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viernes, 29 de mayo de 2009

Hoy, En Urgencias

En un día con un clima loco de calor y frio, y de mareos, y de dolores intensos, pero también de conversa con la mami acerca de todo, sobre todos de remedios para el mareo y los dolores, no quería hacer nada, no quería estar enfermo, pero lo estaba.

Hoy, cuando logré sacar fuerzas para salir a la calle y comprar una bolsita de suero y visitar a mi padre en la Plaza de Mercado, resulte caminando con mamá por el hospital en busca de un papel, y nos dio por a la Doctora qué era bueno para mi enfermedad, y nos dijo: Urgencias es lo mejor.

“¿Qué tiene?”

Otra vez conté mi mal, y mientras lo hacía, pensaba en las veces que he contado qué tengo al médico que anota impávido en su planilla. Siempre se tiene pocas fuerzas para hacerlo. Estar enfermo, aporreado, o llevado del Hifueputa no es una buena posición para acordarte a qué horas fue ni a qué sos alérgico qué. Esta vez estaba relativamente de pie a comparación de las otras veces que he llegado a urgencia ensangrentado o con algo quebrado.

"Tu estomago suena como La guerra de los mundo: ¡Pum, pom, pum, pam! Ay mijito".

Esta vez el chuzón dolió menos, pero me bajo la presión igual que siempre. Otra vez sentí el frio del suero, de la droga. Otra vez el blanco del hospital me mareo. Otra vez la enfermera, la doctora y mi mamá me preguntaron que si estaba bien, y yo les dije “como que si”.

Las gotas de Solución Salina, y de Ranitidina, y de Plasil, bajaron lentamente. Una hora donde el mareo me hacia dormir por unos segundos, y yo miraba a todos lados, y no encontraba refugio. Estar enfermo y en un hospital y con un catéter es una posición de plena indefensa. Es como estar doblemente en pelota, es como volver a ser niño, es como ser viejito.

El dolor nunca se va. Tu siempre dices que estas mejor, por optimista, y porque no querés más líquidos en tu débil cuerpo.

“La idea era quitarte esa palidez que tenias. Y lo logramos” Eso dijo la simpática y gordis Doctora, que es amiga de mi madre (por supuesto).

jueves, 28 de mayo de 2009

Hoy, dolor de estomago

Después de una noche de despertarme varias veces por los retortijones, de amanecer maluco, muy maluco. He tenido un día sin ánimos, y con el mismo dolor de estomago que apareció un día en la tarde, y que cíclicamente me estira el estomago, y me hace doblar del dolor.

Hoy, como hace mucho tiempo, me volvió a dar dolores intensos en el estomago y un mareo constante como si estuviera borracho.

“A , es que es un dolor que se va y viene”
“-Vaya al médico”

Y claro, fui al médico. Era la segunda visita después de los controles natales.

“-Tranquilo, sos uno más de los 70% de Colombianos aliviados” Me dijo el doctor después de leer mi pequeña historia clínica.

No soy alérgico a nada, no sufro de nada, solo que cuando pelao, en plenos años de locura y descontrol, el estomago comenzó a pasar factura de tanto alcohol y trasnoche y comidas a deshoras.

Cada médico, después del primero que me revisó, no encontró mi mal, pero me mando a purgarme, me mando Omeprazol en ayunas, y me hicieron ecografías y exámenes de sangre.

Más de dos años mareado y con un dolor de estomago que atacaba por épocas, hasta llegar el día que una ensalada muy condimentada, me abrió una herida en el intestino, y en casi tres días de terquedad mía por no ir al médico u Hospital, casi me mata.

Estuve dos días en “La Soma”. 17 bolsas de suero. 2 o 3 bolsas de sangre, no me acuerdo. Y una bella y agradable endoscopia digestiva, me obligaron a dejar el cigarrillo, las bebidas negras, las comidas condimentadas, el estrés, la trabajadera, la comedera a deshoras, y la compradera de chucherías en la calle. Lo deje casi todo.

No fui a otra puta endoscopia, porque los del seguro insistían que “tenia” que ser sin anestesia, y yo decidí no vivir otra vez a esa experiencia, y asumí las consecutivas que me podía acarrear.
Y, después de dos años sin “vértigo”, y sin el dolorcito en la mitad del estomago, aquí estoy, otra vez con los mismo síntomas, sufriendo, tal vez, las consecuencias.

Lo único bueno/malo, es que te dan ganas es de dormir, de estar tirado, de no hacer nada, de no comer nada, de morir…

Ya comencé la rica rutina de llamar a todas las tías que tienen esta enfermedad, y ya anote, de nuevo, las formulas “benditas” para la gastritis.

Y claro, ya recordé claritico lo que me dijo el médico que me hizo la endoscopia: “Si vuelve y le pasa una de estas, va de operación, y le toca orinaren una bolsa por varios meses”.