Con Jamie Foxx haciendo de un prodigioso, loco, y bonito Nathaniel Anthony Ayers.
Y un Robert Downey Jr, haciendo de un odioso, amigable, y periodista Steve López.
Es una película sobre el amor a la música (clásica). Sobre (y debajo) de un Los Ángeles igual, pero mirado desde otro lugar. Una oda a Beethoven en tiempos modernos de locos que andan empujando su casa rodante para todos lados.
En los comentarios del trailer, alguien dice que le recuerda “August Rush”, que no la he comentado porque me la vi mal vista en Urabá mientras grabábamos un cine club (y que me la veré de nuevo), pero que musical y humanamente me conmovió sus clichés de vagabundos que aman la calle, las estrellas, las palomas, las plazas publicas, los túneles, la vida, la música de la vida, la vida siempre llena de música.
Nathaniel, que a mil por hora habla (o sus voces hablan por él) nos dice cosas hermosas, nos hace sonreír con su sonrisa al chelo, y con su amor loco por Beethoven. (Gracias a Universal Studios, que tiene canal en Youtube, puedes ver la entrevista actores).
Steve, que como todo periodista, con su superficialidad, pero la búsqueda moral y de amistad, termina de completar una historia que nadie estaba buscando contar.
Me alegra un montón ver a Downey Jr bien.
Me alegra ver a Foxx desdoblandose.
Me contenta ver caótica a la siempre linda Los Ángeles.
Me gusta saber que hay periodistas buscando historias para salvar(sen).
En las calles está la vida, la casa, la muerte. Y en el alma, la música.
Qué viva la música y la vida!!
Qué vivan los locos! (por supuestos)
De los archivos que cada vez tienen más y más gigas, sale un video de 11 minutos largos, que muestra por allá en Marzo, en un día entre agitado y divertido, la grabación de una puesta en escena, que me permitió hacer un capitulo entretenido sobre la Temperancia que ocurrió en Antioquia, y en Colombia en los siglos pasados, para el proyecto pedagógico y multimedial "Todos somos historia".
Se me ocurrió la idea con actores. Raro. Yo siempre soy documental, espontáneo, intuitivo, nada de falso, de actuación; y vean! Tal vez era retarme otra vez a hacer recreación, que tan malito lo hicimos en la academia, donde la técnica jodió nuestras buenas ideas. Otras vez un guión que terminase en un rincón, y escenas cambiadas, y decisiones tomadas a la ligera, y estrés.
Después, grabe un pedacito de imágenes con Gustavo, el que hacía de pelado en el corto, en la calle, en esa Medellín de locos y vagos y pobres y demás paisano que duerme en donde sea... y vea, eso fue lo que escogieron como promocional para televisión:
la sinopsis reza:
Temperancia: “El último lugar de resistencia a la civilización”
Un capitulo que nos muestra a una familia humilde que se fue a vivir al sur de Antioquia, para buscar un mejor mañana, y que pese a la pobreza y a los controles políticos y sociales ejercidos y vividos en estos 200 años de vida republicana, han podido vivir -y lo seguirá haciendo- con algo de felicidad y acompañados por sus gusticos por lo prohibido.
Por lo menos fui feliz haciendo un trocito de historia (13 minitos), que alza la mano por los locos, perdidos, descarriados, desconsiderados, jugadores y pone pleitos, que llevo en la sangre, y pese a toda la presión ejercida hoy siempre sobre nosotros, nos hacemos el paraíso en cualquier rincón del cochino mundo, y puffff! felices, esperando el infarto, el balazo, la hora de irnos para no joder más.
Gracias al Canal U por la oportunidad. Al equipo técnico, e investigador, y Ana, que de querida hizó artes, un abrazo a todos.
Ya salió en Televisión, los actores me dijeron, que hasta lo grabaron, y que muy bueno trabajo, y que bacanocamellar conmigo. El mejor elogio que te puedan echar.
Yo no lo ví. La mayoría del tiempo no veo lo que sale al aire hecho por mi.
Si lo edite, lo produje, y lo pensé mucho tiempo, volverlo a ver me hace ver errores gigantezcos, y me duele profundamente las cosas que no saque, que no dije, en fin, un enamorado de lo que hace.
Y si no soy el que lo termino, y solo hago parte de la cadena de producción, me da rabia que no hayan incluido esto y lo otro, y termino haciendo reglamos tontos, que el otro me responde con cualquier cosa, y al final tiene razón, así lo vió él, y gusta y funciona, y mejor no lo veo para no entrar en perfeccionamientos y despiertan el critico que llevas dentro.
Ya lo subieron a internet, disfrútelo!
Solo espero que llegue a muchas escuelitas de Colombia, y los chicos vean otra visión de la historia que nos hace lo que somos.