
Si yo tuviera talento, dejaría de escribir sobre política, cotidianidades y tecnología, y me dedicaría tiempo completo a crear historias de personajes que habitan cantinas modernas como éstas, y son medianamente felices, hasta que un día, se mueren sin que nadie lo sepa.
Si yo tuviera talento, en vez de mil estupideces que me hablan en la cabeza, tendría palabras para crearle una atmósfera a un tipo que ve ESPN en una pantalla que promete HD y solo muestra bonitos rostros granulados e imagenes que titilan al momento del paneo. Él no quiere entender quién es el que gano el Roland Garros ni quienes están en las esquinas en la pelea repetición de anoche, sino que quiere el Palito de queso igual de caliente que el café mientras disfruta ver pasar a las chicas tetonas y nalgonas que están llegando para abrir los negocios de computadores.
Si no fuera tan despistado, y tuviera algo de talento, seguro le pondría un nombre a ese personaje, y me lo imaginaria en una empresa llena de cubículos, y diría que es un tipo cumplido, pero que espera siempre un poco o camina lento para no llegar a en punto a las citas, y que no se le conoce novia, y mucho menos la voz, pero el día del "amigo secreto" da buenos regalos y no se emborracha ni se lo pide a nadie.
Si tuviera disciplina, caminaría como él lo haría, por los parqueaderos vacíos de los centros comerciales en "día sin carro",





Si yo tuviera talento, pondría en boca de esos personajes, sus palabras, y describiría sus gestos, como mejor método para hacer una critica al mundo que hacemos posible, con nuestras rutinas, con tener claro qué puesto ocupamos en el sistema, con negociar nuestro calendario a cambio de salarios integrales que pagaran cuotas de tarjetas, y que éstas nos permite comprar, usar y botar productos, que poco utilizaremos.

Sería muy fácil decir lineas sobre llamadas a la mamá, diciéndole que mañana será mejor, qué cómo anda de salud, qué él anda estudiando inglés. O inventarme dos o tres nombres y personalidades de chicas, que le dan colores a la vida del amigo, cada cita en lugares que aparentan ser caros, y lo son. O pensar en todos las vidas que hay haciendo paso a paso, lo que dicen en la TV y las revistas, y los amigos de oficina, y consiguen sostener por largo tiempo, inclusive hasta la muerte, vidas normales, incluso inferiores a otros que hacen lo mismo o menos que ellos, porque el sistema tiene unos cupos, y uno no tiene el ficho ni el talento para llenar los puestos privilegiados en un mundo de esclavos laborales y espirituales.
Lo podría hacer, pero para eso falta mucho tiempo para pulir el poco talento que vino conmigo, a demás, está haciendo mucho frío en Medellín.
2 comentarios:
Siga entonces "sin talento" compadre, que esas historias "sin talento" son mucho mejores.
La vida es curiosa y se refleja en el ojo del que la busca contar de otras maneras distintas a las predispuestas por los rotulos que impone la sociedad.
Si tuviera Talento pa escribir como vos... en vez de hacer videos haria mas post....
como tenes talento pa las dos ...
segui escribiendo y grabando asi podre seguir comentando ..
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