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miércoles, 11 de mayo de 2011

muchos días sin bañarme

Paró de llover. Los pajaritos alegan y alegan. Deber ser unos expertos en cambio climático.
Debo aprovechar esta "cortina" de buen clima para ir a la ciudad por varias cositas, así poder estar otros días sin hacer nada de nada.

LLevo, desde el sábado y estamos a miércoles a las 11.28am, sin bañarme.
A veces me cepillo los dientes. Y apenas ahoritica me animé a cortarme las uñas. Demasiado frío, todos estos días. Adentro, afuera.

Eso sí, el lunes saque la basura y tanquie la moto, y visite San Antonio, y compré ingredientes para un sudao.

Hasta media librita de "muchacho" estaba en la talega. Dos mecaticos, 3 mil de minutos Tigo (la plata está contada, el gas vale un billete!), dos bolsa de comida de gato, y de vuelta para la casa.

Muy rico el sudao. Hicé videoreseta y todo. Luego lo verán. Por ahora, les digo, que con una bolsa de arepas del sábado, un paquete de panes y tostadas, 6 barras de chocorramo, el sudao, y la bolsita de hierba medicinal, me han alimentado.

Y Claro, varios libros. Me trague "Viaje a Pie" en un día. Y es día, claro, de lluvia y soledad, entendí que mucha de la sabiduría popular de mi tierra, proviene de esa sabia derramada por dos o tres libros, que escribieron tres y se leyeron diez personas, y así sabemos todo lo que sabemos. Anotemos allí a
Fernando Gonzalez, prohibido como pecado mortal la lectura de sus libros, por dos obispos.

Los días en que uno no hace nada, tampoco rinden. Solo me leí el libro, y ya. Ah, bueno, como buen tonto e intelectualoide, me vi 8 capítulos de Futurama, y me dormí con los chistes cuanticos y de traseros, y a las 10 de la noche me arrope porque qué frío!

Ahora, después de un desayuno sencillo, me pase al genero de Crónicas, yo no sé por qué, y que bello libro llamado "Crónicas para olvidar la historia" me ando leyendo.

Bueno, tengo que parar, tender la cama (si no, no me voy), quebrar uno de las alcancías (que pesar y todo), pero es que crisis es crisis, y toca
"bandearse" con lo que se tiene. Y solo tengo monedas.
Quiero comprar dos cositas, si alcanza, reclamar las Revistas Orsai (yupi!!), traer dos o tres softwares, y de nuevo a la casa, hasta el viernes o sábado, que salga a visitar a los papás.

Al baño! Apure, apure!

sábado, 30 de abril de 2011

ya es abril?

Todavía es jueves. Llueve y relampaguea.
Ya arregle un poco la casa, me quité lo mojado, y tomé chocolatico.

No es raro que llueva cada vez que suba. Y muy duro. Ya me voy aprendiendo la carretera de tanto manejar a ciegas.
Me robé una bolsadita de arena (que se me olvidó comprar en la ciudad) a la orilla de la autopista.

Sufrí el taco de Moravia-Zamora, porque la autopista antes de la terminal del norte estaba completamente cerrada (a diferencia de otros días que solo está saturada), porque parece que mataron a alguienes.... Era larga la escena del crimen. Y el taco de proporciones bíblicas (y uno con sacos, bufanda, impermeables puestos en medio de tanta quietud sofocante, donde apenas llovía suavemente).

Esta semana leyendo a Rilke (el joven que hay en mí debe escribirle una carta a la persona que le rotó el libro), aprendí que la soledad y ser sombrío es un camino duro, no hay que negarlo, pero que a muchos nos gusta ese camino: el difícil.

Que hay que aprender a caminar y a estar muchos kilómetros y horas sin encontrarse a nadie. Que somos soledades. Que siendo así, como niños, caminamos por ahí, sin que nos paren bolas, uno en su mundo, y los otros haciendo sus cosas importantes.
Solo leer esas lineas, puffff! Me abrió la ruta a otros días, aun queriendo no insistir más... pero es que los gatos necesitan comer, y yo necesito algo capacidad económica para no estorbar.

Ahora, en pdf, leo a Thoreau, y su libro de la vida en el bosque (Walden). Tenemos muchísimas diferencias en mi vida de bosque, pues claro! pero ese man escribió ese ensayo exclusivamente para mí, estoy seguro.

Estoy cansado. Me duelen las rodillas y los tobillos. Ya hay mocos. Y como ven, leo y leo cartas y diarios, y no envió las cartas (no hay money), y escribo lentamente en mí computador virulento (cargado en la espalda ida y vuelta) y que publico cada vez que me sobra mucho tiempo y estoy de buen humor (como Rilke, pero sin talento y siglos después).

No tengo forma de retirarme a vivir en el bosque, porque si trabajando de sol a sol estoy en “rines” casi siempre, vivir en alejado de todo lo humano me costaría mi vida. O me la salvaría. No se sabe, porque esta mezcla de ciudad y tristeza huracanada , no deja ver.

lunes, 14 de marzo de 2011

un mes de mierda y otras noticias, parte 3

Otro pedacito de la historia de vivir en el campo y la ciudad que me anime a escribir. (18/02/2011).

¿Y para qué salir de la ciudad por la zona norte en medio de un diluvio, por medio de los carros y solo creyendo ver prismas rojos y amarillos que dan a entender que el de adelante frenó, o viene una curva por la intermitencia de los prismas que veo a través de la lluvia y de las gotas que están rodando por el plástico rayado de la visera del casco rojo?

¿Para qué desde hace 3 semanas (en kilómetros, más de 1500 recorridos en la moto roja) de estar subiendo en medio de la neblina y las gotas gigantes, esas que se meten por dentro de los impermeables que ya están viejos rotos y son de diferente color y tamaño, y te van mojando poco a poco?

¿Para qué andar 60 kilómetros de ida, y otros 60 de vuelta, y correr por la meseta de Guarne (que comienza en el "alto de La Virgen") donde hace un frío tenaz, que donde no lleves guantes y bufanda (así sean mojados) la pasaras muy mal? (y ya me ha pasado).

Tal vez para pensar en el trabajo, en las ideas, en el amor... Para hacer y deshacer a 85 kilómetros la hora?

¿Y para qué te aguantas Rionegro y sus miles de "policías acostados" y glorietas y semáforos y tacos y tacos, y San Antonio y su farra y su glamour vaquiano?

Debe ser porque pasas por la fabrica de Nacional de Chocolates y mueres de locura por el olor que invade el casco rojo y se mete en tus narices el olor a Festival de Vainilla?
O porque compras mecato, dulces y dulces en el parque de San Antonio?
O porque cuando comienzas la vía La Ceja después de los dos últimos reductores de velocidad del corregimiento farrero parece que el alma se tranquiliza y el corazón bombea diferente?

¿Así falten algunos kilómetros y ya no haya luz en la carretera, y haga un frío más terrible?

¿Así no puedas ver nada en la oscuridad?

¿Así te toque montar en carretera destapada destapada un rato más?

Debe ser porque compras cositas en la tienda del corregimiento a precios muy bajos, incluso, a "precio sugerido al publico" como dicen algunos productos?

o porque llegas a casa y apagas la moto (que lleva 1 hora y media roncando al ritmo de acelerador) y ves el cielo iluminado por estrellas que iluminan el campo verde oscuro lleno de sonidos invisibles?

Y bueno, ¿no te importa que la luz se vaya apenas llegas, y te toque cocinar a punta de velas y gas?

¿Así te toque cada día que llegas cansado y trajinado limpiar la mierda de los berriondos gatos? (que es bien hedionda)

En días, y años donde los amigos y enemigos, conocidos y no conocidos se andan haciendo felices en fiestas, o se la pasan viajando, o se casan y tienen hijos, o se hacen millonarios, o tienen una vida normal, yo ando viviendo como lo haría uno cuando este viejito (cuchito)... y después de toda esta preguntadera, sonrío, y estoy un tantico feliz escuchando AM (radio) y titiritando de frío y felicidad mirando desde afuera y desde adentro esta casa bella como un paraíso.

Las mañanas de sol me ponen muy feliz.

La clave es entender que soy un perdedor que sabía lo que era, y que se trazo un camino inconscientemente, malo, muy malo, y otras veces bueno, muy bueno, y lo recorre, y que lo que le anda pasando: trabajo, proyectos, amigos, amores, es un milagro, es una ganancia...

Cono en el Carmen de Viboral, los domingo que puedo y salgo a pasear.

Granadilla que me regaló la dueña de la finca.

no debió pasar, pero se disfruta y se celebra mientras las dos o tres cosas bonitas que me pasan en mi vida melancólica y oscura me pasan algún día, esporádicamente, sin mucha bulla...

Los fines de semana hasta cocino.

Luis Ospina dijó cuando se mató Andrés Caicedo leyó la noticia en el Aeropuerto y pensó: "cómo se mata una persona que acaba de comprar una nevera?".

Yo todavía no compro la nevera. Pero va a tocar, porque afuera se dañan las cosas; el paso de los segundo pudre la materia.

Se nada, sé hacer mucho esfuerzo, todo para morir en la orilla.

Noches estrelladas como antes nunca he visto.

Suena el celular mientras escribo. Es un mensaje de texto. Es de mamá. La hermosa dice textualmente:

"La vida es una obra de teatro que no permite ensayos por eso canta y rie baila y llora y vive intensamente cada momento de tu vida antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos gosa tu obra de teatro que yo desde aqui estoy sonriendo contigo te adora mama".


Para que respuestas si ya sabemos desde la sangre y el contagio de los cercanos qué tenemos que hacer.

Hace un ratico volvió la luz. Leeré un tantico, y me estiro los huesos, y descanso el cuerpo, porque el alma ya la tengo podrida (o en proceso).

martes, 8 de febrero de 2011

Uno tiene el derecho a hacer lo que no había hecho

Uno tiene el derecho a hacer lo que no había hecho. Dice una banda puerto riqueña que escucho mucho.
Y eso ando haciendo.

Ahora tengo residencia rural, en un municipio con nombre de virgen y de culebra, por una carretera llamada como un país que habla francés pero no son franceses, en una vereda que dice que todo es cristalino, y en un sector que te hace pensar que estas en un altico y que te hace meter 1era a la moto para poder subir, y en una casita que parece de mentiras, de cuento, de bosque.

Me soñaba vivir en el campo, pero las cosas de la vida no lo habían dejado. Once años fuera de casa de mamá, guerriandola, y este año se dió todo, y lo aproveche.

Y así no sepa muchas cosas de un hogar, o no me importe, así sea un estúpido con lo que la lógica natural enseña, así ignore el nombre de los árboles y de las flores y de los pájaros que rodean este lugar y lo hacen mágico, así me tenga que desplazar ida y vuelta (1 hora 15 minutos masomenos por recorrido), así tenga que volverme y armarme para el frío, así cueste lo que cueste, aquí estoy, mínimo, por 6 meses.

Ya no debe existir la pereza o la excusa o el pero que valga. Ya los limites serán estrujados y forzados al máximo. Ni el frio, ni el calor, ni lo largo, ni lo complejo, ni lo enfermo, ni lo tarde, ni nada. Todo debe ser posible.

Desde aquí alcanzo a ver muchísimas estrellas en el cielo. Como nunca. La chimenea me dio calor. Ya ande con mi moto los alrededores y los sitios donde voy a ir a comprar y por los cuales pasare muchas veces.
Mientras escribo, me levanto a sacar los gatos vecinos (los que vivían aquí) y a tratar de encontrar los míos. Ojala no se maten.

Hoy calentamos la aguapanela en la chimenea, la pipeta o la parrilla (alguna de las dos o las dos) fallaron. O sea, ya comencé una nueva vida, otra, a mis 28, donde todo será posible, con fuerza, y con corazón, pero sin estufa donde cocinar.

Tengo una linda casa. El trabajo es bastante y bien simpático. No debo nada, no nadie me debe a mí. Ahora, terminemos de moldear este molde, a ver si no es tan feo y torcido. O si lo es, que lo sea con muchas ganas.

Que se venga lo que se venga. Que los sueños se hagan posibles. Que sea muy feliz (ojuala).

Desde las montañas maravillosas, con una tos terrible, escribí, y escribiré.