jueves, 18 de noviembre de 2010

medias nonas

fue una casualidad realizada paso a paso, o mejor, media a media, que hoy en la mañana, antes de salir a escuchar conferencias donde uno por la incomodidad y el tiempo de estar sentado vas a hacer carrizo si o si, no puede ser que tenga todas las medias o calcetines impares!

aquí están como prueba, como alguien que graba un día que cago un SI con sus eses, o como la pareja que se graba haciendo una posición excitante y absurda, o un adolescente se pega un tiro en vivo por internet.

Quería saber qué me decía la vida. Hice silencio y todo. Busque de nuevo, y encontraba otras medias, que no eran mías, que son de otros. Volvía y miraba, y nada, solo pensaba: tenés que comprar ropa parce, qué gaminería.

No es una casualidad, no son ropa interior solitaria, no son medias que recuerdan tal y cual época ésta o aquella tarde o miles de historias y pasos, nada eso no es.
Son media nonas, que seguro se fueron para otras casa, en bolsas de basura, o están por debajo de la cama, o un gato las tiene como juguete.

Hay una frase de mi madre, que de primera suena redundante, pero no lo es: "usted si es dejaó y abandonaó".
Eso es lo que soy yo, me dejo para que la vida haga lo que le plazca, y me abandono para no acordarme que ando vivo y ésto es tan maluco. Pero eso es en apariencia, en las medias, que seguro uno busca y busca, y por allá en el alambre encuentra, o por el afán se convence que estas dos medias se parecen mucho. Y la gente no lo nota.

y si, la gente sí lo nota, y qué va! porque importa el aseo y lo de adentro, que pese a los pesares, sigue siendo una cosa linda, que uno hasta le coge apego.

Eso es todo. Un caso de media nonas en un noviembre.

martes, 16 de noviembre de 2010

Un libro de un poeta cineasta

Lo tengo todo anotado en un cuaderno. Estoy escribiendo las anotaciones de atrás para adelante. Anoto en todos lados, hasta en el borde de la tabla de la cama, así es mi memoria, recuerda es fragmentos de muchas cosas al tiempo y los asocia.

Quedamos que devolvía el libro de Don Marco Fidel, y lo hicé.

y de una, de one, de un tirón me leí un libro amarillo, de una literatura deliciosa, como hablan, como bailan, como caminan, como cantan, como pichan, como viven, como mueren los negros en ese Chocó que desconocemos. Es verdad, son los primeros cuentos del cantar del pacifico, de la negritud suramericana.

Fue tan bello, que de una me fui a la librería de segunda más cercana, a preguntar por gente que escribe de negros, y me dijeron que hay, pero que fuera yendo, que despacio los encontrábamos.
Después de unos cambios de bolsos, de ponerlo menos pesado, de proteger los libros de la lluvia, Amalia Lú Posso Figueroa, se embolató. No pude copiarles pedacitos tan bellos, tan animales, tan geniales, que me dolió un poquitico. Pero juntos encontraremos información y libros de Amalia. Es necesario.

Así que seguí la lectura. Y agarre el libro de Víctor Gaviria, que además de cineasta, es poeta. O las dos cosas es lo mismo, pero se hacen y se sienten distinto.

Otra vez, casi calque el libro. Pero bueno, ustedes no me regañan, solo de vez en cuando leen.

El que hace el prologo es William Ospina, que dice "La poesía es una manera de estremecer al mundo", que "la poesía es, en sus manos (las de Víctor), lo abrumadoramente conmovedor de toda la realidad", es más, dice algo muy lindo:

"Hay grandes poetas que saben que la poesía se halla en los salones lujosos, y poetas mejores aún que saben que la poesía se encuentra en las barriadas marginales y en los sótanos de la miseria, pero hay otros poetas tan grandes que saben que la poesía está en cualquier parte y son capaces de encontrar poesía incluso en su propia familia",

con esto estan avisados, para seguir o no, para ir corriendo a conseguir un libro de Gaviria o no.

"Durante todos estos años" arranca con un poema a los pensamientos que no aparecen para estorbar, que no te hablan mientras los otros te cuentan sus cosas. leanlo, mejor.


Y le habla a los juguetes de diciembre como a personas para que cuiden a sus hijos todo el año.

Y nos recuerda esas conversas con los chachos de las esquina sobre "la plata", sobre hacer lo que sea por ella, hasta esculcar en los huesos de los otros, a ver si tiene "la plata", para quitarle un poquito.

Y con sus letras me recuerdan, describen como uno deja sonar el teléfono muchas veces, como si no estuviese en casa, "como si estuviera en la calle haciendo otra vida distinta y fugaz",

y se en el libro se puede leer frases como:

"muchachos que no eran nada
y aparentaban ser cualquier cosa,
con tal de ser algo"

ó

"personas que son algo más que una maleta que se llena"

y nos habla de la modernidad que llega para ubicarse donde estaban los recuerdos,

del enigma de las conversas llevadas a cabo en todas partes, sin motivo, sin tema a veces, que hace reír y sorprender... mientras uno guarda cada palabra, como profesor sabio,

de los ladrones que se llevan todo, que nos roban mientras pensamos, mientras estamos ensimismados,

que el dinero, objeto al cual muchos le depositan muchas esperanzas, él, le pide en voz baja, que cuando el dinero se agote:

"inunda mis bolsillo de pobreza, vida".

y

"cuando estallen las luces de navidad y la pólvora
se precipite en el cielo como una guerra contra los días de siempre,
cuando se gaste la última hora del año,
el ultimo minuto,
nuestro amor se quemará
como un muñeco de año viejo..."

o mejor:

"Fue en septiembre u octubre, cuando vivía junto a tu cuerpo,
como si yo fuera un año entero,
sin principio ni fin".

Y le escribe al sosiego, que es buscar las cosas que se pierden (la chancla, la pelotica, el control remoto), o de las cosas que aparecen (el bolsillos),

las cosas perdidas "no se han ido a un lugar de nadie,
sé que están en alguna parte...",

y también apunta a las decisiones de fin de año, de esa chispa/explosión que te impulsa a cambiar de vida,

y unas palabras al tiempo, que pasa rápido: "el tiempo de la vida pasa como un malestar",

y de la muerte, que seguro nos dejara con muchas cosas empezadas.

Y a propósito de la muerte, vuelve a su pueblo, y visita los solares y los lugares de sus ancestros, y los llama:

"Gritón, atruéname
duendes que tiran piedras y
silban y no molestan la paciencia,
asústenme y sáquenme del marasmo
y la borrachera de no ser nadie"


en "Escóndanme" dice:

"espere que crezca mi corazón
y que las sombras le enseñen la fuerza
y la humedad de la luz,
el paraíso indecible de estos días"

y en "Abrazo de mediodía":

"Tan fáciles se entienden los reflejos cuando se ama"

y para días olvidadizos, para poner en orden no importa el lugar:

"Necesito una mesa tan grande como la arboleda de mi primer colegio". Yo enmiendo: Como el tierrero de mi primer colegio.

y nos recuerda que estamos en tiempos en el que nadie devuelve lo que prestan.
Reciben favores y nos los devuelven... reciben el cielo... reciben tantas cosas... pero ellos, ustedes, apenas devuelven los saludes y las buenas noches.

y se pregunta por las lágrimas desperdiciadas en los cines, en los libros, en los estadios, y luego, en la calle esos mismos ojos son secos. Por qué?!

y en "a los venticuatro" menciona que se han terminado tantas cosas, que nunca más podrás ser adolescente, aunque montes en bicicleta y te gusten las muchachas. No puedes ser ingenuo sin ser al mismo tiempo maligno o mezquino.

"Un hombre es hondura y superficie al mismo tiempo"

"El agua sucia también suena a agua ¡Delicioso!"

Recuerda, me recuerda los viajes en familia que terminan en historias contadas en zaguanes:

"quisiera hacer un canto melancólico tanto sobre los innúmeros deseos muertos,
pero también alegre y sin pena un canto para que nadie cambie y no se tuerza lo hecho, lo que ya ha sido".


Los títulos de los libros de Víctor Gaviria siempre son bellos. Búsquelos, y adentro encontrara poesía de la vida cotidiana.

sábado, 13 de noviembre de 2010

llegó el segundo puente de Noviembre

Un mes antes se siente el ambiente decembrino: la música, las luces, la decoración, el ánimo de la gente (que ya no quiere peliar sino querer), y muchos gritan: "Dejen vivir a noviembre", pero ya no hay caso, diciembre esta aquí.

Pero primero, debe ocurrir Las Fiestas del Arriero, dos o tres cumpleaños que aun me acuerdo, y que se acabe mes, y llegue día raro. Ahí sí estamos en diciembre, de todo y con todo.

Después de algunas reuniones, pactos, silencios llenos de ideas, andamos trabajando (como locos) como siempre, para hacer posible el otro año, el 2011. Por rutas diferentes, pero por caminos que luego se unirán, seguro.

Pero por todo el ánimo y las citas, y las fechas, el grabar e investigar bastante sobre el tema que nos dará de comer, no pude, como era mi idea, estar desde el miércoles en mi pueblo.
Tenia ganas de ir antes de las fiestas, esa reunión loca que pasa en mi pueblo (Ciudad Bolívar, Antioquia), donde hay baile, bala, borrachos, y vomito, y claro, ambiente familiar, marrano, guaro, drogas.
Quería evitar la locura e irme en los días previos, que están llenos de sancocho, cultura, conciertos, calma.

Y bueno, no se pudo, y estamos a sábado, y la moto no enciende. Otra vez el encendido malo.

Cómo se prende una moto directa? Eso no es pura astucia de ladrones? cuanto me vale esa sabiduría hampona?

Me quise responder en esta mañana fría, y la vida me dijo mientras empujaba mi motico: "Ve un montadero de llantas, pregunta!" y de es montadero, me mandaron para donde un señor que trabaja en hierro forjado.

desde que comenzó no le futuro, pero como hay que hacerle caso a la vida, me quede de pie, mientras el señor en su parsimonia trataba de ponerme la moto a encender. Si sabia, pero ya la cabeza y el cuerpo no lo acompañan, entonces cuando ya iba a desbaratar más, lo detuve, el me dijo: "que era con mucha voluntad", le di mil pesos así no haya hecho nada. Por querido no más.

Luego, casi a las 12m, fuí preguntando de ferretería en cerrajería, qué si me ayudaban. La tercera fue la vencida, y un señor y un joven miraron, lo pensaron, y me ofrecieron el repuesto de segunda en 35mil que yo pensaba comprar después que ellos me desvararan en 140mil en Suzuki.

Obvio, les dije que sí. En un santiamén estaba de nuevo montado en la moto roja que roncaba cada que yo la aceleraba.

Arena para gatos, comida, limpiar, limpiar, y bueno, aquí estoy frente al pc, con un plato sucio que antes estaba lleno de frijoles, escribiendo, echando humo, y pensando mientras veo una tarjeta que llega de lejos, muy lejos.
"ya este corazoncito no quiere ni cartitas ni postales, quiere besos y abrazos y palabras y fuerzas bonitas al despertar y dormir"
y así lo que piense no sea justo, si es preciso lo que siento.

Y aunque no me guste el pueblo y su locura e indiferencia, y no me gustan los tumultos, ni los borrachos, ni no tener donde sentarme, y escuchar a "todo taco" música maluca, y aunque ayer y antier he sentido todo el cansancio encima y una mini advertencia de enfermedad que se aproxima, y depronto que "la carretera esta tapada por un derrumbe" me dicen por el teléfono, y un cielo encapotado que predice lluvias, y una billetera que tiene plata pero no debe ser gastada, sí es mejor ir a casa que la mamá te abrace y te diga: "hola hijo! qué va a comer?", y el cucho te diga; "Hola Juan, cómo le fue?", y mi hermana me salude con los dientes, y mi hermano me de la mano pero no tenga tiempo de parlar, y uno que otro amigo te levante la cabeza y te pregunte cómo van las cosas queriendo que vos no le digas más que "Bien, parce".

Y así sea que haga malacara y me entre ligero a casa, es mejor estar en casa de mis padres, que en la soledad de la casa, pensando, sintiendo. Así ya este mejor, más cómodo conmigo mismo y de nuevo encendido (como la moto) tramando mis luchas futuras, si duda hay algo adentro que ha desgarrado muchas vainas importantes, y es mejor hacerse el bobo mientras intentas grabar historias para el proyecto web del pueblo, o comes helado con la familia, o buscas gente que sabes que no vas a encontrar o no te va a conocer.

Para allá voy, para donde tierra de arrieros, a pasar el segundo puente de Noviembre del 2010, a ver, como dice una canción que me envían en Facebook por culpa de lo que ando pensando, si puedo lograr Detener mi juventud.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

tres días con los Berttoti

Leíamos en blog en voz alta y junticos al lado del pc, en noches y tardes espontáneas. Como Gonzalo Arango que leía Walt Whitman con su novia abajo de las manos de Cristo Rey en El Salvador (Medellín), nosotros lo hacíamos tirados en la cama, o mientras yo armaba algo para ponerle densidad a las noches. Yo leía, mal como siempre, ahogandome, pero casi actuando sentado. Ella lo hacia con ritmo, le iba cogiendo tonito a cada personaje.
No llegamos ni a la mitad, porque la comodidad y el placer de estar juntos casi nunca permitió terminan completa una película, o leer un libro, o tan siquiera disfrutar una blognovela. No nos importaba, porque así no termináramos, quedábamos con la sensación, nuestra sensación, y eso es mejor a veces que ponerse a descifrar qué dijo el autor con su obra completa.

Ya les había contado que me emociona cada vez más el proyecto Orsai, del mismo autor de la blog novela de una Señora Gorda o de la Familia Berttoti o de Más Respeto que Soy tu Madre. Por eso cogí desde la profundidades el sentimiento dejado en esos días de amores, y arrancar, desde cero, la web novela de Hernán Casciari:


Una familia Argentina, de Mercedes, donde nació y vivió el autor, que en los momentos de aquel 2003, tecleaba las historias en las noches que le dejaban su trabajo al otro lado del charco (España), lejos de su argentina, por culpa de la crisis.
La misma puta crisis que me toco a mí vivir lejos de casa. Pero yo andaba estudiando, y evitando regresar a mi pueblo que es asesino pero bello, a mi familia que es de locos pero mía, a las calles que ya no son tan divertidas pero que uno conoce.

La idea no es comparme. No hay caso. Argentinos, Colombianos, y así. Cuando el gordo Casciari escribir la novela virtual, yo abandonaba el internet, porque era una mierda la velocidad que se conectaba en Colombia, y porque esa mierda no daba para lo básico: comer, pagar Icetex, la gasolina para la moto morada (que se robaron), la plata de los pasajes de la novia (que terminamos) y el hermano (que ya está mejor y a punto de casarse)...

Después de leer los 200 capítulos, post tras post, detalle a detalle, hipervinculo a hipervinculo (solo faltaron los comentarios, que están desahabilitados y desaparecidos, y que seguro me habrían quitado otro día más de lectura), quede con la sensación que más me gusta: ganas de contar historias. Mis historias. Lo que le pasa a mi familia. A mis amigos. Poder inventar novelas geniales con todos los problemas tan brutales que día a día, segundo a segundo, sujeto a sujeto nos suceden. Si tuviera talento, pues.

Pero que va! solo he podido contar mal contado mis días. Eso hace ya 3 años que encontré de nuevo los blogs, y que en ese preciso instante, el inventor de la webnovela, el exitoso bloguero, dice que los blogs habían muerto. Pues, que ha muerto como fenómeno, ahora más que nunca lo que debe salir a flote somos nosotros, las voces más débiles pero reales, que llevamos años y años de atraso a nivel tecnológico e intelectual, pero que tenemos nuestra voces, nuestras historias, no importa el formato. Así sea que te escribas en el cuerpo como en el barrio, o te hagas trenzas como las negras para guardar los mapas, todo vale.

Me enamoré, lloré, odié, y no quisé detener la lectura, pero había que trabajar (en internet, afortunadamente), y había que dormir, y había que mirar para las nubes, y entender que a pesar que uno no es Casciari, el gordo, el que puede desde lejos mirar a su mundo y contarlo en voz de señora, uno con los 100 amigos que queriendo o no me leen a diario, pued armar su novelita... pero uno si a ido contando en varias voces, con distintos personajes, con climas, y sensaciones diferentes. Torpemente. Con un español primario, pero aquí está.

Ustedes por estas paginas han leído lo que piensa mi mamá, lo que le pasa a mi hermano, lo que hace e hizó mi padre, lo que me pasa a mí: amores, desamores, luchas, estupideces, genialidades, días y horas malas y buenas. Con la única diferencia que no somos fenómeno, que no tenemos fanáticos, que no se nos arregla la puta vida, que aun seguimos escribiendo para no perder el rumbo, las metas, las cosas bonitas que uno ve cuando cierra los ojos.

Leer hasta que se pongan los ojos cuadrados, para emocionarte, para inflar de fuerza pura los nuevos proyectos, para seguir confiando en los pequeños detalles, en las historias de uno.
Y también para llamar a su madre y su padre, para disfrutar el silencio que hay entre las lineas telefónicas, entre las vidas, y decirle que qué bueno escucharlos. Volver a pensar en las formas y códigos que la familia nos inyecto, y saber qué hacer con eso. Repensar lo problemas, los problemonones! y hacerlos algo útil para uno, así sea para futuras películas, guiones, ideas de negocio, o para dejar de tener miedo, y enfrentar las cosas como son. Saber que es mejor juntos, en familia. Y que los amores, amores son.

La vida es una línea de tiempo, que guardamos en las memorias. La internet es una de ellas, sea realidad o ficción.

Una historia menos para mí, otra más para ustedes. Les queda de tarea.

lunes, 8 de noviembre de 2010

El segundo mono, también se fue

y llegó el sábado, y en medio de reuniones y ideas que hay que hacer posibles, la otra amiga (por los 6 grados de separación) vinó por otro gatico. Menos mal!

Ella, @Daniiog (Daniela Ortíz) si tenia más tiempo para esperar con calma el momento exacto de atrapar al gato y encerrarlo en un guacal de plástico. Veamos:



que el papá es casi veterinario, que ella tiene espacio, que lo cuida bien y nos va manda fotos

Y sabemos que lo llaman la fiera, y que se escondió un día entero en un rincón, y que el aguacero, y que casi no lo sacan, y que se anda adaptando.

La foto es de Daniela, y el mono, ese pedacito de Salome, que tiene un poco el genio de mis casas, de mis días, que tiene esa gota de fiera que seguro se hará querer. Si no, embalado!

Ahora, en esta historia, falta contarles que esa noche que regalamos al primer mono (el jueves pasado), Salome se abrió del parche, y regreso en la noche siguiente. Ahí le dejó el dato Juan David Escobar, que creías que todo tiende a mejorar.
Respiremos, tranquilos, ya Dios (o sea, uno mismo) proveera.

Mientra tanto, colabore, dele hogar a este lindo gatico:

no es su mejor foto, pero es. El tercer mono, que Salome y Max aún cuidan.
Si vives en Medellín o alrededores, por fa, una señal, y hasta se puede hacer acreedor a un lindo minino.

Afuera llueve. Tres pisos abajo los gatos se acurrucan por el frío en cualquier telita o cartón. Yo casi no estoy importando en los relatos que escribo, a mi no me andan regalando, ni leyendo, ni queriendo.

domingo, 7 de noviembre de 2010

se fue el primer mono

un martes me dí cuenta que la casa de campo no había sido para mí, porque el hippie es puto, y bueno, ya es noviembre y casi vacaciones, y mierda! el parqueadero huele a mierda de 5 gatos, y es hora de comenzar a regalarlos, me dije, un poco molesto por no ser campesino en el 2010, y sabiendo que se había perdido la esperanza de darle a la casa/empresa un nuevo aire. Uno limpio, sobre todo.

Comencé, de nuevo, a preguntar si sí se los van a llevar, o no, y qué día vienen?
Todo por twitter.

Ya los gaticos estaban grandes, y solo faltaba ponerles el nombre, como dijo espontáneamente el socio una vez. Ya no era inhumano regalarlos.

Por eso, la primerita que vino con su guacal para animal peludo y con uñas, fue Sandra García (@Sagas21), veamos:



lo gaticos son una salvajitos. Ahí perdone Sandra la sangre, y se le agradece el encartarse con un ser vivo.



Fotografías y trinos de @Sagas21, que sospecha que es gato y no gata. Ojalá Eugenia quiera al monito este



y haga feliz a una familia colombiana. Quedó en buena familia:

Ya les iré contando cómo va la gatatón. Mañana más videos de gatos que huyen y son atrapados.

martes, 2 de noviembre de 2010

Leyendo a Don Marco Fidel Suárez

En pleno cumpleaños de Medellín yo voy a escribir sobre un personaje de Hatoviejo (al norte del Valle), hoy, Bello.
Lo llamo Don automáticamente, porque en este solar llamado Antioquia, su nombre esta por todas partes, incluso en mi pueblo había una escuela, en zona pobre y de violencia, llamado con su nombre, y aquí en Medellín también hay una, y es donde tiran piedra y fuman y son alumnos sobresalientes en sus estudios (algunos, pues).

Estiré la mano, y agarré un libro café, era el del señor que fue muy pobre, y que estudió y salió adelante y pudo ayudarle a su mamá que toda la vida lavó ropa para sostenerlo, y del mismo que en su ciudad Natal tienen su choza protegida por cemento:


BELLO - ANTIOQUIA

Foto: laloking97 (algunos derechos reservados).

Como inculto que soy (yo debería estar vendiendo papas y yucas, obvio), nunca lo había leído, solo sabia que había sido Presidente, y desconocía que había sido tan letrado.


Estos fueron algunas cosas que leí y se me ocurrieron cuando leía el libro de Ensayos y escritos de Suarez, que publicó Palabras Rodantes.

Y claro, de primero me encuentro un texto sobre "Antioquia". De ahí vienen muchos mitos Paisas, de que somos blancos, hijos de los Españoles blancos, de los boreales de yo no sé donde, y los cántrabros; puras relaciones de apellidos, lenguaje, y las formas de las familias. Y que somos comerciantes, somos los Isralies Colombianos.

Un lindo texto, que con poesía va asociando cuanto bueno conocía en el mundo (escritores, poblaciones, geografías), y lo comparaba con nosotros, los Antioqueños, que vivimos en un tierra diversa en comida, y al final del cuento, somos una revoltura de puras buenas cosas. Será que por eso somos tan malos, a veces? Se preguntó, y ahora la repregunto otra vez.

Ya sé por lo menos de donde vienen los chismes que han contado profesores, amigos y llenadores profesionales de crucigramas, de Marco Fidel Suarez que escribió hace dos siglos!

Luego me encuentro "Pensilvania", un texto de un viaje. De ese paisa que se va para la ciudad, a probar suerte. Hay muchos ejemplos, yo soy uno de ellos.
Y leyendo, me acorde del viaje que hice a Bogotá en Moto. Pensaba miles de cosas, del paisaje, del clima, de todas esas montañas que nos dividen y nos protegen, y uno que de chistoso se pone a salir de la comodidad de la casa de los padres, a veces con tanto afán.

Y el escritor nos recuerda un dicho popular:
"Si las cosas tiene remedio ¿para qué te afanas? Y si no tienen remedio ¿para qué te afanas?"
Y claro, como buen paisa, cambia el dicho, para pensar en trabajar, trabajar y trabajar.

Por él me entero que Sonson (Antioquia), es gracias al sonsonete que uno escucha de las cascadas cuando uno se acerca al pueblo.
Y que Pensilvania (Caldas), es obra y gracia del café y su trabajo y los precios internacionales. Pronosticaba que Pensilvania, que se llama así porque un Ingles que le compró las tierras a los indios (con permiso del rey. Un robo) y se apellidaba Penn, y a eso agregrele Silvania, y que en un futuro iba a tener muchas carreteras por las minas que iban a descubrir, y que seguro una gran ciudad, prospera.
Creo que no ha pasado ni lo uno ni lo otro. Algún día voy por allá a conocer.

En 1926, ya Marco Fidel pensaba que era mejor hacer esos viajes por avión. Definitivamente!

Luego, habla Maravillas de "Gregorio Gutierrez Gonzalez", un poeta que se quedó en las mentes de todos. Ni idea quién fue, qué escribió. Esperamos que el Metro imprima algo de él.

Después, en "El Cáracter" un discurso de 1882, que le echo a los jóvenes del colegio Espíritu Santo. Mero vaciadón! Espero que no haya sido al medio día, porque por más lindo el mensaje, que difícil.

Que así no pueda hacerse a los alumnos más inteligentes, por lo menos la educación, la sabiduría, se hace mejores hombres: Por ejemplo los griegos, los romanos. Hay hombres que eligen el camino de Eruditos.
Hay que dejarlos, digo yo.

Las palabras de Salomón a su(s) hijo(s) al momento de morir: "Ten valor y sé hombre". O sea, "tenga Cáracter!" dice Suárez. En palabras mías: "Sea berraquito pues!"

Si hacemos toda la conjugación estudiar lo que quieres, y hacerlo bien, lo único que debes agregar es:
"Ferendum atque sperandum".

En los Apartes de sus escritos, los anteriores eran ensayos, habla de "Bello y sus paisajes". Yo viví unos años melancólicos en esas tierras, y las montañas, que describe el libro, estaban ahí, bellas con la tarde y las mañanas, y yo la miraba, y otras veces no.

Luego en "De: Oración a Jesucristo" al que le pasó de todo, y al que vienen todos. Nos recuerda que somos los más devotos, porque declaramos ser el País del Sagrado Corazón (hace muchos años ya, en un congreso eucarístico).

Y sigue "si, "hay que trabajar hasta el fin". Morir no es dormir mi ser de piedra; morir tampoco es soñar; morir es llegar al centro del amor infinito"...

Después te entretiene con "El ocaso del sol", de ver las montañas, los nevados en el fondo de la cadena de montañas, tras las nubes. Todos lo hemos hecho. Todos hemos dicho parados en una montaña: "Si, yo veo el nevado. Usted no?".

y al final del aparte de "El Taller" dice: "¡Oh Clase obrera! ¡Oh trabajadores de todos los tiempos, que a veces no estimas la nobleza insuperable de vuestro oficio".

Y en "El lenguaje es Patria" una foto lo dice todo:

Y bueno, otros dos cosas, que en ultimas termina hablando de la poesía, de las plantas, de la belleza de los Libros y su poder:
"En un rincón con sus libritos" aspiraba vivir Kempis.

"Los libros como objetos inmortales".

Y yo que ando escribiendo mi libro digitalmente, también vale Don Marco Fidel Suárez?

Un libro menos para mí, un libro más para ustedes por leer.
Hasta un nuevo libro!