miércoles, 13 de enero de 2010

El oficio del Politólogo

Las primeras entradas del 2010 en este blog, son anuncios de lo que viene, de las promesas hechas, de las misiones que tendré que superar.

La próxima semana vuelven las clases, y al mismo tiempo, todo el trabajo y las necesidades.
por eso hay que sacar tiempo para las tareas, y aprovechar esas tareas para entender por qué se están haciendo las vainas.

Este es un texto para la clase de las 6 de la mañana, y para el Juan David del futuro.

¿El oficio del Politólogo?

Una pregunta que se ha repetido en cada salón que recibo clase, y en cada pasillo donde se llevan conversaciones amistosas (o ruidosas).
Cada vez que la miró, e inicio a responderla, entiendo la importancia, pero también entiendo que sirve como ejercicio personal para preguntarse sobre las fuerzas de las ideas y acciones propias, más que cómo tarea de clase de las 6 de la mañana.

Y como soy más artista que un intelectual, las citas (quotes) e ideas que siguen en este texto, serán las de un joven (aun) que quiere ser un artista en lo político, que se quiere divertir con lo que nos a condenado, que quiere ser experto en materias que no se pueden predecir.

Porque en “las contradicciones que dominan nuestra vida social, hacen de la misión de la inteligencia social, un azar, donde se depende más de las circunstancias o de los contextos sociales en que se mueve”. El profesor Rafael Rubiano menciona en el texto “Responsabilidad y Estudio” conceptos altos, como “ética civil” y también la “responsabilidad social” para lograr una transformación en el qué hacer intelectual (y científico), en tiempos modernos llenos de “prudencias”, “autocensuras”, bloqueos mentales, humanistas sin humanidad, pensadores sociales que hace todo por internet., intelectuales que creen que sus teorías cambian el mundo después del cóctel de su libro.

Como productor de televisión, un técnico de uno de los oficio patrocinadores de la comodidad y el `noimportismo´ de nuestras generaciones, pienso que meterme en el oficio de la politologia, es para una formación interior, para adquirir conciencia de mis cosas y mi mundo social que hasta hoy ha estado dominado por unos conceptos y unos saberes que, supongo, que si adquiero y tomo todo el conocimiento que me alcance de aquí hasta mi fin de mis días, puedo ayudar a determinar la vida publica, las normas y el destino del hombre, desde mis tecnicismos y búsquedas comunicacionales que permitan, ojalá, un entendimiento mutuo de entre la vida y lo político, que hasta hoy se nos ha vendido, en palabras de Ernesto Sábado, como “dos islas Insondables”.

Desde un escepticismo juvenil (aun), conseguir una visión estética de la vida, con herramientas de un oficio social que hasta ahora solo ha facilitado conseguir dinero, status, y posición social.

Entender que el desarrollo, y que nuestra potencias es la cultural, es lo que somos. Y no una vida sin sentido, en un mundo enajenado.
Disfrutar lo humano en todas nuestras diferencias. Eso es nuestro potencia. Porque en el 2010, año que nos prometieron que los carros volaban, y eramos automáticamente felices, aun estamos construyendo nuestras comunidades, negociando las leyes, imaginándonos nuestro futuro.

Esto en algún momento lo entendieron en la ilustración y posteriores pensadores, donde comenzó a ver la luz y ha inventarse la posibilidad de nuestro oficio.
Y siempre estamos recordando a nuestros maestros griegos que influenciaron la cultura que hasta hoy nos domina.
Miramos hacia atrás, no porque seamos un ciclo y nos repetimos, sino porque aun nos podemos inspirar en luchas antiguas, en ideas dichas hace tiempo en las primeras escuelas, en las utopías escritas por soñadores de mundos, para seguir tejiendo el legado de nuestros ancestros en tiempos (siglo XXI) de “Luchas de identidades, etnias, y religiones encontradas de manera más salvaje”, como lo dijo en un texto bonito e inspirador llamado “Sociología e Historia” que escribió Toño Restrepo.

Y otra vez, como hace siglos, que nos inventamos la escritura, y el pensamiento, y la imprenta, y la industria, y los medios de comunicación, hoy tocá volver a entender y contar cómo vivimos, para seguir escribiendo la historia política, pero con las partes que han borrado y desaparecido e ignorado.

Dice “Philip Oxhorn” que la política no ayudo a predecir las ultimas (ni las que están pasando), porque no hay regularidad en la historia y predictibidad en el devenir político, pero que es una “actividad eminentemente humana de cuya creación somos exclusivamente responsables”, y agrego yo, nos la merecemos.

claro que es una actividad de construcción social para hacer un mundo mejor, y que es necesario tanto el conocimiento de muchas ramas y oficios, y los métodos de investigación de las ciencias, como incluir los factores que no nos deja ser libres, y entender los vicios y las herencias de las instituciones y socioeconómicas que nos tienen casi inmóvil, pero sobre todo, usando palabras del mismo texto de Oxhorn “El arte de ciencia política”, saber que la Ciencia Política, el oficio del politólogo, en un mundo en guerra y con una apertura mental nunca vista, es “Más que una “ciencia” en sentido estricto, es en realidad un arte”.


Bibliográfia:

Reponsabilidad y estudio”. `Hacia una construcción de la opinión pública en el mundo universitario´ Autor, Rafael Rubiano.

“Sociología e Historia”. Autor, Luis Antonio Restrepo. Revista “sociología” nº26, sep 2003 Medellín. Universidad Autonoa Latinoamericana.

“El arte de la “ciencia” política”. Autor, Philip Oxhorn.

Leer un autor me hace querer meterme en los libros siempre. Salir a la calle dan ganas de llorar . Escuchar a nuestros lideres me hacen pensar en revolución.

Veremos cómo sale todo. Hay que levantarse todos los días a conseguir la papita, y no esta nada fácil.
Este año toca ser ama de casa, papá de gatos, estudiante de Ciencias Políticas, y realizador, camarografo, creativo y técnico audiovisual.

Deseenme suerte.

1 comentario:

Euroactiva dijo...

Hola, queria invitarte a que agregues tu blog a planetacolombia.com
es un directorio de webs y nos gustaría que estuvieras.
saludos

Diego