jueves, 22 de mayo de 2008

Volvieron los servicios!!!




La felicidad y las palabras de Edison lo dicen todo.
Estaba de vuelton en la casa, fui a ver si Edison estaba vivo, y si, lo estaba, y también lo estaba mi hermano(no habíamos hablado desde el corte).
Nos reímos, hablamos tranquilos sin el apuro del programa de tv o radio que va a empezar, o si habia que calentar algo, o el mail que debo contestar.
Espere a que la lluvia parara, y baje las escalas para montarme en la moto y el man de EPM tocando, preguntando por el 302, me dio felicidad y todo.











Vivir en el tercer mundo, ser niños que nos salvamos viviendo en medio de la guerra pero que vamos a morir en la vida. Existimos en una comuna de Medellin, tenemos coladores y el rayador encima del lavadero y comemos en el suelo en platos de plástico, pero tenemos banda ancha y cable, y espacio suficiente para estar cómodos. Vivimos y nos acomodamos a todas las incomodidades (y realidades) de venir de abajo, de ser exiliados de muchas casas amigas y familiares. A veces nos pasan cosas increíbles, incontables, penosas, indignas, pero las vivimos con unas ganas enormes, que las hacemos ver fáciles. Todos hemos trabajado por 1000 pesos la hora, hemos caminado distancias absurdas para ahorrar, todos hemos agachado la cabeza pero con las manos nos hacemos el pan.
Yo he llorado muchas veces en las noches cuando pienso en todo lo que falta, cuando me imagino lo que viene y todos los lios que tengo en el momento... pienso por qué me vine del pueblo, por qué no me quede cogiendo café o vendiendo legumbres. Mi única estrategia es estar feliz, y todos los dias lo hago posible, a veces no sé como, pero siempre lo logro.
A pesar que la luz se fue, que el agua no mojo, a propósito de un niño como mi hermano, de 22 años, que trabaja en un parqueadero y que se tiene que levantar 400 mil pesos colombianos apunta del rebusque para pagar los servicios públicos. A propósito de un man como Edison que la vida siempre se la pone difícil, y que sus 26 años no ha estudiado porque él estaba condenado a trabajar y que ahora le toca buscar trabajo para mañana trabajar, para que en el futuro solo pueda hacer eso, trabajar. Y a propósito de Juan David que se goza un accidente, un robo, una mala noticia, a propósito de un pelao como yo de 25 años que no tiene nada en la vida sino mala suerte, que estoy donde estoy por puro terco. Pero la verdad verdadera, somos felices, estamos entre ser intelectuales clase media y hippies clase nada.








Bonus track...

2 comentarios:

Ana Maria Vallejo dijo...

Una belleza!

Alejandro González Estrada dijo...

Ahí está pintado el Arias haciendo escándalo... yo me he quedado sin bañarme un mes y no es para tanto... que bueno que ya te pusieron los servicios amigo. Un abrazo.