sábado, 21 de agosto de 2010

Hay que despegar

La estrategia de ir más temprano al aeropuerto no funcionó, porque al final terminamos más cansados y saliendo más tarde de las 5pm.

El avión Foquer 100 (creo), le dio muchas vueltas a la pista antes de volar, tantas que me andaba durmiendo. Pero el sol de la tarde Bogotana que pegaba en las alas no dejaban volar para los sueños.

Les comparto 2 minutos 16 segundos del despegue del avión de Avianca en que me regrese a casa después de trabajar media semana en Bogotá.



Reconocí que me dio miedito el viaje, porque el vuelo estuvo muy movido, a los lados, arriba y abajo, desaceleraba. Lo importante es que nos trajo a casa, y me puso a ver la lindura de paisajes que tiene Colombia (una partecita de ella), y me dio para pensar en los que están lejos, en los que ya despegaron.

1 comentario:

Ana Maria Vallejo dijo...

Si esos vuelos en aviones mas pequeños Bogota-Medellin son horribles. Supongo que la sensanción de miedo, la mia es parecida. :D Volaste y volviste.