, donde mueren todos, uno queda como en paz. Todos se lo merecían. Unos pirobos.