martes, 22 de noviembre de 2011

Las tortugas también vuelan

De esas películas que tienen como temática la guerra, pero que le encuentran el lado más amable, poético e inocente a la puta guerra. Tanto, que al final de ella, terminas con una sonrisota en la boca.



El 2001 y 2002, años atroces y estúpidos donde elegimos los peores de nosotros para que dirigieran nuestras naciones, y lo que armaron y desarmaron fueron las sociedades, las personas, los amores, todo, todo, todo.
Todo por poder. Por ser mejores. Por dar lecciones de moral. De, puro odio!

Bueno, el director Bahman Ghobadi, nos muestra es una lado de la guerra, el que los niños ven y viven. Niños Irakies quiero decirles. Que viven en campamentos de refugiados (sus casas son cascos viejos de tanques de guerra), sin nada que soñar excepto la vida americana, la televisión por cable, el fin de la guerra, o sea, con toda una vida por delante por disfrutar.
La sonrisa en la vida es porque ves niños como tortugas (sin manos y hasta sin pies) pero que en su caparazón resiste todo: violaciones, desamparos, hijos bastardos, trabajos inhumanos, la guerra encima, la vida diaria al frente dándote palazos a los 5 años, o a los 4.
Dicen en internet que son niños actores de aldeas cercanas, de los que uno se enamora o quiere ignorar toda la vida, y de adultos a veces monstruos que viven en su mundo de odiarsen y no se detienen jamás. Y los niños atrás, sosteniendo (y a veces justificando) los hilos de esa rabia, crueldad y brutalidad.

Siempre siempre, del cine Iraní lo que debes esperar, es esperanza y amor, a pesar de todo, a pesar de todo...

Rueda película. Rueda lágrimas.

No hay comentarios: