Hoy, me dio tiempo para dormir dos veces, y levantarme e irme en metro, luego caminar, ascensor, saludar, ascensor, carro, “Buena, vamos para donde la señorita...” ir al fondo, alcohol en las manos, sala de espera, saludar, pasillos, puertas, escalas, puertas, entramos a un bunker, estábamos desde hacer rato en el hospital, y nos fuimos metiendo hasta la unidad de cancerología.



Hice la pregunta al médico obvia: “Qué eso de tener cáncer? ¿Por qué a unos y a otros no?” Y recibí las mismas respuestas que había escuchado de boca de gente que tenia cáncer, y que la había irradiado, y que se iban a morir, pero que tenían esperanzas.
Estaba haciendo una entrevista de toda la tecnología que tiene un hospital de nuestras montañas, que hace que uno este paílas, de ataque, lleno de cáncer, y llegas a un sitio “tranquilo”, con los aparatos de ultima moda.




Yo aun tengo la radiografiás que me han tomado. Me encanta ver mis huesos. Hermosos. El hombre es bello. Y es tan bello, que inventa oficios y aparatos para estudiarse a él mismo, para arreglarse los daños que se hace con otros oficios o aparatos. Lindo el hombre.


Hasta entre al baño. Un baño amplio, con pasamanos, y con aire acondicionado que se enciende cuando enciendes la luz.


Yo lo uno que quiero, es tener la capacidad de pagarme, y parle a los cercanos, una enfermedad digna. Eso seria riqueza para mi, el resto sería estorbo.
Más información de la tecno para la medicina, la verá en Línea Tierra
Pronto!
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