lunes, 5 de diciembre de 2011

Contra Viento y Marea, Manuel Mejía Vallejo

Pa´rriba y pa´bajo cargué el librito de Mejía Vallejo... es que tenía la lectura suspendida, enredada, condicionada. Pero anoche me terminé de leer estos 4 cuenticos tristes, duros y bellos.


Manuel Mejía Vallejo, otro conocido desconocido. Un nombre que está en cátedras, en auditorios, en los aforismos famosos, en todos lados! pero del que uno lee poco, no tengo ni idea el por qué, sabiendo que uno pasa cuando va para el “guanabano” por el lugar donde él escribió “Aire de Tango”, o por cosas del destino periodístico he ido a la que fue su casa y hablé con su esposa, y siempre sus hijas están por ahí alrededor en las rumbas y en los actos culturales que te gustan. Como todo autor, llegó en un momento especifico, y tuve tiempo después de tanto tiempo perdido, de leer sus letras lindas, profundas, llenas de dolor pero con todas sus paginas conteniendo esperanza y la fuerza que uno saca de no sé donde para seguir en esta vida tan de mierda y tan poética.

  “A veces me pregunto si es verdá tanta miseria. Juro que si otro me contara esto que nos pasa, no le creería” “Es mejor que se nos muera una parte a morir del todo ¿o no? Porque a veces me pregunto si es necesario vivir”.

 Frases de un cuento llamado: “Tiempo de sequías”.


 “Fue el mejor nombre que pudo encontrarle, quedaba a la medida: era como llamar Agua al agua y Nube al cielo. Todos, hasta los mayores, dijeron que nunca antes había visto una cabra, pero que era la más hermosa cabra que habían visto” 


 “...maldita la hora en que abandoné la montaña, maldita la hora en que todos nacimos”. 


 “su mundo tendrá una cabra menos, una rama menos, un cause sucio menos. La ciudad se expande a su costa, nadie puede contra ella: la ciudad son hombres que lotifican y cubre causes de aguas negras y arrojan desperdicios en las afueras...”. 

De “Al pie de la ciudad”.


  “El agua seguía cayendo en chorros. De día. De noche. Se dañaron las espigas. Se dañaron las mazorcas tiernas. Se dañaron los tubérculos de papa y yuca. Se dañó la esperanza”. 


“Se mostraba duro ese Dios con los humildes. Y era el Dios de los humildes, y lo amaban porque sufría azotado por unos soldados extraños, atado a una columna, punzado en el corazón, crucificado contra unos maderos”. 


 “-Aguantes, buenos hombres. Dios los está probando. -Ojalá le sepamos a mierda pa que no nos pruebe más...” 


 “Eres mal nacido porque te rogamos por las plantas, y las arrasaste; porque te pedimos ayuda, y nos arruinaste; porque te tragaste las oraciones y no cumpliste el deber retornandolas en obras...”
De un hermoso cuento llamado: “Cielo cerrado”.


 -”Para qué -respondía como si tuviera una respuesta, señalaba caminos contrarios -. ¿Para qué, si la vida es el gran viaje? Y una objeción: -El hombre viaja para venir al mundo y sigue viajando para salir de él”. 


 “-¡Se los llevará el diablo! - gritó el sacerdote, coreando por los rodeantes. -¡A ustedes se los llevará Dios! -amenazó Viento, en giro a su rostro contra el galope".


De: “Contra viento y marea”.

Por ahí en la biblioteca tengo “El día señalado”, otro libro de Mejía Vallejo que muchos y de muchas maneras me lo han recomendado. Un día de estos...

1 comentario:

Elena Miranda dijo...

Muy hermoso y cuanta inspiración!!