domingo, 5 de abril de 2009

Hoy, San Alejo

Otra vez el incienso revuelto con sudor y locura. Pasar en un sábado el semáforo peatonal que te pone en el Parque Bolívar, se llama “ir a San Alejo”.

San alejo me recuerda mis 20 años. Me recuerda las tarde de vino y de soledad. Me trae patentico las imágenes de unas escalas, un vino barato, cigarrillos de toda clase, mirar al suelo, pensar en la locura, la locura que piensa, una pelea, bareta, pepas, chibcha, cacao, torta...

Eran tiempos donde yo no tenia futuro, y no tenia afán tampoco de tenerlo. Tenia los sonidos de Nirvana revueltos con el amor y Radiohead envueltos con mis soledades.

San Alejo es mirar al suelo y estar en la peor. Es un ejercicio de fiesta colectiva para quedar en las noche más roto e infeliz, pero más loco y suicida.

San Alejo es un mercado donde no compre nada, solo me sentaba a estar consciente que yo hacia parte de la mierda del mundo, y que eso era lo único bueno que tenia para contarme cuando regresara a casa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

uy....
para mi el san alejo no fue tan sombrio....
se feliz!