viernes, 14 de septiembre de 2007

Reconocimiento al personal del programa INTERAULAS

Estábamos haciendo la investigación para el capitulo fuego. Para el programa Interaulas. Se nos ocurrió la grandiosa idea de contar las clases de soldadura, de esas con que soldán los pupitres de la escuela, de esas con la que sellan grandes cosas, tanques. Eran 3 en resumidas cuentas. Eso eran lo que le dijeron por teléfono a Gabriel.
Estábamos evitado hablar de una soldadura, de una noticia, de un premio. Queremos historias eternas, ideas que valgan la pena, que no se mueran. El nombre de Jorge Giraldo, profesor de soldadura, de mecánica, quien era la fuente del articulo de la soldadura para submarinos que salio en UN periódico, y era el profe que posiblemente nos ayudaría. La razón que nos daban de él eran: muy canson, es difícil trabajar con él... ¡Y nos cuentan la historia del articulo! Lo difícil que había sido. Era la versión de comunicaciones. Al final Patricia Vargas sabe que tratamos de no hacerle caso, no para llevarle la contraria, sino para existir, para tener productos distintos.
Nos decidimos por esa nota: Soldaduras.
La entrevista salio bien, apesar de un intento de boicot en el inicio. Le estábamos explicando, idiotas nosotros, que íbamos a entrar con la cámara prendida desde afuera de la U para mostrar donde queda su oficina y tal. Él alcanzo a decir que los medios eran así, que qué complique, qué , qué.
Después, hasta poeta y nostálgico salio. Un vacan , un teso, un romántico. Cito a Wilde y hablo de Londres y sus lamparas amarillas, y la nostalgia de todo eso que no me alcanzo a imaginar. Hasta tenia nostalgia porque ya el destripador con la llegada de la luz se le acabara el negocio. ¿o era una vaina literaria lo que dijo? No sé. Me confundo.
La nota la edito Anita. Quedo chévere. Muy caliente los planos, y lo técnico estaba bien contado. Apurado, pero bien.
Después volvimos a saber del profe porque fuimos a llevarle el DVD, y para invitarlo al programa de radio. Guardo el dvd, dijo que no muchachos, que el se iba apartar de los medios, que delegaba a su asistente, quien había participado en la nota,para que fuera a la otra cosa... El asistente nos dijo que el profe estaba... que le extrañaba la respuesta, que de pronto ya con tanto conocimiento y, "es que se van encerrando" concluyo. Y acepto de una la invitación. Hasta del sindicato salio, por allá un día lo ví pitando y rojo de gritarle al mundo que era injusto todo.
Eso fue lo ultimo del profe con nosotros, hasta esta carta que nos llevo el 2 de agosto. Se la entrego a Gabriel. Cuenta el mismo Gabriel, que el profe estaba como apenado, como que le dolía. Por supuesto, que antes de la carta tejimos muchas teorías al respecto del profe Jorge, porque en la Nacional, en la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín; porque la universidad es están rígida y protocolaria que el nombre hay que decirlo completo. Dijimos: así son los ingenieros. Y seguimos con el programa.
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Medellín, agosto 2 de 2007

Señores

UNIMEDIOS - PROGRAMA INTERAULAS

UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

Sede Medellín

Asunto: Reconocimiento al personal del programa INTERAULAS.

“…Si le ha arrebatado la tabla de salvación a un hombre

Que se está ahogando, debo devolvérsela aunque yo mismo me

Ahogue. […] aquel que en un caso así salvara su vida, la perdería.”

Henry David Thoreau

Soy de naturaleza flemática: lento hasta la desesperación sobre todo para darme cuenta de los errores en mi conducta. Unos cuantos días atrás, tuve la oportunidad de apreciar la remisión del programa completo relacionado con el fuego que produjo el personal de Unimedios hace un par de meses, y considerando que yo fui uno de los participantes a hablar sobre este tema, por demás interesante y hermoso, quería –y no podía quedarme sin- manifestarles por escrito mis sentimientos sobre el mismo. Me impresionó gratamente el dinamismo del ritmo en la expresión: desde la veloz ubicación inicial del espectador en el espacio universitario del entrevistado logrado por las características de la cámara rápida, pasando por una presentación mucho más pausada que combina las imágenes con los diálogos para transmitir las ideas centrales, hasta casi detenerse en el tiempo con la transmisión de textos escritos extraídos de las conversaciones con los participantes; todo esto, además, acompañando por un fondo musical seleccionado acertadamente, casi en letra y melodía, para que armonice con las imágenes y los textos orales y escritos. La jovialidad derivada de dicho estilo y organización de materiales captan la atención continua del televidente y evitan que lleguen a aburrirse viendo el programa. Respecto al tratamiento del tema debo decir, en primera instancia, que es plural ya que recoge el pensamiento que tienen sobre el fuego los integrantes de las diversas capas de la sociedad universitaria: los bomberos de la brigada de emergencia, el mecánico del taller de mantenimiento, los laboratoristas de fundición y soldadura, la médica de bienestar universitario, los profesores, la auxiliar de cocina; y aunque ellos nunca se hablaron durante la filmación –y tal vez ni se han visto nunca en el pasado-, pareciera que, después de la edición, se estableciera una verdadera discusión entre los participantes que sin duda alguna enriquece los alcancen los alcances del contenido. Por otro lado, considero que el programa no se conforma con mostrar una única superficie sobre el fuego, sino que intenta profundizar con pinceladas de la dimensión humana de los entrevistados y de sus pensamientos no solo técnicos, sino también éticos y estéticos, y esto transforma un poco la visión que tenemos de nuestros compañeros, nos acerca. Este pluralismo y profundidad (no en el plano técnico ya que el lenguaje empleado es sencillo y accesible a todo público) en el tratamiento del fuego se corresponde fielmente con el espíritu universitario y alcanza una unidad cerrada con la forma (estilo y organización de materiales) de la que se derivan la coherencia interna del programa y eficacia en la comunicación de las ideas y sentimientos, los cuales, complementados con esa atmósfera de una Universidad nocturna alumbrada por antorchas encendidas y el tono de voz del conductor, le confiere cierto magnetismo que explica el que uno no quiera perderse lo que va a pasar después. Me agradó y quedé satisfecho.

Mis escasa relaciones anteriores con los medios masivos de comunicación podría calificarlas como desafortunadas y, en particular, una muy reciente e insatisfactoria que viví entre marzo y junio de este año con el periódico de la Universidad, no cumplió con las expectativas –al menos con las mías- que se trataron de alcanzar en el proceso de elaboración del articulo debido a que, a mí modo de ver imperó la prisa editorial sobre la calidad (“¡Ah prisa maldita, apresurarse con tal agilidad a sabanas incestuosas!”- Hamlet).

Animado por este espíritu de aversión y desconfianza, cuando vi por vez primera el programa sobre el fuego, que ya estaba más allá de la mitad de su emisión, y escuche la explicación del fuego en la parte correspondiente al laboratorio de soldadura (del que soy director) asumí, infortunadamente, que los productores solo habían incluido la parte técnica de entre todo el diverso material d filmación y apagué el televisor poseído por una frustración y enojo fantasiosos. Nunca más quise saber nada del programa, tiré con displicencia la copia del CD que de manera tan cordial me había enviado Gabriel Jaime Mazo y me fijé la rígida de jamás volver a sostener relaciones con ningún medio de comunicación interno o externo… ¡Qué prevención ¡Qué descortesía en mi comportamiento y qué falta de espíritu universitarios! Al negarme a vero por completo el programa antes de adoptar una posición (que en mi caso solo se baso en una observación fragmentaria) omití uno de los preceptos de la racionalidad: ponerse en el lugar del otro, entender con plenitud su argumentación y su punto de vista; para agravar el asunto tampoco cumplí dos premisas del escepticismo: el afán de indagación y el aplazamiento del juicio. ¡¿Y qué significa estos sino atentar contra la integridad del espíritu universitario para el que la racionalidad y el escepticismo representan algunos de sus elementos sustanciales?! En todo caso cuando contraste mis sentimientos finales del programa sobre el fuego con mi comportamiento anterior, se resquebrajo el islote de mi ética debajo de mis pies y me hundí sin remedio en el mar de la injusticia que yo mismo anegué en contra de un trabajo periodístico serio y profesional. Por eso , es un intento de recuperar un tanto de soporte moral para mi quehacer futuro y exhibir por lo menos algo de consecuencia entre mi pensamiento y mi conducta, admito ante ustedes tardíamente mis errores y les agradezco su valiosa labor que resulto en el programa del fuego. Dicho en otras palabras, y aprovechando de las expresadas por Thoreau en su memorable ensayo sobre la desobediencia civil, les devuelvo la tabla de salvación que antes les arrebate como una manera de ofrecerles a todos, sin excepción, las más sentidas disculpas por mi severa injusticia.

JORGE ENRIQUE GIRALDO B.

Director del Grupo de Soldadura


3 comentarios:

Ana Maria Vallejo dijo...

Juan, es que hay gente que cuando habla y escribe le produce a uno muchas cosas. En este caso este tipo escribe cosas tan bonitas de lo que hacemos que se me pone la piel de gallina. Y entonces me la creo... a pesar de volver a ver y sentirme vista en mis mas terribles desordenes. Pero lo mas importante es pensar que fue un muy buen comienzo para un gran proyecto que es interaulas. La pasamos muy bien, aprendi (mos) muchisimo... si hay momentos para dar las gracias este es uno de ellos. Por ahi te seguire leyendo, seguro seguiremos conversando y te seguire escuchando...

Gabriel Jaime dijo...

Si alguna vez me he sentido bien con mi trabajo (que en este caso fue nuestro) fue con la palabras del profe Jorge Giraldo. llegar al pensamiento, la razón, el criterio y sobre todo, el gusto del profe, es algo que jamás imaginamos. Al final esa tabla de salvación que él nos devolvió, me valió para entender que nuestro trabajo vale mucho, no por lo que significa en si mismo, sino por lo que provoca e incita en los demás

Juan David Escobar dijo...

Interaulas.... a Cada rato pienso en ese formato, en esos dias, esas fuerzas.... Y bueno, me da más fuerza, más dias, más formatos.

Un abrazo señor Gabriel, y hermosa Ana :D